sábado 28 de enero de 2012

Me apropio de una canción

Llevo una semana hipnotizado por Always Bathing in the Evening, de Will Oldham (o 'Bonnie Prince Billy').

La puso Balaverde en su blog y yo la enlacé en mis +1, pero en este caso me sabe a poco, así que dejo aquí enterito Western Music, el EP (publicado, por estas cosas curiosas de la vida, en España: Acuarela, 1997) con esta canción primero y luego otras tres (Western Song For J.LL., Three Photographs y Jump In Jump In, Come In Come In).



Y la letra está a medio camino de Japón y Emily Dickinson (o mejor, de lo que yo me imagino que son la poesía japonesa breve y la Dickinson):

Always bathing in the evening / Siempre bañándose al atardecer
Screaming / Gritando
Jump in / Tirarse al agua
Waving / Saludando
Jump in / Tirarse al agua
Wade in / Zambullirse
Wade in / Zambullirse
Get in / Meterse

Blowing / Resoplando
Jump in / Tirarse al agua
Waiting / Esperando
Jump in / Tirarse al agua
Wade in / Zambullirse
Wade, wade in / Zambullirse, zambullirse
Fouling / Trasteando

Bathing / Bañándose
Swimming / Nadando
Fouling / Trasteando

Singing / Cantando
Drinking / Bebiendo
Clapping / Batiendo palmas
Moving / Moviéndose
Sleeping / Durmiendo
Laying / Tumbados
Jumping / Saltando

En la wikipedia dicen de su voz que es: a fragile sort-of warble frittering around haunted melodies in the American folk or country tradition ('un a modo de frágil gorjeo que vaga por persistentes melodías dentro de la tradición del folk o country americano').

viernes 27 de enero de 2012

Esto es irrefutable

La gente de familia bien corta las tartas como si las asesinara.

jueves 26 de enero de 2012

Gracián raptado



Por seguir en torno a santa Teresa, me dio por leer la Peregrinación de Anastasiolas Memorias del padre Jerónimo Gracián de la Madre de Dios, quizá una de las personas que más quiso la santa.
Es un relato de gran viveza en forma de diálogo: un sparring de nombre Cirilo le tira de la lengua a Anastasio (=él mismo) para que cuente lo que ya se ve que está deseando contar.
Hay mucho que admirar, algo que criticarle (su consideración de los herejes es llamativamente poco caritativa) y cosas que incluso agarrándose al Sitz im Leben cuesta entender (por ejemplo que llevase consigo un dedo -sí, un dedo- de santa Teresa durante 27 años).

Se lee muy bien. Y a mí creo que me ha sido de gran provecho (y algo de edificación).

Ya pondré otras cosas, pero empiezo hoy con este texto de cuando los turcos capturaron el barco que le traía de Sicilia (donde tenía familiares) a Roma, a donde había ido para intentar conseguir volver a ser descalzo, porque le habían expulsado de la Orden, y donde le habían aconsejado que entrase en otra orden:
Desnudáronme en carnes vivas, sin dejarme más de unos pañetes de lienzo: echáronme unas esposas en las manos y bajáronme a la mezanía, dando yo gracias a Dios y a la Virgen, que tan presto me castigó del propósito que había tenido cuatro horas antes, cuando decía Misa, de dejar el hábito del Carmen de mi voluntad; y estaba contento con el hábito que me dio Adán, que ya nadie me lo podía quitar sino desollándome. Luego tragué que había de morir en aquella vida (que más verdaderamente es muerte), porque remar en galera de cristianos (especialmente del Papa), que tanto había temido en Roma, es vivir; pero la de la galeota de turcos, es muerte. Vi de ahí a poco que con los papeles que llevaba para imprimir yo en Roma de la Armonía mística, que me habían costado mucho trabajo, y no eran de poca estima, limpiaban sus escopetas. La comida era bien de tarde en tarde: un poco de bizcocho negro, hediondo y lleno de chinches, y la bebida, bien por tasa y de agua tan hedionda, que era bien necesario tapar las narices para pasarla, y el subir a las arrumbadas a expeler la carga de naturaleza no había de ser cuando el cuerpo lo pidiese, sino una vez al día, a puesta de sol, aunque reventase. La cama que me cupo fue las escopetas de los turcos, y por cabecera, un tonel de pólvora que llevaban. (p. 88-89)

miércoles 25 de enero de 2012

Clase 1 sobre el sacrificio

Primero les puse este vídeo:


Transfiguració from Nandu Jubany on Vimeo.

Luego leímos unas páginas sobre la práctica de los rituales en la polis griega.
Después nos fijamos en los términos (ἱερός hierós, ἅγιος hagios), siguiendo a Rudhardt: la delimitación de lo propio de los dioses y de lo que le queda al hombre.
Y leímos los tremendamente sugerentes pasajes en que Hesíodo habla sobre el enfrentamiento solapado entre Prometeo y Zeus con el hombre en juego: y la institucionalización del sacrificio y el robo del fuego y la aparición de la mujer como castigo/revancha de Zeus -καλὸν κακόν ἀντ' ἀγαθοῖο: hermoso mal a cambio de un bien - y la curiosidad como el peligro que Pandora trajo consigo y que precipitó la liberación de todos los males.
Y recordamos a Polifemo, el monstruo que come carne cruda y leche y no conoce el vino; y cómo acaba emborrachado: un monstruo que no conoce la cocina y el cocer (y el fermentar, ay).
Y que el término para hacer sacrificios en griego es 'humear'. Y que el fuego es la vía para hacer pasar algo al ámbito divino.
Y más cosas: dos horas daban para mucho.

martes 24 de enero de 2012

Nosotros, los honrados

Glup:

Aunque sea una afirmación dura, afirmo con toda rotundidad, sin temor a ser contradicho, que el objetivo de la mayoría de la gente tenida por devota y religiosa, la mayoría de esos que llaman "honrados" e "intachables", es, según todas las apariencias, no cómo agradar a Dios sino cómo agradarse a sí mismos sin desagradar a Dios. Estoy seguro -en la medida en que podemos juzgar a los hombres en general por lo exterior- que hacen de este mundo el objeto principal de su vida y usan la religión como una especie de correctivo, un freno, para evitar un excesivo apego a las cosas del mundo. Creen que la religión es un principio negativo, una especie de moderado amor al mundo, un lujo moderado, una avaricia moderada, una ambición moderada y un egoísmo moderado.
[Beato] John Henry Newman Sermones parroquiales /4, Encuentro, Madrid, 2010, traducción de Víctor Garcia Ruiz et al.

lunes 23 de enero de 2012

Gladiadores

Yo de gladiadores sabía lo que todo el mundo: nada, en realidad.
En mi caso era peor, porque debería saber algo; le puedo echar la culpa a los varios profesores de Historia Antigua que padecí en la carrera, que solo tenían interés por la historia económica (bueno, ni siquiera) y los miliarios. Les debía de parecer una frivolidad hablar de gladiadores.
Yo, como todo el mundo, tenía la idea de la cultura popular [atención al oxímoron]: dos tópicos, el del morituri y el del pulgar hacia abajo. Pues bien, los dos son 'inciertos' (si usamos la terminología de los políticos), como explica muy bien mi amigo Fernando Lillo en un libro que acaba de sacar, Gladiadores, mito y realidad.
Fernando dio clase en mi Universidad un año y fue el profesor mejor valorado por los alumnos: no siguió, claro, que así funcionan las cosas en el mundo académico.
Él sigue trabajando en modos de acercar los textos y la cultura latina a los alumnos, sin rebajarlos ni devaluarla. Se ve muy bien en este libro, que se lee como una novela. Qué instructiva lectura y que abismo el de la 'civilización' romana que nos muestra.
Y luego están los múltiples detalles exactos que aparecen, por ejemplo esas inscripciones funerarias (elige muchas de un libro reciente sobre espectáculos públicos de la Hispania romana) hechas a veces por la mujer e hijos, con la lista de victorias, de esos hombres cuya expectativa de vida eran los 27 años.
Y otros detalles, como que los que salían con vida encontraban trabajo como guardias de seguridad.
O que había gregarios como en el ciclismo.
O los carteles que anunciaban los espectáculos, con la frase Qua tempus permittat (si el tiempo lo permite).
O que los revendedores eran una plaga.
O que antes de cada espectáculo había una pompa (=desfile), como en los toros. También agitaban pañuelos para salvar a sus favoritos.
El vencedor se llevaba la palma de la victoria: y mucho cristiano que moría entre medias, en esos espectáculos de ejecuciones públicas, para redondear el día, que tanto gustaban al distinguido público.

Y un hijo de Fernando hizo con sus playmobil una recreación flipante de los tipos de gladiadores y del desarrollo de los festejos. No me sorprende nada, porque ya sé lo majos que son los hijos de Fernando.

sábado 21 de enero de 2012

Rendición incondicional

Estoy de enhorabuena: he terminado de leer por primera vez las tres novelas de la trilogía Espada de honor de Evelyn Waugh: como siempre con él (que recuerde, me pasó primero con Retorno a Brideshead, pero también con la biografía de Knox, sus libros de viajes, sus novelas humorísticas), me han dejado algo perplejo; pero qué segunda lectura más deleitosa me espera, ya me relamo. Mientras, esta primera lectura va cuajando: me sorprendo recordando cosas, detalles, modos de expresar que parecen casuales pero que sé que me hacen replantearme cosas y mejorarme.
Y hay que hacer un gran elogio de Carlos Villar, traductor, editor y autor de las excelentes introducciones y de las notas (aparte de que compartimos intereses y conversaciones en aquel Valladolid de nuestra época universitaria).
Ahora, yo le pediría -no le va a costar nada, el trabajo lo tiene ya hecho- que sacase la edición completa revisada que hizo Waugh de las tres novelas en una, con los recortes y añadidos de la revisión final y solo con unas mínimas notas que aclaren lo más oscuro (siglas, referencias que han quedado opacas).
Y provisionalmente, me quedo con la impresión de admiración grande por la vuelta de tuerca final que realiza aquí Waugh. Como explica muy bien Carlos Villar, es una respuesta menos redonda y más madura a Retorno a Brideshead, de muchísimo calado y que resuena muy fuerte en mi manera actual de ver las cosas.
Y si queréis reseñas de fundamento, aquí van dos.

jueves 19 de enero de 2012

Viaje a Burgos (3 de 3)

Y en el viaje de vuelta, empecé con Radio Clásica pero me aburrí y les di esquinazo con Radio 3: y llegó el gran Julio Ruiz con los mejores grupos extranjeros del 2011[podcast]; y en algunos de su lista coincido.

Puso Lonely Boy, de The Black Keys: y esto es un tremendísimo vídeo para una canción infecciosamente gloriosa (que no sé por qué no puse en mi lista).



Y también se puede cantar a la vez, sobre todo el estribillo:

Oh oh oh I got a love that keeps me waiting
Oh oh oh I got a love that keeps me waiting
I'm a lonely boy
I'm a lonely boy
Oh oh oh I got a love that keeps me waiting

miércoles 18 de enero de 2012

Viaje a Burgos (2 de 3)

El domingo celebramos el cumpleaños -que es hoy: muchísimas felicidades, mamá- de mi madre, con huevos rellenos (plato de éxito seguro de la homenajeada), ensalada (muy concienciados con la comida ligera: Marga las hace con trozos de pera y queso azul: espectacular), espárragos, alcachofas y la novedad del flan de café de Eva.

Y a la vuelta a Santiago, un surtido espectacular de nubes entre Burgos y León:




martes 17 de enero de 2012

Viaje a Burgos (1 de 3)

Una fina capa de hielo en cada rama de los arbustos en torno al blanco Guitiriz fue la parte más colorista del viaje: la niebla de León a Burgos, la negación.

Tras dos meses de casi solo música moderna, esta vez fue Radio Clásica: maravilloso Orfeo de Monteverdi.
Y en Burgos estuvimos andando por el nuevo Bulevar de diseño, entre la niebla. Yo al final ya ni sentía las piernas: ese mítico frío lo olvidas hasta que se hace notar así, por sensaciones punzantes.
Y las piernecillas de mis sobrinos no parecían notarlo: primero indoor Eva saltando como una cervatilla las vallas [aquí cinco fotos seguidas] y Diego lanzando peso como yo me ato los zapatos; y al día siguiente los dos corriendo: Eva con la coleta y Diego mirando a otro lado.

Y también paseamos en torno a la Catedral:


Y me salió una foto a lo Francis Bacon: