miércoles, 4 de marzo de 2026

Alemania, año 0 de Roberto Rossellini

El sábado se me ocurrió poner en casa Alemania, año 0, sin saber nada de la película ni mirar ninguna críticaMe bastó saber que estaba accesible en Prime Video y que era de Roberto Rossellini, del que guardo muy buen recuerdo en concreto por Roma, ciudad abierta, Francisco, Juglar de Dios y Viaje a Italia. Muy difuso es mi recuerdo de Stromboli y algo me temía que quizá esta película fuera más en esta línea.

Lo único que prometí al sufrido público de mi casa al empezar es que era una película breve, menos de 70 minutos. Y ahí estuvimos, con el corazón en un puño, en una especie de testimonio del Berlín de tras la caída de Hitler, con montones de ruinas y gente que sobrevive a base de trampas y hasta de traficar con recuerdos del Führer para soldados americanos con ganas de llevar algo llamativo a casa. 

La película se centra en un niño. que con su actuación roba la película, en medio de todos sus trapicheos para sacar adelante a su familia. Es todo desolador, sin concesiones, sin salidas nobles. El final de la película es tremendo, aunque dentro de la lógica de lo que está contando.

Acabamos y yo lo que tenía era ganas de pedir perdón, pero ahora pienso que está bien que viéramos la película. Hombre, para animarse no es. 

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Ahora he estado mirando en varias webs y son todo grandes elogios: es una película de aire documental siendo una excelente obra de ficción. La desolación que presenta se puede entender no como desapego o mero deseo de regodearse en el nihilismo, sino para observar los resultados del régimen que avocó a eso. En ese sentido es una película moral, de reflexión, como se ve en un título que yo no vi en la película pero está en el trailer que pongo debajo. Tampoco sabía yo que la hizo Rossellini al poco de morir su hijo Romano, de 9 años, a quien se la dedica, lo que le da otra capa de profundidad impresionante. 
En resumen, que estoy contento de haber visto esta película, tan dura, pero tan impresionante.
 

martes, 3 de marzo de 2026

Souvirón y la posteridad

En el segundo volumen de su Diario se pregunta José María Souvirón qué quedaría de su obra, después de una gestión fallida con una obra de teatro que quería que se representara:

Nieva y estoy ligeramente triste. Parece que mi comedia no la quiere hacer nadie. Veo que estoy bastante olvidado. Salen antologías, estudios sobre poetas, y me saltan con una mudez decidida. Pienso si esto obedece a mis años de ausencia (ya recobrados) o si tiene «otro motivo». ¿Cuál puede ser? ¿Que mi poesía carece de importancia? ¿Que es una poesía que no cae bien ahora? ¿Que aún no ha llegado mi momento? Acaso sea un poco tarde para que llegue ese momento. No importa. Lo que sea, sonará, si vale la pena. Y si no la vale, ¡qué puedo hacerle yo! Por otra parte, se me ocurre que dentro de unos años mi obra va a ser más grande que la de muchos que hoy están en candelero. Tengo que seguir haciendo, cada día, lo mejor que mi conciencia me señale, y nada más. En mi vida, en mi obra, en mis trabajos. Ya veremos (Lunes, 2 de febrero de 1959, en Diario II, p. 148).

No sabía él que 67 años después estaríamos leyendo su Diario con admiración. Al menos la mía la tiene, por lo que he leído hasta ahora. Las reseñas de su Diario han sido muchas y enormemente elogiosas.

En esta foto está con Ava Gardner.

lunes, 2 de marzo de 2026

Sigo con Souvirón

Tengo ya el segundo tomo del Diario de José María Souvirón, que tanto me impresionó en el primer volumen. Lo estoy disfrutando una barbaridad: es el tono, la manera de hablar de sí mismo, la confidencia serena. 

Me he llevado una alegría en una entrada de 1959, cuando cuenta que está leyendo a Rimbaud, que fue un autor que con su obra en principio blasfema curiosamente contribuyó a la conversión de Claudel. Y dice:

Por lo demás, ¿qué tiene de raro? Cuando yo me convertía, me puse a leer algunos libros «devotos». Me aburrieron.  Incluso algunos famosos y «venerables»- Hasta que un día me cayó en las manos (mejor dicho, me dio Jaime Eyzaguirre) unas páginas escogidas de León Bloy. Al día siguiente me fui a comulgar (Diario II, Málaga, 2019, p. 143, del Domingo 18 de enero de 1959).

Qué alegría me ha dado encontrarme a Bloy justo ahí.

viernes, 27 de febrero de 2026

Dos fotos

En la rúa Basquiños conté cien tapas de registro metálicas sobre la acera, en la parte más estrecha. Antes había hecho esta foto junto a la parada de autobús:


Subiendo por la avenida de Coimbra me llamaron la atención los camelios a reventar de flores y también hice una foto:
Fotos de proximidad.

jueves, 26 de febrero de 2026

Para un poema inconformista

Leí estos días Tiempo de descuento, el último libro de poesía de Miguel d'Ors (en la editorial ponen un poema muy bueno, sobre esa sensación de estar detrás, en nuestra percepción, respecto a nuestra edad real). Como siempre, altura poética, hondura, recuerdos de Santiago de Compostela, humor. Mejor que yo lo explica José Luis García Martín.

Yo, de todos modos, ayer usé para una charla que di este poema suyo de hace muchos años:
Para un poema inconformista

Católicas mis manos, católica mi frente,
católica mi forma de escribir este verso,
católicos mi vientre, mis noches, mis heridas,
la risa con que miro el tamaño del tiempo;
católico en Logroño, católico cenando,
en octubre, desnudo, sonándome, en français;
católico pecando, católico pidiendo
perdón por mis pecados, y pecando, y mil veces;
católico perdido- qué ganado-, que el mundo
lo señala, católico, lo humilla,
católico, le escupe, lo arrincona,
lo crucifica un poco- qué suerte: lo va haciendo
(Mateo, 5, 11) un bienaventurado-.

                                                                            2.XI.1987
Como sé que a él le molesta ver sus poemas mal transcritos, este lo he repasado concienzudamente, para que no hubiera ninguna errata, pero me han quedado escrúpulos y se me ha ocurrido hacer una foto al poema de la edición original (del libro La imagen de su cara, Granada, La Veleta, 1994):

miércoles, 25 de febrero de 2026

Palabras del griego moderno

Desde que estuve en Atenas me dio por aprender griego moderno, usando Duolingo, aunque es solamente griego-inglés y no hay prácticas de expresión oral. En resumen, tres años después de dedicar cada día 3 minutos al tema, no sé cuánto sé de griego moderno, if any.

He ido apuntando palabras del griego moderno que en él son normales y que nosotros hemos introducido como cultismos, de ahí los saltos entre un significado más básico y otro más abstracto:

ἐπιφάνεια (epifáneia): superficie (para nosotros epifanía). 

ἀνακάλυψη (anakálypsi): descubrimiento (nosotros no tenemos ese, pero sí apocalipsis, revelación.

πραγματικός (pragmatikós): real (para nosotros, pragmático).

διαγώνισμα (diagónisma): examen (nosotros tenemos agonía).

σημαντικός (semantikós): importante (para nosotros, semántico).

He tenido una clase sobre términos de internet, con palabras que me han llamado la atención: 

φυλλομετρητής (fyllometretes): buscador web.

δρομέας (droméas): cursor.

ειδοποίηση (eidopóiese): notificación (por ejemplo de Facebook).

αἴτημα φιλίαςitema filías): petición de amistad (en Facebook, por ejemplo).

martes, 24 de febrero de 2026

Il Gattopardo (1963)

Me ha impresionado la película de El gatopardo, que me pilló casi de nuevas, porque no me acordaba nada de la novela, que leí hace treinta años, lo menos. Al principio la vi como un cuadro de época, pero qué paisajes de Sicilia, qué escenas, por ejemplo en la iglesia.

Yo pensaba, porque estábamos todavía en los días de mal tiempo: quizá ahora en Sicilia no esté lloviendo. Cómo me gustaría visitarla. Recordaba lo que le impresionó a san John Henry Newman y le creo. La película le hace justicia a esa hermosura de campos, sin olvidar el polvo y el calor, con lo que convierte mi recuerdo de las partes de El Padrino II con Michael allí en reportajes de publicidad, como mucho.

Luego, a otro nivel, está la escena del baile, que es abrumadora en todos los sentidos. Qué grandes Burt Lancaster (¡quién lo diría!) y Claudia Cardinale. Pero también el cacique local, el cura, la mujer del príncipe de Salina, la propia Concetta. Es todo un mundo que no sé si me gusta, pero que me interesa observar.

Aquí tenéis la película entera en italiano: