martes, 30 de junio de 2026
Otro cartel de sardinas
lunes, 29 de junio de 2026
El llanto y la polis de Aida Míguez Barciela
Este libro de Aida Míguez, El llanto y la polis, me ha confirmado lo que noté en los otros libros suyos que he leído: lo que mejor hace es comentar a Homero. También al estudiar a otros autores y realidades todo gira en torno a él: no usa a Homero de excusa o de pretexto, lo que quiere es leerlo y entenderlo en sus propios términos.
En este libro suyo, como los demás, de pocas páginas (en este caso 118), hay lecturas sobre todo de Homero, pero también de otros textos clásicos, sobre todo de tragedia (en este caso Antígona de Sófocles y Alcestis y Medea de Eurípides) y en este libro, que tiene un capítulo final sobre la "economía de prestigio" del mundo homérico, una comparación luminosa con la Comedia Humana de Balzac, que retrata otro mundo, regido por el dinero y el egoísmo, frente a la visión de comunidad que se trasluce en Homero.
Los primeros capítulos me gustaron especialmente: el llanto en la Ilíada, las mujeres y los hombres en relación con el llanto, la escena de Príamo y Hécuba pidiéndole a Héctor que se meta en los muros de Troya y los homenajes en sus lamentos posteriores a la nobleza del hijo que no les hizo caso. El capítulo sobre Antígona de Sófocles rompe dualidades instaladas, esos tópicos sobre oposiciones entre leyes escritas y no escritas, y pone otro marco, aunque me quedo con las ganas de preguntarle a la autora hasta qué punto lo que plantea responde a la problemática de la obra. Me tendría que releer Alcestis y Medea, pero me han gustado los comentarios que hace a esas dos tragedias de Eurípides.
viernes, 26 de junio de 2026
El príncipe de este siglo. La literatura moderna y el demonio
jueves, 25 de junio de 2026
Y sigo con And the swallow
miércoles, 24 de junio de 2026
And the swallow
How beloved is your dwelling place, Qué hermosa es tu morada
o lord of hosts, Señor de los ejércitos
my soul yearns, faints, mi alma suspira, se desmaya
my heart and my flesh cry out. mi corazón y mui carne gritan
The sparrow found a house, El gorrión encontró una cada
and the swallow her nest, y la golondrina su nido
where she may raise her young. donde puede criar a sus hijos.
They pass through the Valley of Bakka, Cruza el valle de Baca
they make it a place of springs; lo hacen un lugar de fuentes
the autumn also covers it with pools. el otoño lo cubre también de charcos.
En la versión de la Conferencia Episcopal española es así:
¡Qué deseables son tus moradas,Esta versión también me gusta mucho y ves qué canta cada uno y cuándo:
Señor del universo!
Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan (...).
Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido donde colocar sus polluelos:
(...)
Cuando atraviesan áridos valles,
los convierten en oasis,
como si la lluvia temprana los cubriera de bendiciones;
martes, 23 de junio de 2026
Jesús hortelano
De la Vida de Cristo de fray Justo Pérez de Urbel también copié este retrato de de Jesús carpintero y a la vez hortelano:
Jesús había heredado el oficio de José, como sucedía entonces con frecuencia y sucede hoy todavía. Tenía su taller, hacía yugos, arados, ventanas, y era llamado «el hijo del carpintero», o el carpintero a secas; pero no le faltarían tampoco algunas parcelas de tierra en los alrededores del pueblo, un huerto o una viña o unos olivos, y seguramente plantaría las coles, sembraría, regaría y hasta cuidaría un rosal (78).
María Magdalena lo confundió, de hecho, con un hortelano, cuando lo vio recién resucitado:
lunes, 22 de junio de 2026
Matar a Sócrates de Gregorio Luri
Matar a Sócrates. El hombre que desafía la ciudad lo leí en su primera versión en 2015. Ahora que ha salido en una edición revisada he vuelto a él y creo que he podido disfrutarlo incluso más.
El libro se centra en los momentos fundamentales en torno a la acusación, proceso, condena y muerte de Sócrates, con una lectura pausada (cito de la p. 36: "La lectura lenta se interesa sinceramente por la verdad del texto"), sobre todo de algunos Diálogos decisivos de Platón, Eutifrón, Apología, Critón y Fedón, situados dramáticamente en sus últimos días. Todo culmina cuando leemos otra vez en el Fedón su muerte y yo me vuelvo a emocionar, con lo que sigo sin estar a la altura de la contención que esperaba Sócrates de sus discípulos en aquel momento: me declaro vencido, eso sí, por el grandísimo genio dramático de Platón en ese pasaje.
Todo gira en torno a la pregunta sobre la muerte de Sócrates, sobre cómo pudo suceder algo así. La situación política, social de Atenas en aquel momento era muy compleja y hay que explicarla, pero no es todo. Tampoco basta con domesticar a Sócrates y hacerse cruces sobre su condena, es todo más complicado. Sócrates no es tan fácilmente encuadrable en esquemas fáciles: en él estallan las costuras entre la filosofía y la política; en cierto modo sí que es un peligro para la ciudad, al menos entendida de un modo concreto, para los jóvenes, para las tradiciones. Yo, llegados a cierto punto, ya no sé cómo salvarlo y salvarme a mí mismo en ese contexto.
Hay un párrafo del libro que sirve como frase lapidaria en torno a la que giran muchas cuestiones aquí tratadas:
En el origen está el tabú. En la crítica del tabú está la filosofía. En la piedad hacia el tabú, la filosofía política (31).
Qué es el tabú, habría que discutirlo. Lo que está más claro, leyendo este libro, es que entre la filosofía y la política no hay relaciones fáciles: saber eso no es poca ciencia. Apunté esto: "La filosofía se empeña en evaluar la consistencia de lo nuestro a la luz de lo bueno, sin ser siempre consciente de que lo bueno para la ciudad quizá no es siempre lo verdadero, sino lo que está políticamente inmediatamente por debajo de la verdad: el consenso" (32-33). A continuación añade que "el diálogo no conduce fatalmente ni a la verdad ni al acuerdo" (...) "Si para algo sirve el diálogo, es para clarificar diferencias" (34).
Aquí dejé de tomar notas y lo que quería era ya leer el libro a mi placer, confrontándome con lo que ahí me iba enseñando. Os lo recomiendo vivamente.
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Escrito lo cual, he mirado a ver qué anoté en mi primera lectura hace más de diez años y he visto que me quedaba muy en la superficie. Más piedad sí creo que tengo, más paciencia y hondura espero que también.



