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miércoles, 16 de septiembre de 2020

Acordaos

Esta oración es más o menos así en el original:
Memorare, O piissima Virgo Maria,
non esse auditum a saeculo,
quemquam ad tua currentem praesidia,
tua implorantem auxilia,
tua petentem suffragia,
esse derelictum.

Ego tali animatus confidentia,
ad te, Virgo Virginum, Mater, curro,
ad te venio,
coram te gemens
peccator assisto.

Noli, Mater Verbi,
verba mea despicere;
sed audi propitia et exaudi.
Amen.
Esta es una traducción mía, que tira por lo libre y que me paso el día cambiando:
Tú ya lo sabes, Piadosa Virgen María,
pero es que resulta inaudito:
ninguno, si se refugió en ti,
te suplicó tu ayuda
o te pidió socorro,
quedó desamparado.

Yo, seguro en esa certeza,
a ti, raudo, me dirijo,
Virgen de las Vírgenes.
Madre, a ti vengo;
ante ti, entre gemidos,
¡pecador!, me presento.

Madre del Verbo,
No eches a barato mis palabras.
No, escúchalas atenta y propicia.
Amén

[Al día siguiente] Aquí, otra que he hecho:

Recuerda, Madre Virgen María,
que nunca se ha oído
que nadie que se refugiase en ti,
te suplicase tu ayuda
o te pidiese socorro,
quedase jamás desamparado.

Yo, reforzado en esa confianza,
a ti corriendo voy,
Virgen de las Vírgenes.
Madre, junto a ti llego;
ante ti, entre gemidos,
¡pecador!, me presento.

Madre del Verbo,
No eches a barato mis palabras.
No, escúchalas atenta y propicia.
Amén.

Por comparar, la traducción que me sé yo:
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido a vuestra protección,
implorando vuestro asistencia
y reclamando vuestro socorro,
haya sido desamparado de vos.
Animado por esta confianza,
a Vos también acudo,
oh Madre Virgen de las vírgenes,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados
me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
No desechéis, oh Madre de Dios,
mis humildes súplicas,
antes bien, inclinad ante ellas vuestro oídos
y dignaos atenderlas favorablemente. Amén.

lunes, 29 de junio de 2020

Autobiografía de san Ignacio

Yo ni había oído hablar de la Autobiografía de san Ignacio hasta hace poco, cuando lo comentaron en un artículo excelente que superaba los límites del propio libro para hablar del santo en toda su complejidad y hondura.
La he leído estos días y me ha impresionado. Supongo que tendría ahora que completarla con la lectura de los Ejercicios espirituales y las Constituciones, que seguro que equilibran la imagen que me ha quedado, de un san Ignacio muy don Quijote a lo divino (pero con un siglo de antelación), aunque en una continua negación del ideal caballeresco, y quizá por eso todavía más a lo caballero loco, un Amadís/Beltenebros o un don Quijote en Sierra Morena. Esa vida de peregrino, aunque exteriormente de mendigo, ese vivir de limosna y ser luego un manirroto, porque todo lo que le dan, se lo da al primer pobre que ve, me rompe la cintura: así no hay economía que resista. Voy a decirlo con palabras que quizá sean injustas: aparece como un paria que fue un pijo y que se muestra en espectáculo al mundo. Le veo muchísimos paralelos con san Francisco de Asís (y por cierto que me ha iluminado mucho sobre aspectos del papa actual, por ejemplo sus planteamientos de economía). Es, para mí, figura prototípica de la vida religiosa -la negación de la vida en este mundo- en sus extremos más escatológicos: la proclamación con su vida de la venida definitiva de Cristo, que conlleva el desprecio a la configuración del mundo como lugar en el que vamos a vivir y que tenemos que organizar y cuidar: la vida será una noche en una posada, pero la discusión es sobre si tirarse por el suelo para dormir o molestarse en hacer bien la cama, por si tenemos que quedarnos varios años ahí.
 
Mirad este párrafo al inicio del capítulo 3, cuando él está todavía tanteando cómo debe ser su vida: 
Y él demandaba en Manresa limosna cada día. No comía carne ni bebía vino, aunque se lo diesen. Los domingos no ayunaba y si le daban un poco de vino, lo bebía. Y porque había sido muy curioso de curar el cabello, que en aquel tiempo se acostumbraba, y él lo tenía bueno, se determinó dejarlo andar así, según su naturaleza, sin peinarlo ni cortarlo, ni cobrirlo con alguna cosa de noche ni de día. Y por la misma causa dejaba crecer las uñas de los pies y de las manos, porque también en esto había sido curioso.
A mí me ha gustado encontrarme el adjetivo "curioso", que oíamos de pequeños con ese sentido de cuidadoso en la forma de presentarse. Pues hasta ese extremo llega san Ignacio, de dejarse las uñas largas, aunque un año después cambió y volvió al cuidado de ese tipo de "curiosidades". También él está en proceso, la vida se alarga y no va a llegar el final tan pronto como uno desea, así que al menos cortémonos las uñas.

jueves, 25 de junio de 2020

Godhead in hiding

Hace un tiempo descubrí una traducción de Gerald Manley Hopkins del poema eucarístico de santo Tomás de Aquino, Adoro te devote (Te adoro con devoción), que las personas del Opus Dei conocen bien porque san Josemaría dejó fijado que fuera objeto de meditación los jueves. Es una exposición sobre la verdad eucarística, en torno a la realidad de Jesús escondido, no perceptible por los sentidos, sino por la fe, que viene del oído.
A mí me interesan detalles como que traduzca el verso 2 (Deitas, quæ sub his figuris vere látitas: [traducción muy literal: Deidad que bajo estas figuras verdaderamente te ocultas]) con Godhead here in hiding ... shape and nothing more, es decir, que la figura la entiende como shape, forma, que es un modo humano de expresar que ahí nada muestra Quién es el que está en la que nosotros llamamos forma eucarística, pero que está circunscrito a esa realidad que vemos, como costreñido en ese espacio. Es decir, que está ahí Jesús, en ese espacio marcado por una forma determinada.
En el verso 8, después de afirmar que cree lo que le ha dicho el Hijo de Dios, dice: nil hoc verbo veritatis verius (traducción literal: nada que esta palabra de verdad es más verdadero). Eso lo traduce Hopkins con: Truth himself speaks truly or there's nothing true.

Es para irlo comparando en detalle, pero os dejo la traducción entera aquí: 

Godhead in hiding

Godhead here in hiding, whom I do adore,
Masked by these bare shadows, shape and nothing more,
See, Lord, at thy service low lies here a heart
Lost, all lost in wonder at the God thou art.

Seeing, touching, tasting are in thee deceived:
How says trusty hearing? That shall be believed;
What God's Son has told me, take for truth I do;
Truth himself speaks truly or there's nothing true.

On the cross thy godhead made no sign to men,
Here thy very manhood steals from human ken:
Both are my confession, both are my belief,
And I pray the prayer of the dying thief.

I am not like Thomas, wounds I cannot see,
But can plainly call thee Lord and God as he;
Let me to a deeper faith daily nearer move,
Daily make me harder hope and dearer love.

O thou our reminder of Christ crucified,
Living Bread, the life of us for whom he died,
Lend this life to me then: feed and feast my mind,
There be thou the sweetness man was meant to find.

Bring the tender tale true of the Pelican;
Bathe me, Jesu Lord, in what thy bosom ran
Blood whereof a single drop has power to win
All the world forgiveness of its world of sin.

Jesu, whom I look at shrouded here below,
I beseech thee send me what I thirst for so,
Some day to gaze on thee face to face in light
And be blest for ever with thy glory's sight.

lunes, 30 de enero de 2012

Almas vomitadas

Este texto admirable del libro del padre Gracián:
[Los verdaderos efectos del amor h]állanse en almas puras, que viven con seguridad de conciencia; y llamo seguridad de conciencia cuando una persona no sabe que tenga pecado mortal que no haya confesado. Nacen del amor de Dios y del prójimo y (hablando propiamente) dalos el Señor como dádivas graciosas a quien él quiere y cuando quiere, y de ordinario los comunica a los que han padecido por él. Porque así como la rosa nace entre espinas, el ámbar gris es vómito de ballena asquerosa, la algalia se saca de partes muy sucias del gato, el carbunclo dicen que se halla en la cabeza de un sapo, la miel la labran abejas que hieren con sus aguijones y la seda gusanos muy feos; así estos gustosísimos, preciosísimos y divinos efectos del amor de Dios se hallan en almas vomitadas del mundo, atribuladas y perseguidas. (p. 235)

Y para quien tenga interés, hay un blog monográfico sobre él.

viernes, 29 de julio de 2011

Sindioses

Ay, los ateos de antes: serios y caballerosos espíritus fuertes, que no jugaban a graciosos. Ay don Pompeyo Guimarán.

El lunes vi a una chica que llevaba una camiseta con una imagen de Cristo crucificado.
Y ponía justo debajo: Algho farías [pronúnciese «aljo farías» gh es la manera de representar la geada, pronunciar gue como je, típico de algunas zonas de Galicia]: Algo habrás hecho, puede ser una traducción.
Se supone que es una frase graciosa -graciosa para un tipo de gente muy zapateril, si se me permite la expresión-, pero maldita la gracia que me hizo: la broma es jugar con la sospecha supuestamente característica de Galicia, ese pensar siempre mal de los demás, el buscar motivos ocultos en todo, esa cultura de la sospecha aplicada en este caso al único Inocente.

Y dije: ¿quieres que baje fuego del cielo y [la] consuma?
Pero volviéndose [me] reprendió.

Y en otro orden -a miles de años luz de gracia-, un ignorante gracioso sin querer: ayer entró en este blog buscando «La crucificción». Ay.

sábado, 18 de junio de 2011

Un conferencia magistral

Aquí recomendaban esta conferencia del Dr. Peter Williams, de Cambridge (Nuevas evidencias de que los Evangelios se basan en testimonios de testigos de vista).

Me puse a verla [está sólo en inglés, sorry] y me entusiasmó: intensa, preparada al detalle, retórica justa, humor, rigor; en resumen: echarle ganas y querer transmitir algo.
O dicho de otro modo: lo contrario de lo que suelen ser las conferencias en España.

Parte del trilema de Lewis (Jesús o fue Lunatic, Liar o Lord: un lunático, un mentiroso o el Señor) y le añade otro elemento: Legend, eso de que Jesús sea una leyenda, para discutirlo.
Para empezar refuta el ejemplo del juego del teléfono (ese en el que se repite una frase en voz baja entre varias personas hasta que la frase queda completamente desfigurada) como adecuado para los Evangelios: el hecho es que es un juego cuya gracia es justamente esa deformación y que la comunicación se dificulte.
Él prefiere el ejemplo del karate: un arte marcial enseñado de unos a otros y que se ha mantenido tal cual por el interés de todos en aprenderlo bien.
Y a partir de ahí está el núcleo de la conferencia, básicamente explicar cómo los cuatro Evangelios, escritos lejos de Palestina, son tremendamente rigurosos y a la vez no se contradicen entre ellos en dos cuestiones concretas: los nombres de persona y de lugar.
El término de comparación son los Evangelios apócrifos, que fallan miserablemente justo en esos dos aspectos.

Echadle un vistazo, incluso si no sabéis inglés:


Lecture with Dr. Peter Williams from Lanier Theological Library on Vimeo.

[Hay una cuestión en la que patina: como no es católico, no tiene la salvaguarda del dogma]

martes, 7 de septiembre de 2010

Sólo para adeptos de nuestra Secta

Quiero animaros a leer una entrada de un blog de una inglesa, donde cuenta que se ha quedado embarazada, pero en el peor momento posible:
-su marido vio que no podía esperar más y anunció su conversión esta semana (era pastor anglicano). Como consecuencia, adiós casa, adiós sueldo.
-ella se estaba preparando para dar clases de Literatura inglesa, que tienen que empezar a finales de este mes, pero con náuseas todo el día, no sabe cómo lo va a poder hacer.
-tienen dos hijos, uno de meses.

Seguro que os acordaréis de rezar por ellos.
____________________
El título de esta entrada [La Secta con mayúscula es la Iglesia católica ya en Act. 24.5] es un aviso, porque puede haber gente a la que no le guste leer que:
-El marido piensa que es mejor ser católico romano que anglicano. Y decide convertirse en esa situación familiar.
-Como en conciencia ven que no pueden afrontar tener más hijos, ponen medios para evitar el embarazo, pero sin recurso a anticonceptivos, porque piensan que han de estar siempre abiertos a la vida. Es el ejemplo más claro que he conocido para entender la Humanae vitae de Pablo VI.
-A pesar de todo, cuando ella se queda embarazada, no recurren al aborto (como les recomendó el médico cuando le anunció a ella que estaba embarazada).

sábado, 31 de julio de 2010

The price to pay

Have you ever thought about what it would mean to be a saint yourself?" I may have asked. I remember distinctly the reaction to this Enoch-like question I was always prone to ask. It was a surprise. Flannery suddendly smiled, her round face and blue eyes lit up. "Oh, yes," she laughed, "and the price to pay."
Más o menos debí de preguntar: "Has pensado alguna vez lo que supondría para ti ser tú santa?". Recuerdo perfectamente la reacción a mi pregunta, una de esas al modo de Enoch que yo siempre estaba dispuesto a hacer. Fue una sorpresa. De repente Flannery sonrió, su cara redonda y sus ojos azules brillando. "Sí", se rió, "y el precio que hay que pagar".

Enoch es Enoch Emery, un personaje de Sangre Sabia.
Y esto lo cuenta W. A. Sessions en "Real Presence: Flannery O'Connor and the Saints", en J. H. McMullen, J. P. Peede (eds.), Inside the Church of Flannery O'Connor. Sacrament, Sacramental and the Sacred in Her Fiction, Macon, 2007, p. 17-40

viernes, 7 de mayo de 2010

Catolicismo de palios y catecismo

Y esto de Aleksander Wat:

Pero en la celda de Zamarstynów, a pesar de aquel catolicismo de palios y catecismo aunque probablemente también gracias a él, la religión había conservado su más profundo sentido social y nacional. Igual que la religiosidad de la Contrarreforma eclosionó -en una época de desastres y miserías nacionales-, allí, en la miseria de la invasión blochevique, la religiosidad de mis compañeros de celda, sus silenciosos cánticos de mayo y sus plegarias colectivas me descubrieron una profundidad inesperada y una fuerza pétrea. Quid sum miser tunc dicturus? Quem patronum rogaturus? Había sólo una respuesta.
(En la Polonia oprimida de Stalin las cosas no fueron distintas. Si en vez de ritual y consuetudinario el catolicismo polaco hubiera sido pasacaliano, maritainiano, filosófico, si hubiese sido continuamente cuestionado para ser redescubierto, ¿habría podido ofrecer un apoyo tan fuerte a millones de personas en su lucha contra la opresión policiaco-espiritual y contra los subterfugios del diablo? Naturalmente el modo condicional aplicado al pasado siempre deja la cuestión abierta). (p. 1003)

domingo, 4 de abril de 2010

¡Felices Pascuas!


Vicit Agnus Noster, Eum Sequamur!
La foto, de aquí. Sobre el cordero y sobre la pata que sostiene la bandera, aquí.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Soloveichik sobre Wyschogrod

En el penúltimo número de First Things el artículo del rabbí Meir Y. Soloveichik sobre el teólogo judío Michael Wyschogrod es fascinantemente bueno: se fija sobre todo en la cuestión de la elección de Israel y el amor preferencial de Dios por el pueblo judío en Abraham, frente a las visiones de un amor 'demasiado general' de Dios por todos los hombres:
Wyschogrod argues that Judaism concerns not a philosophical doctrine but rather God’s unique and preferential love for the flesh-and-blood descendants of Abraham. The election of the Jewish people is the result of God’s falling in love with Abraham and founding a family with him. And, out of passionate love for Abraham, God continues to dwell among the Jewish people.

(...) general and unspecific love is no love at all—and thus that God’s particular love for Israel is what makes possible his love for all humanity.

As Wyschogrod puts it: “If God continues to love the people of Israel—and it is the faith of Israel that he does—it is because he sees the face of his beloved Abraham in each and every one of his children as a man sees the face of his beloved in the children of his union with his beloved.”

He loves individuals because he has found something unique about them worth loving, which he may not find in another individual. As Wyschogrod writes, “Undifferentiated love, love that is dispensed equally to all, must be love that does not meet the individual in his individuality but sees him as a member of a species, whether that species be the working class, the poor, those created in the image of God, or what not.”
La idea no me pilla del todo de sorpresa porque leí ya hace años un libro-entrevista al cardenal Lustiger donde explicaba los textos de san Pablo al respecto, pero el artículo lo explica todo muy bien. Fascinante.

martes, 30 de junio de 2009

Fe adulta

Excelente homilía de B16 al final del Año de san Pablo. Hacedme caso, leedla entera.
Para perezosos (o para animaros a leerla), selecciono algunos pasajes (negritas mías) [al acabar de cortapegar los textos veo que sale algo todavía largo, pero más no sé o no puedo reducirlo]:

- Ante todo [san Pablo] afirma, como algo fundamental, que con Cristo se inició (...), un nuevo culto, (...) el hombre viviente se transforma él mismo en adoración, "sacrificio" hasta en el propio cuerpo. Ya no se ofrecen cosas a Dios. Nuestra propia existencia debe convertirse en alabanza de Dios. (...): "No os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios..." (12, 2).
(...)
-Sólo si nos convertimos en hombres nuevos, el mundo se convertirá en nuevo. Esto significa también que no basta adaptarse a la situación actual.
(...)
-Al explicar cómo convertirse en hombres nuevos, Pablo alude a la propia conversión: a su encuentro con Cristo resucitado, (...) : "El que está en Cristo, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo" (2Cor 5,17) (...). Nos convertimos en nuevos, si nos dejamos conquistar y plasmar por el Hombre nuevo, Jesucristo. Él es el Hombre nuevo por excelencia. En Él la nueva existencia humana se convierte en realidad, y nosotros podemos verdaderamente convertirnos en nuevos si nos ponemos en sus manos y nos dejamos plasmar por Él.
(...)
-Pablo hace aún más claro este proceso de "refundición" diciendo que nos convertimos en nuevos si transformamos nuestro modo de pensar. Esto que aquí ha sido traducido como "modo de pensar", es el término griego "nous". Es una palabra compleja: puede ser traducida como "espíritu", "sentimiento", "razón" y, también, como "modo de pensar" (...). la renovación debe ser completa. (...) El pensamiento del hombre viejo, el modo de pensar común está dirigido en general hacia la posesión, el bienestar, la influencia, el éxito, y la fama. Pero de esta manera tiene un alcance muy limitado. Así, en último análisis, queda el propio "yo" en el centro del mundo. (...) Es necesario aprender a comprender la voluntad de Dios, de modo que plasme nuestra voluntad para que nosotros queramos lo que Dios quiere, porque reconocemos que aquello que Dios quiere es lo bello y lo bueno.
(...)
-La palabra "fe adulta" en los últimos decenios se ha transformado en un eslogan difundido. Con frecuencia se entiende como la actitud de quien no escucha a la Iglesia y a sus pastores, sino que elige de forma autónoma lo que quiere creer y no creer, es decir, una fe "hecha por uno mismo". Esto se interpreta como "valentía" para expresarse en contra de Magisterio de la Iglesia. En realidad para esto no es necesaria la valentía, porque se puede siempre estar seguro del aplauso público.
En cambio la valentía es necesaria para unirse a la fe de la Iglesia, incluso si ésta contradice al "esquema" del mundo contemporáneo. A esta falta de conformismo de la fe Pablo llama una "fe adulta". (...) forma parte de la fe adulta, por ejemplo, comprometerse con la inviolabilidad de la vida humana desde el primer momento de su concepción, oponiéndose con ello de forma radical al principio de la violencia, precisamente en defensa de las criaturas humanas más vulnerables. Forma parte de la fe adulta reconocer el matrimonio entre un hombre y una mujer para toda la vida como ordenado por el Creador, reestablecido nuevamente por Cristo.
(...)
-Describe la fe madura, realmente adulta de forma positiva con la expresión: "actuar según la verdad en la caridad" (cfr Ef. 4, 15). El nuevo modo de pensar que nos ofrece la fe, se desarrolla primero hacia la verdad. El poder del mal es la mentira. El poder de la fe, el poder de Dios, es la verdad. La verdad sobre el mundo y sobre nosotros mismos se hace visible cuando miramos a Dios. Y Dios se nos hace visible en el rostro de Jesucristo. Al contemplar a Cristo reconocemos algo más: verdad y caridad son inseparables. En Dios, ambas son una sola cosa: es precisamente ésta la esencia de Dios. Por este motivo, para los cristianos verdad y caridad van unidas. La caridad es la prueba de la verdad. Siempre seremos constantemente medidos según este criterio: que la verdad se transforme en caridad para ser verdaderos.
(...)
-Quien junto con Cristo sirve a la verdad en la caridad, contribuye al verdadero progreso del mundo. Sí, es completamente claro que Pablo conoce la idea del progreso. Cristo, su vivir, sufrir y resucitar, ha sido el verdadero gran salto del progreso para la humanidad, para el mundo. Ahora, en cambio, el universo tiene que crecer hacia Él. Donde aumenta la presencia de Cristo, allí está el verdadero progreso del mundo. Allí el hombre se hace nuevo y así se transforma en nuevo mundo.
(...)
-El vacío interior -la debilidad del hombre interior- es uno de los más grandes problemas de nuestro tiempo. Tiene que reforzarse la interioridad -la perspectiva del corazón; la capacidad de ver y comprender el mundo y el hombre desde dentro, con el corazón. Tenemos necesidad de una razón iluminada desde el corazón, para aprender a actuar según la verdad en la caridad. Pero esto no se realiza sin una íntima relación con Dios, sin la vida de oración. Tenemos necesidad del encuentro con Dios, que se nos ofrece en los sacramentos.
(...)
-El amor ve más allá de la simple razón, esto es lo que Pablo nos dice con sus palabras. Y nos dice además que sólo en la comunión con todos los santos, es decir en la gran comunidad de todos los creyentes -y no en contra o en ausencia de ella- podemos conocer la enormidad del misterio de Cristo. Esta enormidad la describe con palabras que quieren expresar la dimensión del cosmos: anchura, longitud, altura y profundidad. El misterio de Cristo es una enormidad cósmica: Él no pertenece sólo a un determinado grupo. El Cristo crucificado abraza el entero universo en todas sus dimensiones. Toma el mundo en sus manos y lo eleva hacia Dios.

sábado, 11 de abril de 2009

Besar la cabeza

Ayer, en los Oficios de las Carmelitas, el cura que ayuda a don Daniel, uno bajito que va todos los años, que se ve que es un cachopan pero con pinta de echabroncas (y nos dijo dos veces que nos pusiéramos en dos filas, primero en la Adoración de la Cruz y luego en la comunión), que cada año está más mayor (se va deteriorando a ojos vista; subió al Monumento a recoger el Santísimo y casi tenemos que lamentar una desgracia; y por un momento pensé que las formas caerían rodando, como a cámara lenta, del copón que no conseguía sacar del Sagrario, demasiado alto para él) , pues ese cura empezó la Adoración de la Cruz con el crucifijo entre las manos, pero tiene ya tan pocas fuerzas que acabó por sostenerlo en el suelo, de pie: y la gente tenía que besarle a Jesús la cabeza; y los que no se atrevían, los brazos. El último quiso besarle los pies y se agachó tanto que casi coge una liebre. Y qué bien cantaron las Carmelitas.
Y todo esto, a propósito de lo que escriben aquí.
Y hoy, Sábado Santo, leed esta profundísima meditación de Benedicto XVI (gracias por la pista, Verónica).

viernes, 10 de abril de 2009

No era necesario

2. Esto que leí de El Señor de Romano Guardini (Rialp, 1958, 393-4):
El Mesías ha llegado, pero la forma en que se llevará a cabo su obra depende de las disposiciones humanas. La oposición del mundo no le permite ser el príncipe de la paz, cuya venida haría brotar la exuberante floración anunciada por los profetas. He aquí por qué la razón de ser de su vida es la entrega de sí mismo, la cual hubiera debido expresarse mediante un amor que hubiese transformado los corazones y ha de convertirse, en cambio, en oblación entre las manos del enemigo. El Mesías se convierte en Aquel que sucumbe. Su sacrificio íntimo tórnase sacrificio de muerte.
3. Y esto de una entrevista a René Girard.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Trémula carne



La foto, enlazada de aquí.
Dios se hizo hoy carne.


Y mirad qué representación de la Cartuja de Miraflores (de Burgos, claro), un ejemplo de conceptio per aurem (leed en pdf la interesantísima explicación aquí; me lo mandó cb, que se encontró ahí el sentido del jarrón de Memling):

Y en este año de oración por la vida, este es un día para rezar para que no suceda lo que parece: que todos los abortos que ya se cometen se van a seguir cometiendo, y más todavía, con todas las bendiciones legales y con todavía menos trabas (pero con un fariseísmo en las explicaciones que parece increíble salvo que uno lo lee: un Herodes y fariseo a la vez). Y el sábado hay manifestación en Madrid.

Y también es el cumpleaños de Flannery.

viernes, 6 de marzo de 2009

El abrazárboles (5 de 6)

Hace un tiempo me pasaron un relato de la vida de la palestina Mariam Baouardy (aquí); yo, educado en la cultura filológica de la sospecha (crítica narrativa + esquemas míticos: Propp & Frazer), le veo un montón de problemas a esa biografía, como a las de la Leyenda áurea, pero cómo me gusta y qué verdades se encuentran en el fondo, a pesar de tantas capas que le han puesto por encima, supongo que con fines piadosos.
Y esta Mariam (beatificada por Juan Pablo II; la admiraban Bloy, Jammes y Julien Green, nada menos) me fascina; le cogí gran cariño por esa cicatriz de un centímetro de ancho que le quedó en el cuello (la degolló un tío suyo porque no se quería casar y no se murió, pero la marca ahí se quedó en el cuello, como -mutatis mutandis- la mía), pero también por esos éxtasis en los que acababa subida en la copa de un tilo:
El 22 de junio de 1873 las hermanas echan de menos la presencia de Mariam durante la cena. La buscan: en la celda no está, ni en los claustros ni en el jardín.
Le escuchan cantar una alabanza de amor a Dios y su voz viene de lo alto. Alzan sus ojos y la encuentran sobre la copa de un gigantesco tilo, de una altura de unos 15 metros, sobre las más altas ramas, tan frágiles que no hubieran sido capaces de sostener ningún peso. La priora le ordena por obediencia descender y baja lentamente, sin hacerse daño, (...) apoyando simplemente los pies de rama en rama y continuando su canto.
La ascensión se repite ante los ojos de varios testigos, el 9, el 19, el 25, el 27, el 31 de julio y el 3 de agosto de 1873 (...).
Cuando la Priora la interrogaba, ella respondía que Jesús le tendía las manos y ella debía subir. En efecto, el fenómeno sucedía así: tocaba con una mano las hojitas al borde del tilo, esas débiles ramas que habrían cedido al peso de un pajarito y rápidamente se elevaba en alto, casi deslizándose sobre la superficie del árbol. (...)
Algunas veces el fenómeno duraba alrededor de unas cuatro horas. Cuando terminaba el éxtasis no recordaba nada. Se despertaba al pie del tilo. A veces, sus sandalias o el largo rosario que llevaba a la cintura se quedaban colgando, enredados en las ramas más altas (como un signo visible para todos de cuanto había sucedido) y ella luego se inquietaba de no encontrarlos.

jueves, 12 de febrero de 2009

Por qué no miran

El día del Thyssen nos impresionaron muchos cuadros, pero el que más, el de Ribera:



A mí me impresionó la curva tan pronunciada del cuerpo de Jesús y el brazo, tan dejado. Y Cristina dijo que nadie le miraba, ni la Virgen, ni san Juan ni la Magdalena.
Otro día se lo conté a Suso, pero a él le parecía que lo lógico en ese momento era mirar y no dejar de mirar el cuerpo muerto de Jesús. Y yo tampoco supe qué decirle. Así que le pedí ayuda a Cristina, que me escribió esto:

Yo los veo en estado de shock, Ángel.

Por una parte, el dolor insuperable y por otra la confusión, la perplejidad, el no entender nada. Su cuerpo de cerca al descenderlo, ese encarnizamiento, ese destrozo, verlo tan horriblemente lacerado...Que ya estaba así en la cruz, mientras le quedaba un hilo de vida, pero todavía estaban su mirada, su voz, su presencia, su dignidad, que debía ser impresionante, enamorante, todavía era Él... Cuando lo bajan de la cruz es sólo su cuerpo de hombre, el cuerpo más masacrado que seguramente ninguno habría visto. ¿Cómo reconocerlo en ese despojo?

Es el perfecto cumplimiento de la profecía de Isaías, que precisamente habla de eso, de horror, y también de vergüenza, de culpa: “No tiene ya apariencia de hombre” (Is. 52); “No tenía apariencia ni presencia; no tenía aspecto que pudiéramos estimar. Despreciable y desecho de hombre (...), como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable. (...) Molido por nuestras culpas” (Is.53).

Y qué enorme confusión, mental, espiritual. Piensa que Juan lo había visto transfigurado, que había oído “este es mi Hijo bienamado...”, que la Virgen sabía que era el Salvador anunciado, que todos habían presenciado sus milagros y su poder, quizá hasta el último momento esperaban que se manifestase su gloria y que todo diese un vuelco, y sin embargo allí estaba ese cuerpo, irreconocible, fracasado, los soldados y el gentío marchándose a sus asuntos. ¿Qué habían vivido? ¿Qué significado tenía todo aquello? Quizá además del dolor y del horror, Juan y las mujeres –la Virgen no- sentirían decepción. Por eso en el cuadro de Ribera, la Virgen mira al cielo, como si le preguntara al Padre, los otros se miran dentro.

Y además del shock impresionante (compasión del cuerpo tienen después, cuando se han rehecho, cuando van a embalsamarlo y perfumarlo), todavía hay otra cosa en esas miradas que se despegan del cadáver. El Espíritu Santo quizá, trabajando en sus corazones, haciéndoles sentir contra toda evidencia que no los ha dejado huérfanos... Igual desbarro mucho, pero a mí me parece que Cristo, vivo, está presente en el cuadro justo porque no miran el cadáver, no porque lo ignoren, que hay que ver cómo lo rodean, sino porque pueden despegar la mirada.

martes, 27 de enero de 2009

Lucerna lucens in caliginoso loco

Los setenta y dos (...) son enviados "como los corderos entre los lobos". (...) Las palabras que prenuncian la misión de los apóstoles nos dan la impresión de que esta misión es algo muy frágil, algo extremadamente valioso enviado a un mundo hostil y de lo cual depende la salvación de los hombres. Es probable que esta simiente sea maltratada. Con todo, es de suma importancia que sea aceptada y llegue a ser fecunda. Hemos de hacer nuestro este misterio tan profundo. Dios es todopoderoso. Su poder no está separado de su sabiduría, ambos forman una perfecta unidad. Dios es la verdad. Si esta Verdad infinita de Dios habla, parece que ha de imponerse vigorosamente a todo el mundo. El poder de la verdad, que revestimos de la metáfora "luz", debería iluminar el espíritu como el sol alumbra la tierra envuelta en sombra. ¿Cómo es posible, pues, que las misiones hayan sido tan mal recibidas?
Parece que Dios al entrar en el mundo haya querido renunciar a su poder, que su verdad haya depuesto su esencia categórica ante las puertas del mundo, para entrar en él bajo una forma que permita al hombre cerrarse a ella. La verdad divina, renunciando a su infinita luminosidad, ha querido envolverse de oscuridad para que el hombre pueda afirmarse a sí mismo ante ella y rechazarla... Conforme a la voluntad del Creador, acaso sea la debilidad de la criatura misma la que reduce el poder de Dios. Para sentir una fuerza que se acerca, ¿no es preciso tal vez ser fuerte también? ¿No es más profunda la emoción producida por una vigorosa personalidad o un acontecimiento importante si somos fuertes? La debilidad del que recibe una impresión, debilita y limita la personalidad del que la produce. ¿Cuál no es el júbilo de un hombre fuerte al hallar a otra persona fuerte también? Tal vez sea, pues, precisamente la debilidad del hombre la que "debilita" a Dios. Y no es sólo la limitación del hombre, sino también su pecado, su incoherencia interior, su alejamiento del bien, su oposición. La verdad que se revela necesita buena voluntad y docilidad por parte de quien escucha. La santidad que dirige su exigencia a una persona llamada presupone en ella un corazón bien dispuesto. Al faltar todo esto, la verdad queda encadenada, la luz detenida, la brasa de amor cubierta de ceniza.
Así resulta posible la libertad de opción ante Dios, la posibilidad de decidirse contra Dios, hechos necesarios, aunque monstruosos. En consecuencia, creer no es querer sencillamente la verdad divina, sino escuchar la voz que emana precisamente de la "debilidad" de Dios.
Romano Guardini, El Señor, Rialp, Madrid, 1958 (3ª ed.), I, p. 217-8

viernes, 1 de agosto de 2008

Pañales y paño

Otro borrador al que saco a la calle más bien desnudo. La idea era enlazar la descripción de un sacerdote que ahora está en Jerusalén (y al que conocí antes de serlo) de una tradición de Nochebuena en Belén con dos entradas mías anteriores (una y dos) sobre los pañales y con el comentario que hizo cb a propósito del paño de pureza de Jesús en aquel cuadro de van der Weyden.
Gran entrada hubiera sido, si la hubiera sabido desarrollar, pero algo se entrevé en este croquis.

martes, 15 de julio de 2008

Caritas Pirckheimer

En The Medieval Review*, una muy interesante reseña de John Dahmus de un libro** que tiene pinta de ser apasionante, el diario que hizo Caritas Pirckheimer (1467-1532), abadesa de las clarisas de Nuremberg desde 1503 a 1532, testimonio impresionante de los sufrimientos por los que pasaron durante la Reforma.
Además, parece que era una mujer de una pieza, y muy culta (la elogió Erasmo), hermana de un reformador (Willibald Pirckheimer) y que se carteaba con gente como Melanchthon y Durero, pero que no se movió un ápice de su unión a la iglesia católica cuando todo a su alrededor la empujaba en otra dirección.
A mí me ha sorprendido quizá porque tantas veces se asocia la idea de Reforma a la de libertad y la de Contrarreforma a opresión, que un testimonio como este resulta sorprendente. No es que quiera ponerme aquí a pesar culpas (que en todas partes cuecen habas) y Dios me libre de defender la Inquisición, pero no había caído en la cuenta de que debió de haber muchos católicos en el mundo germánico que lo tuvieron que pasar muy mal cuando les impusieron la reforma.
En la reseña explican que del convento sacaron a la fuerza a tres monjas jóvenes, expulsaron a los franciscanos y las monjas se quedaron sin atención pastoral ni sacramentos hasta que murió la última en 1596 y el convento desapareció.
Es fascinante ver cómo Caritas explica que leían la Biblia en latín y alemán en el convento antes de la Reforma y también que el ayuntamiento (del que dependía el convento) les mandó predicadores luteranos hasta 111 veces, pero que sólo una monja se convirtió y dejó el convento; y los predicadores les decían que estaban 'en un estado de condenación, que eran herejes, idólatras, blasfemas y que pertenecerían al diablo para siempre'. Caritas se quejaba de que a las prostitutas de la ciudad las toleraban más que a ellas y de hecho un predicador dijo que las monjas eran peores que las prostitutas.
Es impresionante la defensa que hacen las monjas de la fe sin violencias, recordando que ni siquiera los turcos forzaron a la conversión a su religión. Gran libro: estaría bien poder leerlo.
Más sobre Caritas en esta página web muy completa y la entrada de la wikipedia alemana.

*TMR es una revista electrónica de reseñas de libros paralela a otra de estudios clásicos, BMCR: os podéis suscribir a las dos aquí, o a BMCR aquí y a TMR aquí y os irán llegando las reseñas a vuestro correo electrónico.
*Caritas Pirckheimer. A Journal of the Reformation Years, 1524-1528 (Woodbridge, Suffolk and Rochester (NY), D. S. Brewer, 2006. ISBN 1-84384-076-6)
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