miércoles, 13 de diciembre de 2017

Jerusalén 25 - Experiencia del desierto 1

Ahora que están los días tan oscuros (y no me quejo, eh, que tiene que llover*) es hasta entretenido pensar en la excursión que hicimos desde Jerusalén al desierto de Judea.
Os voy a contar mi experiencia del desierto: salimos del microbús en Masada a las 9 de la mañana y ya hacía un calor respetable. Arriba, por las excavaciones, íbamos como en un película de guerra: corriendo de sombra en sombra.
Mi admiración por san Juan Bautista ha crecido exponencialmente: vivir en ese desierto es un signo tan grande que me deja absolutamente sin palabras.
Lo más tremendo fue cuando nos acercamos al Jordán, por un camino alambrado para evitar las zonas de minas de los antiguos ocupantes jordanos. Eran las tres de la tarde y el sol caía a plomo como nunca he notado yo caer a plomo el sol. Era un brillo cegador, como que estuvieras metido en una bañera hirviendo y rodeado de focos. Pues ahí estaba san Juan, un signo más cegador que el sol aquel día.
Comimos junto al Mar Muerto y ni se me pasó por la cabeza ir a bañarme. Nos contaron que la sensación era como la de una croqueta friéndose en un baño de aceite y así quién se anima. Así que no sé qué se siente flotando en el agua salada.
En Jericó nos llevaron a ver el Tell que han excavado y tiene estratos de hace 11000 años: lo mismo me dio. Yo quería volver al microbús a refugiarme de aquel calorón.
Así que cuando oigo lo de «hacer la experiencia del desierto» pienso: yo ya la he hecho y no.

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*Aprovecho para explicar que no estoy "en contra del cambio climático", como me habéis dicho algunos ("porque tú, como estás en contra del cambio climático" y puntos suspensivos). Yo estoy a favor de lo que digan los datos. Si ahora hace una temperatura media más alta que hace diez años, así será. Otra cosa es que crea que eso es debido a la acción humana; ahí me refugio en un (creo que saludable) escepticismo: y si vienen Gore, Obama y Macron a convencerme de lo contrario, mejor que se busquen a alguien que me merezca un mínimo de confianza. Al menos no estoy muy a favor de que se gaste dinero en eso: que lo den para promoción la salida de la pobreza en África y Asia y luego que me cuenten.

martes, 12 de diciembre de 2017

Jerusalén 24 - Arquitectura real

De lo poco que queda de la arquitectura de los reyes de Israel, estos capiteles tan curiosos


Y más que real es imperial, pero esta lápida monumental romana, de un arco triunfal en honor de Adriano del 136 d. C., presumiblemente para conmemorar la derrota del levantamiento de Bar Kojba (la última rebelión judía), es de una grandeza indudable, al menos en cuanto a lo tipográfico (literalmente «tipográfico» es «escrito a golpes», así que para una lápida de piedra vale):

lunes, 11 de diciembre de 2017

A Corrubedo y vuelta

Me ofrecí a darles una vuelta por los alrededores, dejando la tarde para  la Catedral, a unos amigos que estaban aquí de puente. Como son de la Meseta, tiré hacia el mar. Salimos primero a ver la fachada de la Iglesia de la Esclavitud, cerca de Padrón, copiada de la del Obradoiro en pobre, pura falta de armonía, "popular", es decir: sin pericia pero con ambición.
Poco después, en la Colegiata de Iria Flavia, con torre a lo azteca copiada de la del Claustro de la Catedral, nos paramos en la portada, una Adoración de los Reyes Magos como otras que se repiten hasta la saciedad por Santiago (y que yo me encargué, inmisericorde -como hago siempre- de señalarles, sin perdonar una): la Virgen con el Niño, dos ángeles incensando arriba, los Reyes Magos. Normalmente aparece en el otro lado san José y, más en pequeño, el donante. Pero aquí aparecen dos figuras de la derecha ¿quizá una Anunciación?



Cruzada la ría, nos desviamos a las torres de Oeste en Catoira, que defendían la desembocadura del Ulla. Fue un paseo muy bonito por las pasarelas y sobre junqueras que crecían sobre un suelo de color marrón oscuro, como de turba. Las torres tienen gran prestancia y hasta yo me podía imaginar a defensores subidos a salvar toda la comarca de Santiago de las razzias vikingas.


[La foto de arriba, de wikipedia]



Al fondo se vislumbraba el nuevo viaducto del AVE.

Luego se torció la cosa porque quise subir a la Curota y la niebla ni nos dejó ver la ría de Arosa ni a los caballos sueltos por allí. De allí, al dolmen de Axeitos:

Era un día de lluvias intermitentes y justo en aquel momento hubo un poco más de luz, que hacía el espacio entre los robles especialmente bonito. No sé si eran las hojas amarilleando, el propio dolmen o la hierba. La pena es que yo sólo le hice una foto a la piedra de arriba, sostenida por tres puntos.

En Corrubedo fuimos caminando hacia la duna por una pasarela. La vegetación aquí no era de juncos, era de plantas forzadas, correosas. Cada ciertos metros había lirios, como en la lectura de Isaias de la misa de hoy (exultet solitudo et floreat quasi lilium).

Nos acercamos al faro de Corruibedo y luego enfilamos al otro lado de la península del Barbanza. Os pongo mapa, para situarnos:



El castro de Baroña le pilla a todo el mundo por sorpresa: es muy impresionante verlo desde lejos. Cruzamos un bosquecillo de pinos carbonizados por el fuego que parecían zanahorias tostadas: naranjas por dentro, negros por fuera. El mar estaba muy bonito, no muy bravo, gris elegante. Han excavado más y se ve ahora una muralla exterior y destaca mejor la entrada monumental y los círculos de piedra del castro.

Nos pilló la hora de comer en Noia. Vimos la fachada de san Martín y luego nos fijamos en ese capitel de dos aves, una picoteando el cuello a la otra:



En esta portada está la variante sin Reyes Magos pero con donante (obispo) a la izquierda:


Comimos extreaordinariamente bien en el restaurante Forno de Noia.

viernes, 8 de diciembre de 2017

En la National Gallery de Londres 1

De Oxford me fui a Londres, de cabeza a la National Gallery y en concreto al ala Sainsbury (son los dueños de unos supermercados los que pagaron esa ampliación y pusieron su nombre, como si el Prado crease un ala Mercadena, parecido) porque ahí están todos los italianos. Y empecé sistemáticamente, con mi audioguía, que me ayudaba a estar al menos dos minutos en cada cuadro.

En esta fiesta de la Virgen empiezo el repaso por el principio, que allí partía de Duccio, el sienés. Soy un poco romo en esto del arte, pero veo clarísimo ya lo que une el arte bizantino a Italia. Aquí este tríptico con santo Domingo y santa Áurea es un prodigio y el inicio de muchas cosas, estando en una línea de tradición de cientos de años.


[pero miradla en todos sus detalles, ampliando, en la web del Museo y luego leed los detalles de este altar portátil en el Catálogo]



Es de gran delicadeza el juego de miradas:


Esto lo pongo en grande: patriarcas y profetas (Isaías, Abrahán, Moisés, Jacob, Daniel). En el medio, el rey David, aunque casi parece el emperador Teodosio:




jueves, 7 de diciembre de 2017

Jerusalén 23 - El Museo Rockefeller

El Museo Rockefeller, el gran Museo Arqueológico de la época en la que mandaban los británicos antes de la independencia, estaba cerca de la Puerta de Damasco y yendo allí tuve una insolación casi, aunque no quedaba lejos, pero es que fui sin gorra, que me tapaba la cabeza y sobre todo mis miedos a insolaciones. Yo creo que me acaloré porque tuve que pasar por una zona árabe y me asé por simpatía al ver a las pobres señoras con batamantas.

Por eso en realidad estuve poco a gusto allí. Era un Museo Arqueólogico a la antigua: vitrinas llenas de objetos y unos papeles a los lados. Muy difícil todo, sobre todo si llegas asado. Me da pena ahora no haberlo visto ni medio bien.

Esto son fotos de allí. Ya ni sé de qué eran y por qué las hice:






Este esqueleto de un hombre es de hace cien mil años. Es un homo sapiens arcaico y resulta que entre las manos tiene un trozo de yesca, que ha despistado a los arqueólogos, porque podía ser una herramienta o simplemente alguien se la había puesto después o había caído allí:






Un ternero de bronce en su templo, del XVII antes de Cristo, Estaba en principio recubierto de plata, como esos que en el libro de Isaías dice que tenían que destruir los israelitas.




Y doy un salto de tres mil años para poneros a unos Moisés y Aarón bien franceses, copias de capiteles de la iglesia de la Visitación de Nazaret, del siglo XII, cuyo original estaba en el Patriarcado Greco-Ortodoxo:






Por cierto que en el Patriarcado Greoc-Ortodoxo estuvimos varias veces, porque uno quería consultar un manuscrito: nos marearon de todas las maneras posibles y no conseguimos nada al final. Esto es otro ejemplo más de por qué he llegado a tener tanta manía a los griegos actuales: no hay nada que hacer con ellos; nunca sabes a qué carta quedarte con ellos.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Por mirar Biblias incunables

Estuve peleando últimamente con citas rarísimas en ediciones humanísticas. En concreto acabé en la Glosa Interlinear (la tenéis enterita para descargar en mi Universidad en la edición incunable de 1498). Acabé en este dibujo tan chulo para explicar lo de las aguas de arriba y de abajo del relato de la creación del Génesis:



Podía molestarme en copiar el texto a mano, pero me lo he encontrado en una web japonesa (WTF!):
In hac figura, sit A centrum terrae, quod est etiam centrum universi, et sit sphaera terrae B, C, D, G, super centrum A et sit sphaera aquae ante eius congregationem M, N, O, super centrum A supradictum quod est centrum universi. Nam aqua ex sui primaeva natura aequaliter habebat circumdare terram, cum quaelibet pars aquae aequaliter habet inclinationem ad centrum terrae, quod est centrum unversi. Disposuit autem Deus quod haec sphera aquae congregatur ad unum locum, sic ut arida appareret. Sit ergo sphaera aquae secunda, scilicet post hujusmodi iussionem congregare: ubi nunc est sphaera E, quae quidem sphaera est aequalis primae sphaerae aquae scilicet M, N, O. Sit etiam centrum sphaerae aquae post eius congregationem F quod est eccentricum, ut dictum est eo quod distat seu egregitur a centro A quod est centrum universi. Intersecet ergo haec sphaera aquae sphaeram terrae in duobus punctis seu locis scilicet C, D.

Yo el texto lo traduciría porque es bien interesante la explicación de cómo la tierra, rodeada de una esfera de agua, luego tiene la esfera más abajo cuando las aguas se congregan, pero a quién le importa eso ahora.

martes, 5 de diciembre de 2017

Oxford - final

A vosotros lo mismo os da que lo de Oxford fuese hace ya casi tres meses. Yo he estado estos días descacharrándome con el relato que hace AT en su último Diario, Mundo es, del Congreso de la Lengua en Medellín y no me ha importado nada que ocurriese hace diez años. No es que me quiera comparar. De todos modos, me alegro de cerrar un hilo, porque tengo a Jerusalén a medias y me queda por contar también todo lo que vi en la National Gallery de Londres. A vosotros lo mismo os da, eso es así.

Pero acabemos con Oxford.

Volví a la iglesia de los dominicos, Blackfriars, con ese ventanal maravilloso que descubrí hace diez años:


En la Weston Library había una exposición de Martin Parr, un fotógrafo muy reconocido. Creo que se pasaba de listo. Esta foto me llamó la atención: son los alumnos de colleges encargados de cuidar las tortugas:


He encontrado la original (mirad, mirad más aquí):


Esos días me quedé en Grandpont House. Hacía un frío que pelaba (y era septiembre), pero desde el ventanal se veía esto:


Al lado pasaba el Támesis, que en Oxford llaman Isis. Cosas como esa que a ratos me hacen gracia y a ratos me fastidian y así con todo lo de Oxofrd:


En la calle principal ofrecían esto, pura ironía en aquel septiembre ya cargado de tensión:


Esta foto está tomada desde un ventanal del Ashmolean:


Me fui en autobús a Londres y no sabéis el alegrón que me dio reconocer en el camino a Baker Street este edificio, una de las cimas del brutalismo, la torre Trelick:



 Esta foto, de wikipedia en un día apropiadamente gris. Tenéis más fotos también aquí.