martes 20 de marzo de 2012

El primer día en el cielo

Cumpleaños en el cielo, según Newman (y cómo será el cielo, según Newman):

¡Felices los destinados a contemplar las maravillas en que ya ahora viven, y ven, pero sin reconocerlas del todo! ¡Felices quienes verán lo que el ojo mortal no ha visto aún y solo la fe goza! Las maravillas del mundo nuevo existen ahora tanto como existirán después. Son inmortales y eternas, y las almas las contemplarán con la paz y majestad que siempre han tenido. ¿Pero quién podrá expresar la sorpresa y el rapto que sobrevendrán a los que por fin las posean y tengan por vez primera semejantes percepciones? ¿Quién podrá imaginar en un vuelo de la fantasía los sentimientos de quienes, habiendo muerto a la fe, despierten a la felicidad? La vida que entonces comience durará siempre, pero si la memoria es allí lo mismo que en esta vida, ese día será un día que celebraremos en el Señor durante todas las edades de la eternidad. Podremos aumentar indefinidamente en conocimiento y amor, pero aquel primer despertar de la muerte, aquel día de nuestro nacimiento y a la vez de nuestros esponsales, permanecerá siempre entrañable y como santificado en nuestra mente. ¡Qué hondos, incomunicables e inimaginables pensamientos se nos despertarán, qué profundidades se removerán dentro de nosotros, qué armonías latentes, aparentemente inalcanzables por la humana naturaleza, sonarán cuando nos encontremos, después de un largo reposo, dotados de nuevos dones, fuertes con la semilla de la vida eterna, capaces de amar a Dios, conscientes de que toda pena, dolor, angustia y aflicción han pasado, felices en el mayor afecto posible hacia los amigos a quienes amábamos tan pobremente, a quienes tan débilmente podíamos proteger mientras estaban en la tierra junto a nosotros...; y, sobre todo, cuando seamos visitados por la Presencia inmediata, visible e inefable de Dios Todopoderoso con su Hijo Único, nuestro Señor Jesucristo, y su Espíritu coeterno, visión que contiene para siempre la plenitud del gozo la felicidad! Las palabras humanas son completamente inservibles para reflejar semejantes atisbos. Cerremos los ojos y guardemos silencio.
[Beato] John Henry Newman Sermones parroquiales /4, Encuentro, Madrid, 2010, traducción de Víctor Garcia Ruiz y José Morales, p. 235

[Esto lo tenía copiado hace dos semanas; no lo pongo ahora por polemizar]

sábado 17 de marzo de 2012

Dante, Infierno 1 y 2

Encontré en casa la edición de la BAC con el texto original y la traducción enfrentada y pensé: ya va siendo hora de leer la Divina comedia; y por qué no seguir al ritmo de Enrique (Infierno: canto 1 y canto 2):

Al poco de empezar, me doy de morros con un admirable amanecer que remite al primero de todos:

Temp’era dal principio del mattino,
e’l sol montava’n sù con quelle stelle
ch’eran con lui quando l’amor divino
mosse di prima quelle cose belle; [1.37-40]
---
Y así llama Dante a los dioses paganos:
nel tempo de li dèi falsi e bugiardi.  [1.72]
Eso de 'bugiardi' suena mal, pero bien.
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Escalofríos al leer esto de que cada uno grita a la segunda muerte:
ch’a la seconda morte ciascun grida; [1.117]
Pero me agarro al consuelo. Yo, contento al menos de llegar a estar en ese fuego, quanto che sia -lo que haga falta:
e vederai color che son contenti
nel foco, perché speran di venire
quando che sia a le beate genti. [1.118-20]
---
Los ojos de Beatriz, qué brillo, que voz dulce:
Lucevan li occhi suoi più che la stella;
e cominciommi a dir soave e piana,
con angelica voce, in sua favella [2.55-7]:
lo que habla Beatriz será favella (¿hablilla? ¿dialecto?, pero cómo le gana a la parola ornata (2.67) de Virgilio.
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Santa Lucía le dice a Beatriz, hablando de Dante: ¿pero no oyes la piedad de su llanto?
Non odi tu la pieta del suo pianto, [2.106]
y a mí me da muchísima piedad de mí (egoísta que soy).

jueves 15 de marzo de 2012

Paseos del finde -y 4

Después del safari arquitectónico, pasé por la Catedral y me pensé quedar un rato allí, a ver si conseguía rezar algo, sentado al fondo de la nave.
Había una misa en gallego (...).
Por suerte, me despistó otra cosa: a los dos minutos se puso dos bancos delante una familia -madre con blusa de grandes y muy alegres rayas verdes y azules, padre con vaqueros y barba, hijo preadolescente muy delgado por el inicio del estirón y hermano mayor -ya con más que bozo- desmadejado y sujeto con cinturones en una silla de ruedas.
La madre le tenía cogida la mano, mientras él hacía angustiosos intentos de estirarse dentro de la silla, torcido en diagonal y la cabeza inclinada en el babero. A veces se soltaba la mano -y parece que eso era peligroso para él- y la madre volvía a cogerla, le daba un beso en ella y volvía a juntarla con la suya.
Le dio un montón de besos, y varias veces también en la mejilla, sepultándose en ella a cámara lenta.
Y viendo el espectáculo yo, único espectador, pasé de la crítica lingüístico-literaria a intentar decirle al Señor: así debe de ser tu amor y yo debo de ser el de la silla, estirándome de lado.
Y cuando llegó el momento de la paz aquello fue una fiesta: el padre besó a los dos hijos con un cariño enorme, al pequeño -que había estado todo el tiempo pegado a él, cobijándose en su costado- y al mayor; le dio un beso a su mujer, y esta otro a sus hijos: qué suerte que fuese una familia tan de besarse, me venía muy bien en ese momento verles. Resultó que además estaban en la fila de delante los abuelos: pues fue la abuela, se vino para atrás y se sepultó también en la mejilla de su nieto mayor.
Yo intenté imaginarme en el lugar de la madre y me costaba hacerme a la idea de tantos años de cuidar así a un hijo. Probé a ponerme en el lugar del padre -me pareció que era de mi edad- y también se me hacía cuesta arriba imaginarme una vida así.
Pero ellos, cómo sonreían, qué contentos se les notaba.
Se acabó la misa, yo seguí sentado, se apagaron las luces, se estaba bien allí.
Se habían ido todos, se quedó la madre con el hijo de la silla, agarrado a su mano.
Me iba a ir ya y pensé que estaría bien acercarme a decirle a esa señora lo que me conmovían tantos años de esfuerzo por su hijo y que su familia me había servido de ejemplo del amor de Dios de padre y de madre. Pero me daba apuro decir una cosa así.
Así que me fui. A diez metros, por la nave lateral, a la altura de ella, me volví y me vio y me sonrió. Y ya entonces le hice un gesto con la mano y sonreí yo todo lo que pude: creo que entendió lo que quería decirle.

miércoles 14 de marzo de 2012

martes 13 de marzo de 2012

Paseos del finde 2

El sábado, mi ruta especial por Santiago para arquitectos. Esta vez con un amigo de Madrid:

a. Portada de las Clarisas [señalarle el cilindro de arriba -señalarle luego el cilindro desde distintos puntos de la ciudad hasta que se aburra].
b. CGAC de Siza [nos fijamos en la fachada aireada de placas de piedra sujetas por hierros y en el corte de las piezas: me señaló cómo se hacía la juntura con el suelo].
c. casas da Caramoniña de López Cotelo.
d. Antes de entrar por arriba en el parque de Bonaval, mirar con el ceño fruncido y bien de lejos la Ciudad de la Cultura [basta con rajar de ella durante dos minutos].
d. Parque de Bonaval, de Siza y Aguirre: ¡estaba lleno de perroflautas! Cementerios: el del Rosario [señalar casa feísta de tres pisos con excelentes vistas a las tumbas; comentar que el que estaba cambiando las tejas se estaba pasando por el forro de los xxxx las "normas de seguridad en el trabajo"].
e. Capilla de las Ánimas: la puerta lateral tapiada desde el XVIII, la estructura unitaria y la restauración de los retablos, la sociología católica -santa Rita, san Pancracio, san Blas, san Ramón, santa Lucía, san Antonio de Padua (y mucho más).
e. Capilla de san Roque: entrever por el ventanuco el retablo de Simón Rodríguez. Señalar la incongruencia de que san Roque sea patrono de Santiago (pero Santiago no curaba la peste, se siente).

[En coche: hasta el campus Norte]

e. Facultad de Comunicación de Siza. A todos los arquitectos veo que les gusta mucho la biblioteca en voladizo.
f. Mi Facultad, de Noguerol y Díez: criticar sin piedad la orientación, tras reconocer que las fachadas quedarían muy bien en El Croquis.

[y desde una de esas ventanas cuadradas, al fondo, después del árbol, os mando ahora un saludo:
]

g. Parque de Vista Alegre con el Museo de Historia Natural de César Portela a punto de abrirse -madera pintada, mirar cómo las paredes no llegan el suelo, criticar la carpintería de aluminio-, los troglodíticos edificios de García Abril (la pasta gastada en gordísimos bloques de granito), admirar la antigua casa, pero sobre todo el jardín.

Y bastante nos cundió para una hora cuarentaicinco.

lunes 12 de marzo de 2012

Paseos del finde 1

Ayer, desde justo debajo de la casa del presidente de la Xunta

viernes 9 de marzo de 2012

Nada Surf - Full Performance (Live on KEXP)

Aprovecho que esta semana Gatorero no me ha enviado nada para poneros esta canción de Nada Surf, de letra brillante:



Can't talk much just a little bit No puedo hablar mucho, solo un poquito
The truth is a tree if you start shaking it La verdad es un árbol si empiezas a agitarla

Sometimes I ask the wrong questions A veces hago las preguntas equivocadas
But I get the right answers pero consigo las respuestas adecuadas
Moved to a tear by y me hace echar la lagrimilla
The subway breakdancer el que baila breakdance en el metro.

It's never too late for teenage dreams Nunca es tarde para sueños juveniles


Y todo por haber visto este tremendísimo concierto (40 minutos):

jueves 8 de marzo de 2012

miércoles 7 de marzo de 2012

Arturo León

Un amigo de Valladolid me contestó ayer a un correo mío con la noticia de la muerte de Arturo León, ya muy mayor, ochenta y tantos años.
Era rechoncho, pelo rizado, pantalones subidos sobre la tripa a lo Obélix. Coincidimos varios años viviendo en un centro del Opus Dei, yo estaba todavía haciendo la tesis y él llevaba la empresa familiar, unos saltos de agua que daban luz a algunos pueblos de Palencia. Se pasaba el día en el coche; como yo ahora, prefería conducir a ir andando.
A mí me dio algunas clases prácticas de conducir, porque yo llevaba varios años sin tocar el coche, casi desde que me saqué el carné. No sé cómo no me mandó a tomar viento la primera clase. Un consejo que me quedó grabado: no hay que tener pereza para cambiar de marchas.
Contaba que de pequeño jugaban con zancos en el colegio de Lourdes, de los hermanos de la Salle, donde estaba aquella águila en la jaula del patio.
Una vez, no sé cómo surgió la cosa, acabamos él y yo una tarde en las atracciones de feria: y nos montamos en los coches de choque –era un grandísimo conductor: dominio, control y suavidad- y en la noria. Lo pasamos muy bien; decía: hace 50 años que no venía a esto.
Le gustaban las películas del Oeste y toda película con buenos-buenos y malos-malos. Las grababa en vídeo mientras las veía y luego nos las ponía y las veía otra vez, porque pasadas unas horas no se acordaba ya de nada de la trama.
Rezaba mucho el rosario y muchos rosarios.
Su excursión favorita era ir con otro al monte, quedarse a media ladera y cocinar unos huevos fritos.
Cuando estuve en Valladolid hace cuatro años fui a hacerle una visita. Estaba muy contento porque acababa de hacer un viaje a Polonia y le había conmovido la piedad de la gente en las iglesias.
Las últimos años presidía la Fundación Schola, que ha hecho cosas muy buenas en Valladolid.
Arturo, a ver si echas una mano desde allá arriba.

martes 6 de marzo de 2012

Mejores pintores desde Goya

De aquella otra lista que hice, me quedó la pena de no poner casi a ningún pintor de después de Goya. Pero aquí va esta lista de pintores no españoles, aunque solo sea como borrador, a la espera de poderlos ver en directo en algún sitio o descubrir a otros mejores (acepto sugerencias):

John Constable
Camille Corot
Vincent van Gogh
William Holman Hunt
Thomas Lawrence
Jonh Everett Millais
Camille Pissarro
Alfred Sisley
JMW Turner
En el banquillo, a la espera de otra oportunidad: Paul Klee, Georges Rouault, August Macke, Egon Schiele, Marc Chagall, Winslow Homer, Morandi, George Grosz, Jean Dubuffet.

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Y ya hice una lista general de mis mejores pintores españoles. Con esta intento acercarme más al presente:
Ramón Gaya
José Gutiérrez Solana
José Ortega Muñoz
Pablo Picasso
Darío de Regoyos
Alfonso Rodríguez Castelao
Eduardo Rosales
Isidro Nonell
En el banquillo, a la espera de otra oportunidad: Joaquín Sorolla, Carmen Laffon, Zuloaga, Ramón Casas, los Madrazo.