martes, 25 de septiembre de 2018

Catalá Roca en el Auditorio

Como me pasó con Castelao, en esta exposición de Catalá-Roca más acaba siendo menos. Yo había visto fotos suyas muy seleccionadas y eran siempre increíblemente buenas. Aquí había un amontonamiento de reportajes de Galicia: había de todo, desde lo normalito a lo excelente.
Las fuimos viendo con el cuchillo sacado. Del despelleje crítico (muy ponderado, la verdad) salvamos unas cuantas fotos excelentes. Estas, que tengo que poner muy grandes porque estaban en un formato cuadrado muy incómodo.


Un grupo entre cubas:





Dos personas entre pinos




Muy buenas las líneas:


Líneas en el puerto:


Redes extendidas:

lunes, 24 de septiembre de 2018

Estatuas de cemento tapadas

El jueves y viernes he organizado unas Jornadas de Humanismo. En el cartel se me ocurrió poner una foto «con simbolismo» de «Humanistas» gallegos en la Facultad de Geografía e Historia:



El plot-twist es que es una foto de la restauración reciente, cubiertos con una malla:


Son de Diego Juan de Ulloa, el Conde de Monterrey, Álvaro de Cadaval y Lope de Marzoa, todos del XVI y relacionados con la Universidad de Santiago. Se supone que son obra de Ramón Nuñez, en cemento, hechas en 1901-2 bajo el patrocinio de Eugenio Montero Ríos, el gran cacique local que aupó el edificio para que tuviera un piso más. Antes había una estatua de Minerva (está ahora en la Facultad de Químicas) que sustituida por ellos.
De la diosa a los promotores locales, por así decirlo.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Me gusta la Castafiore


A todo se llega, también a que cuando te das con ¡Oh, me río de verme tan bella en este espejo! no te alegres sólo por recordar que es lo que cantaba la Castafiore en varios comics de Tintín, sino porque has llegado a un momento de tu vida en el que, sin haber sido nunca tintinólogo (como mucho tintinófilo de centro) lo que más te gusta de todo Tintín ahora es justo esa canción del Fausto de Gounod:


jueves, 20 de septiembre de 2018

Cubrirse de desvergüenza

Entre los insultos de Aquiles a Agamenón al principio de la Ilíada, hay uno impresionante «tú que de desvergüenza vistes» (trad. García Blanco - Macía Aparicio de 1.149 ἀναιδείην ἐπιειμένε). Podría traducirse más literalmente todavía con «tú, que te has echado encima la desvergüenza», como si la desvergüenza fuera algo tan material como un manto.

En el siguiente canto se habla del sueño, personificado (Óneiros) que anima a Agamenón a guerrear. Al despertarse, resulta que Agamenón está rodeado de esa voz divina, que se ha derramado encima de él y lo cubre completamente. Quizá por eso lo traducen por «envolvíalo el divino precepto» (2.41 θείη δέ μιν ἀμφέχυτ᾽ ὀμφή).

Son dos ejemplos de la plasticidad de Homero, nada más.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Rasgos del discurso de Tersites

Me ha vuelto a llamar la atención la manera que tiene Homero de describir a Tersites, pero esta vez me he fijado más en sus cualidades retóricas, para lo que hay que tener primero en cuenta la etimología de su nombre, porque significa "insolente", "descarado":
El único que con desmedidas palabras [=ametroepés: a- = no / -metro- = medida / -epés de épos = palabra] graznaba aún era Tersites,
que en sus mientes sabía muchas y desordenadas [=ákosma] palabras
para disputar con los reyes locamente, pero no con orden [=kósmon]
sino en lo que le parecía que a ojos de los argivos ridículo
iba a ser (2.212-16)
Es como el precursor de los actores de comedia: dicen verdades pero son castigados por decirlas, porque las dicen, pero sin orden.

En cambio. de las cualidades como orador de Odiseo, que cuando quiere miente sin escrúpulos, dice Homero que de primeras destacaba muy poco:
miraba abajo, clavando los ojos en el suelo
y el cetro no lo meneaba ni hacia atrás ni hacia abajo
sino que lo mantenía inmóvil como si fuera un ignorante
habrías dicho que era una persona enfurruñada o estúpida,
pero cuando ya dejaba salir del pecho la elevada voz
y sus palabras, parecidas a invernales copos de nieve,,
entonces con Ulises no habría rivalizado ningún mortal (3.217-23).
Uno grazna verdades, pero sin orden. El otro deja salir palabras que se posan como copos de nieve.

(Todas las traducciones son de Emilio Crespo en la editorial Gredos).

martes, 18 de septiembre de 2018

Agamenón enfadado

En el canto I de la Ilíada, Agamenón, el rey más importante del bando griego, está a punto de causar la ruina de todo el ejército porque no quiere devolver a Criseida, hija de un sacerdote de Apolo, de la que está encaprichado. A ella no la voy a soltar (τὴν δ᾽ ἐγὼ οὐ λύσω 26), llega a afirmar tajante.
Cuando el adivino lo señala como causante de la peste, Homero explica que las mientes (así es como se suele traducir phrenes, de donde vienen todos los términos en -frénico, como oligofrénico o esquizofrénico) se le ponen a Agamenón completamente negras, porque se le llenan de ménos, eso que impulsa a alguien a combatir y que unos traducen por furia y otros por cólera.

En griego: μένεος δὲ μέγα φρένες ἀμφιμέλαιναι / πίμπλαντ᾽ (103-4)
Transcrito: méneos de méga phrenes amphimélaina / pímplant' (aliteración en labiales, m y p labiales).
Traducido: de furia grandemente las mientes completamente negras / se llenaron.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Narcisismo

Ayer estaba tan a gusto con el canto II de la Ilíada, con La recámara, un programa excelente de Radio Clásica, de fondo: tres sonatas maravillosas de Zelenka. El sábado lo había dedicado al primer canto, tan impresionante. La estoy leyendo en griego, en la edición bilingüe de José García Blanco y Luis M. Macía Aparicio, aunque pillado de tiempo, porque tenemos que repasarla entera en sólo tres semanas. Esta lectura está siendo una delicia, aunque justo ahora cuando escribo tengo el resquemor de que no me haya salido tan bien la clase sobre el canto I que acabo de dar. A ver si mañana el canto II lo explico mejor.
Mientras seguía con esa lectura deleitosa, oí otro programa antiguo de Opiniones de un payaso, en este caso con música al hilo del Foro Mundial de Davos de enero pasado. Muy bien, un programa excelente.
Me dio por pensar que era una suerte poder leer a Homero así. Al hilo de los acontecimientos del país esta semana, me acordé también de las tesis que he dirigido, las dos excelentes, rigurosas, trabajadas, creativas. Y ambas presentadas y defendidas ante tribunales en absoluto complacientes. Y como muchas veces en estos casos, me acordé de Ruby, la protagonista de Revelación, ese gran cuento de Flannery O'Connor: a ver si me lo estoy creyendo, esa imagen mía con la Ilíada en la mano y Radio Clásica de fondo. Al menos las tesis sí que creo que puedo mirarlas con orgullo, porque el trabajo gordo no fue mío.

Una cosa que me hizo gracia, cómo se dice un moratón en griego, smódix:  σμῶδιξ, σμώδιγγος, Un esmodinge, tendríamos que decir.