miércoles, 11 de febrero de 2026

Los pantanos y los conciudadanos

A mí me alegró ayer la mañana recibir el informe semanal de Embalses.net. La semana anterior también: es recordar que llueve con un porqué.

Hace una semana un ocho por ciento, esta un diez por ciento, una cosa increíble, superando todos los máximos. También podría llover ahora en la otra parte de España y darnos un respiro a los que estamos en la línea de choque de las tormentas que llegan aquí desde el Atlántico. Que entre el nublado por Almería y Murcia y suba para arriba, no como hace una y otra vez ahora.

Por lo menos por la tarde no llovía, chispeaba nada más: fui a un seminario sobre la ciudadanía en Platón, que no tiene nada que ver, me pareció, con la de ese lema de la revolución francesa de libertad, igualdad y fraternidad. Discutimos si existía el concepto de conciudadano en Platón, y no. Existe el término sympolítes συμπολίτης, pero es una palabra que sale una vez en una tragedia de Eurípides y luego ya mucho más tarde, en un pasaje muy interesante de san Pablo, en la Carta a los Efesios, cuando dice que "ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios" (ἄρα οὖν οὐκέτι ἐστὲ ξένοι καὶ πάροικοι, ἀλλὰ ἐστὲ συμπολῖται τῶν ἁγίων καὶ οἰκεῖοι τοῦ Θεοῦ).  

martes, 10 de febrero de 2026

La dignidad del mediocre de Gregorio Luri

La dignidad del mediocre. Pequeña filosofía de lo inacabado, es un ensayo filosófico de Gregorio Luri, en el que recurre a un procedimiento que a mí me ha gustado: hacer capítulos breves, de una página o dos, de temas que van sucediéndose y entrelazándose, hasta llegar al final a un capítulo más largo que recoge todos los hilos y los lleva a su culminación, acabando otra vez con unos pocos capítulos breves.

El libro es como me imagino yo una sinfonía contemporánea: muchos temas musicales, algunos que parecen distorsionados o que cuesta seguir (en concreto los de mayor peso ontológico, en los que menciona repetidamente a Heidegger), pero todo armonizándose en torno a un tema central, el de la situación de estar a medio camino, la realidad del estar "entre medias". Eso es lo que significa mediocris en latín, aunque juega con el significado negativo para resaltar eso que se quiere afirmar: que por muy medianejos que seamos, el impulso ha de ser hacia arriba, que estamos en camino, pero podemos ir mucho más allá. No querría dar la impresión de que es un libro de moralejas: lo importante es la reflexión a lo largo de esos capítulos, esa situación de la búsqueda filosófica en cada capítulo que exige el esfuerzo de constatar lo que no se sabe, lo que se entrevé con dificultad, el notar a veces que no tenemos dónde agarrarnos, que las certezas no lo son tanto en este mundo en el que vamos pasando de un punto a otro, en distintos aspectos vitales.

El libro lo he leído muy a gusto, con hallazgos extraordinarios, como este: "El auténtico Sísifo es el escarabajo pelotero" (11) y cosas que he leído como un guiño bromista, como el supuesto diálogo atribuido a Hegesias. Me ha gustado ver el ejemplo de la manzana como un modo, también con su punto bromista gráfico, de explicar la realidad del ser y el devenir. Hay muchas palabras griegas bien traídas y mucha discusión en torno a Platón, y con todo eso he disfrutado también mucho. Es un libro muy leedero y a mí me ha ayudado a ver las cosas con una actitud activa, en el presente, pero impulsado hacia lo alto.

lunes, 9 de febrero de 2026

Una vuelta con paraguas

Al llegar, cincuenta minutos después, extendí el paraguas en la ducha, dejé el abrigo colgando al lado para que chorreara a gusto, me quité las botas y me cambié de pantalones, porque estaban empapados.

Había salido por Basquiños y la Pastoriza. Crucé en rojo el paso hacia la Avenida de Castelao y la bajé entera hasta Vista Alegre. Seguí por Galeras, subiendo luego por el Pombal: el carril de bicis que nadie usa era más ridículo que nunca bajo esa lluvia persistente e inclemente. Al llegar a Porta Faxeira me dirigí ya de vuelta por el Toural a Orfas, Calderería, el Preguntoiro y la Algalia, evitando los traicioneros chorros de las bajantes rotas, especialmente en la casa desalojada de los okupas, y el río de agua que corría por el medio de la calle. Ya solamente quedaba san Roque y santa Clara y el objetivo del día estaba cumplido: casi una hora andando a buen paso. Mi endocrino estaría contento, espero, si me viera. Desde agosto persevero en ello, para mi propio asombro.

Noviembre, diciembre, enero y la primera semana de febrero lloviendo. Venga, ya queda menos.

viernes, 6 de febrero de 2026

Primeras ediciones de Borges 2

También de la exposición de Borges, estos otros libros, empezando por la primera edición de Fervor de Buenos Aires, de 1923, con grabado de su hermana Norah:


Esta portada está muy bien (la sombra de abajo es mi móvil):


También había recortes de periódico. Este poema se llama Epílogo, y se lo dedica a Francisco Luis Bernárdez:

jueves, 5 de febrero de 2026

Primeras ediciones de Borges 1

No soy yo muy de Borges, la verdad, pero han hecho una exposición en mi Facultad de primeras ediciones suyas, de libros y también de revistas en las que publicó algo:

Siempre me gustó ese título:


Esto es una revista urugiaya en la que publicó:


Esta portada de Sur me parece especialmente lograda:

miércoles, 4 de febrero de 2026

Todo menos el Belén

Ahora que ya ha pasado un mes, podemos pararnos en otro aspecto de la política cultural del Ayuntamiento de Santiago de Compostela, en cómo contextualizó este año la Navidad.

En resumen: se trataba de ocultarla todo lo posible: mirad su web, por si tenéis alguna duda. Solamente se libraba la Cabalgata de Reyes (han intentando estropearla aquí y en otros sitios y de varios modos y siempre salió mal, así que no se atreven). Todo lo demás lo hacen girar en torno a la Estrella, la Estrella de Compostela, para evitar cualquier imagen religiosa o que tenga que ver con lo que se celebra, la fiesta de Navidad: el Belén es anatema. Se escudarán en la neutralidad, pero qué se celebra entonces: sería más coherente que no celebrasen nada, si quisieran seguir su delirante pensamiento mágico disfrazado de pura racionalidad.

Luego, eso es gracioso, se quejan algunos de Santiago, en los periódicos, en la red, de que en Navidades todo el mundo se va a Vigo y nadie viene aquí. A mí, como a los del Bloque que gobiernan, tampoco me afecta mucho que venga la gente o no, pero los hosteleros sí que lo notan: que hagan algo ellos, que yo no me voy a molestar por razones de beneficios económicos.

En esta campaña llegaron al extremo de copiar lo de besarse bajo el muérdago, que es como Halloween, algo que solamente habíamos visto en las películas americanas. Todo vale, con tal de que no salga un Belén, la burra y el buey o san José y la Virgen con el Niño, que Dios nos libre:


Ponían hasta un fotomatón para los besos bajo el muérdago. Eso es el Bloque Nacionalista Gallego en su política cultural. Todo estrellas, pero estrellas autorreferenciales multiplicadas en esquemas repetitivos:

martes, 3 de febrero de 2026

Libros de engañanecios, los lisonjeros

Sigo con fray Lorenzo de Zamora:

Los que hacen juegos de manos suelen traer unos libros que andando las hojas de una manera parecen hombres armados, guerras, vitorias, cajas, armas y banderas; andando las de la otra parecen damas, galanes llenos de vestidos y hermosura; andando los de la otra parecen arboledas, jardines, praderías, flores rosas, hierbas, ramilletes y otros verdores agradables; andando las de otra se ven hombres tiznados, feos y de mala catadura. Así son los lisonjeros, librillos de engañanecios, allí se ve cada uno como quiere, si hermoso, si gentilhombre, si guerrero, si fuerte, si belicoso, si discreto, si valiente, si cortesano: todo lo verá allí (Monarquía mística. Segunda Parte, Libro Segundo, 1603, fol. 181).