lunes, 20 de septiembre de 2021

Dos extraños ábsides de Burgos

Bueno, no son dos ábsides, pero no iba a poner dos «extremos» o algo peor. 

Uno es de un pueblo en el que nos paramos de vuelta de Santibáñez Zarzaguda, Mansilla de Burgos, que tenía un ábside, este sí, románico, como de fortaleza:

El resto de la iglesia era del XVII, creo. Mi madre se quedó en el coche, Marga y yo nos acercamos entre las hierbas, mientras Eva se iba a la entrada. Allí estaba este dibujo, al que le deben de quedar dos telediarios, lo que no impedirá que esos tres paisanos de Mansilla sigan muertos:


En la cabecera había un extraño arco que a algunos les parece mozárabe. No sé:

Esa tarde fuimos a la Catedral, a ver la iluminación de las vidrieras desde el interior. Esto es lo que no es un ábside, sino la capilla del Condestable, otra Catedral en el extremo de la Catedral. No hubo luz, así que nos fuimos:

jueves, 16 de septiembre de 2021

Nietas de viuda bizca

San Josemaría podía ser muy gracioso y muy irónico. Solía evitarlo en sus escritos, pero aquí supongo que quería resaltar de verdad que él no quería haber sido fundador de nada, algo que a la gente le suele costar creer. Es de una carta de las llamadas fundacionales, documentos con forma de carta que se están empezando a publicar ahora. Esto es de la carta 3:

Tal es mi horror a todo lo que suponga ambición humana, aunque irreprochable, que si Dios en su misericordia se ha querido servir de mí, que soy un pecador, para la fundación de la Obra, ha sido a pesar mío. Sabéis qué aversión he tenido siempre a ese empeño de algunos —cuando no está basado en razones muy sobrenaturales, que la Iglesia juzga— por hacer nuevas fundaciones. Me parecía —y me sigue pareciendo— que sobraban fundaciones y fundadores: veía el peligro de una especie de psicosis de fundación, que llevaba a crear cosas innecesarias por motivos que consideraba ridículos. Pensaba, quizá con falta de caridad, que en alguna ocasión el motivo era lo de menos: lo esencial era crear algo nuevo y llamarse fundador. 

Así se multiplicaban las obras, con nombres y finalidades que aparentemente nacían —atomizando las tareas apostólicas y mudando frecuentemente sus fines— de ese querer ser cabeza de ratón: y me divertía no poco —he de confesarlo, y pido perdón a Dios, si con eso le ofendí— diciendo para mis adentros, al considerar las finalidades concretas, diminutas, que daban origen a vestimentas chocantes y a familias religiosas iguales a otras muchas que ya existían, puesto que se diferenciaban solamente en el color del hábito, o en el cordón o en la correa ceñida a la cintura: Fundación del Padre Fulano, de hijas de Santa Emerenciana de Tal, para las nietas de viuda bizca, que tengan el pelo rubio (84b).


 

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Peatones y peatonas

 Vi un cartel entre las obras de mi Facultad. Este:

La verdad es que -espero no molestar a nadie- me hizo gracia. Luego lo pensé en castellano, y también: "Paso de peatones y peatonas" es gracioso, como de los Payasos de la Tele. 

He preguntado a gallegos DTLV* y me han dicho que nunca habían oído lo de "peoas". Siempre hay una primera vez.

martes, 14 de septiembre de 2021

Por Valladolid en agosto 2

Esos días de agosto empecé muy pronto las visitas culturales y luego me desinflé y al rumor de las hojas de los álamos blancos fueron pasando los días. El que a mi coche se le volviera a escachuflar el aire acondicionado, un clásico veraniego de estos últimos años, no ayudó, la verdad. 

La visita fue a las Cortes de Castilla y León, a una exposición que presentaban como magna sobre los 500 años de los Comuneros. Nos dejó bastante fríos. Era como aburrida, por decir algo. Todo estaba como oscuro, que es una tontada que hacen en muchas exposiciones, además de carteles demasiado bajos y con letra demasiado pequeña. No se podía hacer fotos, así que ni eso tengo.

Yo, por hacer pedagogía, le dije al guarda jurado, que quería que nos hidrogelizásemos antes de entrar, que si sabía que eso no servía para nada, pero que yo estaba ahora de tan buen rollo que hacía eso (y lo hice) e incluso un zapateado, si nuestras autoridades lo veían conveniente. La verdad es que no me reconozco: cómo voy cambiando a mejor.

Todo parecía puesto para rodear el cuadro de Gisbert, que está normalmente en el Congreso de los Diputados. Me sigue gustando más el Fusilamiento de Torrijos. Este malo no era, claro, y a mí siempre me había impresionado mucho tanto la cabeza cortada como la actitud serena de los próximos candidatos a cabeza cortada siguiente. Pero bueno.

Nos gustó este cuadro de Pradilla, de la pobre Juana la Loca, en Tordesillas, muy bien ambientado, hasta los detalles mínimos:

En resumen, alguna cosa bien. Todo estaba muy oscuro. Lo mejor, la cerveza de después.

lunes, 13 de septiembre de 2021

Por Valladolid en agosto 1

A principios de agosto me fui tres semanas a Tordesillas, donde hay una casa de retiros, El Rincón (por cierto que hay allí retiros y otras actividades todo el año). Todo el mundo se piensa que está en medio de un secarral, pero no: yo desde la ventana oí mucho el susurro de los árboles, que a veces, cuando había viento, hacían un sonido como de sonajero o de piedrecitas chocando o de unas olas golpeándose con el acantilado. No sé qué árboles eran, pero tenían hojas pequeñas y me hubiera gustado que fueran cedros, pero he mirado un momento por la red y no, aunque me hacía ilusión por lo de san Juan de la Cruz del ventalle de cedros aire daba (que luego resulta que nadie sabe muy bien qué es).


Había una zona de encinas (y moscas, parece que van a la par: esto de conocer realmente la naturaleza te estropea las idealizaciones) y otra de pinos. Y hasta parece que algún corzo se había metido durante el momento álgido del Covid.

Yo estuve muy a gusto allí. Me da la vida ver paisaje de meseta: me da igual que sea en lo más seco del verano. Habían puesto unos molinos de aspas gigantescos y se veían al fondo y tampoco importaba. 

viernes, 10 de septiembre de 2021

Arquitectura en Galicia y una parodia de una Cantata de Bach

Toca ponerse a presumir de gusto exquisito:

1. Me he entretenido mucho con las obras más destacadas de los Premios COAG de 2019 y 2020

Curiosamente hay dos campos de fútbol, muy chulos, el de Campano y el de A Gandareira.

También hay unas casas de hormigón flipantes, por ejemplo esta en Nigrán:







2. Y me he reído un montón con la parodia que hizo Peter Ustinov de una Cantata de Bach:

jueves, 9 de septiembre de 2021

Lo último, lo primero 2 - Miñón de Santibáñez

Ya solamente ver los campos segados era una delicia, o me lo parecía a mí. Ni me importaban los molinos de viento cibernéticos por todas las cimas. Hacía un sol casi de justicia cuando nos acercamos de vuelta a Miñón, un pueblecito con cuatro casas y una iglesia que tenía esta portada:


Estaba como empotrada por un lado en un contrafuerte posterior. Era un programa iconográfico «potente», como dicen los de Arquitectura:




La arquivolta exterior era como salientes triangulares, luego venían unas figuras que tocaban instrumentos, con contorsionistas y toda la pesca, luego la línea en zigzag y al final unos medallones de figuras que se están contorsionando, las más impresionantes:
  







Las figuras de la arquivolta exterior eran como cómicas, con cabezas grandes:



Había una tira de plantas muy fina:


Aquí el contorsionista:

 
En esta web hay un montón de fotos, con muchos detalles.