Uno era una conversación de dos periodistas que admiro, Hughes (de columnas brillantes y crónicas de partidos del Madrid superlativas) y Victor Lenore (periodista cultural de oceánica sabiduría musical y gustos muy fuera del carrilito). Dicen verdades como puños y señalan algunas cuestiones que claman al cielo:
El otro era una conversación en castellano de Fabrice Hadjadj en el Club Dalroy. Me parece un prodigio de finura, aunque no acabe de ver yo la importancia de la carpintería o el teatro en la formación integral:
No sé si yo diría 'carpintería' en particular pero sí que pienso que como persona relativamente joven he echado en falta estar más en contacto con la 'construcción' en general en mi juventud. Pienso en mi abuelo -que, aunque nació en un pueblo le tocó muy jovencito ir a la guerra y luego paso ya a ser 'urbano'- y en mucha gente de su generación a su alrededor de los más diversos oficios y había un conocimiento muy, muy extendido que les permitía levantar edificaciones más que sólidas de una manera bastante natural. Yo ya me he críado en un tiempo en el que ese tipo de saberes no se respira en el ambiente y a mí siempre me ha parecido interesante. Cuando se habla de la educación y de qué poner o quitar en los planes formativos yo siempre nombro una cosa 'antigua' y una 'moderna'. La 'moderna' es lo útil que me parece que los chavales tengan algún contacto con la programación: bien sea Basic, C, Python, Fortran,... Me parece una herramienta muy útil para aprender a pensar- también en campos 'no matemáticos'-. La otra es la albañilería: si yo diera clase de tecnología me encantaría que el proyecto fuera levantar una construcción con sus ladrillos, sus vigas y sus techos.
Tienes razón. Yo quizá como siempre he sido muy torpe para esas cosas prefiero priorizar lo teórico, porque me imagino que estaré incómodo si tengo que hacer algo de tecnología o de programación o de carpintería.
No sé si yo diría 'carpintería' en particular pero sí que pienso que como persona relativamente joven he echado en falta estar más en contacto con la 'construcción' en general en mi juventud. Pienso en mi abuelo -que, aunque nació en un pueblo le tocó muy jovencito ir a la guerra y luego paso ya a ser 'urbano'- y en mucha gente de su generación a su alrededor de los más diversos oficios y había un conocimiento muy, muy extendido que les permitía levantar edificaciones más que sólidas de una manera bastante natural. Yo ya me he críado en un tiempo en el que ese tipo de saberes no se respira en el ambiente y a mí siempre me ha parecido interesante.
ResponderEliminarCuando se habla de la educación y de qué poner o quitar en los planes formativos yo siempre nombro una cosa 'antigua' y una 'moderna'. La 'moderna' es lo útil que me parece que los chavales tengan algún contacto con la programación: bien sea Basic, C, Python, Fortran,... Me parece una herramienta muy útil para aprender a pensar- también en campos 'no matemáticos'-. La otra es la albañilería: si yo diera clase de tecnología me encantaría que el proyecto fuera levantar una construcción con sus ladrillos, sus vigas y sus techos.
Saludos.
Tienes razón. Yo quizá como siempre he sido muy torpe para esas cosas prefiero priorizar lo teórico, porque me imagino que estaré incómodo si tengo que hacer algo de tecnología o de programación o de carpintería.
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