lunes, 23 de abril de 2018

Imperiofobia y leyenda negra

Llego muy tarde, cuando todo el mundo ha dicho ya todo sobre este libro, pero me uno igual al coro de los elogios entusiastas: Imperiofobia y leyenda negra. Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español, de Elvira Roca Barea es un grandísimo libro.

Lo primero que quiero destacar es que me ha descubierto la noción de imperio. Es una realidad extraña, grandes conquistas en breves periodos de tiempo y un conjunto cohesionado al final. España está ahí con Roma, Rusia y los Estados Unidos, con la grandeza de lo logrado y la mala fama que comparte con todos los demás imperios.
Pero yo creo que ya era hora (y me asombra que este libro haya sido tan bien recibido, un indicio fuerte de un auténtico cambio de ambiente intelectual, junto con el de la reacción general que pudimos vivir ante el golpe de estado de los puigdemonts de hace medio año): la continua visión deformada de España por parte de sus enemigos no ha podido con ella y ya estamos hartos de tanta mentira.
A mí lo de «construir relatos» me cansa ya, porque parece como si se pudiera aplicar a todo y que todo diera igual y todo fueran «relatos» equivalentes. Pero el hecho es que con los materiales del pasado algunos «relatos» salen como un churro y otros dan el pego pero son de cartón piedra; se sostienen, pero hasta que alguien con un dedo los tira. Es tan viejo como el toser: la propaganda se entremete en la historia y hay muchas historiografías implícitas que deben ser desenmascaradas. Forman «relatos», pero falsos.

Quizá lo que más me ha sorprendido es la visión positiva de la conquista de América. En ese capítulo hay un párrafo que quiero poner aquí, de la Cofradía de la Santa Resurrección, que reunía a los españoles en Roma (es de después de 1580, con la anexión de Portugal):
Siendo esta cofradía propria de la nación española es necesario que el que hubiere de ser admitido a ella sea español y no de otra nación; la cual cualidad de ser español se entienda tener para el dicho efecto tanto el que fuere de la Corona de Castilla como de la de Aragón y del Reino de Portugal y de las islas de Mallorca, Menorca, Cerdeña e islas y tierra firme de entrambas Indias sin ninguna distinctión de edad ni de sexo ni de estado (296)
Eso fue el imperio español, una empresa colectiva, con muchos aciertos y también errores, claro, pero no sólo errores. La leyenda negra es negra porque está hecha a base de mentiras, que es bueno desenmascarar, por lo caras que nos salen.

---
No creo que la autora llegue a leer esto, pero si lo hace, le recomendaría que leyese, de Pedro de Valencia (humanista en el mejor sentido de la palabra; nunca fue inquisidor) su informe sobre los sucesos de Zugarramurdi, con el que contribuyó a evitar en España las quemas de brujas que fueron tan generales por el norte de Europa, ese norte que luego viene con su repelente superioridad intelectual a pretender darnos lecciones.

viernes, 20 de abril de 2018

Una recreación de arte

Alguien puso esto hace unas semanas en twitter, de una película de Eric Rohmer, una representación de la Pasión como se podría haber hecho en una iglesia italiana del siglo XV, con colores de fresco y los gestos rígidos que vemos en el arte de la época, mientras el coro canta el texto en latín:

Una demostración de lo que lo convencional, lo preparado no tiene por qué ser malo en el arte.

jueves, 19 de abril de 2018

La investigación según Newman

Esto dice Newman en La fe y la razón:
La razón, según la idea más sencilla que podemos dar, es la facultad de obtener conocimientos sin percibirlos directamente, o de averiguar una cosa por medio de otra. De este modo, a partir de un comienzo modesto puede crear para sí misma un mundo de ideas que corresponden o no a las cosas que representan o que son verdaderas o falsas, según la razón las haya tratado correctamente o no. Un solo hecho puede bastar para toda una teoría; un solo principio puede crear y sostener un sistema; un síntoma difícil de percibir es la pista clave para un gran descubrimiento. La mente fluctúa de acá para allá, se extiende y avanza con una rapidez que es proverbial y con una sutileza y versatilidad que desconciertan a quien la investiga. Va pasando de un punto a otro y llega a cada uno de ellos mediante cierto indicio o basándose en cierta probabilidad o valiéndose de una asociación de ideas o echando mano de una ley ya conocida o aferrándose al testimonio recibido o confiándose a una impresión entonces en boga o a algún instinto recóndito o a un obscuro recuerdo. Y así va avanzando como el escalador de un precipicio muy escarpado, que asciende con rápida mirada, mano ágil y pie firme, sin que él mismo sepa cómo, más por su práctica y sus dotes personales que por ninguna norma, sin dejar huella e incapaz de explicárselo a otro. No es exagerado decir que los puntos de apoyo y el conjunto de movimientos y precauciones mediante los cuales los grandes genios escalan las montañas de la verdad son tan inseguros y precarios para el común de los hombres como la subida literal de un diestro montañero por un despeñadero. Camino que sólo ellos pueden emprender y cuya demostración radica en el éxito que consiguen. Ésta es la manera principal de razonar que tienen en común todos los seres humanos, dotados o no dotados: no lo hacen mediante una norma, sino por una facultad interna (307-308).

miércoles, 18 de abril de 2018

Un momento di contento

Ayer, de camino a La Puebla, hoy varias veces «Un momento de contento», un aria de Alcina de Haendel. El campo muy verde, el poder ver el sol después de 90 días de lluvia en 2018, lo hacían todo más bonito todavía:



Esto es una versión al clave:


El texto, de aquí:
Un momento di contento dolce rende [Un solo momento de felicidad devuelve]
a un fido amante tutto pianto che versò. [a un amante fiel todo el llanto que vertió.]
Suol' amore, dal dolore tirar balsamo alle pene, [Sólo el amor saca del dolor un bálsamo de sus penas]
e sanar, chi pria piagò. [y cicatriza así las heridas que causó]





martes, 17 de abril de 2018

Por Santiago

Hace ocho días nos fuimos a dar un paseo por el circuito urbano tradicional: calles de la zona vieja, porta Faxeira y a la Alameda, a recorrer la Herradura. Llovía, pero poco. Era como se debe sentir el osos tras salir de la hibernación: todo llamaba la atención, los magnolios de flor a reventar, un cedro enorme en el que nos fijamos, los pasmosos helechos arborescentes, con sus ramas que se desenrollan a lo fractal. Y para terminar, una sequoya roja que tenemos ahí (y yo ni me había enterado).

Metiéndonos en la Rúa do Franco esta casa parecía de expresionismo alemán de entreguerras:


Nos metimos a la rúa de Rodrigo de Padrón a ver el gigantesco magnolio que tienen en una casa al lado y luego paramos ante el gingko biloba de Fonseca, ahora viudo del otro que se murió y cortaron hace poco. Allí, en el suelo, estaba este escudo de los Fonseca cubierto de musgo:


Justo después vimos otro encima de la puerta que da a Correos. Cinco estrellas como cinco soles:


lunes, 16 de abril de 2018

Oración de Fernán González

Me impresionó mucho esta oración de Fernán González en un momento de especial dificultad en la batalla (547-555):
547 Era en fuerte cuita      el conde don Fernando,
iba, si se l’ ficiese,      su muerte aguisando [=preparando];
alzó al cielo los ojos      al Criador rogando,
com’ si fuese con Él,      así le está llamando:

[Empieza diciendo que no quiere escapar, que así se acabarán las penas. Y continúa]

549 Castiella, quebrantada,      quedará sin señor,
iré con esta rabia,      mesquino pecador; (...)

550 Señor, ¿por que nos tienes      a todos fuerte saña?;
por los nuestros pecados,     non estruyas [=destruyas] a España: (...)

551 Padre, Señor del mundo,      e vero Jesucriste:
de lo que me dijeron,      nada non me toviste:
que me acorrerías      comigo lo posiste [=propusiste, prometiste];
yo non te fallesciendo [=fallando],      Tú ¿por qué me falleciste? [=fallaste]

552 Señor, pues es el conde      de ti desamparado,
que por alguna cosa      eres d’él despagado,
rescibe tú, Señor,      en comienda [=en encomienda] el condado;
si non, sera aína [=pronto]     por suelo astragado [=arrastrado].

553 Pero yo non morré [=moriré]      así desamparado:
antes habrán de mi      los moros mal mercado [=negocio];
tal cosa fará antes      este cuerpo lazrado [=lacerado],
que, cuanto el mundo dure,     siempre será contado.
Me impresiona mucho la familiaridad que tiene con Dios, al que puede «como si estuviese con Él» hacer reproches, quejarse y al final aceptar su pena de que se pierda España perdiéndose Castilla y que eso pueda deberse a sus propios pecados. Parece consolarse un poco con la fama inmortal que recibirá su heroísmo, pero no, en realidad no.

Por suerte, la cosa no acaba ahí. El conde se salva y con él, Castilla y con él, España.

Como pasa con frecuencia en el poema, todos los episodios se replican después con alguna variación. En este caso, Fernán González es aherrojado por el rey de Navarra y esta es su oración entonces:
Fue luego don Fernando      en los fierros [=en los hierros, con grilletes] metido,
de grand pesar que hobo      cayó amortecido,
a cabo d’una pieza      tornó en su sentido,
dijo:«Señor del mundo,      ¿por que me has fallesçido? [=fallado]

Señor Dios, si quisieres      que fuese aventurado,
que a mí los navarros      me fallasen armado,
aquesto te ternía     a merced e a grado,
e por esto me tengo       de ti desamparado.

Si fuesses Tú en la tierra,     serías de mi rebtado [=retado];
nunca fiz por que fuese      de ti desamparado,
morré [=moriré]  de mala guisa     como omne de mal fado [=hombre malhadado]:
si yo pesar te fice,     bien debes ser vengado.» (600-602)
«Si estuvieses en la tierra, serías retado por mí», le dice a Jesús, nada menos, aunque en el último verso plantea que pudiera ser él el que le «hizo pesar» y por eso debía ser vengado.

Por suerte, también sale de esa, gracias a la infanta doña Sancha, con la que se acaba casando.

viernes, 13 de abril de 2018

Jóvenes artistas 2018 - los que no ganaron

En el enlace los tenéis a todos, también a la del segundo premio (un dibujo de su abuela en negligé y colgada de unos ganchos) y del accesit (un cruce entre pop art y arte povera: líneas ondulantes a boli en DIN-4 y formando una especie de cruz psicodélica).

A mí me «trajo recuerdos de la niñez» esta especie de berzas de cerámica, en concreto de unos caramelos de esa forma que comíamos




En este vídeo  uno está barriendo hojas. En la «instalación» hay una escoba para hojas «reales»: En el felpudo, pone, corregido sobre el original «welcome», un roto, «be / come».


Esto la verdad es que me hizo gracia, estos objetos de cerámica hiper-rnaif:






El título (Las tres heridas: La del amor, la de la vida y la de la muerte) a lo Miguel Hernández era pura contradicción con la «obra»: tela de lino con un bordado de oro con forma de grieta:




Esto era un vídeo con una canción sobre la vida del artista contemporáneo de un tal «Edu», «artista super emergente»:


Aquí lo tenéis. Yo me he reído mucho, la verdad: