viernes, 3 de julio de 2026

Bajonazo final con las Memorias de Baroja

El tercer volumen de la edición de Tusquets de Desde la última vuelta del camino, de Pío Baroja, son los desechos de tienta: ha pasado meses ahí parado, en la estantería, siendo adelantado por otros libros en mis preferencias. 

El domingo por la mañana me puse a leer por donde iba, un reportaje que hace Baroja siguiendo los pasos de un carlista, Gómez, que se recorrió media España, Santiago incluido, de donde cuenta dos cosas que me han llamado la atención: una que a la plaza de la Quintana la llama Plaza de Literarios (quizá la llamaban así por la placa del Batallón Literario), la otra la mención de mendigos en Platerías, igualito que ahora. 

Cuando llevaba 50 páginas tras el rastro del tal Gómez es cuando empecé a leer en diagonal, señal muy mala. Terminé a las breves. Las quinientas páginas siguientes, muchas de ellas de anécdotas, de frases cortas, de pequeños episodios, pura acumulación de textos de distintos orígenes, las he dado por leídas y adiós muy buenas. Por no interesarme, no me ha interesado ni la descripción de sus pasos en la Guerra Civil, tema polémico, pero no tanto como para que yo me ponga a leer sobre ello ahora.

jueves, 2 de julio de 2026

Thalita, kumi!

De la Vida de Cristo de fray Justo Pérez de Urbel, el episodio de la resurrección de la hija de Jairo:

En medio de un estallido de risas burlonas, el taumaturgo llama a los más íntimos de sus discípulos, a Pedro, Juan y Santiago y, con ellos y los padres de la difunta, entran en la cámara mortuoria. Tendida en el lecho yace la niña, bella todavía, con la blancura del lirio en la frente y los ojos de violeta marchita. Jesús se acerca, se inclina, toma en sus manos divinas una de aquellas manos de nieve y cera, y pronuncia estas dos palabras, que el intérprete de la catequesis de Pedro nos ha conservado en su mismo sonido aramaico: «Thalita, kumi.» (Niña, levántate). Y la niña se despertó, miró en torno suyo sonriente, dejó de un lado el lecho de la muerte y empezó a correr a través de la habitación, alegre y feliz, como quien, a los doce años, ha roto las cadenas del sepulcro. Sus padres quedaron fuera de sí, termina el evangelista; pero El les ordenó que no dijesen a nadie lo que había sucedido (225).

 

La imagen, de Alfred Dehodencq, de aquí.

miércoles, 1 de julio de 2026

Últimas virutas de taller de Miguel d'Ors

Últimas virutas de taller es el volumen quinto y último (y final)  del proyecto que emprendió Miguel d'Ors de publicar textos que no llegan ni a ensayos ni a artículos ni a columnas; están en una escala inferior, son comentarios breves, anotaciones, apostillas. sobre la actualidad o sobre lecturas, mayormente.

El libro lo he disfrutado. De sus comentarios políticos me gustan especialmente sus defensas del reaccionarismo frente al conservadurismo. He aprendido especialmente de sus consideraciones sobre lengua y literatura: tiene unas páginas sobre el español de Galicia que son una maravilla; a mí se me habían escapado algunas expresiones que registra; le sale una lista amplísima, lo que es prueba de un oído muy fino y muy atento. Sus consideraciones sobre la lengua gallega las suscribo de la cruz a la raya: pensaba que estaba más solo ahí y me he consolado leyéndolas.

También recoge un poema humorístico a una hermana suya: una maravilla y una delicia.

Hace unas reflexiones atinadísimas sobre lo que se entiende por folklore, sobre lo que significa tradicional y sobre lo que se entiende por popular.

Hace un comentario excelente del poema El hospicio, de Antonio Machado.

En el terreno de las peleas literarias, aquí se las tiene especialmente tiesas con García Martín. 

Hay listas muy interesantes de poetas que admira. Me deja perplejo que no considere bien a Claudio Rodríguez.

Me alegra mucho que cite a Mateo Arbeloa como un héroe: yo también lo considero así.

Por criticarle algo, justamente su crítica a la falta de rigor de la IA, que se ha quedado ya obsoleta. Sus comentarios sobre Feria, de Ana Iris Simón, no son muy acertados.

Ahora tendría que conseguirme los dos volúmenes de la antología bilingüe La poesía inglesa, en edición de Mariano Manent en Ediciones Lauro: "Románticos y victorianos" y "Los contemporáneos", que él considera que prepararon su vocación poética y que tienen mucha pinta de merecer mucho la pena.

Me gusta muchísimo la edición del libro. La viñeta de la muerte como la anciana de la hoz es exquisita, una maravilla:

Por hacer recuento, del primer volumen no tengo una entrada propia, aunque lo cito aquí. Sí que tengo un comentario a Más virutas de taller, y luego a Todavía más virutas de taller y también a Penúltimas virutas de taller

martes, 30 de junio de 2026

Otro cartel de sardinas

Hace dos años puse un cartel de los indepes vecinos, de una sardinada. El de este año también me ha gustado, una reelaboración con su punto de humor, de La gran ola de Hokusai, con sardinas en círculos en los espacios entre las olas:

lunes, 29 de junio de 2026

El llanto y la polis de Aida Míguez Barciela

Este libro de Aida Míguez, El llanto y la polis, me ha confirmado lo que noté en los otros libros suyos que he leído: lo que mejor hace es comentar a Homero. También al estudiar a otros autores y realidades todo gira en torno a él: no usa a Homero de excusa o de pretexto, lo que quiere es leerlo y entenderlo en sus propios términos.

En este libro suyo, como los demás, de pocas páginas (en este caso 118), hay lecturas sobre todo de Homero, pero también de otros textos clásicos, sobre todo de tragedia (en este caso Antígona de Sófocles y Alcestis y Medea de Eurípides) y en este libro, que tiene un capítulo final sobre la "economía de prestigio" del mundo homérico, una comparación luminosa con la Comedia Humana de Balzac, que retrata otro mundo, regido por el dinero y el egoísmo, frente a la visión de comunidad que se trasluce en Homero.

Los primeros capítulos me gustaron especialmente: el llanto en la Ilíada, las mujeres y los hombres en relación con el llanto, la escena de Príamo y Hécuba pidiéndole a Héctor que se meta en los muros de Troya y los homenajes en sus lamentos posteriores a la nobleza del hijo que no les hizo caso. El capítulo sobre Antígona de Sófocles rompe dualidades instaladas, esos tópicos sobre oposiciones entre leyes escritas y no escritas, y pone otro marco, aunque me quedo con las ganas de preguntarle a la autora hasta qué punto lo que plantea responde a la problemática de la obra. Me tendría que releer Alcestis y Medea, pero me han gustado los comentarios que hace a esas dos tragedias de Eurípides.

viernes, 26 de junio de 2026

El príncipe de este siglo. La literatura moderna y el demonio

A cuenta de su Diario, que tanto me gustó, alguien me habló elogiosamente de un ensayo de José María Souvirón, El príncipe de este siglo. La literatura moderna y el demonio (Madrid, Ediciones Cultura Hispánica, 1967), que fue Premio Nacional de Literatura.
Es un temón, el del demonio en la literatura. Va tratando autores que en buena parte no he leído: Víctor Hugo, Baudelaire, Rimbaud. Beckett, Valery, Huysmans, Yeats, Camus, Bernanos, Gide, Klossowsky, Genet, Jouhandeau, Sartre, Julien Green. Algunos sí que los conozco más: Dostoievsky, Poe, Kafka, Borges, Hawthorne, Henry James, Proust, Mauriac, Greene. En cualquier caso, no son el canon literario que yo suelo frecuentar.
El libro es interesante, siendo difícil para mí calibrar las lecturas que hace, pero el tema es atractivo, al final la representación o la presencia del mal, o más en concreto del demonio, en la literatura. En buena medida es una especie de guía del malditismo o de la soberbia antidivina, aunque otras veces lo que se cuestiona es la realidad del mal, algo que sí que me parece más central de la literatura.
Me hubiera gustado saber cómo hubiera reaccionado a la obra de Flannery O'Connor, donde está claramente el mal y en algunos casos la presencia del demonio es palpable, como por ejemplo al final de Los violentos lo arrebatan. Se me ocurre también que un personaje como Anthony Blanche, en Retorno a Brideshead de Evelyn Waugh podría en cierto modo y con muchas matizaciones representar lo demoniaco. 
No sé, se me ha abierto una vía de análisis. Quiero leer ahora a Bernanos. A ver, ya iré contando.

jueves, 25 de junio de 2026

Y sigo con And the swallow

Sigo con And the swallow. He encontrado una versión muy buena y con partitura:  
Me ha gustado esta versión de Tenebrae, más rápida:

Y luego he visto que hay una versión con arreglos de Kennedy, con instrumentos de cuerda:  
Para redondear, una versión instrumental, para poder cantar yo "and the sparrow her nest":