viernes, 10 de julio de 2026
El museo Kimbell de Louis Kahn y un Rafael de la Casa de Alba
jueves, 18 de diciembre de 2025
Dos edificios de Rávena y el Descendimiento de van der Weyden
jueves, 23 de octubre de 2025
Pisano y porcelana china
viernes, 6 de junio de 2025
Cristo en casa de sus padres de John Everett Millais
viernes, 23 de mayo de 2025
Un gran cuadro de Piero (y una caja de lápices persa y grabados de Karl Vodmer en la zona por el Missouri)
jueves, 13 de febrero de 2025
La vida cultural en Santiago
"Penosa" es la palabra justa.
Pensaba el otro día en cómo ha empeorado todo respecto a los primeros años que estuve aquí, sobre todo en las exposiciones de arte.
Llevo tiempo sin ir al CGAC, pero es que no me atrae nada lo que ponen últimamente. Las exposiciones de Abanca son de coña, refritos de su colección. Mirando mis fotos, me di con unas de hace dos meses, Arquitecturas narradas, que me pareció floja.
Le hice una foto, por hacer algo, a Pueblo gallego, de 1915, de Carlos Sobrino, que creo que da contexto a gente como Castelao (más nítida, en la web de Abanca):
jueves, 23 de enero de 2025
De Japón a Brujas
martes, 26 de noviembre de 2024
El Museo de la Universidad de Navarra 1. La pintura y escultura
Hace diez días estuve en Pamplona y aproveché para conocer el Museo de la Universidad de Navarra, que me gustó mucho.
El edificio es de Moneo y lo mejor es que es discreto (si lo ves a ras de suelo), siendo bastante grande. Cumple bien su función, sobre todo por dentro. Por fuera es tirando a feo, o a anodino, no sé. Algún rincón tenía su aquel:
La foto, de aquí. Estas otras las hice yo:
Celebraban los 40 años de la colección, que comenzó con el legado fotográfico de José Ortiz Echagüe. El impulso cercano (el museo cumplirá 10 años pronto) fue la colección de arte de María Josefa Huarte. En torno a esos polos han ido trabajando: arte contemporáneo y fotografía, sobre todo española e hispanoamericana. La colección de fotografía me pareció excepcional: merece la pena ir allí por verla.
La colección de arte, pues no es mi plato de gusto precisamente: mucho famoso de los 50 a los 70, Tàpies, Miralles, Oteiza, Chillida, Zóbel, Palazuelo. Grandes cuadros para grandes salas de reuniones y para pasillos de grandes bancos, eso es lo que son, creo. La joya de la corona era un Rothko, más bien pequeño ¡ah, oh! Aquí tenéis una foto que hice yo y un detalle del medio:
Había un cuadro de Picasso, un busto que parecía que lo había hecho en cinco minutos. No era ni siquiera malo. El Zóbel, pues no sé: un amigo me habló de una exposición en El Prado que le había impresionado, sobre cómo preparaba Zóbel sus cuadros; yo vi el cuadro que había y me quedé como igual.
Algo así me pasa con Oteiza: no me parece mal, pero tampoco le compro la burra. Había una pared de piedra con incisiones que bueno, pero en plan decorativo, como para tenerla en tu chalé en el lado de la piscina. Esto es toda la piedra, llamada, de modo pedante, "Homenaje a Bach":
Estos son detalles:
Luego estaban los Tàpies, tan aparatosos. Uno era la bandera catalana y se titulaba El espíritu catalán. Podría estar perfectamente en la Sala de Reuniones de la Generalitat, en lugar del que tienen ellos, no tan explícito. Luego había otro, Negro sobre gris. Era todo como muy a lo bruto, grandes churretones, kilos de pintura, brochazos tremendísimos. Os pongo alguna foto de detalles:
"Dret al fratricidi", va y pone.
Y aquí un detalle del cuadro Negro sobre gris:
Yo vendería el Picasso y los Tàpies, y compraría cuadros escogidos, hermosos, quizá de Ramón Gaya o de Carmen Laffón o de gente joven que de verdad ame el arte. Pero seguro que no podrán, por alguna cláusula o algo así.
viernes, 1 de noviembre de 2024
Maravillas artísticas comentadas
-El relicario de santa Úrsula en Brujas, de Hans Memling:
viernes, 14 de junio de 2024
Dos vídeos excelentes
jueves, 9 de mayo de 2024
Piero de la Francesca y Muqi
lunes, 8 de abril de 2024
A Madrid en tren 3 - La Galería de Colecciones Reales 1
A la mañana siguiente, me acerqué a conocer la Galería de Colecciones Reales. Iba con cierta prevención y al final acabé confirmándola, con sensación de algo no logrado del todo, de una oportunidad perdida.
Podría haber sido un buen repaso de la historia de España, centrado en la monarquía española, pero prefirió ser un escaparate de lo que guardan los de Patrimonio Nacional Mucho tapiz, mucho arnés, cosas aburridas.
Empezaban con unas columnas salomónicas, no sé muy bien por qué, porque tampoco eran muy allá. Enfrente, un tapiz de Carlomagno, nada menos. No consigo encontrar más información de por qué estaba allí, tan destacado. Sale también Ludovico y Godofredo de Bouillon. No lo entiendo mucho:
A los lados, dos objetos del tesoro de Guarrazar. Así solucionaban los orígenes de la monarquía española, de un plumazo.
A continuación, Isabel la Católica, lo mejor del Museo, porque estaban las tablas de Juan de Flandes. Yo no recuerdo que hubiera nada de Fernando, su marido: debían de tener miedo a que nos acordáramos de lo del yugo y las flechas, debía de ser eso. También quedaba muy desdibujado Carlos I y en todos estos detalles creo que está el trasfondo, esa confusión historiográfica que es un retrato de donde está la oficialidad gubernamental respecto a la historia de España.
Justo aquel día habían acordonado la continuación, así que pasé a Felipe IV de golpe: resultaba que era el día que presentaban un retrato de Felipe II de Antonio Moro, en depósito del Museo de Bellas Artes de Bilbao: me crucé después con Miguel Zugaza, el director de Bilbao, y con Leticia Ruiz, la directora de allí.
De lo demás recuerdo cosas concretas, por ejemplo un retrato de Goya de la reina María Luisa, la mujer de Carlos IV. Es que ni siquiera de Wunderkammer valía la Galería. Por no haber, ni de las fábricas reales había casi nada. La sensación era como provinciana: parecía que gran parte de lo que estaba expuesto era un intento de mostrar qué extranjeros se trajeron los Reyes de la monarquía hispánica para quitarse el pelo de la dehesa.
El final era delirante: de Alfonso XIII habían puesto fotos de algunos lugares, también del extranjero, y libros infantiles de Victoria Eugenia. Y de lo más reciente, unos vídeos de la familia real y de Patrimonio Nacional y un tapicito de Pérez Villalta donde ponía "Constitución Española": qué cosa más ridícula:
Para que no penséis que todo me pareció mal, he de decir que la colección de libros era bastante buena y mira que es difícil que los libros sean interesantes, puestos abiertos por una página solamente, pero aquí sí, todos merecían detenerse a mirarlos.
viernes, 1 de marzo de 2024
El templo de Dendur y un pliego de la Biblia moralizada
jueves, 16 de noviembre de 2023
Lorenzo de Ávila, Schongauer, un sarcófago paleocristiano, una Virgen de la Humildad, Gentile Bellini, unos frescos romanos, Frans Hals
jueves, 22 de junio de 2023
Presentación de un libro
viernes, 16 de junio de 2023
Arte alemán: incursiones para este verano
lunes, 12 de junio de 2023
Lorenzo de Ávila entre los principales pintores
Me he leído Lorenzo de Ávila. Entre los principales pintores, de Juan Carlos Pascual de Cruz, que es más que un libro para mí, porque lo ha escrito un amigo y yo lo he ido siguiendo durante todo el tiempo que lo estuvo trabajando y he estado con él y con su hermano viendo obras de este pintor, en varios sitios y hasta dos veces por Italia.
Creo que no me ciega todo eso para poder afirmar que es un gran libro. Lorenzo de Ávila es un pintor que merece un lugar central en la Historia del Arte español, sobre todo como gran figura del Renacimiento, el que supo aunar lo hispano-flamenco con la Italia del Quattrocento. Para ello es fundamental postular que estuvo en Italia y realizó o colaboró en obras decisivas del Quattrocento allí y además que en Toledo es más importante que Juan de Borgoña, junto al que trabajó, que más bien sería quien se encargaba de todo lo organizativo, pero el pintor-pintor de categoría era Lorenzo de Ávila.
Aprende uno un montón sobre los pintores como autores respecto a los talleres en los que se insertan, sobre la diferencia entre dibujar un figura aislada viva o rígida, sobre la dificultad especial de armonizar las figuras entre sí creando una escena, sobre el mundo del arte en la España del XVI.
Por ejemplo, sobre la influencia de los grabados, como los de Schongauer, en su obra, dice:
estudió detenidamente sus grabados, lo que le pudo proporcionar el bagaje necesario para desarrollar un estilo propio y altamente cualificado, basado en el detallismo, el rigor, la fortaleza, el gusto por el paisaje bien desarrollado, la nitidez en los gestos y expresiones, la preferencia por la temática relacionada con la infancia y la pasión de Cristo, el conservar las iconografías preexistentes, el rechazo del expresionismo, los personajes encantadores, las anatomías flexibles, danzarinas y corpóreas, los rostros idealizados y pensativos, las figuras simples, dignas y nobles, dotadas de una gracia sobrenatural, solemne y misteriosa. En el desarrollo de su capacidad como dibujante, también se observa la recurrente utilización de los rayados y las retículas, propias del grabado, para crear volumen y efectos de luz y sombras, primando una luminosidad muy potente, que por sí misma compone las escenas.A propósito de la atribución que hacen muchos a Perugino de un cuadro que atribuye a Lorenzo de Ávila dice:
Lorenzo de Ávila usa los grabados para aprender, no para copiar. Siempre se ha visto que en la producción del pintor había referencias que se podían rastrear en grabados o en obras de terceros, pero es difícil encontrar una copia directa, como sí ocurre en numerosos pintores menos creativos. Lorenzo logró alcanzar un dominio del dibujo y la composición tan superiores que no necesitaba copiar a nadie porque, estrictamente, había desarrollado un estilo propio y era capaz de imaginar y plasmar hábilmente lo imaginado (73).
Para nosotros basta con mirar todos los peruginos conservados en la Galleria Nazionale dell' Umbria o visitar la Sala delle Udienze en el adyacente Nobile Collegio del Cambio, una de las obras más reconocidas de Perugino, para darse cuenta a simple vista de que no ha pintado la Adoración de los Reyes Magos. Para nosotros, Pietro Perugino es un pintor que se maneja con recetas y reutiliza cartones para hacer unas composiciones simétricas y aditivas, preciosistas por el fino colorido y el trabajo minucioso, pero, al fin y al cabo, con paisajes de teatrillo y figuras vacías y envaradas, por lo que difícilmente puede haber pintado un cuadro en el que se respira vitalidad, energía y pleno naturalismo, con los personajes libremente colocados de forma asimétrica y con un paisaje cautivador, todo ello de raigambre claramente flamenca e hispana, (223)El libro está muy cuidado, en cada detalle. Tiene además rasgos de humor, que hay que saber descubrir. Hay hasta un autorretrato del autor en la fig. 112. Pero mejor leedlo, los que os intereséis por el arte: en Valladolid, está en Maxtor, los que han editado el libro; ahí y en su tienda en línea se puede comprar, por ahora.
miércoles, 3 de mayo de 2023
Modelos de columnas
En la exposición sobre el Instituto Gelmírez le hice unas fotos también a unos modelos de tipos de columnas clásicas, supongo que para clases de dibujo:
martes, 31 de enero de 2023
En la Ciudad de la Cultura 1 - Me chino con una exposición
Tenía pendiente visitar la Ciudad de la Cultura y al fin fui. Había una exposición que tenía que ver, Caminos creativos. No tenía muy buenos vibes: que si interactividad, que si nombres fulgurantes, todo eran señales de alarma.
Voy a empezar por el final, el resumen: una mierda de exposición. Me fastidiaron especialmente dos cosas, primero que los carteles de las obras estuvieran a la altura de la tripa y luego que todas las luces estuvieran mal puestas: todas las fotos, muchos de los cuadros no podías ni verlos, por los reflejos. Presenté una reclamación, me quejé ante los que estaban en la entrada, que me miraban como los corderos mirarían a un psicópata.
Esta foto de Virxilio Viéitez, que a mí me gustaba, casi no la podía ver de tantos reflejos como aparecían. En mi foto casi cuesta ver a la cabra; lo que se ve son luces de la sala y mi reflejo:
Resulta que he buscado y el mejor sitio para ver la foto es youtube. Así, pará que ir a ver exposiciones:
En las obras de arte más antiguas había grandes nombres, Corot, Courbet, Turner, Constable, Carlos de Haes, pero todos eran obras entre flojas y pésimas. Mirad el Constable. Dices: pues bueno, las pinceladas, los colores, etc. etc. pero yo lo que quería era ver un paisaje bien pintado y acabado de Constable, no un cuadro inacabado, prometedor, sí, pero inacabado:
Y luego, de arte contemporáneo lo primero que uno veía era una performance muy ridícula de Marina Abramovic, de esas de las que hicieron una parodia muy buena en Documentary Now. Esa es otra, había mucho bodrio de arte contemporáneo, hasta una tontada de Mona Hatoum, que va andando descalza con unos zapatos atados detrás, y que para colmo está, la misma performance, puesta ahora mismo en el CGAC: dos sitios en la misma ciudad para ver la misma tontá.
Esto eran bolas de discoteca en una sala. En todas me reflejaba yo: tremendísima experiencia.
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