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martes, 11 de marzo de 2025

La filosofía moderna y actual en Ibáñez Langlois

Acabo mi lectura de Historia de la filosofía. Poemas, de José Miguel Ibáñez Langlois con la parte que se me ha hecho más pesada, la de la filosofía moderna. La filosofía actual, en cambio, era más interesante. Se centra especialmente en Descartes, pero también en Nietzsche, al que parece admirar, dentro de la radical diferencia de pensamiento, y en filósofos actuales, especialmente Husserl, Heidegger y Sartre. Acaba hablando del estructuralismo. Se asoma un poquito a Foucault, pero hasta ahí llega.

A mí me ha gustado este poema sobre la "posibilidad de la no clarificación":

Unaufgeklärtheitsmoglichkeit
qué nombre más complicado para una cosa que no existe
en la historia de la filosofía los nombres más complicados
se los llevan las cosas que no existen
las cosas que no existen
tienen una rara predilección por el alemán para no existir
prefieren no existir en alemán
lo cual es una forma de inexistencia mucho más perfecta
que dedicarse a no existir en sánscrito
o en inglés por ejemplo qué vulgaridad
o en latín por ejemplo donde todo existe (p. 216, n. 94).
No sale gente como Malebranche en esta Historia de la filosofía, pero sí el cura de Ars:
El santo Cura de Ars fue contemporáneo de Fichte Schelling Hegel
pero por cierto que no leyó sus obras
a duras penas leyó el Catecismo de Trento para los párrocos
en su formación eclesiástica
tuvo serios problemas con la lógica y la metafísica lo dejaron ordenarse por misericordia
pero por su confesonario pasó de rodillas casi todo el siglo XIX
y sus diez horas diarias de confesión le abrieron todos los secretos
sobre Dios sobre el alma sobre el mundo
ojalá Fichte Schelling y Hegel hubieran pasado de rodillas por su confesonario
otro gallo cantaría en el siglo XX
oh lógica oh metafísica trascendental
estas cosas no se consignan para vuestro honor y gloria (p. 217-218, n. 97).
Y ya digo que por Nietzsche siente una debilidad que no es debida a sus ideas, sino a su pasión:
Amaba a los animales y las flores silvestres
Italia Cristo y la música lo hacían llorar
de ternura de pura belleza de oscura envidia
era un poeta muy superior a Heine o Hölderlin
no se sabe si Zaratustra hablaba por él o si era ventrílocuo
escribía los Evangelios al revés
de rodillas sobre una tierra imaginaria más allá del bien y del mal
odiaba a Dios con tal intensidad
que un día se convirtió en el revés de sí mismo en su más allá
se convirtió en un Nietzsche imaginario
de rodillas sobre una tierra espantosamente real
llorando a mares sobre su propia tumba
susurrando a las flores del sepulcro
guarden bien mi secreto
yo soy Dios y por eso enloquecí (p. 238-239, n. 25).

martes, 4 de marzo de 2025

La filosofía en la Edad Media según Ibáñez Langlois

Del libro Historia de la filosofía. Poemas, de José Miguel Ibáñez Langlois, una buena parte se dedica a la filosofía medieval y en concreto a santo Tomás de Aquino, que es un claro favorito suyo. Esa es una de las ventajas de este libro, que es una Historia de la filosofía desde una óptica personal, no siguiendo los caminos más trillados. Por ejemplo, el apartado de la Edad Media en realidad comienza con la cuestión más amplia del cristianismo y la filosofía. Este poema breve da la tónica:

El sermón de la montaña no es en absoluto filosofía
pero qué sería de ti historia de la filosofía
si en la cumbre de la montaña no se hubiera posado el Logos
a soplarte al oído las conclusiones (p. 91, n. 4).

Me gusta mucho también cómo habla del discurso del Areópago de san Pablo, desde la perspectiva de su auditorio de filósofos griegos un poco pasados de vueltas:

(…) bonita introducción la del judío
ahora se ha puesto a hablar de un Dios que creó la tierra y los cielos
se ha puesto a hablar al viento súbitamente
crear ha dicho crear oyeron este hombre está
ta
crear el universo de la nada
los atenienses se miran con aire de condescendencia
miran al viento como pidiéndole comprensión
en sus ojos refulge el universo eterno
el cosmos que en sí reposa como un absoluto
incluidos los dioses y aun el Theos
en los ojos del hebreo en cambio brilla la nada
que circunda a su único Dios como un aura imposible
el hebreo está a punto de irse en el viento
el hebreo hace juegos de palabras con el ser del mundo
pases mágicos al uso de los orientales
pretende que el ser del mundo es un ser prestado por el momento
en los ojos del hebreo refulge la locura
y la más absoluta falta de consideración por el universo
en los ojos de los atenienses brillan segundo por medio
la risa y el furor
hebreo te oiremos otro día sobre tu famoso Desconocido
le dicen y todo el mundo en Atenas sabe
que esta fórmula de cortesía filosófica quiere decir
ándate a freír espárragos con tu incógnito creador (p. 93, n. 7).
Ya propiamente en la Edad Media, este poema se centra en san Bernardo:
San Bernardo de Claraval la flor y nata
de los caballeros andantes de Jesucristo
de los cruzados más trasparentes de la Virgen María
de las fuerzas de choque del Espíritu Santo
en el espacio puro de la contemplación
cuando Bernardo reza cuando habla y llora
se estremecen los cedros del Líbano y los reyes y papas
y los filósofos sienten pasar el logos
como una paloma ardiente a través de los silogismos
y otra vez queda patente la esencia del filosofar
a saber el vuelo del alma en busca del Verbo
y todos los humanismos huyen avergonzados
y todas las dialécticas tiemblan y retroceden
y todos los Abelardos desaparecen en sus Eloísas
al paso de Bernardo o el amor de Dios
Bernardo o la quimera de su siglo en llamas
o el logos que sobrepasa infinitamente al logos
en el espacio inmóvil de la contemplación (p. 115 n. 38).
Podría copiar muchos, pongo este en el que se ve nacer la crisis posterior:
La terrible odisea de los tiempos modernos
comenzó dos siglos antes de los tiempos modernos
comenzó en el corazón de un ángel franciscano
que obedecía al nombre de Duns Scoto
cuando por respetables razones teológicas e incluso místicas
dejó que en su corazoncito hermano del agua etc
la voluntad desnuda se empinara
un milímetro por encima de la inteligencia
quién diría el furor de ese corazoncito ciego
quién diría el horror de ese amorcito sin inteligencia
quién diría el futuro de ese milímetro llamado voluntarismo
mucho más que la caída de Bizancio
mucho más que el descubrimiento de América y la invención de la imprenta y otras minucias por el estilo
fue ese milímetro de voluntad desnuda
fue la voluntad en régimen de inteligencia
el origen de ese torrente de cógitos y espejismos y revoluciones y luteranas lágrimas
que obedece al dulce nombre de tiempos modernos (p. 145, n. 85).

Esta es la portada de la edición chilena actual (yo he leído la española, en Rialp

lunes, 24 de febrero de 2025

Historia de la filosofía. Poemas de José Miguel Ibáñez Langlois: I La época antigua

De la edición que sacó Rialp el año pasado de Historia de la filosofía. Poemas, de José Miguel Ibáñez Langlois he leído ya la mitad, la época antigua y medieval. Solamente hablaré hoy de la época antigua.

Es una manera muy personal esta de hacer una historia de la filosofía en versos libres de distinta extensión, sin signos de puntuación, dejándose llevar, centrándose en la expresividad.

Por ejemplo describe con humor -y hondura- ese momento fundamental de la caída de Tales de Mileto:

(...) incursionó en la geometría y estableció
el teorema de Tales de Mileto como era de suponer
sin embargo por encima de esas menudencias
es tenido por el primer filósofo de la historia
una noche caminaba mirando las estrellas
y fue a dar con sus huesos en un pozo
sentando un precedente funesto para el gremio
no obstante y como para paliar ese lugar común
mirando en las mismas estrellas el año agrícola venidero
realizó una gigantesca especulación de aceite de olivo
y se hizo rico demostrando a la posteridad
que los filósofos son pobres porque les da la gana
un glorioso precedente para el gremio (p. 33 n. 11).
Esto también es sobre "ser filósofo" y también es hondo y a la vez ligero:
Indiscutible
los filósofos tienen que estudiar fuera de su tribu
véase lo que pasó con Kant por no salir de Königsberg
murió sin haber salido jamás de sí mismo
así pues
Platón hizo en el sur de Italia un master en matemáticas
en música y astronomía pitagórica
y en Sicilia su práctica política
Aristóteles después de la Academia
hizo en Lesbos su licenciatura en ciencias físicas y biológicas
y en la universidad de la vida su Ph D en política
como preceptor de Alejandro Magno un fracaso filosófico
pero toda una lección para el maestro
de quedarse en Atenas haciendo clasecitas de Lógica I
tal vez hubiera muerto como Kant (p. 63, n. 63).

He escogido dos pasajes más de contexto histórico del desarrollo de la filosofía, pero buena parte de los poemas son sobre cuestiones filosóficas. Uno de los que más me ha llamado la atención es sobre Heráclito:

Heráclito el oscuro el legendario
no se baña dos veces en el mismo río
tampoco el río se baña en sí mismo por segunda vez
en cuanto pasa un instante el río ya es otro y Heráclito no es el mismo
el río es un puro quedarse sin Heráclito en el mismo instante
en que Heráclito es un puro bañarse sin río alguno
el río es un puro fluir de agua sin agua que fluya
Heráclito es un puro bañarse sin Heráclito alguno
en realidad Heráclito y el río no se bañaron jamás
ni siquiera por primera vez en esas aguas inexistentes
que llegan a ser en el acto mismo de dejar de ser
el problema del río que fluye es su falta de identidad
el problema de Heráclito que piensa es su falta de personalidad
Heráclito en persona es el río que por el tiempo deja de ser
es el río que fluye por las inmediaciones de la madre nada
donde mueren todos los ríos donde todos los ríos nacen
porque la nada es la madre del movimiento puro la oscura madre
del ser y del no ser que todo lo baña la madre pura
que se piensa como la nada en Heráclito el oscuro ser
que sólo piensa el ser si la nada piensa (p.38, n. 24). 

domingo, 9 de abril de 2023

¡Ha resucitado!

Os felicito la Pascua con este pasaje de la parte final del Libro de la Pasión de José Miguel Ibáñez Langlois, donde habla de la aparición a los discípulos de Emaús, en la que hace el Señor de actor:

Jesús pero qué enamorado
(...)
disfrazado de forastero que se marcha de Jerusalén
anda de incógnito como un rey que entre sus propios súbditos
pretende averiguar la situación de su monarquía
la situación es mala 
Jesús tira de la lengua a dos discípulos de Emaús
los caminantes van tristes van hundidos en el agnosticismo
y se sorprenden de la ignorancia del forastero
pero hombre es que no supiste lo de Jesús
qué Jesús pregunta Jesús y se hace contar su mismísima historia
desde el punto de vista del agnosticismo
sí Jesús ese sueño tan hermoso que se nos murió en la cruz
el sueño que con ellos camina quiere ir de a poco
ya se sabe lo peligroso que es despertar de súbito a un ser humano
primero un tirón de orejas hombres tardíos de corazón
después las Escrituras estaba escrito es que no leéis
las cartas que os envía el Espíritu Santo
y por último el itinerario de la salvación
al paraíso se entra por una cruz como estaba escrito en
han llegado a Emaús y quédate pues a comer con nosotros quédate a alojar aquí
(...)
Jesús pero qué actor hace como que sigue hacia no sé dónde
y después de hacerse de rogar acepta la hospitalidad
se sientan pues a la mesa y cuando Jesús bendice cuando
    parte
eres tú eres Jesucristo resucitado eres oh
tu gesto te identificaría entre mil millones
nadie en el mundo puede partir un pan como lo haces tú y
de súbito Jesús desaparece
sólo pueden adorar la luz que al irse dejó
como un látigo de Dios en el aire oscuro
qué profeta ni qué ocho cuartos si tenía que ser él mismo
acaso no nos ardía el corazón dentro de nosotros
(...)

miércoles, 1 de marzo de 2023

Ad Missam

Estuve buscando un poema de José Miguel Ibáñez Langlois que había puesto aquí hace bastantes años y me encontré con este otro que también conocía, pero que me volvió a impresionar
Ad Missam
Con un Lienzo me cubro la cabeza, con polvo
y ceniza, con la profunda noche. La luna
se eleva en las montañas del valle de Josafat.
Una blanca Mortaja me ciñe ahora el cuerpo
mientras san Juan enciende los cirios. El infierno
vela en la faz de Dios el sudor de su sangre.
Las antorchas judías se acercan en la noche.
El Cíngulo en mis lomos: por los eternos siglos
empujan de esta soga los hijos de Israel.
En mi cuello la Estola. Estoy triste hasta la muerte.
Padre, si puede ser que este cáliz se aparte
sin que rueden los mundos en tus manos. Por fin
viene el Manto sagrado. Yo caigo de rodillas.
Jesús el miserable está en manos del cielo
con su oscuro terror. La misa ha comenzado.
El modelo es el de las oraciones que el sacerdote puede rezar mientras se reviste (aquí las tenéis), de ahí el título: Ad Missam, que es [preparación] "para la Misa". Pero la Misa es literalmente la Pasión de Cristo y el sacerdote, revestido con esas vestiduras, es Cristo que va a morir en la Cruz.

El poema empieza con el amito, un paño cuadrado que se pone primero sobre la cabeza, tapándola, antes de bajarlo a los hombros y recogerlo alrededor del cuello. 
Luego se pone el alba, esa vestidura blanca que es aquí una mortaja. 
El cíngulo, el cinto de cuerda, sirve aquí para que arrastren a Jesús.
La estola es esa tira alrededor del cuello, que en este poema representa el cargarse con la tristeza. 
La casulla es ese manto sagrado, la solemnidad de lo que va a pasar. 

Así revestido, Cristo va a morir en la Cruz en la Santa Misa.

Es un poema impresionante y espero que no penséis que se refiere solamente a los curas. Os recuerdo un pasaje de san Pablo (Rom. 13.14): induimini Dominum Iesum Christum, vestíos de Jesucristo y os remito a un punto de Camino de san Josemaría, donde en concreto lo relaciona con el sacramento de la penitencia y a otro de Forja, donde habla más en general, pero luego concreta ese vestirse en la oración.

viernes, 2 de abril de 2021

Estropajo el Ecce homo

Sobre el traje de sangre de su propia piel, vistieron a Jesús un burlesco manto de púrpura, signo de realeza, y lo llevaron al pretorio. Pilato, hombre duro como era, no dejó de sorprenderse del estado en que sus súbditos habían puesto a la víctima (...).

¡Aquí está el hombre! Por fin hace su aparición histórica el hombre, el verdadero hombre, el que da la medida suprema de todo lo humano. Aquí está el nuevo Adán tal como salió de las manos de Dios en el alba de la creación, pero infinitamente superior, con toda la belleza y la santidad imaginable de la naturaleza humana, aunque oculta bajo las llagas que cubren su íntegro cuerpo. Aquí está por fin el zenit de la excelencia humana. Aquí está la cumbre y la plenitud de la humanidad, recubierta del estropajo sangrante que es su propia piel (116-7).

De La pasión de Cristo, libro que acaba de salir de don José Miguel Ibáñez Langlois, un comentario reflexivo y teológico que hace pendant a su poema tan intenso, El libro de la Pasión, del que yo puse hace varios años un pasaje que podría ponerse en paralelo con el de arriba.

martes, 20 de febrero de 2018

Rescatando del archivo

He estado revisando cosas que tenía guardadas de un artículo que se quedó en el cajón por 2008. Ahí tenía cosas sobre tradición clásica y poetas del Cono Sur y entre ellas datos que me dio en 2006, cuando le conocí, Enrique García-Máiquez, que entonces estaba trabajando en Oficio, su antología de Ibáñez Langlois. De él me copiaba este poema:
VITA BREVIS
La aurora todavía resplandece
sobre las lágrimas de tu Bautismo
cuando todo está oscuro y alguien viene
a hacerte el signo de la Extremaunción.
De este poema me olvidé, pero el hecho es que a finales de ese año 2006 recogía yo cosas de la Aurora en la poesía de Ibáñez Langlois. Y más adelante me dediqué a recoger cosas sobre la Aurora, así que Enrique, ya ves cómo me olvidé, aunque no fue en vano tu desvelo.

---
[José Miguel Ibáñez Langlois, Poemas dogmáticos II, Editorial Universitaria, segunda edición, Santiago de Chile, 1995]

lunes, 29 de mayo de 2017

Conversaciones con Ibáñez Langlois

Aproveché que un amigo iba a Chile para que me consiguiera las Conversaciones con José Miguel Ibáñez Langlois, que me interesaban mucho, especialmente desde que leí en Rayos y truenos algunos pasajes escogidos.

Lo he disfrutado mucho, es un gran libro. No sé si mis peculiaridades biográficas favorecen que me haya gustado tanto, supongo que sí. Por ejemplo me sentí muy bien explicado en esta explicación que él da de su vocación:
es la sensación maravillosa de estar uno en el exacto lugar en el que el Señor quiere que esté uno, mísero y todo: en el camino para el que uno nació (46).
.
Y en paralelo, esto que dice al hablar de que, mientras trabajaba en el proceso de san Josemaría, leyendo testimonios sobre su heroicidad, se le empañaban los ojos:
Nada, nada en este mundo es tan emocionante como la santidad (69). 
En otro lugar dice que la frase de Bloy ("Hay una gran tristeza en el mundo, no ser santo") le había impresionado ya desde muy joven. En esta entrevista a propósito del libro, habla de lo que debe a Bloy, también en su predicación. Y me parece evidente también en su poesía.

Por seguir en la misma línea, me consoló mucho, a propósito de lo difícil que es estar realmente atento a lo que pasa en la Misa:
sólo en el cielo sabremos lo que estamos haciendo al celebrar la Misa. Pero me ayuda un pensamiento muy consolador: puedo distraerme yo, pero Cristo Sumo y Eterno Sacerdote no se distrae en Misa, ni tampoco los miles de ángeles en torno al altar (97).
Mientras, he estado leyendo la antología que hizo Enrique (aquí tenéis una introducción suya, con una selección de poemas), disfrutándola otra vez mucho (en Iberlibro quedan ejemplares). Allí, este poema (de Poemas dogmáticos):
CONFESIÓN
Diez años estudié con los filósofos
grandes y pequeños, griegos y alemanes.
Y cuanto más cavilo, más
catecismo
de los hermanos
de las escuelas
cristianas.
Hay un sitio donde tienen colgado su Libro de la Pasión, (aunque sin respetar los saltos de verso, que es mucho no respetar). Quizá sea mejor comprar el libro, reeditado hace poco.

miércoles, 26 de abril de 2017

Darle vueltas a la nada

Otra más para la serie: en esta entrada de hace diez años (ya tanto tiempo, ay) me hacía eco de un comentario de un amigo al verso «vestido de nada, como sueles», de Miguel d'Ors, referido a Cristo.
Seis años después, le añadía referencias al hilo.

Esta Semana Santa estuve releyendo el Libro de la Pasión de José Miguel Ibáñez Langlois, que d'Ors leyó e imitó. Ahí hay un poema sobre la transubstanciación en el que, de manera magistral, va hablando de cómo el pan deja de ser pan y que Cristo se hace nada ahí, en esos accidentes del pan, el tema tan inmenso y tan escalofriante del vaciamiento (kénosis κένωσις) de la divinidad en el Hijo, que se queda en el pan, que es la Eucaristía.
como llega el relámpago a su cita como una creación dentro de la creación entre el pan y Cristo está la bella la sin tiempo la
imposible nada
la nada con sabor a pan la nada con el blanco radiante
vestido del pan
que Cristo más rápido y desnudo y bello que el rayo se ha puesto sobre sí mismo como su radiante velo en un instante sin duración en una pura humillación total y ahora es Cristo el verdadero el profundo el indecible pan que como pan entra por la boca como un sol entra al basural de todos los bautizados en estado de gracia que lo devoran y rápidos como el rayo son devorados por Cristo pan.
Los accidentes del pan y del vino, en la caracterización tan exacta y tan limitada -claro, no hay mejor explicación hasta la fecha- de santo Tomás de Aquino son de lo que se viste Cristo, eso que no es nada, porque no es sustancia, no es algo subsistente: el subsistente es Cristo, vestido de esa nada, ese misterio terrorífico y el amor por mayúsculas en lo que parece pan.

Y ahora recuerdo también las menciones, muy frecuentes, de san Juan de Ávila a Cristo «envuelto en los pañales de los accidentes del pan».

domingo, 16 de abril de 2017

Muy feliz Pascua

Os deseo muy feliz Pascua, el único evento que nos e-viene, por traducir mal lo que leí ayer en una entrevista a Rémi Brague: es el único sucedido (événement) que merece ese nombre. En un mundo en el que lo que todo lo que ocurre son variaciones, de un caleidoscopio, pero variaciones, sólo la resurrección nos llega imprevista: «La resurrección es el único evento que, como dice su nombre, llega, atraca en nuestras costas viniendo de un Otro absoluto» (La résurrection est le seul événement qui, comme le dit le mot, «arrive», accoste à notre rivage en venant d'un «Ailleurs» absolu).
Dice otra cosa más, dándole la vuelta al argumento de los que se quejan de que fiestas como la Navidad ocupen el sitio de una fiesta pagana. La Pascua es el cumplimiento de lo que está pasando estos días en la naturaleza, a partir del calendario judío, pero no tiene que ver con cuestiones de ciclos de la naturaleza a lo rama-dorada-de-Frazer: «¿O hay que ver en el ciclo de las estaciones la prefiguración, la promesa sin cesar reconducida y sin cesar derrotada por la naturaleza, de una primavera sin fin, de un día sin crepúsculo? (Ou faut-il voir dans le cycle des saisons la préfiguration, la promesse sans cesse reconduite et sans cesse déçue par la nature, d'un printemps sans déclin, d'un jour sans crépuscule?).

Esto lo leí ayer y fue otro subidón después del Libro de la Pasión, de Ibáñez Langlois, que había estado recordando por partes desde el viernes. Siendo una lectura muy dolorosa, me estaba siendo alegre seguir al Señor en su ofrenda por nosotros.

Y no sé cómo, pero redondeó la mañana excelentemente un concierto, con música de Monteverdi en la primera parte, unos salmos, que por lo tanto hablan de Cristo (por ejemplo en 10:58 Beatus Vir, el Salmo 112 con una alegría desbordante) y una parte muy conocida del Vespro, que habla de María y fue todo una felicidad completa, no sé si muy propia del Sábado Santo, pero es que yo me apunté a la teoría de Muñoz Seca de que todos estamos, el Sábado Santo, al tanto de que es la espera de lo que sabemos que es el Domingo de Resurrección.
Qué alegría oír esas voces maravillosas (y luego una Misa a ¡53 voces!, de Biber, en el mismo sitio para el que se pensó, la catedral de Salzburgo, con balcones para las trompetas). Qué bien. Además los había oído aquí en Santiago, una obra de Zelenka.

Y vamos, que muy feliz Pascua a todos, después de tanto rodeo

viernes, 10 de abril de 2009

No era necesario

2. Esto que leí de El Señor de Romano Guardini (Rialp, 1958, 393-4):
El Mesías ha llegado, pero la forma en que se llevará a cabo su obra depende de las disposiciones humanas. La oposición del mundo no le permite ser el príncipe de la paz, cuya venida haría brotar la exuberante floración anunciada por los profetas. He aquí por qué la razón de ser de su vida es la entrega de sí mismo, la cual hubiera debido expresarse mediante un amor que hubiese transformado los corazones y ha de convertirse, en cambio, en oblación entre las manos del enemigo. El Mesías se convierte en Aquel que sucumbe. Su sacrificio íntimo tórnase sacrificio de muerte.
3. Y esto de una entrevista a René Girard.

jueves, 20 de marzo de 2008

Felicidad del ignorante

A través de este blog, llego a la exposición de Sebastiano del Piombo -hasta ahora sólo un nombre para mí [addenda (una hora después): sigo mirando y, ejem, resulta que hay un cuadro suyo ¡en la Catedral de Burgos!: ¡lo que es el no saber!]- en el palazzo Venezia de Roma (buen artículo aquí). Y fijaos qué Pietà:



Y en este nuevo gran blog descubro a Marc-Antoine Charpentrier y me llevo una alegría porque con los franceses voy al revés: parto de que van a ser malos y me llevo un alegrón cada vez que son buenos, que son muchas (Bloy, Santa Teresita, Campra). Y en el mundo de la música clásica no me llevo más que alegrías últimamente: ventajas del ignorante.

Y el Libro de la Pasión de Ibáñez Langlois para estos tres días (escalofriante pasaje aquí).
Y, gracias a José Antonio, mientras escribo esto estoy oyendo la Pasión según san Mateo: y qué grande y qué conmovedora.
Y a vivir estos días la Pasión, aunque con cuidado.

jueves, 28 de diciembre de 2006

Mejores libros 2006

III Premio BlogCompostela a los mejores libros.
De los libros que he leído en 2006 los que más me han gustado han sido (por orden alfabético - admito sugerencias y correcciones):
.
Poesía:
-Amalia Bautista, Estoy ausente, Pre-textos, Valencia, 2004
-Gonzalo de Berceo, Vida de Santa Oria.
-Raymond Carver, Un sendero nuevo a la cascada. Últimos poemas, introducción de Tess Gallagher; traducción de Mariano Antolín Rato, Visor, Madrid, 2001, 2ª ed.
-Miguel D'Ors, Sol de noviembre, Númenor, Sevilla, 2005 (y aquí).
-Enrique García-Máiquez, Casa Propia, Renacimiento, Sevilla, 2004
-José Miguel Ibáñez Langlois, Oficio. Antología poética, Númenor, Sevilla, 2006
.
Narrativa:
-John le Carré, El jardinero fiel, Areté, Barcelona, 2006
-Joyce Carol Oates, Que fue de los Mulvaneys, Lumen, Barcelona, 2003
-Flannery O'Connor, Un encuentro tardío con el enemigo. Prólogo-coloquio de Guadalupe Arbona con José Jiménez Lozano, Encuentro, Madrid, 2006
-Georges Simenon, El caso Saint-Fiacre, El País, Madrid, 2004
.
Ensayo /Biografía /Historia /Teología:
-Enrique Baltanás, Los Machado. Una familia, dos siglos de cultura española, Fundación José Manuel Lara, Sevilla, 2006
-G. K. C. Chesterton, Correr tras el propio sombrero (y otros ensayos), Acantilado, Barcelona, 2005
-Pedro Corral, Desertores. la Guerra Civil que nadie quiere contar, Debate, Barcelona, 2006
-Plácido María Gil Imirizaldu, Un adolescente en la retaguardia. Memorias de la Guerra Civil (1936-1939), Ediciones Encuentro, Madrid, 2006
-Dolores Gómez Molleda, Los reformadores de la España contemporánea, CSIC, Madrid, 1981
-Scott Hahn, Ordinary Work, Extraordinary Grace, Doubleday, New York, 2006
-José Jiménez Lozano, Advenimientos, Pre-textos, Valencia, 2006
-Raïssa Maritain, Las grandes amistades I, Desclée, Buenos Aires, 1950 (gracias, Dal)
-Joseph Pearce, Escritores conversos, Palabra, Madrid, 2006
-Joseph Ratzinger, El espíritu de la liturgia, Cristiandad, Madrid, 2005
-Rosa Sala Rose, Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo, Acantilado, Barcelona, 2003
-Miguel de Unamuno, Por tierras de Portugal y España, Turner, Madrid, 2002

domingo, 17 de diciembre de 2006

Rhododáctylos Eós

Domingo Gaudete: hoy los sacerdotes se pueden revestir con una casulla de color rosado. Le veo una influencia homérica clara: la Aurora de dedos de rosa (más bonito en el original: rhododáctylos Eós), que prepara el camino del Sol. Quizá los liturgistas me lo nieguen, quizá bastase con mirar cómo es la aurora en un día otoñal sin nubes. Por ejemplo esto (visto aquí):


La cosa es que los sacerdotes se pueden revestir con una casulla rosa, algo que -supongo- no dejará de sorprender. Para unos mostrará que la liturgia tiene detalles como hechos por niños, para otros será en cambio una muestra de infantilidad, y no hace falta que los graciosos se pongan a hacer chistes. El hecho es que tiene su aquel la casulla del tercer domingo de Adviento.
Me acuerdo, claro, de cosas que he leído en la Antología de Ibáñez Langlois, que vuelve sobre la cuestión de la casulla. Por ejemplo este verso (p. 68)
Me atavío de rey, con un astro en la frente.
O los últimos poemas que cité el otro día (p. 65):
En mi cuello la Estola. Estoy triste hasta la muerte.
Padre, si puede ser que este cáliz se aparte
sin que rueden los mundos de tus manos. Por fin
viene el Manto sagrado. Yo caigo de rodillas.
Jesús el miserable está en manos del cielo
con su oscuro terror. La misa ha comenzado.
O uno de los poemas del final (que ya estaba en la red) (p. 301):
yo me visto como ni los mismos reyes para celebrar la Misa
El hecho es que el sacerdote, cuando está revestido con la casulla, carga con el mundo a hombros, aunque hoy quizá la carga sea un poquito más ligera.
Aquí una canción de adviento (en el signo se oye la canción, si apretáis con el botón derecho del ratón ahí y 'guardar destino como' podéis bajaros la canción: todo legal).

martes, 12 de diciembre de 2006

Qué más puedo pedir

Libros que tengo ahora mismo:
-Desde el sábado: Advenimientos, de José Jiménez Lozano (Pre-textos, Valencia, 2006). Notas sueltas de los años 2001 a 2004, una especie de anexos-continuación (supuestamente en plan Parerga y paralipomena) de Los cuadernos de letra pequeña. Las primeras sesenta páginas me las pasé diciendo: sí, claro que sí, por supuesto, eso es, sí, esa es la cuestión. Tremendamente emocionante y tremendamente intelectual (en el buen sentido). También cita unas frases muy pertinentes de don Aquilino Duque.
-Desde ayer: Oficio. Antología poética, de José Miguel Ibáñez Langlois (Númenor, Sevilla, 2006). Hasta ahora sólo he leído el tremendo prólogo de E. G.-M., que se está convirtiendo en un genio de ese difícil arte de la introducción pertinente a los libros.
-Desde hace diez minutos: Flannery O'Connor, Un encuentro tardío con el enemigo. Prólogo-coloquio de Guadalupe Arbona con José Jiménez Lozano, Encuentro, Madrid, 2006: incluye una selección de cuentos con una nueva traducción de Gretchen Dobrott. ¡Grandioso!
¡Y qué más puedo pedir, Señor!
Seguiremos informando.

viernes, 1 de diciembre de 2006

Ecos

1. De la vista del Papa a Turquía:
Los textos en Alemania esd. Me ha gustado especialmente este, en el que habla a los ortodoxos de las distintas funciones de san Pedro y san Andrés. La de san Andrés fue:
Andrés, el hermano de Simón Pedro, recibió otra misión del Señor, una misión a la que su propio nombre alude. Dado que hablaba griego, se convirtió, junto con Felipe, en apóstol del encuentro con los griegos que acudían a Jesús (cf. Juan 12, 20 y siguientes).
(...) el apóstol Andrés representa el encuentro entre el cristianismo primitivo y la cultura griega, encuentro particularmente hecho posible en Asia Menor gracias a los Padres Capadocios, que enriquecieron la liturgia, la teología y la espiritualidad de las Iglesias Orientales y Occidentales.
(...) Los Padres Griegos nos han dejado un tesoro del que la Iglesia sigue sacando riquezas nuevas y viejas (cf. Mateo 13, 52).
En Open Book, Amy Wellborn recoge la noticia de que una noche 500 jóvenes católicos se pusieron a cantar debajo de la ventana del Papa, algo que debió de darle una gran alegría (y a mí me la da que lo hicieran).
2. A otro nivel, la presentación del libro de Ibáñez Langlois, Oficio:
Gran suerte de que contaran cosas de la presentación Cuaderno de vísperas y Batiscafo, y muy bien además.
Por suerte, podemos ir conociendo más poemas de Langlois: el que ponía ayer el propio E. G.-M. (y citaba otro anterior que ya pudimos disfrutar), uno que puso C. en los comentarios a este blog (y no os perdáis lo que dice Marta, que conoce personalmente al autor), los que cita Batiscafo, a quien le copio esto:

Con un Lienzo me cubro la cabeza, con polvo
y ceniza, con la profunda noche. La luna
se eleva en las montañas del valle de Josafat.
Una blanca Mortaja me ciñe ahora el cuerpo
mientras San Juan enciende los cirios. El infierno
vela en la faz de Dios el sudor de su sangre.
Las antorchas judías se acercan en la noche.
El Cíngulo en mis lomos: por los eternos siglos
empujan de esta soga los hijos de Israel.
En mi cuello la Estola. Estoy triste hasta la muerte.
Padre, si puede ser que este cáliz se aparte
sin que rueden los mundos de tus manos. Por fin
viene el Manto sagrado. Yo caigo de rodillas.
Jesús el miserable está en manos del cielo
con su oscuro terror. La misa ha comenzado.

Y la Misa es eso. Y no me había dado cuenta, yo, la rata.

miércoles, 29 de noviembre de 2006

Ibáñez Langlois: Oficio

Hoy se presenta la antología de Ibáñez Langlois, en Sevilla.
Un poema que aparece en Poesía Digital:

HIPÓCRITA

Ningún cristiano vive a la altura de las Bienaventuranzas
qué horror qué hipócritas pero qué doble standard
piensan de una manera y viven de otra
en cambio tú unitario tú coherente
tú nunca serás hipócrita porque vives
y piensas como rata.