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jueves, 13 de noviembre de 2025

San Juan de Ávila sobre pintores

En este pasaje compara san Juan de Ávila a Cristo como hombre con las muestras que hacen los pintores y también se acuerda del banquete del rey Asuero para hablar de la unión de Cristo en su humanidad con nosotros: 

Porque, así como los grandes amanuenses o pintores suelen hacer en sus oficinas muestras de labores cuando se quieren dar a conocer -y en ellas emplean todo su saber y activan al máximo su capacidad para que todo el mundo vea el alto nivel que alcanza, así Dios en su bondad, generosidad y magnificencia infinitas decidió crear una criatura nueva y tratarla con toda magnificencia y gracia para que por esta obra conocieran los cielos y la Tierra la grandeza de esos atributos. 
El rey Asuero hizo un solemnísimo banquete para que todos sus reinos viesen la grandeza de sus riquezas y su pompa. El rey del cielo hizo otro banquete a esta santa humanidad, con la que Él se desposaba, para que todas las criaturas, las celestiales y las terrenas, conociesen por él la grandeza de sus riquezas, la bondad y largueza divinas, que a tales cosas se extendían.
Tratado del amor de Dios. San Juan de Ávila, Edición, introducción y notas de Adelino Álvarez Rodríguez, Cuenca, Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2013, 55

lunes, 13 de octubre de 2025

De vuelta a Almodóvar del Campo

Hace más de 25 años dejé las clases en el Instituto san Juan Bautista de la Concepción de Almodóvar del Campo y me vine a Santiago, con el desgarro de despedirme de un lugar y de gente a la que apreciaba mucho, pero con la certeza de que mi carrera era la universitaria. He mantenido el recuerdo de aquellos alumnos. También perdí muchas horas de sol y de ver los paisajes del Campo de Calatrava.

Con la noticia de la acreditación a cátedra tan reciente, volví a Almodóvar, a un Congreso sobre san Juan de Ávila, el gran doctor de la Iglesia (77 entradas por ahora, he puesto en este blog).

Hay Congresos a los que asistes por cumplir: este, en cambio, fue una fiesta continuada los dos días que duró. Lo organizaban personas de Almodóvar, de la Cofradía de los dos Santos, de los que colaboran en el proyecto Vocatio, en torno a la casa en la que nació san Juan de Ávila, lugar digno de visita, o mejor, de que se convierta en un centro de peregrinación y de oración en toda España, donde está una cueva en la que él, los tres años entre su alejamiento de "las negras leyes" que había estudiado en la Universidad de Salamanca, y la continuación de sus estudios de artes y teología en Alcalá, pasó en oración meditando sobre el camino que debía seguir. A Almodóvar volvió, tras desprenderse de su cuantiosa herencia, a celebrar su primera Misa solemne, en 1526: se celebrará el próximo año el quinto centenario.

Fue una fiesta el Congreso porque todo estaba organizado con muchísimo cariño y al milímetro, todo orientado a facilitar el poder hablar sobre san Juan de Ávila, que merece ser mucho más conocido en todo el mundo. Estoy seguro de que va a ser muy fructífero lo que allí se habló y planteó. 

Hubo un concierto de música de la época del santo en una ermita, también otro de la Coral y escolanía diocesanas y yo me sentí muy orgulloso, sin ser de allí, pero por haber vivido tres años allí, de la provincia de Ciudad Real y en concreto de Almodóvar del Campo, una ciudad, porque tiene ese título, que es uno de los municipios más grandes de España: tiene una pedanía a 90 kilómetros, nos contó el alcalde. Allí está el valle de Alcudia, que es un paraíso de prados en primavera. 

Acabó el Congreso con una Misa solemne presidida por el señor Obispo de Ciudad Real, que tiene el título de Prior de las Órdenes Militares. Era un congreso y a la vez era una celebración de fe, porque allí estaba como un microcosmos de la Iglesia en España, y con la asistencia de estudiosos también no cristianos. Para mí ha sido como aire fresco, como lo debe ser el del campo de Almodóvar en primavera.

martes, 10 de diciembre de 2024

Quesillos de malva

Me he encontrado la expresión "quesillos de malva" en un documento muy interesante que acaba de publicar José Antonio Ollero Pina en un artículo muy detallado del último número de la revista Isidorianum: san Juan de Ávila se defiende de las acusaciones de la Inquisición, en concreto de que condenaba a todos los ricos. Él se defiende distinguiendo entre los ricos que dan a los pobres y los que no:

Antes yo hablé en él católicamente, exhortando a los ricos a que hiciesen limosna a los pobres porque fui informado que en aquel tiempo había muchas y muy grandes necesidades, // (f. 177v) especialmente en una mujer que por no tener pan se mantenía con quesillos de malvas (81).

Es tremendo y a la vez el nombre es muy bonito. Yo me he acordado de que los comíamos de pequeños, por capricho, eran como unas calabacitas de unos milímetros. El problema es cuando no tienes más que eso para comer.

La foto, de aquí.

lunes, 16 de enero de 2023

Un artículo sobre san Juan de Ávila

Sobre cómo san Juan de Ávila cómo leía el texto griego de la Escritura a través muchas veces de los comentarios de Erasmo, me han publicado un artículo en Hispania Sacra, que está ya en línea. Ya aviso que es un poco tostón. Yo al menos espero que sea riguroso y sirva para replantear sobre bases más firmes la cuestión del "erasmismo" en él, tema más complejo y con más aristas de lo que parece.



viernes, 23 de diciembre de 2022

Cristo hermoso

¡Muy feliz Navidad a todos!

Acaba el Audi, filia (1556) san Juan de Ávila hablando de la hermosura de Cristo y traduce un texto de san Agustín:

Siendo Dios, es hermoso, Palabra acerca del Padre; hermoso también en el vientre de la madre, adonde no perdió la divinidad y tomó la humanidad; hermoso el Verbo nacido infante, porque aunque Él era infante que no hablaba, cuando mamaba, cuando era traído en los brazos, los cielos hablaron, los ángeles cantaron alabanzas, la estrella trujo a los Reyes Magos, fue adorado en el pesebre como manjar de animales mansos; hermoso, pues, es en el cielo; hermoso en la tierra; hermoso en el vientre de la madre, y hermoso en los brazos della; hermoso en los milagros, hermoso en los azotes; hermoso convidando a la vida; hermoso no teniendo en nada la muerte; hermoso dejando su ánima cuando espiró; hermoso tornándola a tomar cuando resucitó; hermoso en la cruz, hermoso en el sepulcro; hermoso en el cielo; hermoso en el entendimiento. La suma y verdadera hermosura, la justicia es. Allí no le verás hermoso adonde le hallares no justo. Y pues en todas partes es justo, en todas partes es hermoso.

 

Del retablo de Bolea (Zaragoza). La foto la enlazo de este blog.

jueves, 30 de junio de 2022

Los ricos no entrarán

Estoy aprendiendo un montón de un monumental libro sobre san Juan de Ávila*. Cuenta que en el proceso de la Inquisición, que le tuvo encarcelado un año, fue acusado de que:
había dicho, en un el sermón predicado en la plaza de San Francisco, «que el paraíso se había hecho para pobres y labriegos, y que a los ricos les era imposible salvarse»; que, predicando sobre el pasaje «misericordia quiero y no sacrificios» (Mt 9,13), había dicho «que era mejor dar limosnas que dejar capellanías» (131).

Cuando le presentaron esas acusaciones replicó: 

«no dijo que ningún rico pudiese salvarse, sino aquellos que, pudiendo hacerlo, no quieren remediar a los necesitados, porque estos tales son malos y asesinos de los pobres. Y que no otra cosa dice el Evangelio: En verdad os digo que los ricos difícilmente entrarán en el reino de los cielos. Bienaventurados los pobres de espíritu ...» (131-132).

 E indicó que atendía en su predicación a situaciones reales. Recoge esto Fernández Cordero en n. 53:

«Dijo también haber sido informado, que en Écija, antes que él predicase, los pobres padecían extrema necesidad, y que algunos comían hierba; según le habían asegurado testigos de vista; por donde estimó necesario reprender a los ricos, los cuales, pudiendo, no ponían remedio, sabiendo tan gran necesidad. Y así dijo que los ricos que podían y no lo remediaban, eran malvados y matadores de los pobres; y que, si no se enmendaban, se despidiesen del cielo; o semejantes palabras; y, en fin, concluyó que el rico bueno y el pobre bueno se pueden salvar» (132 n. 53, citando a C. M. ABAD, «El proceso de la Inquisición contra el beato Juan de Ávila. Estudio crítico a la luz de documentos desconocidos», Miscelánea Comillas 6, 1946, 95-168, p. 118).

*Mª Jesús Fernández Cordero, Juan de Ávila (1499?-1569). Tiempo, vida y espiritualidad, Madrid: BAC, 2017 

viernes, 8 de abril de 2022

Belleza según san Juan de Ávila

Me voy unos días. Os dejo esta maravilla, de la primera versión del Audi, filia, una impresionante descripción de la belleza y de Cristo en relación con la belleza. Comienza por él definirla (y yo marco algunas cosas en negro y subrayo):

Habéis de saber que, para ser una cosa del todo hermosa, cuatro cosas se requieren: la una, cumplimiento de todo lo que ha de tener; porque, faltando algo, ya no se puede decir hermosa, como faltando una mano, o pie, o cosa semejante; la segunda, es proporción de un miembro con otro, y, si es imagen de otra cosa ha de ser sacada muy al proprio de su dechado; lo tercero, ha de tener viveza de color; lo cuarto, suficiente grandeza, porque lo pequeño, aunque sea bien proporcionado, no se dice del todo hermoso (OC 1.519.14).

Luego describe al Hijo Eterno del Padre como la perfección de la belleza y a todo ser humano bello en esa belleza eterna:

Y para que veáis cuán razonablemente el Hijo de Dios, más que el Padre y el Espíritu Santo, convenía que hermosease lo feo, considerad que así como los santos doctores atribuyen al Eterno Padre la eternidad, y al Espíritu Santo el amor, así al Hijo de Dios, en cuanto Dios, se le atribuye la hermosura, porque Él es perfetísimo, sin defeto alguno, y es imagen del Padre (Heb 1, 3), tan al proprio que, por ser engendrado del Padre es semejable del todo al Padre y tiene la mesma esencia del Padre. De manera que quien a Él ve, ve al Padre (Jn 14, 9), como Él mismo dice en el santo Evangelio. Pues proporción tan igual del Hijo e imagen con el Padre cuyo es imagen, con razón se le atribuye la hermosura, pues tan bien es sacado. Esta luz no le falta, pues que se llama Verbo, que es cosa engendrada del entendimiento y en el entendimiento, y por eso dice San Joan que era luz verdadera, y confesamos que es Dios de Dios, y lumbre de lumbre (Jn 1, 9). Pues grandeza no le falta, teniendo como tiene su inmensidad infinita, y por eso convino que este hermoso, por quien fuimos hechos hermosos, cuando no erramos, viniese a repararnos después de perdidos. Y se vistiese de carne, para en ella tomar las cargas de nuestra fealdad, y dar en nuestras ánimas la lindeza de su hermosura (1.520.17).

Y lo más tremendo, que el Verbo esconde su hermosura:

Y si bien miramos las condiciones ya dichas que se requieren para ser uno hermoso, todas las cuales están excelentemente en el Verbo divino, hallaremos que todas las disimuló y escondió, para que, siendo escondidas en él, se manifestasen en nosotros. ¡Cuán entero, acabado y lleno es el Verbo de Dios, pues ninguna cosa le falta ni puede faltar, y quita él la falta a todas las cosas! Mas a este. tan rico en el seno del Padre, miradle hecho hombre en el vientre y brazos de su Madre. Id por todo el discurso de su vida y muerte y veréis cuántas veces le faltó el comer y el beber en toda su vida, cuán falto de cama para se echar cuando le puso la Virgen en el pesebre (cf. Lc 2, 7), porque ni cama ni lugar tenía en el portal de Belén; cuántas veces le faltó con qué remediar su frío y su calor, y no tenía sino lo que le daban. Y si en la vida no tenía a dónde reclinar su cabeza (Mt 8, 20), como él lo dice, ¿Qué diréis de la extrema pobreza que en su muerte tuvo? En la cual menos tenía donde reclinar su cabeza, porque o la había de reclinar en la cruz, y padecer extremo dolor por las espinas que más se le hincaban en ella, o la había de tener abajada en vago, no sin grave dolor. ¡Oh sagrada cabeza, de la cual dice la esposa que es oro finísimo (Cant 5, 11), por ser cabeza de Dios, y cuán a tu costa pagas lo que nosotros contra tu amor nos declinamos en las criaturas, amándolas y queriendo ser amados y alabados de ellas, haciendo cama de reposo en lo que habíamos de pasar de camino hasta descansar en ti! Y dinos, ¿para qué pasas tanta falta y pobreza? Oyamos a San Pablo que dice: Bien sabéis, hermanos, la gracia que nos hizo nuestro Señor Jesucristo, que, siendo Él rico, se hizo pobre por nos, para que, con la pobreza, fuésemos nosotros ricos (2 Cor 8, 9) (1.523.21).
Lo que le falta es la primera condición de la hermosura, estar completo:
Veis aquí, pues, disimulada muy por entero la primera condición de hermosura, que es ser cumplido, pues le falta tanto en el suelo al que en el cielo es la misma abundancia. Pues, si miráis a la otra condición del hermoso Verbo de Dios, como es perfetísima imagen del Padre, igual a Él y proporcionado con Él, hallaréis que no menos que la primera la disimula en la tierra. Decidme, ¿Qué es el Padre sino fortaleza, saber, honra, hermosura, bondad, gozo, con otros semejantes bienes? Pues poned de una parte este admirable dechado, glorioso en sí y adorado de ángeles, y acordaos de aquel paso que había de pasar y traspasar a lo más dentro de nuestras ánimas, de cuando la hermosa imagen del Padre, Jesucristo nuestro Señor, fue sacado de la audiencia de Pilato, cruelmente azotado y vestido con una ropa colorada, y con corona de escarnio en los ojos de los que lo vían, y de agudo dolor en el celebro de quien la tenía (Jn 19,5). Las manos atadas y una caña en ellas; los ojos llenos de lágrimas, que de ellos salían, y de sangre, que de la cabeza venía; las mejillas amarillas y descoloridas, llenas de sangre y afeadas con salivas. Y con este dolor y deshonra fue sacado a ser visto de todo el pueblo diciendo: Mirad el hombre. Y esto para que a Él le creciese la vergüenza de ser visto de ellos, y ellos hobiesen compasión de Él, viéndole tal, y dejasen de perseguir a quien tanto vían padecer (1.523.22).

jueves, 31 de marzo de 2022

Exclamaciones de Dios como sol

San Juan de Ávila habla primero del sol de aquí y luego de Dios como ese sol que se quiere meter por el resquicio que pueda, para hacernos bien:

si vemos que este sol corporal se comienza tan liberalmente y anda buscando y convidando a quien lo quiere recebir y a todos se da cuando no le ponen impedimento, y, si se le ponen, aún está porfiando que se le quiten o si algún agujero o resquicio halla, por pequeño que sea, por allí se da y hinche la casa de luz, ¿Qué diremos de la suma bondad divinal, que con tanta ansia de amor anda rodeando sus criaturas para darse a ellas e henchirlas de calor, de vida y de resplandores divinos? ¡Qué ocasiones busca para hacer bien a los hombres! ¡Y a cuántos por un pequeño servicio ha hecho no pequeñas mercedes! ¡Cuántos ruegos a los que de Él se apartan, para que a Él se tornen! ¡Cuántos abrazos a los que a Él vienen! ¡Qué buscar de perdidos! ¡Qué encaminar de errados! ¡Qué perdonar de pecados, sin darlos en rostro! ¡Qué gozo de la salud de los hombres! Dando a entender que más deseaba Él perdonar y que el errado sea salvo y perdonado (Audi, filia I, OC 1.501.51).

jueves, 17 de marzo de 2022

Qué bien cuenta san Juan de Ávila la nueva alegre

Para recordar lo importante, esto de san Juan de Ávila, que es Doctor de la Iglesia, con mis negritas, de la primera versión del Audi, filia:

Los que mucho se ejercitan en el poco conocimiento, como tratan a la continua y muy de cerca sus proprios defectos, suelen caer en grandes tristezas y desconfianzas y pusilanimidad de corazón, por lo cual les es necesario que se ejerciten en otro conocimiento que les alegre y esfuerce mucho más que el primero les desmayaba. Y para éste, ninguno otro hay igual como el conocimiento de Jesucristo nuestro Señor, especialmente pensando cómo padeció y murió por nosotros. Esta es la nueva alegre, predicada en la nueva ley a todos los quebrantados de corazón, que les es dada una medicina muy más eficaz para su consuelo que sus llagas les pudieron desconsolar. Este Señor crucificado es el que alegra a los que el conocimiento de sus proprios pecados entristece y el que absuelve a los que la ley condena y que hace hijos de Dios a los que eran esclavos del demonio. A éste deben de conocer todos los adeudados y flacos. Y a éste deben de mirar todos los que sienten angustia en mirar a sí mismos. Porque así como se suele dar por consejo que miren arriba los que pasan por algún río y se les desvanece la cabeza, mirando a las aguas que corren, así quien sintiere desmayo, mirando sus culpas, alce sus ojos a Jesucristo, puesto en la cruz, y cobrará esfuerzo (OC 1.455-6.46).

miércoles, 16 de marzo de 2022

Cosas del XVI: españolitos con su espada en la iglesia

Estoy acabando, esta vez sí, las Obras Completas de san Juan de Ávila. Después de la gran impresión de haber leído, esta vez sí, las dos versiones del Audi, filia, tan distintas, me quedan solamente algunos trataditos particulares. En uno sobre la Confesión aconseja acercarse con humildad:

Humilde ansí mismo en lo exterior; que ha de ir, cuando fuere a confesar, muy honesto en los vestidos; especialmente si es mujer, no ha de ir muy galana ni afeitada [=maquillada]; si es hombre, hase de llegar sin espada, hincarse de rodillas, quitarse el bonete o gorra; la mujer, cubierto su manto por la honestidad; han de ir con mucho temor y reverencia (OC 1.844.24) 

Gran sorpresa: luego los hombres en la España de mediados del XVI iban a la iglesia con espada. Yo creía que era solamente en los retratos cuando llevaban espadas, no para ir a Misa. Me acordé de un comentario de Tucídides (1.6) de que en los tiempos homéricos todos iban con armas; eso le servía a Tucídides de señal de la inseguridad de aquellos tiempos. Ahora lo que tendría que saber es si esas espadas del siglo XVI eran de adornos o estaban afiladas de verdad.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Miércoles de ceniza - los que nadan con una mano

San Juan de Ávila, Audi, filia (II), cap. 70 (OC 1.688.8)

San Pablo amonesta que entendamos con instancia en la oración (Rm. 12.12); y el Señor dice que conviene siempre orar y no aflojar (Lc 18.1), que quiere decir que se haga esta obra con frecuencia, diligencia y cuidado. Porque los que quieren valerse con tener cuidado de sí en hacer obras agradables a Dios y no curan de tener oración, con sola una mano nadan, con sola una mano pelean, y con sólo un pie andan. Porque el Señor, dos nos enseñó ser necesarias, cuando dijo: Velad y orad, porgue no entréis en tentación (Mt. 26.41). Y lo mismo avisó cuando dijo: Velad, pues, en todo tiempo orando, que seáis hallados dignos de escapar de todas estas cosas que han de venir, y estar delante el hijo de la Virgen (Lc 21.36).

miércoles, 26 de enero de 2022

Versículos traducidos por san Juan de Ávila

Un sueño hubiera sido tener la Biblia traducida por san Juan de Ávila, san Juan de la Cruz, santa Teresa: ¡hubiera sido una maravilla! De la primera versión del Audi, filia son estos versículos preciosos, traducidos a ese español maravilloso del XVI. Pongo tres pasajes de Isaías:

¡Oh vanidad para burlar de los que de linaje presumen!, pues que todas las ánimas Dios las cría, que no se heredan, y la carne que se hereda, es cosa para haber vergüenza y temor. Digan los tales lo que Dios dijo a Esaías: Da voces. ¿Y qué diré a voces?, dijo Esaías. Respondió el Señor. Que toda carne es feno, y toda su gloria como la florecilla del campo (Is. 4.6; OC 1.511.10).

Aquí me he pasado copiando texto, pero es que en medio hay una explicación sobre el hisopo que no podía no recoger. Si os parece muy largo, leed al menos los versículos, que he resaltado en negrita y cursiva:

Y aunque Dios dice al pecador: Aunque tú te laves con salitre e yerba de jabón no serás limpio, mas dando a entender que había de enviar remedio para esta mancha, dice en otra parte: Si fueren vuestros pecados como la grana, serán blanqueados como la nieve. Y si fueren bermejos como sangre con que tiñen carmesí, serán blancos como lana blanca (Is. 1.18). Muy bien creía esto David cuando decía: Rociarme has con hisopo, Señor, y seré limpio, lavarme has y seré emblanquecido más que la nieve (Sal. 50.9). Hisopo es una yerba pequeña y un poco caliente, y tiene propiedad para purgar los pulmones por do resollamos. Y esta yerba juntábanla con un palo de cedro como vara, y atábanlos con una cuerda de grana dos veces teñida, y a todo junto decían hisopo, con el cual, mojado con sangre y agua, y otras veces con agua y ceniza, rociaban al leproso y al que había tocado cosa muerta y con aquello era tenido por limpio. Muy bien sabía David que la yerba ni el cedro ni la sangre de pájaros y animales ni el agua ni ceniza no podían dar limpieza en el ánima, aunque lo figuraban. Y por eso no pide a Dios que tome en su mano este hisopo y le rocíe con él, mas dícelo por la humanidad y humildad de Jesucristo nuestro Señor, la cual se dice yerba, porque nacía de la tierra de la bendita Virgen María, y porque nació sin obra de varón, como la flor nace en el campo sin ser arada ni sembrada. Y por eso dice: Yo soy flor del campo (Cant. 2.1). Esta yerba se dice pequeña, por la bajeza que en este mundo tomó hasta decir: Gusano soy y no hombre, deshonra de hombres y desprecio del pueblo (Sal. 27.1 OC 1.521.18).

Y mirad cómo traduce este versículo, en la segunda versión del Audi, filia:

por el pequeño sauce crecerá la haya; y por la ortiga crecerá el arrayán; y será el Señor nombrado en eterna señal, la cual nunca será quitada (Is. 55,13 OC 1.622.4)

miércoles, 24 de noviembre de 2021

De san Juan de Ávila a san Josemaría

Tenía apuntadas algunas citas más de san Juan de Ávila de entre las que pudieron influir en san Josemaría. Yo ya le había pasado algunas a don Pedro Rodríguez, el autor de la edición crítica de Camino

Ahora habría que añadir a una muy parecida que él cita estas estas dos sobre el orgullo de ser hijos de Dios:
Este es el Padre cuidadoso de huérfanos, que los viste con la virtud de lo alto (Sal. 67,6; cf. Lc. 24, 49), y los abriga debajo de su manto, y los hace entender que tienen Padre en el cielo, y que lo llaman osada y no soberbiamente Padre (4.190.44-5).

[A una doncella] Tened una santa soberbia, como santa Inés, para despreciar el mundo entero por amor de Jesucristo bendito (4.462.18).
---

Esta otra es muy típica de san Josemaría (por ejemplo en Surco y en Forja, aunque el texto más antiguo es una oración al Espíritu Santo de 1934), pero los dos pueden estar remitiéndose directamente al salmo (76.11):
[Luchar continuamente] y saliendo de una guerra, entrar en otra, y decir cada día: Agora comienzo (4.403.10). 
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Y esta no tiene nada que ver, pero me gustó lo de la melcochuela:
Éstos [los sensuales que creen que son espirituales] son muy parecidos al niño, que si llora, danle una melcochuela, y en tanto que la come, calla, y acabada, llora. 
Busqué en el diccionario de la RAE y dice esto sobre la melcochuela:
De miel y cocha, 1. f. Miel que, estando muy concentrada y caliente, se echa en agua fría, y sobándola después, queda muy correosa (4.614.229-30).

martes, 13 de julio de 2021

Del catecismo en verso, sobre el matrimonio

Del catecismo en verso atribuido a san Juan de Ávila también me gustó lo que dice sobre el matrimonio: 
Y mira bien
si tienes mujer
que la trates con amor
y cortesía,
porque hija adoptiva
de nuestro Señor.
Y mire la mujer
que ha de obedescer
de coraçón con amor
a su marido
y serle leal
y tenerle querido
como a su Iglesia
amó Jesu Cristo
nuestro redemptor,
por cuyo amor
han de tener
marido y mujer
un querer y no querer
y un mismo coraçón.
Me gusta lo de tratar el marido a la mujer «con amor y cortesía» y eso por un sentido hondo, teológico, de que está queriendo a una que es hija de Dios. 
En el caso de la mujer llamativamente cambia el orden de lo que dice san Pablo: aquí se le dice también a ella que quiera al marido teniendo de modelo al amor de Cristo por la Iglesia.
Lo que más me llamó la atención fue que el amor a Cristo de los dos sea lo que les haga tener un mismo corazón y «un querer y no querer», porque ahí me he encontrado el «idem velle, idem nolle» que se suele usar cuando se habla de la amistad, porque amistad debe existir también entre los esposos.

[esto no tiene nada que ver, es por despistar]

Todo esto en el siglo XVI. La gente ahora se supone que antes de 1968 el matrimonio era, no sé, una esclavitud de la mujer. Pues esto lo decían en catecismos en verso que cantaban los niños, supongo que para que lo oyeran los mayores. Me he acordado del matrimonio de Sancho Panza, que no pilla lejos en el tiempo: son modélicos él y su mujer, se llame como se llame, en lo que dice este catecismo, ahora que lo pienso.

jueves, 8 de julio de 2021

Cartillas de doctrina

Me di con un estudio de Luis Resines, San Juan de Ávila. Doctrina cristiana que se canta, sobre un catecismo en verso, que podría ser el que tenemos constancia que redactó san Juan de Ávila. 

Como el tema de la adivinación me interesa, me llamó la atención esto del apartado del Primer Mandamiento:

Así mesmo,
en este mandamiento
nos manda Dios
que no entendamos
ni creamos
en agüeros
ni en sueños
ni en hechicerías
ni en estrellerías
ni en santiguaderas
ni en adevinar
porque es todo burla
y gran vanidad.

Me puse a buscar "estrellería" y acabé en el Rimado de Palacio, de Pedro López de Ayala, libro que solamente conocía de nombre, del BUP. Esto es lo que dice del primer mandamiento:

Luego en el primero, Señor, Tú nos mandaste
adorar a Ti solo, e por él nos vedaste
creer en otros dioses, e siempre recelaste
nuestra flaca creencia: por ende lo ordenaste.

Contra esto pequé, Señor, de cada día,
creyendo en agüeros con grant malicia mía,
en sueños e estornudos e otra estrellería,
ca todo es vanidat, locura e follía.


Ca de todas las cosas Tú fueste el Criador,
non puede ser llamado ninguno otro Señor;
Tú eres solo Dios, e yo tu servidor:
en otro adorar sería grant error (81-92).
Ahí sale la estrellería (=astrología) y la adivinación por estornudos, que también se documenta en el mundo antiguo. Y es fascinante también ver que esa parte del libro tiene una estructura muy parecida al catecismo atribuido a san Juan de Ávila.
Lo de las cartillas (esta supuesta de san Juan de Ávila empieza con la lectura de ba, be, bi. bo. bu) tiene una larga tradición, hasta extremos llamativos recientes, como la antifascista que sacaron en la Guerra Civil, fascinante en lo tipográfico y delirante en su contracatequesis.

miércoles, 9 de junio de 2021

Cocineros de gusanos

En la primera versión del Audi, filia, san Juan de Ávila hace a doña Sancha Carrillo, en la meditación sobre la muerte y el juicio, una descripción muy gráfica y de eficacia literaria máxima de la agonía, pero casi más del abandono en la tumba:

Echaros han en una breve sepultura; cobijaron han con tierra y, después de haberos pisado, quedaros heis sola y seréis presto olvidada.

Luego se fija en el cuerpo muerto en la tumba:

Mirad allí con atención en qué para la carne y su gloria, y veréis cuán necios son aquellos que, habiendo de salir tan pobres de este mundo, trabajan acá por ser muy ricos; y habiendo de ser tan presto hollados, tienen gran sed de ponerse en más altos lugares que otros y cuán engañados viven los que regalan el cuerpo y se van tras sus deseos, pues que otra cosa no hicieron sino ser cocineros de gusanos, guisándolos bien el manjar que han de comer, y ganaron con sus bienes y deleites tormentos que nunca se acaban (OC 1.466-7.23).

Yo me he acordado de los que proponen ahora comer gusanos por las proteínas, bobadas mías. 

Este texto se publicó en 1556, cuando todavía no sabían qué era el barroco. Ahora estamos en una nueva revuelta del barroco más nihilista, pero no nos atrevemos a mirar por esos andurriales de las postrimerías. 

lunes, 7 de junio de 2021

In ventum pulverem

Estoy volviendo a leer el Audi, filia, de san Juan de Ávila, aunque en realidad, como he empezado con la primera versión, que no había leído, es una primera lectura: y qué libro impresionante, por contenido y por su elegancia y sobriedad de expresión, también cuando traduce. Por ejemplo, me llamó la atención cómo traslada esto de san Gregorio Magno, Qui sine humilitate virtutes congregat, quasi in ventum pulverem portat (5.569 Migne) así:

Tú que piensas edificar edificios de virtudes, ten primero cuidado del fundamento de la humildad; porque quien quiere ganar virtudes sin ella, es como quien llevase ceniza en su mano en contrario del viento (OC 1.443.13).

Una imagen muy lograda, sobre todo en el giro que le da san Juan de Ávila al «que lleva polvo contra el viento», metiendo las cenizas, más potentes como imagen, sin duda. 

lunes, 10 de mayo de 2021

San Juan de Ávila sobre perezosos filológicos

Es hoy la fiesta de san Juan de Ávila. Yo estoy volviendo al principio con él, a releer Audi, filia. Ahí recoge una crítica a los que desprecian a los estudiosos dándoselas de evangélicos, pecando de soberbia de santidad:

tienen muy en la memoria, y también en la lengua, aquel dicho de San Pablo (1Co 8,1): La ciencia hincha, y la caridad edifica. Y con esto paréceles tener licencia de despreciar a los sabios como a gente hinchada y précianse a sí mismos como a gente llena de caridad y no advierten que están ellos hinchados con soberbia de santidad, que es más peligrosa que soberbia de letras, como cosa que nace de cosa mejor y por eso es ella peor. Aunque en la verdad, ni la ciencia ni las buenas obras producen ellas de sí esta mala polilla, mas la maldad del malo, que toma ocasión de lo bueno para se hinchar. Y pues así es, no deben luego despreciar a los sabios, pues que la sabiduría, de sí misma, no les es impedimento para ser humildes y santos, antes a muchos ha sido y es grande ocasión para serlo. Y juzgar que no lo son es una grande soberbia e injurioso juicio (651-2).

Creo que es una buena advertencia para mí, para no volverme perezoso con la ciencia. Hay una soberbia de las muchas letras, pero para llegar a ella hay que leer mucho. La otra está más a mano.

jueves, 8 de abril de 2021

San Juan de Ávila, cristiano nuevo

A propósito de Américo Castro, me apunté, de un artículo de María Jesús Fernández Cordero*, dos citas sobre san Juan de Ávila. 

Una es de una carta (20.09.1552) del jesuita Francisco de Villanueva a san Ignacio de Loyola, excusándose por no haberse atrevido a visitar al Maestro: 

me encogí, porque Ávila también tiene su raza.

Dos años mas tarde (15.03.1554), el P. Jerónimo Nadal ponía este mismo reparo a san Ignacio ante la posibilidad de que Ávila entrase en la orden:

Es de cristianos nuevos, y ha sido tomado por la Inquisición, mas liberado sin nota alguna. (…) Síguenle muchos cristianos nuevos, no solo en los que siguen su consejo, de diversos estados, mas también de los que le siguen modo semejante al nuestro, en los cuales ha tenido alguna persecución y tiene actualmente.

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*“Juan de Ávila en la tradición de defensa de los conversos: la pertenencia al «linaje espiritual de Jesucristo”, Miscelánea Comillas 76 (2018), 113-133. Los textos citados, de pp. 114-115. 

viernes, 26 de marzo de 2021

Dilectio

Voy a estar unos días fuera, os dejo esto, San Juan de Ávila comentando el famoso texto :

Dice san Juan: Deus caritas est (1 Jn 4.16). Y el griego dice: hoc est dilectio, Dios es amor. ¿Pues quién podrá dejar de amar al que esencialmente es amor? ¿Quién no amará a Dios, que le ama? [Pláticas 16 OC 1.892-3.10].

Y san Josemaría sobre dilectio también:

¿De qué amor se trata? La Sagrada Escritura habla de dilectio, para que se entienda bien que no se refiere sólo al afecto sensible. Expresa más bien una determinación firme de la voluntad. Dilectio deriva de electio, de elegir. Yo añadiría que amar en cristiano significa querer querer, decidirse en Cristo a buscar el bien de las almas sin discriminación de ningún género, logrando para ellas, antes que nada, lo mejor: que conozcan a Cristo, que se enamoren de Él (Amigos de Dios 231).
Ninguno de los dos llega al texto griego, por más que san Juan de Ávila se remita a él y acabe, como san Josemaría, en la palabra dilectio. San Juan de Ávila se centra en que amar es amar al que es amor y san Josemaría que eso es libre, querer, y es doblemente libre: querer querer.