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miércoles, 21 de enero de 2015

Zagreb 42 - Cierro por fin el capítulo de Zagreb

Creo que podría seguir con más cosas, porque Zagreb fue creciendo a medida que la conocía.
Pero acabo ya: casi ni me he referido a la ciudad burguesa del XIX y la primera mitad del XX, todavía a medio recuperar. Un ejemplo muy interesante son estos dos edificios, uno restaurado, el otro todavía no:





Y detrás del primero, este edificio que me gustó tanto (y luego no os gustará, ingratos):


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Había bastantes casas como esta, con fachadas curiosas, pero necesitadas de una limpieza:







[Más aquí]

Aquí subí, pensando que había un Museo de Arquitectura. Me permitió conocer la zona alta de la ciudad, llena de casas de embajadores y gente así, chalets muy bonitos entre árboles:


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Y ya que voy a vaciarme de todo lo que tenía de Zagreb, ahí va este pseudo-haiku espontáneo que me salió mirando por la ventana:

Coches con globos
y gente con banderas:
Bodas croatas

Y una foto artística del barrio antiguo para acabar:

martes, 20 de enero de 2015

Zagreb 41 - El jardín botánico

El último día, feliz de haber visitado el Archivo nacional, me paseé por el Jardín Botánico y me dio pena no haberlo visto antes. Alguna foto:








Esta era una planta recién descubierta, no sé si en Australia, por eso la tenían tan encerrada.

lunes, 19 de enero de 2015

Zagreb 40 - Los Archivos Nacionales

Si tuviera que recomendar un sitio de Zagreb, serían los Archivos Nacionales, de Rudolf Lubinski, un edificio fascinante por muchos motivos.



La parte de detrás:



El «programa iconográfico» era bien interesante: la consagración de la altura de la cultura de Croacia al nivel del resto del imperio austro-húngaro. La tragedia es que coincidió con el fin del imperio.
Ahí reina Atenea y el edificio está coronado por lechuzas:



El fresco más importante es el de los próceres croatas ante Atenea. [aquí Vlaho Bukovac pintándolo].



La foto es de la wikipedia. La mia es esta:





Era un edificio con un montón de detalles cuidados, como luego ya no se hizo.







Un bronce de un niño muy pequeño:




Más de cerca:

viernes, 16 de enero de 2015

Zagreb 39 - Senj

La última excursión no fue a la esquina con Eslovenia y Hungría, fue mi única visita al mar: a Senj, una ciudad donde mandaron los Uskok, una especie de corsarios que eran enemigos acérrimos de los turcos y que también se las tuvieron tiesas con los venecianos. Hasta hubo una Guerra Uskok (nombre bien sonoro), que terminó con un tratado en Madrid en época de Felipe III, donde los dejaron vendidos. Este es su castillo:



Hacía un viento -el bora- que casi te mantenía en pie (en caso de que quisieras tirarte al suelo). Yo le estaba muy agradecido porque le ponía puntas de blanco (el canoso mar de Homero; p. ej. Il. 1.350) a aquel mar azul a rabiar, con la isla de Krk (es bien grande) allí delante:

jueves, 15 de enero de 2015

Zagreb 38 - El apoxiomeno de Croacia


[foto de aquí; las demás son mías]

En una sala del Museo Mimara (colección curiosa de arte oriental y flojilla del occidental) han puesto ahora el Apoxiomeno de Croacia, una estatua de bronce que encontraron en el mar en 1996, variante del modelo más conocido del atleta que se está limpiando el aceite y el polvo del cuerpo: estaba prácticamernte entera y la restauración ha sido excepcional. Debió de hundirse con el barco que la llevaba quizá a una villa de la costa o del norte de Italia.

Y me pregunté cuando estuve un rato ante ella ¿y yo qué pinto en Croacia, en vez de estar en Grecia? Y esto es lo que yo vi:















¿Me creeréis si os digo que me quedé abrumado? No era cuestión allí de un canon ideal ni de una figura ejemplar, era contemplar a un guerrero metido en sí mismo, quizá desilusionado, quizá simplemente triste, con el pelo aplastado para atrás. Creo que en esta foto sí que conseguí pillar algo de eso:



Y quizá en esta también, aunque con reflejos:


Ante aquella estatua creo que aprendí más que con muchos libros sobre Grecia. No sabría decir qué, pero el hecho es que se me cayeron las escamas de los idealismos grecistas y pude apreciar todavía mejor la maravilla de una cultura que llegó a ese extremo de perfección en la concreción.

[aquí un montón de imágenes, en Croacia y Paris y de la restauración, con la cabeza suelta]

Y mirad esta de la cabeza [de aquí]: ]

miércoles, 14 de enero de 2015

Zagreb 37 - Fin de excursión y una escapada



Paramos en la Virgen de Jerusalén de (venga, a ver quién sabe pronunciarlo) Trška Vrh (wikipedia). Era una exuberancia barroca otra vez [excelentes fotos aquí].
A mí me dio mucha alegría ver a san Juan Nepomuceno, santo austrohúngaro por definición. Aquí la emperatriz, confesándose con él:



La escapada fue al castillo de Veliki Tabor:





Esto es un libro de los reyes y banes de Dalmacia, Croacia y Eslavonia, hecho por uno de los señores del castillo (un Rattkay Nagy, otra vez la nobleza húngara; es la familia de la lápida de ayer):


Todo estaba ya bastante restaurado (Europa da pasta, el progreso imparable avanza). Hasta tenían allí su leyenda, una tal Veronika emparedada (y su calavera, de testimonio). Pero de lo que más me acuerdo ahora es del paisaje del camino, muy bonito y de la cerveza que nos tomamos en el sitio donde hice la foto de arriba.

martes, 13 de enero de 2015

Zagreb 36 - Trakošćan

Voy a acabar con los recuerdos de Zagreb, que ya se van quedando cada vez más lejos. Por ejemplo la excursión que hicimos hacia la frontera con Eslovenia, pasando por Lepoglava, donde estuvo encarcelado el cardenal Stepinac, con una iglesia barroca a la austriaca (pero sin su finura) con tumbas de nobles húngaros (y un epitafio latino conmovedor).

Íbamos a Trakošćan (lo relacionan con Draco-Stein «piedra de dragón» o Trako-Stein «piedra de los racios»; el mismo bullshit que aquí; dejémoslo pasar), un castillo de la frontera durante siglos frente al turco, de la familia Draskovic, emparentada con la nobleza húngara.
En el XIX lo rehicieron en un vago neogótico con armaduras, cuadros (algunos muy buenos, de una duquesa del XIX) y todo lo que se supone que hay en los castillos desde Walter Scott (incluso cocinas pre-Downton). Lo más bonito era el sitio:


Nos comimos los bocatas junto al lago (artificial, creo), frente a un muro de árboles que parecían puestos por un paisajista vienés: una maravilla. La naturaleza domeñada por el arte, lo que me gusta a mí.

Yo cometí el error de proponer un paseo alrededor, que resultó de casi una hora y media (no quería yo tanto), en un paisaje muy hermoso:



A la vuelta pasamos ante un memorial a los miles de muertos que han ido descubriendo recientemente en unas fosas en los bosques que durante años fueron coto de caza para Tito: católicos cogidos por los partisanos y fusilados allí. Esto de la memoria histórica es tremendo en todas partes y en todas direcciones.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Zagreb 35 - Calles de la zona vieja

En algunas calles quedan los letreros antiguos. por ejemplo en croata (Jesuichka Vulicza) y alemán (Jesuitengasse). Hay una farmacia justo allí, fundada por un sobrino nieto de Dante:



O la plaza de san Marcos:



Y por no aburrir más con el tema germánico-croata, termino con este documento de los gremios de artesanos, para ingresar a alguien en un asilo (Agram es Zagreb en alemán):



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Hombre, también podía haber tocado aquí la tecla «presencia española», por ejemplo esta oferta de televisión por cable en un tranvía, donde ofrecen la «Španjolska liga» y la «Copa del Rey» como platos fuertes: