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lunes, 11 de mayo de 2026

Últimos movimientos

El paisaje no me dijo nada. Los túneles de la A-6 estaban todos en obras.

Unas Jornadas en Valladolid (...). Fuimos a visitar la exposición de Salzillo.

El sábado celebramos el cumpleaños de mi tío en Pancorbo. Salieron mencionados antepasados: historias de guerra, de hambre, de vidas lejanas ya, pero que recordamos todavía. Fuimos andando hasta el extremo del pueblo, donde está la iglesia de Santiago. Así se veía por el lado menos conocido (del lado icónico hablé ya por extenso:

El domingo en Burgos lo pasamos casi preparando la comida (y yo mirando cómo la hacían) y luego comiendo y luego haciéndonos fotos de familia. 
Al parchís, empate a uno.

jueves, 29 de enero de 2026

Unamuno sobre el tute

Perdimos las tres partidas de parchís este fin de semana en Burgos, habiendo podido claramente ganar las tres. Fue uno de los puntos más bajos de mi trayectoria parchisesca, tremendo: derrota por la mínima, victoria cantada que al final se estropeó con un modo tremendo de remontar la partida de las supuestas derrotadas, otra partida al final también frustrada. Todo mal.

Yo me acordaba de que tenía preparado este texto sobre el tute que os pongo ahora:

He leído Cómo se hace una novela de Miguel de Unamuno, que es un libro que él en un momento describe como una caja que contiene otras cajas y al final es una caja vacía: me cuadra que le guste a los teóricos de la literatura, porque hay mucha reflexión sobre la novela y la vida, sobre leer y leerse y leer para vivir y vivir para leer. Uno de los elementos recurrente es el de los naipes, del juego del solitario pero también hay una defensa del tute, escrito desde el destierro en Hendaya:

(...) gusto de jugar todas las tardes, después de comer, el café aquí, en el Grand Café de Hendaya, con otros tres compañeros, y al tute. ¡Gran maestro de vida de pensamiento el tute! Porque el problema de la vida consiste en saber aprovecharse del azar, en darse maña para que no le canten a uno las cuarenta, si es que no tute de reyes o de caballos, o en cantarlos uno cuando el azar se los trae. ¡Qué bien dice Montesinos en el Quijote: “paciencia y barajar”! ¡Profundísima sentencia de sabiduría quijotesca! ¡Paciencia y barajar! Y mano y vista prontas al azar que pasa. ¡Paciencia y barajar! Que es lo que hago aquí, en Hendaya, en la frontera, yo con la novela política de mi vida -y con la religiosa-: ¡paciencia y barajar! Tal es el problema.

lunes, 10 de junio de 2024

Domingo

Era un domingo de retiro. Acabamos a las cuatro y media y varios estuvimos viendo el partido de Alcaraz: fue todo muy raro, muchas alternativas, Zverev era muy alto, parecía que tenía un saque mortal, pero el hecho es que al final perdió. Lo hablé luego con mi madre, comentamos que nos dio pena, aunque también nos daba alegría la victoria de Alcaraz: todo no puede ser.

Fui a votar a Medicina. Había un señor, como enclenque, quejándose de que en la mesa de las papeletas, estas no estuvieran ordenadas alfabéticamente. Entre el señor enclenque y el personaje de Larry David, del que me acordé luego, debo de estar yo, es tristísimo lo mío.

Era una noche de elecciones pero sin resultados a la hora habitual. Fueron, los resultados, como frustrantes. Me he acordado de un artículo que leí el otro día de Richard Ford, un escritor que siempre me gustó, en el que este decía "Antes que a Donald Trump, votaría a un chimpancé". Le bastaba, para votar a Biden, con que "para cuando lleguen las elecciones, todavía pueda mantenerse en pie y hablar". Esto lo dice alguien que me merecía respeto por su oficio, no, ya se ve, por sus ideas políticas: y luego están los que critican las ideas del amigo-enemigo de Carl Schmitt, cuando es un hecho prácticamente empírico, como se puede ver. Doy todo este rodeo para decir que el psicópata que nos tortura en España sigue en la poltrona y ahí seguirá. Y toda su co(ho)rte por ahí, tan pichi.

Pero está bien aprender a vivir con la frustración en temas de política, como dice Gregorio Luri.

jueves, 6 de junio de 2024

En Correos

Tenía que mandar un paquete y aproveché para ir a la Facultad por Basquiños y la Pastoriza, hasta la oficina que está junto a san Caetano. Luego podía continuar por la Avenida de Castelao.
Había dos empleados, una señora que estaba atendiendo a una chica de unos 30 años y un señor solo. 
Yo me puse en el mostrador delante de él. 
Me dijo que esperase un momento, que estaba contando. 
Al minuto me dijo que no le funcionaba el ordenador y que me pusiera en el mostrador de su compañera. Yo me moví un paso, quedándome cerca de la chica que estaba esperando a mandar su paquete. 
Ahí es cuando el empleado me dijo que tenía que sacar el ticket para coger vez. Me pilló completamente con la guardia bajada. Le dije, no sé todavía cómo me salió el pronto así, que no me daba la gana sacar un ticket. A mí me parecía ridículo hacer todo el proceso cuando estaba prácticamente solo. 
Lo sorprendente es que la chica del paquete se me revolvió, me acusó de ocupar su espacio y de estar maltratando a los empleados de Correos. Yo intenté argumentar cuestiones de practicidad y me dijeron los empleados que ellos eran unos mandados. Yo les dije que se quejasen a sus jefes.
La cuestión era, creo, que tenían indicaciones de que todo el mundo pasase por la maquinita, supongo que por razones estadísticas. Yo planteaba una cuestión práctica: que me atiendan, ya que estoy solo yo, sin tener que pasar trámites burocráticos inútiles y estúpidos.
Cuando se fue la chica yo me eché unos metros atrás, como en los mejores tiempos del Covid. Por suerte ni yo la insulté ni ella a mí. Pero quién le manda tratarme con esa condescendencia, como si ella fuera la abuela de los empleados de Correos y la mártir del estado burocrático.




martes, 14 de mayo de 2024

Presumir mientras te cortan el pelo

El otro día hablaba con el peluquero, mientras me estaba cortando el pelo y no sé cómo acabé contándole del padre de Knausgård, de lo impresionante que es su figura terrorífica en sus Diarios. Él me habló de un amigo de infancia en la aldea cuyo padre debía de ser así: toda la familia esperaba a que llegase, porque si no, aunque fueran las cuatro de la tarde, no comían. Como el padre de Knausgård, tampoco recibían visitas en casa: así que tanto en Noruega como aquí cocemos habas.

A propósito de eso, me dijo que había oído de algún escritor recientemente el consejo a todo el mundo de escribir diarios. yo vi la ocasión -también, para qué negarlo, de presumir- de contar que llevo años haciendo esta especie de diarios que es el blog y que en concreto hacía poco que había revisado la entrada sobre una carrera que había hecho mi sobrina Eva con nueve años y que ahora era una alegría leerla, porque es campeona de España de 400m y hace unos días consiguió en las Bahamas, con el equipo de relevos de 4x400m, la clasificación para las Olimpiadas, de lo que estamos todos muy contentos en la familia.

martes, 30 de abril de 2024

Mi vida de numerario

Supongo que se han juntado las celebraciones de los veinte años del blog, que me han llevado a pensar en mi modo de contar aquí mi vida, y la lectura de los diarios de Knausgård, que son un ejemplo extremo de hablar en detalle de la propia familia. El hecho es que he estado pensando que, como yo nunca hablo aquí de la gente que vive conmigo, porque me parece que no tengo derecho a ello, seguramente os cueste situaros sobre mi vida y lo que voy contando en este blog. No voy a romper ese criterio de respetar la intimidad ajena, pero creo que merece la pena -y seguramente os ayudará a situaros mejor sobre lo que aquí vengo escribiendo- hablar de lo que es mi vida, mi vida de numerario.

En el Opus Dei los numerarios, célibes, normalmente vivimos en una casa, una casa grande en mi caso, donde estamos ahora 11 personas. No es el objetivo vivir juntos: vivimos así porque nos dedicamos más intensamente a atender a las demás personas de la Obra y es más sencillo de ese modo. Así que no es un modo de vida comunitario al modo de las órdenes religiosas: yo ni vivo en un convento ni en una comunidad, vivo en una casa, peculiar por su tamaño y porque somos todos varones célibes. Hay algún cura, pero la casa la dirigen laicos. Nos cuidan, y con mucho cariño, mujeres de la Obra; se encargan de la comida, la ropa, la limpieza, de que no nos asilvestremos. No las vemos ni les podemos agradecer todo lo que hacen por nosotros como querríamos; eso se quedará para el cielo: entre santa y santo, pared de cal y canto.

La vida diaria: por la mañana tenemos media hora de oración y luego la Santa Misa, en el oratorio que hay en la casa. Después desayunamos y quizá no nos veamos hasta la comida o incluso la cena, porque cada uno está trabajando en lo suyo. Por la tarde tenemos otro rato de oración, cada uno por su cuenta. Hay actividades en la casa, círculos, retiros, charlas de formación, sobre todo por las tardes. Sí que solemos cenar todos juntos. Después de la comida hacemos una visita al Santísimo y luego tenemos un rato de tertulia, y también después de la cena, como media hora lo más. Las tertulias siempre se nos hacen cortas. Por la noche tenemos unos minutos de examen de conciencia, comentario breve del evangelio y cada uno se va a su habitación, y a dormir.

Los fines de semana rezamos juntos el Rosario después de la tertulia de mediodía; normalmente lo reza cada uno por su cuenta los demás días. Tenemos Bendición con el Santísimo los sábados y también en algunas fiestas importantes. Un domingo al mes tenemos un día de retiro, hasta media tarde. Un día a la semana tenemos un círculo, donde se tratan temas espirituales. Nos confesamos, también. Tenemos dirección espiritual, porque todo esto es para ponerse a tiro de que Dios nos santifique, cosa nada fácil, aunque en realidad es muy fácil, porque depende de Dios.

Los domingos tenemos aperitivo antes de comer. También las comidas de los domingos y fiestas son especiales. Los sábados por la noche, en cambio, son más de campaña, con bocadillos y cervezas quizá, antes de ver una película. Los cumpleaños los celebramos especialmente. No podemos ver ahora los partidos (yo, los del Madrid), porque no hay conexión en nuestra calle, así que nos vamos diciendo (en mi caso, los madridistas) cómo va el resultado. La gente hace deporte: bici, correr; hace unos meses compramos una elíptica, porque cuando llueve tanto en Santiago, no hay manera de hacer nada si no. A veces nos vamos a visitar sitios, o de excursión. Invitamos a gente a casa, a cenar. Tenemos cada uno nuestros amigos, nuestra familia, nuestras relaciones.

Así creo que he contado lo más destacado de mi vida y de mi casa (no residencia, ni comunidad, ni convento). Por suerte, tampoco es un cuartel ni un hospital robado. Es una casa bien cuidada, donde está uno cómodo, a gusto, en casa. Es un gran don, por el que tendré que dar mucha cuenta a Dios.

miércoles, 28 de febrero de 2024

Burgos y Cóbreces 3

Al llegar a Burgos mi madre había hecho alubias rojas, que en Galicia sabe que no las como tanto. Llevaban toda la mañana al fuego. Yo tengo el privilegio de que siempre me hacen la comida y se me olvida el tiempo y el esfuerzo que supone hacerla, y tan bien además como me la hacen a mí siempre. 

Luego, el sábado, a la vuelta del día en Cóbreces, nos pasamos la tarde yo mirando y mi madre partiendo puerros para un hojaldre. Dos horas y media estuvo. En un momento se me saltaban las lágrimas; resulta que los puerros son como las cebollas: ni me había enterado hasta entonces. Luego hubo que cocerlos y mi hermana mayor los puso con nata y no sé qué más. Y luego al horno, con el hojaldre. A la vez hacía bizcochos, uno de chocolate y otro con manzanas, los dos muy buenos. Yo había colaborado en uno con nueces muy bueno, partiéndolas y espolvoreándolas luego en la masa. 

Todo era para el domingo, que celebrábamos el cumpleaños de mi hermana pequeña, que es hoy: ¡muchas felicidades! y los éxitos deportivos de mi sobrina, que ya está en Glasgow, para participar en el mundial, nada menos. Tiene pocas opciones a ese nivel, pero el viernes pasado volvió a bajar su marca: ahora está en 52,67 en los 400 metros, la quinta mejor marca española de la historia,

Para la pequeña historia: esta vez empatamos a dos al parchís.

miércoles, 3 de enero de 2024

Palabras que dice mi madre y cómo hace croquetas

Dijo escalcañar (yo he encontrado en la web descalcañar y en el DRAE descarcañalar), que es estropear un calzado a base de torcerlo pisando con el talón en un lado.

También desballartado, con significado similar, aunque en un diccionario histórico de la RAE lo documentan, como "desvaído, desairado, desgarbado": vaya tres adjetivos juntos.

He visto muchas veces cómo hace croquetas, pero el otro día me intenté fijar y mi madre me lo iba explicando: puso aceite en una sartén con un trozo de cebolla, para que al freírse le diera sabor: luego quitaba ese trozo, tostado formando como una flor, con cada capa tostada. Ahí, creo, ahora me lío en el recuerdo, echaba harina, siete cucharadas colmadas. Por ahí creo que era cuando vertía leche. Y luego alñadía al conjunto los huevos cocidos que había desmenuzado con un tenedor. Todo al fuego, supongo que lento, se fue creando una masa amarilla con trocitos blancos, que puso en un plato para que se enfriara. Luego, cuando llegó el momento de comer, fue haciendo trozos que redondeaba y luego rebozaba en harina y huevo y al final en pan rallado: y a la sartén. Doradas, tostadas, así estaban las croquetas, calientes, a riesgo de quemarte al comerlas. 

miércoles, 8 de noviembre de 2023

Florentino Pérez Embid y mi padre

Salió un libro sobre Florentino Pérez Embid. Yo tenía curiosidad de saber sobre él, muy relacionado durante años con Calvo Serer y el primer político del Opus Dei con cargos en el régimen de Franco, antes de que nadie supiera de los "tecnócratas". Su figura es importante en la política de información y de cultura del régimen. Él siempre estuvo a gusto en ese entorno político, lo que le separó de Calvo Serer, que acabó muy en contra de Franco. 

Murió muy joven, eso me parece ahora, justo a la edad que tengo yo. Debía de ser una persona de trato muy agradable, con un montón de amigos, una bellísima persona, como se suele decir. Como catedrático de Historia de América no sé si dejó mucha huella, porque era político de los pies a la cabeza y la cátedra era -parece- secundaria a eso. Sí que dejó dos discípulos destacados, Vicente Cacho, autor de una tesis famosa sobre la Institución Libre de Enseñanza, y Gonzalo Redondo, que la hizo sobre las empresas periodísticas de Ortega y luego fue autor de una producción destacada, con hondura historiográfica.

El libro quiere unir de toda novelización y quizá por eso se hace seco. Se ve que quiere dejar establecidos los datos fehacientes; traza líneas de fuerza, pero no quiere pasar de ahí. Eso me fastidiaba un poco hasta que por eso mismo, el amor al detalle histórico, me encontré una referencia a mi padre, en concreto de cuando descubrió la tumba de la reina Leonor de Castilla en Castrojeriz:


La carta está en el archivo de la Universidad de Navarra:

Y justo cuando estaba leyendo eso, mandó mi hermana esto de la hemeroteca de Burgos, de hace 50 años, cuando le dieron un premio a mi padre: 

Yo, mientras, le escribí al autor del libro. Me mandó la carta que escribió mi padre, muy característica suya, con su firma de siempre, en la que cuenta el hallazgo de la tumba de la reina Leonor de Castilla en el marco del concurso escolar Misión Rescate (ya hablé de ello aquí). Mi padre tenía 31 años, era Maestro Nacional en Castrojeriz y se había metido a investigar todo lo que se refería al patrimonio artístico del pueblo. Lo cuenta todo muy bien:

Ilmo. Sr. Don Florentino Pérez Embid
Director General de Bellas Artes
Madrid

Castrojeriz 10 de Marzo de 1970.

Ilmo. Sr. Director General de Bellas Artes: Conociendo su relación personal con el Ilmo. Sr Duque de Medinaceli y Marqués de Camarasa no he dudado un instante en escribirle seguro que en la medida de la posible nos ha de atender.

Soy un maestro de la graduada de esta localidad en la que llevo ejerciendo seis años. Hace ya tres años que oí la llamada de Misión Rescate, programa que patrocina esa Dirección General.

Actualmente dirijo tres grupos de Rescate, los que me permiten mis ocupaciones; en las campañas anteriores hemos conseguido primero Mención de Honor por el hallazgo y posterior donación al Museo Arqueológico Provincial de Burgos de bastantes muestras de cerámicas celtiberas y romanas así como varias piezas de molino romano de mano. El año pasado Trofeo de Plata por la localización de un cuadro inédito y no catalogado de Bartolomé Carducho.

Este año tras el viaje a Madrid hemos redoblado los esfuerzos por tratar de rescatar diversos objetivos de gran valor artístico que existen en Castrojeriz. Hemos enviado ya a la dirección del Programa "Misión Rescate" las memorias de los rescates de una estatua de San Jerónimo del siglo XVI, de estilo castellano, más concretamente burgalés y otra de San Juan de mediados del siglo XVI, de estilo muy superior y sin duda de un seguidor de Berruguete.

Además de otro grupo teníamos varias pinturas de las muchas existentes que los expertos nos las han certificado como "copia de un Busto de Cristo del siglo XVI avanzado hecha a imitación de otras de Bouts. - Virgen con el Niño del siglo XVI de estilo italiano y finalmente un San Jerónimo del siglo XVII de gran naturalidad y de estilo nada distante del de Ribera".

Son por supuesto palabras de un experto en Bellas Artes más concretamente de don Alfonso Emilio Pérez Sánchez que ha tenido la amabilidad de colaborar con nosotros.

Sin embargo todo lo anterior no ha sido sino un preámbulo para el motivo de esta carta.

Tenemos en el Grupo de Rescate nº 355 dos objetivos; el primero es una pila bautismal que nos la han certificado como "Pieza interesante de la primera mitad del siglo XVI. Ha de ser de algún artista del círculo de Diego de Siloé pues los motivos ornamentales se relacionan con los de este artista en la Escalera Dorada de la Catedral de Burgos. Es pieza muy bella y nada común”.

En unión con este objetivo habíamos tomado la identificación de un sepulcro aparecido dentro del recinto de la pila bautismal de la Colegiata del Manzano de Castrojeriz.

Por casualidad un día los niños me dijeron que por un ventanillo de dicho recinto se veía un sepulcro. Era la puertecilla de una arqueta que hacía bastante tiempo había hecho un cura para guardar en ella los útiles de bautizar, agua, palangana, concha, Óleos, etc. etc.

Con linternas se veía que era un sepulcro de mujer y estaba tapiado con una pared de adobes y gesso.

Inmediatamente lo tomamos como objetivo y a instancia del párroco empezamos a suponer fuese el sepulcro de doña Leonor de Castilla, reina de Aragón, esposa de Alfonso el Benigno, a quien el rey de Castilla y sobrino suyo don Pedro I el Cruel ordenó dar muerte en Castrojeriz.

Yo no tenía nada fe en que pudiéramos tener suerte con tal objetivo pero un día tratando de hallar en el archivo de la Colegiata los libros de cuentas que nos diesen alguna pista para hallar el autor o escuela artística de los cuadros que teníamos en estudio encontramos un documento que era un intento de historia de Castrojeriz, del siglo XVII avanzado y en ese documento se afirmaba que estaba enterrada en la Colegiata Doña Leonor de Castilla, hermana del rey Alfonso XI y esposa segunda del rey Alfonso IV el Benigno de Aragón.

Aquello creíamos que era definitivo puesto que aquí en Castrojeriz aunque hay varias historias del pueblo en ninguna se menciona ni remotamente a Dª Leonor.

Con estos hallazgos le escribí al Ilmo. Sr. Duque de Medinaceli, Marqués de Camarasa que es sucesor de los Condes de Castrojeriz.

Al contestarme me dijo que le unía muy buena amistad con V. I. y además que en sus archivos ya se hacía referencia al sepulcro de Dª Leonor.

En las actas de visitas de los obispos a Castrojeriz se hacía constar que el sepulcro de Dª Leonor estaba "en lugar preferente del altar mayor al lado del Evangelio”.

Estas referencias naturalmente son anteriores al siglo XVIII ya que actualmente no queda en la Colegiata ningún sepulcro en la parte delantera de la iglesia.

La explicación está en que el año 1626, por referencias sacadas del archivo de la Colegiata uno de los Condes de Castrojeriz compró el Patronato de la Colegiata y por testamento otorgado al año siguiente mandaba fuese construido un nuevo retablo, una cripta para albergar los restos de las Condes y una nueva capilla para la Virgen del Manzano, Patrona de Castrojeriz.

Las obras las llevo a cabo otro Conde el año 1.747 y siguientes y como consecuencia se reformó completamente la parte delantera de la Colegiata desapareciendo de allí todos los sepulcros para poder hacer la cripta y los panteones de los Condes de Castrojeriz.

Los sepulcros que allí había fueron a parar a distintos lugares de la Colegiata y les pusieron donde pudieron; para ello les mutilaron bastante con objeto de que tuviesen cabida en el lugar que habían fijado de antemano.

Aunque todos están estropeados el que peor suerte llevó fue éste de Dª Leonor que además de tener los pies cortados y la cara mutilada la pusieron dentro del recinto de la pila bautismal y la tapiaron con yeso y adobes.

Por esta razón se perdió completamente el recuerdo de Dª Leonor hasta el punto de desconocerse si estaría enterrada en Castrojeriz. Los expertos de Burgos y aficionados a la historia de Burgos nada sabían del caso.

Este es nuestro interés por dar a conocer este objetivo que tiene dos matices bien distintos: el primero que el lugar de enterramiento de Dª Leonor en la Colegiata estaba bastante desconocido al menos en el ámbito local y provincial y después el hecho del propio sepulcro aparecido ahora que era totalmente desconocido y es noticia que debe ser conocida.

Sin embargo no encontramos un experto que nos lo dé como "Misión Cumplida" como mandan las bases del programa ya que nosotros nada podemos hacer.

En Burgos califican el hallazgo de interesantísimo; el profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid nos felicita por haber hallado el sepulcro de Dª Leonor pero lo definitivo que es identificar este sepulcro como el mismo que estaba anteriormente en la parte delantera de la iglesia no lo conseguimos.

El sepulcro es de estilo del siglo XIV, es de mujer perfectamente reconocible y además es el único aislado de mujer ya que si hay otros de mujer son formando parejas con sus respectivos esposos. Además se ve que por las proporciones del sepulcro no admite pareja. No tiene ninguna otra señal externa por la que se le pueda identificar pero es que tampoco la tienen los demás.

Esperando no haberle sido demasiado molesto queda de V.I.  s s q e s m. [=su servidor que estrecha su mano]

A. Ruiz

miércoles, 5 de julio de 2023

Cómo quitar manchas en pantalones

Hace diez días en Burgos estábamos sentados en la sala de estar y vino mi madre, que estaba preparando huevos rellenos, a que le abriera la tapa de un tarro de atún: yo, sentado, hice fuerza y se abrió y me cayó parte del aceite al pantalón, creando una galaxia de manchas.

Me cambié, mi madre cogió el pantalón, enhebró hilo y se puso a hacer hilvanes en torno a cada mancha: con ello quedaron círculos de hilo blanco alrededor de cada una. Marcada la zona de guerra, le echó Fairy a cada círculo de aceite de atún y luego ya metió el pantalón en la lavadora. 

Y fue un milagro: no quedó nada en las zonas marcadas por el hilo blanco, o mejor, no lo notamos, de tan impolutas, todo terso, en una continuidad de color beige.

Y mientras, aquí, los castaños van sacando los erizos:

lunes, 21 de diciembre de 2020

Lo que me contó mi tío

Mi bisabuelo, padre de mi abuela paterna, vasco, vino de Larrabezúa: de allí fue a Miraveche y conoció a la bisabuela Ramona. Por eso mi tercer apellido es Garrastacho.

A mi abuelo paterno, Epi, lo llamaban el silanero, porque había nacido en Silanes. Toda la familia se bajó antes de la guerra a Pancorbo, por el año 1932. Mi abuelo siguió a mi bisabuelo en lo de ir vendiendo, en un carro tirado por un macho y una mula, quesos (hasta 200 kilos llevaba), fruta, caparrones y otros productos por la zona: iba en tres direcciones, a La Rioja (a Cuzcurrita, a Casalarreina, hasta Haro; miro en Google Maps y me salen nombres conocidos de por Pancorbo: Altable, Valluércanes, Foncea). También se metía por la Bureba, hasta su pueblo: a Villanueva de Teba y a Silanes. O se iba por la carretera de Bilbao hasta Espejo y a Sobrón en el Valle de Tobalina, pasando por Puentelarrá y Bergonda en Álava. Por ahí estuvo mi padre trabajando un tiempo, como contable, y ahí se hizo una buena brecha yendo por el tubo para agua del embalse hasta la central de Garoña desde el Ebro.

Todo eso me contó mi tío Juli. Me dijo también una palabra, los charramplines, los que no saben hacer nada.

lunes, 6 de julio de 2020

Paseos por Santiago

Hace diez días vinieron mi madre y dos de mis hermanas. Se quedaron en un apartamento y nos tomamos esos días con tranquilidad, dando paseos explorando parques, en este mundo nuevo de la pandemia. Tampoco es que vinieran a "ver cosas": era un reencuentro, para estar juntos, hablar y, de regalo, ver a mi madre hacer patatas a la importancia uno de los días.

Estuvimos por el parque de Vistalegre, con sus extravagantes edificios. La pared de cajas de cedés se está empezando a alabear:


Y enfrente, la estética de los Picapiedra:

Luego seguimos por la finca do Espiño





Acabamos por el Carmen de Abaixo. El último día paseamos por las brañas del Sar hasta la Colegiata, por el sitio donde encontraron la imagen de la Virgen en el cauce hace poco.

También fuimos a Ponte Maceira, a un cuarto de hora de Santiago, un puente sobre el Tambre, un pueblecito de casas de piedra, con árboles gigantescos de fondo y el río con molinos a un lado. El sol estaba en todo su esplendor y no hacía mucho calor, como debe ser.

¿El parchís? Ganaron dos partidas y la última la ganamos nosotros. La segunda fue tremenda: perdimos en una jugada increíble de mis hermanas, que metieron las dos últimas fichas de una vez.

martes, 29 de marzo de 2016

El futbolín y otros recuerdos

Me acordé del monopatín que me regaló mi abuela (y que nunca conseguí manejar), al ver esto:



El otro día me acordé de un avión que se sujetaba en el techo y volaba en círculos.

También, al leer un artículo sobre futbolín, me acordé de primero de BUP. Éramos cinco o seis chicos en la clase (los que elegíamos inglés. Dos clases más eran de francés; eran la transición, 1982) y nos íbamos a un bar a jugar al futbolín en el recreo. Todos los recreos del curso. Ni me acuerdo de los nombres de los demás; sí de que uno era de Villafría (que ya es decir, en Burgos, de frío) y otro de Sarracín. Yo no habría jugado, pero qué ibamos a hacer, si no.

lunes, 26 de mayo de 2014

La lucha por la vida

Antón nos ponía vídeos de sir David (Attenborough) cuando estaba aquí. Ahora estamos viendo Planeta tierra, aunque yo me salto los capítulos donde me da que se va a quejar de lo mala que es la humanidad (se está apocaliptizando el hombre).
En el capítulo de Junglas el mayor grupo conocido de chimpancés, en Uganda, 150 lo menos, marcaba territorio cargándose y comiéndose a otro chimpancé, que estaba demasiado cerca:



Ahí te quiero ver, Roberto Carlos, con lo de civilizado como los animales (vete a pastar).
Me impresiona mucho ese terror de la naturaleza, la vida angustiosa de los animales que tienen que buscar continuamente comida, intentando evitar a la vez ser comidos por otros.

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Así que el partido del Real Madrid me lo tomé con filosofía. Era el primero que veía en dos años. Pero el Real Madrid es muchos recuerdos, es una fidelidad, es mi padre, que murió en 2002: y cómo le animó, tan enfermo, aquella novena Copa de Europa.
El partido se me hizo largo: me agota toda la puñeta de las faltitas, el tirarse, el quejarse al árbitro (por eso me interesa ahora más el rugby, a ser posible la selección inglesa). De todos modos, me estaba escociendo un poco la derrota, así que me alegró lo que pasó, con un poco de penilla por los del Atlético.
Así que por ahora, no tendré que ver más fútbol (el Mundial, quizá): con la décima, no necesitamos discutir sobre primacías en un larguísimo periodo de tiempo.

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Disfruté dándole un corte de mangas al PP con mi pellizco de monja voto, que al final no sirvió para nada, aparte de para darme el gustazo. Y mientras, Zapatero y su rastro campando por las ruinas de España.

martes, 21 de mayo de 2013

Es mi cumpleaños

Estos días me están viniendo recuerdos de cuando nos empezaba a gustar oír música y seguíamos Los 40 en la radio y compramos un disco de Abba. En una cinta teníamos grabada esta canción, que Jesús Bombín puso el domingo en Radio 3 (además de una atrocidad del Puma).

Quizá alguna de mis hermanas se acuerde:


Ahora me cansa infinito. Pronto descubrí Radio 3, por suerte. Quitémonos el mal sabor y celebremos mi cumpleaños con un temazo (gracias a Emilio Quintana):

(y en el vídeo sale Hatful of Hollow, de los Smiths, eh).

Y por qué no poner esto también:

lunes, 22 de abril de 2013

Definición de democracia de Lisias

Lo puse el otro día como examen de prueba (sin diccionario) a mis alumnos de 1º: Lisias acusa a Eratóstenes, que había colaborado con el régimen de los Treinta Tiranos, aunque no tenía delitos de sangre, de implicación en la detención y muerte de su hermano Polemarco. Se había beneficiado luego de una amnistía: sí, toda la cuestión es tremendamente actual.
Lisias recuerda cómo había sido la vida de su familia en la época democrática:
οὑμὸς πατὴρ Κέφαλος ἐπείσθη μὲν ὑπὸ Περικλέους εἰς ταύτην τὴν γῆν ἀφικέσθαι, ἔτη δὲ τριάκοντα ᾤκησε, καὶ οὐδενὶ πώποτε οὔτε ἡμεῖς οὔτε ἐκεῖνος δίκην οὔτε ἐδικασάμεθα οὔτε ἐφύγομεν, ἀλλ᾽ οὕτως ᾠκοῦμεν δημοκρατούμενοι ὥστε μήτε εἰς τοὺς ἄλλους ἐξαμαρτάνειν μήτε ὑπὸ τῶν ἄλλων ἀδικεῖσθαι (12.4).
Mi padre Céfalo fue convencido por Pericles de venir a esta tierra y vivió treinta años y a nadie nunca ni nosotros ni él encausamos en justicia ni nos encausaron, sino que vivíamos en democracia de tal modo que ni maltratábamos a los demás ni por parte de los demás sufríamos injusticias.
Al corregir el examen un alumno analizó la consecutiva (οὕτως ... ὥστε) como modal: "nuestro modo de vivir como demócratas [democratóumenoi: voz media, la acción sale del sujeto y repercute en él: «democratizándonos, viviendo en democracia, beneficiándonos de la democracia»] era ni hacer ni sufrir injusticias". Me hizo fijarme más despacio en el texto. Y qué enorme definición de la democracia me pareció esa: vivir de tal modo que nadie sufra ni haga injusticias.

miércoles, 3 de abril de 2013

Yo Titono

Ayer estaba explicando que ἡγεμών, de la raíz de ἡγέομαι, tiene una latosa épsilon en medio (cuando lo que pide el cuerpo es una eta; cf. ἡγήτωρ, ἥγησις) y que por eso Chantraine avisa en su Diccionario Etimológico que cuidao con esa épsilon, cuando se me ocurrió decir que hay un nuevo Diccionario de Griego, el de Beekes, que si «tenéis pasta, os lo podéis comprar» (400 euros cuesta).
Se ríen mis alumnos de primero de Filología Clásica (y asimilados): me parece que se ríen de que diga «pasta», que en ese momento me parece una palabra de persona muyyy muyyy mayor: yo, Titono. O quizá se rían -me decís vosotros, amigos, de la posibilidad de gastarse dinero que uno no tiene en un diccionario etimológico (y delirantemente caro).

sábado, 8 de diciembre de 2012

Murió el CR


Ayer llevé al moridero al CR-5431-V.
Lo he sentido, aunque solo fuese una cosa (bien que semoviente a su modo).
Algunos hasta lo padecisteis: a mí nunca me dejó tirado. Y yo lo dejaba sucio, al aire frío.

Vimos juntos la Mancha (ay, recuerdos al ver estas fotos).

Pero mirad cómo aceza todavía en las fotos:







Y a rey muerto, rey puesto.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Chipirones

El fin de semana de san José estuvieron por aquí mi madre y dos de mis hermanas. (María Jesús se quedó en Burgos, donde pudo ver a su hija la corredora ganar otras dos pruebas; y de paso, que conste aquí que tiene la marca mínima de España de su edad).
Fuimos a Armenteira, a comprar jabones a las monjas para un proyecto de cooperativismo de los alumnos de Eva (líos de esos en los que le gusta meterse). Armenteira es románico cisterciense y a pesar de eso no llega a ser suficientemente pobre: se queda en cutrecillo en su simplismo. Pero los bosques sí que estaban a la altura de la leyenda de san Ero en éxtasis durante trescientos años.
Y paseamos por El Grove (feo, esculturas monstruosas de alcaldes peperos por todas partes) y conocí La Toja y vimos la iglesita de conchas donde se casó Rajoy (bastante fea era, más gracia tenían las gordísimas señoras que vendían collares) y pasamos delante del Gran Hotel, un gran sitio para jugar a la sofisticación decadente.
Hacía un sol suave y nos sentamos y compramos barquillos, que nos comimos con grandísimo gusto ante una gaviota gordota.

La noche del día que se iban a volver, Marga descubrió que su coche tenía una rueda pinchada. Yo me desperté a las 7 de la mañana desvelado, pensando cómo iba a saber cambiar la rueda: no hizo falta, que en Mapfre se encargaron; Dios les bendiga, uff.
Como era san José -fiesta local solo en Santiago, menos mal-, pudimos ir a un taller abierto en Padrón . Yo me subí con el de la grúa, que me contó las penas por las que pasan los autónomos; hay crisis hasta de accidentes; y luego, de los accidentados han subido los que no habían pagado el seguro. Miras a todos lados y en todos se ve la crisis. Yo rajé de los -nosotros- funcionarios, los niños bonitos del sistema.

Chipirones, iba diciendo mi madre en momentos estratégicos, dejándolo caer: y en la Bodeguilla los comimos (que estuvimos allí tres veces: qué familia más conservadora, yendo a lo seguro, sin buscar aventuras).