viernes, 19 de junio de 2020
Un texto importante
jueves, 10 de marzo de 2016
Steinhardt sobre Sócrates y Cristo
Lo lógico habría sido que la muerte de Sócrates, el hombre, llevara el sello del desorden, de la sangre, de la traición y de la rabia: pero no, fue enormemente serena y digna. la de Cristo, por el contrario, lleva, por completo, el sello de la tragedia, de la repulsa y del horror. Sócrates muere tranquilo, rodeado de sus discípulos fieles y atentos. que sorben sus palabras mientras que él -imperturbable y luminoso- bebe el veneno indoloro ofrecido con mucha cortesía por el carcelero. Abandonado y traicionado por los suyos, Cristo se retuerce en la cruz, atormentado por la sed y cubierto de insultos. Sócrates muere como un señor, Cristo como un miserable, entre dos bandidos, en un descampado. Sócrates da gracias a los dioses por liberarse de las vicisitudes del mundo material, Cristo exclama: «¿Por qué me has abandonado?».
La diferencia entre las dos muertes es absoluta y precisamente la divina parece inferior, turbia. Pero lo cierto es que es infinitamente más humana; la de Sócrates, en toda su grandeza, parece -por contraste- literaria, abstracta, sometida a la puesta en escena y, sobre todo, irreal. Sócrates -con buena fe y en buena medida como un vencedor- se eleva desde el estado humano al divino. Cristo desciende, indiferente a la inmundicia, hasta los estratos más bajos de la condición humana (96-7).
viernes, 25 de junio de 2010
Viendo papiros
Estaba escrito por las dos caras. El texto es Juan 18, 31-33 (recto) y 37-38 (verso).
Y hasta que se descubrió Qunrán tenían los papiros más antiguos de la Biblia hebrea.
Pero se consuelan porque también tienen los fragmentos de papiro más antiguos de la traducción griega del Antiguo Testamento, la de los Setenta: son del siglo II a. C.
martes, 23 de junio de 2009
Los peligros del mar
El Señor habló a Job desde la tormenta:Y en el salmo 107:
¿Quién cerró el mar con una puerta, cuando salía impetuoso del seno materno, cuando le puse nubes por mantillas y nieblas por pañales, cuando le impuse un límite con puertas y cerrojos, y le dije: Hasta aquí llegarás y no pasarás; aquí se romperá la arrogancia de tus olas?
Entraron en naves por el mar, comerciando por las aguas inmensas. (...)Y el Evangelio (Mc 4.35-40)
Pero gritaron al Señor en su angustia, y los arrancó de la tribulación. Apaciguó la tormenta en suave brisa, y enmudecieron las olas del mar.
Se alegraron de aquella bonanza, y él los condujo al ansiado puerto. en gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace con los hombres.
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar*: «¡Silencio, cállate!»En la traducción 'oficial'de la Misa se leía 'lago'. En el texto pone thálassa, en la traducción latina mari, pero los traductores españoles se pasaron de listos queriendo ser geógrafos y cargándose todo lo que lleva dentro la palabra mar.
Y fray Luis de León otra vez más -redescubro- aúna lo clásico y lo bíblico en una armonía maravillosa. Por ejemplo en la Oda 14, Al apartamiento (entera aquí; error es un cultismo: vida errante):
Oh ya seguro puerto
de mi tan luengo error! ¡Oh, deseado
para reparo cierto
del grave mal pasado
reposo dulce, alegre, descansado!
miércoles, 4 de junio de 2008
Ensañamientos
(...) τοὺς ἐπαινοῦντας πρὸ δικαιοσύνης ἀδικίαν. ἐροῦσι δὲ τάδε͵ ὅτι οὕτω διακείμενος ὁ δίκαιος μαστιγώσεται͵ στρεβλώσεται͵ δεδήσεται͵ ἐκκαυθήσεται τὠφθαλμώ͵ τελευτῶν πάντα κακὰ παθὼν ἀνασχινδυλευθήσεται καὶ γνώσεται ὅτι οὐκ εἶναι δίκαιον ἀλλὰ δοκεῖν δεῖ ἐθέλειν. (...) los que alaban la injusticia sobre la justicia. Dirán esto, que si el justo es así será azotado, sometido al potro, estará siempre atado, le quemarán los ojos; sufrirá todo tipo de daños y será al final colgado de un palo y sabrá que no hay que querer ser justo, sino parecerlo.
lunes, 21 de enero de 2008
Discurso en la Sapienza (II)
domingo, 17 de diciembre de 2006
Rhododáctylos Eós
Me atavío de rey, con un astro en la frente.
En mi cuello la Estola. Estoy triste hasta la muerte.Padre, si puede ser que este cáliz se apartesin que rueden los mundos de tus manos. Por finviene el Manto sagrado. Yo caigo de rodillas.Jesús el miserable está en manos del cielocon su oscuro terror. La misa ha comenzado.
yo me visto como ni los mismos reyes para celebrar la Misa
viernes, 1 de diciembre de 2006
Ecos
Andrés, el hermano de Simón Pedro, recibió otra misión del Señor, una misión a la que su propio nombre alude. Dado que hablaba griego, se convirtió, junto con Felipe, en apóstol del encuentro con los griegos que acudían a Jesús (cf. Juan 12, 20 y siguientes).(...) el apóstol Andrés representa el encuentro entre el cristianismo primitivo y la cultura griega, encuentro particularmente hecho posible en Asia Menor gracias a los Padres Capadocios, que enriquecieron la liturgia, la teología y la espiritualidad de las Iglesias Orientales y Occidentales.(...) Los Padres Griegos nos han dejado un tesoro del que la Iglesia sigue sacando riquezas nuevas y viejas (cf. Mateo 13, 52).
Y la Misa es eso. Y no me había dado cuenta, yo, la rata.Con un Lienzo me cubro la cabeza, con polvo
y ceniza, con la profunda noche. La luna
se eleva en las montañas del valle de Josafat.
Una blanca Mortaja me ciñe ahora el cuerpo
mientras San Juan enciende los cirios. El infierno
vela en la faz de Dios el sudor de su sangre.
Las antorchas judías se acercan en la noche.
El Cíngulo en mis lomos: por los eternos siglos
empujan de esta soga los hijos de Israel.
En mi cuello la Estola. Estoy triste hasta la muerte.
Padre, si puede ser que este cáliz se aparte
sin que rueden los mundos de tus manos. Por fin
viene el Manto sagrado. Yo caigo de rodillas.
Jesús el miserable está en manos del cielo
con su oscuro terror. La misa ha comenzado.
domingo, 24 de septiembre de 2006
Jon Juaristi sobre Ratisbona
Teología
JON JUARISTI
ABC, 24 de septiembre de 2006
UN discurso universitario impecable, el de Benedicto XVI en Ratisbona. No ha pretendido complacer ni divertir al personal. Me gusta su sentido de la etiqueta, pues la etiqueta es, como su nombre indica, una versión retórica y cotidiana de la ética. O sea, la ética revelándose en el detalle. Muy bien, Benedicto XVI. A las lecciones inaugurales hay que ir a eso, a sentar una tesis, no a caer simpático. El tiempo dirá si la Iglesia Católica ha ganado un gran Papa, pero no cabe duda de que la universidad perdió en su día un gran profesor.
Y no lo tenía fácil. No porque hubiese en el auditorio talibanes infiltrados, que no los había. Tampoco porque estuvieran al acecho unos cuantos periodistas zánganos en busca de titular, que estaban, sino porque se trataba de un auditorio de modernos, y hablar de teología ante semejante público resulta tan improbable como explicar óptica a una colección de topos disecados. Un profe normalito habría empezado por el chiste: «Como ustedes saben, Borges clasificaba la teología entre los géneros de la literatura fantástica». Un profe con más tablas habría sido artísticamente elusivo («Al abordar este género de la literatura fantástica...»), no por suponer que todos sus oyentes leen a Borges, sino por tener la certeza de que ya no es posible ser moderno sin reír el chiste. ¿Qué hizo Benedicto XVI? El colmo de la audacia: sacar al tonto (que San Anselmo llamaba insensato) en el discurso. Evocar al colega de Bonn que se quejaba de que, en su universidad, dos facultades se ocupasen de un objeto inexistente: Dios. Lo que equivale a decir: «No os lo voy a poner fácil, chistosos». Comienzo magistral de una lección histórica.
En más de un sentido, porque ha sido, ante todo, una lección de Historia. ¿Qué es la Teología? El encuentro de Atenas y Jerusalén, viene a decir Benedicto XVI. La pretensión, inaudita en la Alta Antigüedad, de que Dios es razonable y de que con un Dios razonable se puede razonar. Pretensión que no es cristiana en su origen, añado: surgió en el judaísmo helenístico. Como observa Benedicto XVI, el islam ha permanecido ajeno a dicha pretensión. Tampoco es que el judaísmo la desarrollara a partir del impulso inicial. El judaísmo optó por una hermenéutica de la Ley y no recuperó la Teología propiamente dicha, con su concepto fundamental de un Dios razonable, hasta la Reforma (judía), y eso por influencia de la teología cristiana (protestante), pero la idea estaba ahí, aletargada bajo dos milenios de discusiones talmúdicas. En el islam, ni estuvo ni se le espera, lo que ha tenido y sigue teniendo sus consecuencias -por qué evitar la palabra- trágicamente irracionales.
Pero la lección no concluye todavía. ¿Por qué la modernidad ha convertido la Teología en materia de chiste? El Papa ha estado grandioso en la concisión obligada de su respuesta. La modernidad no es antiteológica por defender la Razón, sino por su afán de mantenerla bajo mínimos. No rechaza la Teología porque deteste a Jerusalén (hasta Bin Laden dice amarla), sino porque odia a Atenas. No es la idea de Dios lo que la modernidad no ha podido soportar, sino la idea del Dios razonable. La modernidad es el resultado de la deshelenización de Europa y de su consecuente abandono a los dioses oscuros e inexplicables. Lo ha dicho Benedicto XVI en Ratisbona, Alemania, que no es como decirlo en Roma aunque signifique lo mismo, pues el contexto histórico cuenta también lo suyo (¿o acaso Juan Pablo II sonaba igual en Cracovia que en la Plaza de San Pedro?). Pero los chistosos decepcionados, como era de temer, han ido a estrellarse en el titular del zángano. O sea, en el refrito mutilado de la impecable teología de Manuel II Paleólogo sacada doblemente de contexto. De su contexto discursivo, la admirable lección de Benedicto XVI, y de su contexto histórico, la Constantinopla asediada por los guerreros de Alá, tan tolerantes ellos.
viernes, 22 de septiembre de 2006
Magistral lección en Regensburg (y VII)
Confío en que, tras las reacciones del primer momento, mis palabras en la Universidad de Ratisbona representen un impulso y un aliento a un diálogo positivo, incluso auto-crítico, tanto entre las religiones, como entre la razón moderna y la fe de los cristianos.
jueves, 21 de septiembre de 2006
Magistral lección en Regensburg (VI)
miércoles, 20 de septiembre de 2006
Magistral lección en Regensburg (V)
Hay mucha tela que cortar aquí. La referencia de san Pablo en la carta a los Romanos es compleja; está diciendo: "Hermanos, os ruego, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, consagrado, agradable a Dios; este es el culto 'logicós' que debéis ofrecer" (τὴν λογικὴν λατρείαν ὑμῶν).Dios no se hace más divino por el hecho que lo alejemos en un voluntarismo puro e impenetrable, sino que el Dios verdaderamente divino es ese Dios que se ha mostrado como el «logos» y como «logos» ha actuado y actúa lleno de amor por nosotros. Ciertamente el amor «sobrepasa» el conocimiento y es por esto capaz de percibir más que el simple pensamiento (Cf. Efesios 3,19); sin embargo, el amor del Dios-Logos concuerda con el Verbo eterno y con nuestra razón; como añade san Pablo es «lógico» (Cf. Romanos 12, 1).
martes, 19 de septiembre de 2006
Magistral lección en Regensburg (IV)
un Dios-Árbitro, que no está ligado ni siquiera a la verdad y al bien. La trascendencia y la diversidad de Dios se acentúan de una manera tan exagerada, que incluso nuestra razón, nuestro sentido de la verdad y del bien dejan de ser un espejo de Dios, cuyas posibilidades abismales permanecen para nosotros eternamente inalcanzables y escondidas tras sus decisiones efectivas.
En contraposición, la fe de la Iglesia se ha atenido siempre a la convicción de que entre Dios y nosotros, entre su eterno Espíritu creador y nuestra razón creada, existe una verdadera analogía, en la que ciertamente las desemejanzas son infinitamente más grandes que las semejanzas --como dice el Concilio Lateranense IV en 1215--, pero no por ello se llegan a abolir la analogía y su lenguaje.
lunes, 18 de septiembre de 2006
Magistral lección en Regensburg (III)
Cuando san Juan en el prólogo del Evangelio dice que "En el principio era el logos", reformula la frase inicial del Génesis y afirma que el Logos es Dios.Pienso que en este punto se manifiesta la profunda concordancia entre aquello que es griego en el mejor sentido y aquello que es fe en Dios sobre el fundamento de la Biblia.
sábado, 16 de septiembre de 2006
Magistral lección en Regensburg (II)
"no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios".
El editor, Theodore Khoury, comenta que para el emperador, como buen bizantino educado en la filosofía griega, esta afirmación es evidente. Para la doctrina musulmana, en cambio, Dios es absolutamente trascendente. Su voluntad no está ligada a ninguna de nuestras categorías, incluso a la de la racionalidad.
Esta es la cuestión clave: Dios = racionalidad. En el Islam no ocurre eso (como tampoco ocurre, dirá después, en una corriente importante de la teología católica, que comienza con Duns Escoto (que, recuerdo, es beato, lo cual no quiere decir que su doctrina lo sea, beata, digo) y que es fundamental en la reforma protestante. En todos esos ámbitos Dios no es igual a razón.
Los musulmanes quizá podrían sentirse orgullosos de ser los primeros que plantearon esto, que está en la base de la sociedad occidental moderna. Todos los que se sienten sucesores de Ockham, de Descartes, de Kant, todos los partidarios de la ciencia moderna como el summum del saber deberían mirar al Islam como precedente. El problema es que no se han enterado y piensan que el Papa se 'mete' con el Islam.
Mañana, más.
viernes, 15 de septiembre de 2006
Magistral lección en Regensburg (I)
Estaba claro que también ellas, interrogándose sobre la racionalidad de la fe, desarrollan un trabajo que necesariamente forma parte del «todo» de la «universitas scientiarum», aunque no todos podían compartir la fe, por cuya correlación con la razón común se esfuerzan los teólogos. Esta cohesión interior en el cosmos de la razón tampoco quedó perturbada cuando se supo que uno de los colegas había dicho que en nuestra universidad había algo extraño: dos facultades que se ocupaban de algo que no existía: Dios. En el conjunto de la universidad era una convicción indiscutida el hecho de que incluso frente a un escepticismo así de radical seguía siendo necesario y razonable interrogarse sobre Dios por medio de la razón y en el contexto de la tradición de la fe cristiana.
Parece como que estuviera contando batallitas de abuelo, pero qué va: esto es una introducción a un tema fundamental, la razón y Dios.
Mañana seguimos con ello.
domingo, 16 de abril de 2006
Christós anéste
sábado, 15 de abril de 2006
Improperia
Agios o Theos. Santo eres, Dios.Agios ischyros. Santo y fuerte.Agios athanatos, eleison imas. Santo e inmortal, compadécete de nosotros.
lunes, 10 de abril de 2006
Montes sagrados
miércoles, 14 de diciembre de 2005
Sto ad ostium
Laudator temporis acti recoge varios paralelos clásicos de llamadas de Dios / dioses a la puerta, comenzando por el Apocalipsis:
Estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa, cenaré con él y él conmigo.
De ejemplos clásicos sólo cita a la Fortuna o a la Fama que llaman a la puerta. Yo me he acordado del mito de Filemón y Baucis. Buscando he encontrado un artículo interesante sobre teofanías que los cita.
¡Una voz! Mi amor me llama:"Ábreme, hermana mía, amiga mía,paloma mía, mi perfecta;mi cabeza está cubierta de rocío;mis bucles, del relente de la noche".
