miércoles, 23 de abril de 2014

Perdonar

Me ha impresionado mucho la serie fotográfica de una ejecución en Irán. Es como ver las Euménides en directo: el perdón -imposible de entender- supera el talión, por medio de un sueño en el que el muerto se aparece a sus padres [detalles, en el Guardian].

Pongo solo unas pocas fotos aquí [merece mucho la pena ver la serie entera]:

La madre del reo en el suelo


El reo, a punto de ser ahorcado


Los padres de la víctima


La madre de la víctima le da una bofetada al asesino: la señal del perdón


Y aquí le dice que le perdona


La madre del perdonado le besa el pie a la madre que le perdonó

martes, 22 de abril de 2014

En Semana Santa

Lejos de narcisismos de blog, la vida seguía corriendo esta Semana Santa:

-Un viaje a Burgos: los álamos, chopos o lo que fueran de un color marrón-naranja que anunciaba el verde y muchos árboles pequeños repletos de flores blancas.



-En Burgos me tuvieron básicamente de chofer -voluntario- para recados. Solo visité el palacio de Castilfalé: además de fotos del Burgos antiguo y privilegios rodados, pudimos ver la firma -bien firme y emocionante, "Teresa de Jesús": la santa en un documento de la tortuosa fundación de su convento.

-Mi madre y yo volvimos a ganar al parchís.

-En Santiago, dos conciertos grandiosos: el de cantatas de Bach y el de música de maestros de capilla de la catedral, de Terra A Nosa. En la primera fila siempre, como los tontos: el primer día con los violines a medio metro de la nariz, especialmente en un pasacaille de Frank Martin que tocaron entre las cantatas y que fue como estar subido en un barco en medio de la tormenta -pero deleitosísima.



En la iglesia de la Compañía, una exposición de fotos de Manuel Valcárcel (con música de Alejandro González) del camino desde Asís a Santiago, pasando por mi pueblo:



Y fui al hospital de Conxo, pero de acompañante, así que me puse a hacer fotos deprimentes:


Luego nos acercamos al convento, a ver la capilla del Cristo y deleitarnos otra vez con los santos mercedarios, como este que está tan pancho mientras le ahorcan (la Virgen le sostiene):

lunes, 21 de abril de 2014

Más allá del pudor

Se me fue de las manos el autohomenaje a este blog y acabó en Narcisismo en 120 enlaces. Me consuelo leyendo a Karmelo C. Iribarren*:
Nunca ha hecho nada de lo que tenga que arrepentirme, dije.
Tú te has leído? dijo.
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Me ha dicho el médico que a mi edad hay que evitar los sustos y los disgustos. Vamos, que no me relea.
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«Hazte un favor, no publiques eso». Pero rara vez me hago caso. Y así está mi prestigio, el pobre, agarrado al bordillo de mis zapatos, para que no me pise.
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*Diario de K., Renacimiento, Sevilla, 2014, p. 76, 177 y 182.



sábado, 19 de abril de 2014

Anonadamiento en Guinea y con las malas

S. Juan de Ávila*:
Si un rey quisiera tomar unos esclavillos por hijos y dijese a aquellos esclavillos: «Quiéroos tomar por hijos y para esto quiero que un hijo no más que tengo enviarlo a Guinea, donde arde el sol mucho y andan desnudos, a mostrar aquellos esclavillos cómo me han de servir para ser mis hijos; envíolo para que deprendan de él y que él pase allí muchos trabajos, y con verle aprendan mi condición, cómo quiero que me sirvan». A Guinea fuiste, Señor, enviado a pasar tantos trabajos, desde que nacistes hasta que moristes en una cruz. ¿Pensáis que poco tormento fue a Cristo sufrir en sus narices el hedor de los pecados? ¡Oh, qué tormento tan grande! Poné a una casta mujer entre las malas mujeres y hacelda por fuerza vivir entre ellas y hablar y conversar con ellas. Yo os digo, de verdad, que ningún tormento mayor le pueden dar. Ponéme un hombre santo entre rufianes y blasfemadores, que dicen mal y blasfeman de Dios. Grandísimo tormento le dais. Ansí fue Cristo: conversar con pecadores, ver tantos pecados que tan mal le güelen. Vino Cristo a ser maestro de obras y a ser dechado donde todos los que habemos de ser hijos de Dios hemos de sacar de Él. Ha de ser nuestro blanco y nuestro norte por donde nos guiemos. Para que, mirando a Él, obremos como Él obró. Esta es la verdad de Dios, esta es la palabra que parece dura al corazón de carne. Este Señor es nuestro dechado: materia que dan a los niños para escrebir.
*Lecciones sobre la primera canónica de san Juan (I) [en Obras Completas de san Juan de Ávila, II ed. L. de Sala Balust y F. Martín Hernández, BAC, Madrid, 2001, 118-343]. Este texto, p. 172 l. 199-220

viernes, 18 de abril de 2014