Mostrando entradas con la etiqueta Santiago Catedral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santiago Catedral. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de octubre de 2022

Humedad del patín

Yo, persona bien hablada, lo digo así: esta tremenda humedad del patín tiene que ver con la lluvia, buena para los embalses, y mala para las casas, que se enfrían mucho; y sin calefacción todavía.

Una persona de la Catedral nos dio ayer un largo paseo por las naves, el Pórtico de la Gloria (aproveché para quejarme de que no sea de acceso libre, pero me adujeron problemas de condiciones de humedad, justamente) y por el Museo. Para mí la novedad fue volver, después de muchos años, a visitar las cubiertas: la restauración que han hecho, vista desde arriba, es todavía más impresionante: es una Catedral remozada de arriba abajo. 

A mí me gusta especialmente ver la base románica de las torres, que ahora desde el Obradoiro casi no se distinguen, recubiertas por la fachada barroca:

Andar por el tejado, entre lluvia racheada, apariciones estelares y breves del sol, y nuevos vientos húmedos, fue toda una experiencia. Aquí estoy yo, subido en la parte más alta del tejado, como increpando a las nubes (estaba haciendo una foto):

Hasta la torre -la que no es de las campanas- subimos: se veía de maravilla la ciudad, la inmensidad del monasterio de san Martín Pinario, la forma de parrilla del Hostal, el parque de la Alameda enfrente, las figuras pequeñitas del Obradoiro. Estábamos al lado de los angelitos con cartelas de bronce, que eran enormes:

Hasta en el cimborrio nos metimos. Mirar desde allí arriba el altar impresionaba. 

También se veían muy bien los arranques medievales de la torre del reloj sobre la fachada de Platerías:

Qué tremendo el remate barroco de Andrade, con decoración como de muebles de ébano y marfil:



miércoles, 10 de febrero de 2021

La Catedral de los Caminos

Se ha publicado La Catedral de los Caminos, una historia de la Catedral de Santiago redactada por Xosé Manuel Villanueva a partir de trabajos de investigación de varios historiadores (que se acaban de publicar en un volumen paralelo). Me parece una idea excelente: el texto es uno, bien escrito, con un estilo unificado y accesible. La pena es que las fotos sean de antes de la última restauración.


La primera parte la fui leyendo mientras anotaba lo principal. Aquí os dejo mis apuntes:

En el Imperio romano de Occidente había tres grandes núcleos: Britannia, Galia (con 7 partes), e Hispania: al final del imperio dominaba el desorden en Britannia. en Galia estaban los francos y en Hispania los suevos y visigodos. 

El primer documento importante relacionado con el culto a Santiago es el Breviarium Apostolorum (VI d. C.), donde se menciona para la cristianización de Galia al apóstol Felipe (la tradición no cuaja, aunque sí la de 7 varones apostólicos). En Hispania, se menciona la predicación de Santiago.

El fin del reino visigodo supone en Galicia 30 años de musulmanes, aunque en Iria Flavia se mantiene el obispado visigodo, sin rupturas.

El reino astur cuaja como organización política heredera de la Hispania visigoda. Ahí, en ese contexto se produce la inventio de la tumba: Alfonso II y el obispo Teodomiro. En Oviedo los palacios. Todo en paralelo con el Imperio de Carlomagno.

---

Pronto, el primer lugar de culto: el Locus Sancti Iacobi. Llega a 6 millas de radio con Ordoño I, como las ciudades levíticas del Antiguo Testamento. Tenía seis lugares para marcar cada milla (de allí, de Humiliatorium, viene O Milladoiro, ciudad dormitorio ahora).

El núcleo es la iglesia, pero también hay un Baptisterio (san Juan), el Monasterio de Antealtares (así llamado por estar frente a esos altares de la Tumba y el Baptisterio), el Palacio Episcopal. Es como una ciudad monástica en un cruce de vías de comunicación.

---

La Basílica de Alfonso III - 899 (podría darse un aire a san Salvador de Valdediós). Sisnando I.

Con Sisnando II aparecen murallas que protegen todo, también la incipiente ciudad. En ella hay sitios como el Preconitorium (Preguntoiro).

La muralla de Cresconio (el recinto actual del casco viejo), hacia 1050.

---

1075-1211 La Catedral románica. 


Aquí es donde dejé de copiar, pero creo que lo he leído todo con gran provecho: si alguna vez volvemos a una cierta normalidad, qué excelentes explicaciones voy a dar a quien quiera oírme explicar la Catedral.

sábado, 2 de enero de 2021

Feliz Año Compostelano 2021 (+2022)

Me hacía ilusión ir el primer día del año a ganar el Jubileo. También quería ver por fin la Catedral, cerrada o medio cerrada desde hacía un año. Además, sentía como la responsabilidad por todos los que no han podido (y no sé si podrán) venir, aunque ya desde ayer tengamos dos años jacobeos en vez de uno: 2021 y 2022. No sé si soy cenizo poniendo a tan largo plazo el confinamiento más o menos estricto: ojala en marzo todo estuviese olvidado. Mientras, iré a la Catedral a pedirle al Apóstol que interceda por todos, y que interceda por España, de la que es patrón, que trabajo no le va a faltar.

Por fuera hay todavía algunos andamios. Yo entré por la Puerta Santa. Era el prototípico día santiagués lluvioso, pero además frío:



La verdad es que estaba preciosa por dentro, como los chorros del oro. Quedan todavía capillas cerradas, que van a terminar de restaurar en estos meses, así que va a ser una maravilla. La pintura que ahora se puede ver en la cabecera, en lugar del gurruño marrón de antes, es el mayor cambio con diferencia:


Hasta le hice una foto a la parte de detrás del baldaquino:

jueves, 27 de febrero de 2020

La Catedral en su laberinto

Yo llevo ya tiempo de negación de la realidad circundante, moviéndome entre fotos de Florencia y las encuestas de las elecciones americanas (entre todos los candidatos demócratas, ninguno me parece ni medianamente bueno, pero no son Pedro Sánchez, eso tampoco). Cada varios meses me doy una vuelta a ver si acaban por fin las obras de la Catedral, cada día más cubierta de andamios y lonas.

Estas son de septiembre. Así estaba la zona del altar mayor:


Esta me ha salido como de Francis Bacon:


Hace unos días pasé delante del Obradoiro. Han cubierto la escalera:


Y esto es del domingo pasado, todavía con más follón por todo el Presbiterio. Velas para hacer ofrendas al andamio:





El punto baconiano:

lunes, 20 de mayo de 2019

Un tríptico nazaritante

El sábado era gratis y eso me sirvió de excusa para volver al Museo de la Catedral, que ya me sé de memoria. Lo único nuevo era ver restaurado un tríptico de un autóctono, Juan Luis López, de los años 20 del siglo XX, que había visto de refilón en algunas fotos de periódico. Y las fotos de refilón ya sé a qué se deben: está bastante estropeado y en realidad no es para tanto, aunque de lejos hasta da el pego.

Me habían dicho a la entrada que no se podía hacer fotos, pero yo consulté mi conciencia, que no me arguyó nada en contra de ello, pensando en vosotros, mis pacientes lectores. Aquí os va una foto:


Si os parece borroso, en parte es culpa de la foto y en parte de que es así. Por ejemplo, de san Francisco de Asís solo queda la cara original. La otra es santa Isabel de Portugal, porque son dos santos peregrinos (presuntamente) a Santiago y el tríptico iba para la capilla de Sancti Spiritus de la Catedral. Fijaos en que tras santa Isabel está el Pórtico de la Gloria, pero como abierto al campo, al revés de como está, abierto al interior de la Catedral.
La tabla central de Pentecostés tiene como atisbos de Italia, al menos lo pretende. A mí me hizo ilusión tener algo así aquí, porque me había leído hace unos días La hermandad prerrafaelita, el primer libro, o folleto, que publicó Evelyn Waugh, sobrino lejano de Holman Hunt, por cierto. Ahí volví a recordar que lo de prerrafaelitas quiere decir «pintores que rechazan el academicismo que se instaló entre los seguidores de Rafael», que luego siempre se me olvida. Este cuadro no es nada prerrafaelita, ni siquiera nazareno, pero vale, si lo miras con cariño, mal no está.

miércoles, 6 de febrero de 2019

La Catedral, vacía

Pasé el domingo por allí. Estaba todo vacío. Al fondo, el Pórtico de la Gloria tapado:



El crucero y Azabachería desde Platerías:




lunes, 19 de noviembre de 2018

Por fin vuelvo al Pórtico

Pensaba que tendría que esperar varios meses más, pero se abrió una ventana de oportunidad y la aproveché: estuve viendo el Pórtico durante una media hora, el mismo Pórtico de siempre, ahora más limpio, más claro quizá, con partes en que se ve mejor el color (y otras en las que rechinan más los repintes posteriores, sobre todo en algunos mofletes), pero el mismo Pórtico que me he perdido durante diez años (también lo visité en 2010 y otra vez, creo). Si me paro a pensar en frío, me alegro de que todo ello haya llevado a un arreglo a fondo de toda la Catedral.
El precio de diez años de cierre ha sido excesivo. El cierre efectivo y selectivo que vamos a padecer a partir de ahora me cuesta sobrellevarlo: yo quería que se pudiera deambular por allí, como fue pensado, impidiendo a los tocones manosearlo, claro, pero sin poner más barreras que las mínimas necesarias.
Ahí estaba el Cristo en majestad, con esa serenidad y esa grandeza que no he visto en muchas otras representaciones suyas, con los pies (me fijé) como sobre una especie de capitel corintio, sobre hojas que está aplastando.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Enseño el Obradoiro gratis

Bueno, sólo lo enseño a amigos y a los lectores de este blog que me demuestren que lo son (por medio de un hábil interrogatorio donde comprobaré si me siguen con constancia). Digo todo esto porque, como en casi todo en este país sustancialmente socialdemócrata, también hacer de guía en Santiago está regulado: hay que hacer un examen y que te incluyan en una reducida lista. Si vas con unos amigos enseñándoles el Obradoiro y te otean, pueden denunciarte. Así que haré visitas gratis a amigos, pero a poquitos. Iremos camuflados como paseantes descuidados.

Todo esto porque me he leído un librito de Alfredo Vigo, Catedrático de Arte en esta Universidad, sobre la fachada del Obradoiro, que me ha interesado, iluminado y entretenido una barbaridad. Ahora creo que ya estoy preparado para reducirlo a una explicación de diez minutos que os dejaría con la boca abierta y sensación de haber aprendido y de apreciar todavía más por qué esa fachada, tan rara por otro lado, es tan fascinante.

Yo me apunté esto:
Sin ser gótica en absoluto, la fachada recoge la lección gótica en el ascensionalismo y la desmaterialización de las paredes. El renacimiento está en los salientes de los lados, con ecos de los arcos del claustro de Gil de Hontañón sobre la capilla del Portal (y sobre la capilla paralela que hicieron por simetría). El plateresco, con ejemplos muy interesantes de un libro de Arfe, se ve por todas partes, especialmente en la decoración de las columnas. El manierismo es fascinante verlo en láminas de libros nórdicos de arquitectura. Por último, la arquitectura efímera, esos arcos triunfales de exaltación de reyes, está de referente claro aquí.

Pero le cedo a él la palabra en este párrafo tan inspirado:
Casas lo concibió como un verdadero espectáculo de arquitectura. Cargó el acento, cómo no, en la imperiosa necesidad que había de iluminar el interior, por lo que fue preciso convertirlo en una especie de desmaterializada estructura en la que imperan los vanos, todos muy amplios, y los enormes cierres de cristal que así se convierten en protagonistas activos de la fachada. De hecho, filtran la luz hacia el interior y, a la vez, lo reflejan en el crepúsculo hacia la plaza como si actuasen como auténticos espejos. Cumplen, así, un papel funcional a la par que estético; hasta el punto de que se les puede considerar auténtico y colosal "transparente" que aspira a hacer brillar con sus reflejos dorados el tono sobrenatural que se quiso dar a la arrogante fachada. Y por este motivo es por lo que todo su complemento arquitectónico y decorativo (...) literalmente amontonados, en estatuas exentas que se recortan contra el cielo, en vibrantes perfiles que subrayan la idea de ascensión y en columnas superpuestas que, finalmente, con su sentido expresivo de vertiginosa infinitud, parecen catapultar de modo simbólico la imagen del Apóstol hacia lo alto a fin de otorgarle un aire y tono triunfal verdaderamente apoteósico. No de otro modo ha de entenderse, pues, el papel que cumplen los distintos complementos, porque por mucho que delaten una misión decorativa, persiguen, de hecho, un contenido emocional. Su papel es conducir nuestros ojos literalmente hacia los cielos donde transcurre la percepción de otra "realidad" de tipo trascendente



martes, 13 de marzo de 2018

A cortarse el pelo

Fui de la Facultad al centro andando. En vez de meterme por Valdediós, una calle de mis preferidas que recorre un lateral de san Martín Pinario, fui por el Obradoiro, a ver un poco más despejada de andamios la fachada. Está quedando impresionante tras la restauración. El gran ventanal central, ese al que le dio Ronaldinho con un balón mientras grababa un anuncio, sorprende ahora de puro transparente. Me explicaron luego en la peluquería que resulta que era así, pero parecía traslúcido de puro sucio. También me contaron que el Pórtico de la Gloria está de caerse de espaldas tras la restauración, pero que no lo van a abrir al público hasta junio. A mí me llevaban los demonios: diez años cerrado y ahora no tienen prisa en abrirlo.
Mientras me cortaba el pelo, estuvimos lamentándonos de que ya nos hayamos acostumbrado a Santiago y que ahora sólo le vemos las pegas. Sin caer en ombliguismos, concluimos que no hay muchos sitios a la altura en España y que es una gran pena que no caigamos en la cuenta de ello. Fantaseamos con estar un tiempo fuera para volver y recuperar esa ilusión que recordé yo, cuando llegué aquí en diciembre de 1999 y recorrí el Preguntoiro por primera vez y no me podía creer lo que estaba viendo.


Esta foto es de enero. Ahora ya han quitado los andamios del medio hasta la altura de los otros.

viernes, 16 de febrero de 2018

Un obispo magnífico y pacífico

Le hice una foto a esta lápida hace tiempo. Ahora la he leído y es de Don Fernando de Andrade y Sotomayor, nada menos. Nació en Vilagarcía de Arousa, donde hizo varias fundaciones.






El texto:
Lege et luge super extinctum regni columen, pauperum levamen, ill.m praesulem exll.m principem D. D. Ferdinandum de Andrade et Sotomaior Marchionum de Villagarcia prolem, pontifex fuit Palentinus, Burgensis, Seguntinus, Conpostelanus, Pro Rex Navarrae, Aragoniae, Gallaeciae, vir omni honore maior, pius, prudens, pacificus, magnificus in cunctis. Obiit 21 Ianuarii anno 1655, aetatis 76. Requiescat in pace.
Lee y llora* por el sustento extinto del reino, el consuelo de los pobres, el ilustrísimo prelado y príncipe don Fernando de Andrade y Sotomayor, de la prole de los marqueses de Villagarcía. Obispo fue de Palencia, Burgos, Sigüenza y Compostela, Virrey de Navarra, Aragón, Galicia, varón mayor que todo honor, pío, prudente, pacífico, magnífico en todo. Murió el 21 de enero de 1655, con 76 años. Descanse en paz.
---
*"Lege et luge" (lee y llora) se lo copió para su gran lápida de la capilla del Pilar el Obispo Monroy.

jueves, 15 de febrero de 2018

Otro tímpano y dos lápidas

En el Museo hay otro tímpano con la escena de la Adoración de los Reyes, otro para la colección que tenemos en Santiago (ahora puedo recordar cinco más, por lo menos: en santa Clara, detrás de Mazarelos, en san Benito, en san Fiz, en la Corticela):


Aquí está la señora (¿o monja?) que mandó hacerlo:


Por el claustro me paré a mirar lápidas, por ejemplo esta de Andrés Alonso Polo, cánonigo en Toledo y Santiago, destacado (egregie excultus) tanto en letras griegas como hebreas (literis tum Graecis tum Hebraicis) y experto en hablar y escribir hermosamente (pulchre dicendo scribendoque peritus):


En esta otra pone abajo: Mors sceptra ligonibus aequat (la muerte iguala los cetros y las azadas)




miércoles, 14 de febrero de 2018

Tapices de Rubens en la Catedral

Esta vez no había nadie vigilando el Museo de la Catedral, así que me puse a hacer fotos de la serie de tapices de Rubens sobre Aquiles.

En esta el niño Aquiles es sumerigido en la laguna Estigia por su madre, para hacerle inmortal y con eso tan ridículo del talón, que es un relato ajeno al mito griego. Es un romano quien lo cuenta, Estacio. Pero la verdad es que el azul del agua y el rojo del manto de Tetis son impresionantes:






He dejado varias fotos parecidas porque parece como que se viera que lo está metiendo y sacando del agua:





Esta es la famosa escena de Aquiles en el gineceo


El tonto de él, probándose el casco. Así lo pillan y lo mandan a una muerte probable:



Y este tapiz  es el de las armas que le hace Hefesto:



martes, 13 de febrero de 2018

Maestro Mateo (y el Museo ya de paso)

Liberado ya de contar todo lo que tenía pendiente de Jerusalén, puedo volver a lo que he estado haciendo por aquí estos últimos meses, por ejemplo a mi visita en septiembre  a la exposición sobre el Maestro Mateo que estuvo antes en El Prado y que está sirviendo para que el Ayuntamiento y la Xunta compitan (tampoco mucho, un poquito) para meterse con los Franco (que prestaron dos obras), pero es que son puntos muy fáciles de conseguir, ya sea para presumir de progre (los de las Mareas) o bien para posar de centrista (Feijoo, ese bluff).
El Museo de la Catedral, con una política como mínimo cuestionable, obliga a pagar la entrada al Museo para ver la exposición. Así que me di otro voltio más por las salas. Por hacer el gasto, le saqué una foto a este fragmento de ventana de finales del X:



Esto era de uno que hacía muy bien los paños, como se puede ver.


De la capilla del Obispo Lope de Mendoza, que se cargaron para hacer la capilla de la Comunión, esta Piedad flamenca:


Y esta Santa Ana con la Virgen y el Niño


Subiendo por la escalera está Santa Susana como Isadora Duncan, una imagen modernista que estuvo hasta hace poco en una capilla y que ahora purga su frivolidad en ese rincón. Ahí acaba de cumplir 100 años, la pobre obra de Aniceto Marinas:




También me asomé al Obradoiro, a resituarme en el poblacho, querido a pesar de todo, después de tanto viaje por el mundo:



Ahí tenéis al fondo la Alameda:


También la torre de Fonseca, que así desde las alturas hasta tiene cierta prestancia




En la exposición del Maestro Mateo no podías hacer fotos. Era así: