Hablado me ha el mi amado, y mi querido:"¡Levántate del lecho, amiga mía!
Vente conmigo, que el invierno es ido,
y las flores nos muestran ya alegría;
el campo está muy bello y muy florido,
y el tiempo del podar se descubría.
Voz de la tortolilla ha ya sonado,
despierta con su voz nuestro cuidado (408, 105-112).
Y por las menciones a las flores cuadra bien aquí poner, de la traducción que él mismo hizo de la Égloga II de Virgilio, estos versos sobre flores:
Ofrécente las ninfas oficiosas
sus canastillos de azucenas llenos;
coge para ti Nais, la blanca, rosas,
la vïola, los lirios, los amenos
acantos y amapolas olorosas,
flores de anís y los tomillos buenos,
y casia y otras mil yerbas divinas,
junto con el jazmín las clavellinas (194-195, 81-88).






