miércoles, 31 de octubre de 2007

Francisco Vighi

He disfrutado muchísimo de los poemas de Francisco Vighi, palentino de padre italiano, que acabó ingeniería industrial ¡a los 36 años!, porque se pasaba el día en tertulias como la de Pombo. Tiene gran sentido del humor, puede ser profundo, es muy melancólico muchas veces. El prólogo de Andrés Trapiello es muy bueno (como siempre) y el libro* está muy bien editado: un verdadero placer.

Mi poema favorito es este, un haiku (de 1938, p. 58):
Cuando se murió el canario,
puse en la jaula un limón.
¡Soy un caso extraordinario
de imaginación!

Este es triste, pero muy bonito (p. 194):
CONVALECENCIA
Rompe mis cartas y mis versos.
En la ventana hay un sol nuevo.
Bésame y calla. Ya estoy bueno.

Un soneto provinciano sobre Nueva York, que acaba así (p. 114):
¡Oh Nueva York, con tu ruido y tu humo negro!
¡Te falta todo! No hay en tus mañanas
humo de hogar, ni ruido de campanas.
No cambiaré mi andante por tu allegro.
Prefiero ir con mi Julia y con mi abulia
-del brazo de las dos- a la tertulia.


En otro (p. 139) me acordé de Juan Manuel, porque acaba así : [si alguien intenta propasarse con la bella] se le manda a Cer... cedilla /que es donde veranean los poetas.
Algunos poemas que recogió en una antología José Luis García Martín resulta que están en la red; no son los que yo elegiría, pero hay alguno bueno. También en la red un poema satírico contra todos los demás españoles escrito para los castellanos (¡eh, no os piquéis, que se trata sólo de un acto de catarsis). De hecho en un poema al río Carrión (palentino) dice que Por no ir a Valladolid / -cosas del nacionalismo- / se suicida junto a Dueñas / arrojándose en el río / Pisuerga... Gran tipo, este Vighi.
Más, otro día.
*Francisco Vighi, Nuevos versos viejos, edición y prólogo de Andrés Trapiello, Granada, Comares, 1995

martes, 30 de octubre de 2007

Conciertos Burgos





En Burgos, del 4 de noviembre al 2 de diciembre la Asociación Enclave de música (en la que están mis hermanas y mi cuñado) organiza Evoluciona 2007, un ciclo de lo que yo llamaría Música no Absolutamente Comercial (MAC, podríamos llamarla ), pero con buenas propuestas.
Todos los detalles (entradas, por teléfono, etc., aquí). El programa oficial, aquí en pdf.
Los grupos (domingos, a las 20:00; los tres primeros en el teatro Clunia y los dos últimos en el teatro Principal):
El 4 de noviembre Transtango (un rumano Allexander Balanescu y un argentino, Pablo Mainetti).
El 11 de noviembre, The Bester Quartet (The Krakow Klezmer Band), desde Polonia.
El 18 de noviembre L'Attirail (Francia).
El 25 de noviembre el argentino Chango Spasiuk.
El 2 de diciembre Karl Seglem, desde Noruega.

lunes, 29 de octubre de 2007

Mario Quintana

En Los Papeles del Sitio han publicado Puntos suspensivos, una antología bilingüe del brasileño Mario Quintana, poeta enorme e inmenso prosista. Y la traducción es de E. G.-M., que se abstiene de escribir un prólogo extenso (¡con lo bien que los hace!), para poner algunos textos seleccionados en prosa antes de los poemas. El libro es una delicia, en el texto portugués, en la traducción, en la propia forma, en la tipografía, las viñetas, el papel, en el diseño.
A mí me conmocionó este poema, algo distinto en tono a los demás, aunque con lo mejor de Quintana: sencillez, hondura, emoción. A este sólo le falta el punto de humor que tienen los demás, aunque no sé. Fijaos en los parecidos con aquel poema de Antonio Machado.

EL VIEJO DEL ESPEJO
Por azar, me sorprendo en el espejo: ¿quién es ése
tan viejo que me mira?
Sin embargo, su rostro... se vuelve cada vez menos extraño...
Dios mío, Dios mío, parece
mi padre, que murió.
¿Cómo puede mirarme de ese modo?
Ese mirar -duro- interroga:
"¿Qué has hecho tú de mí?"
¿Yo, Padre? Tú eres el que me ha invadido,
arruga a arruga, lentamente... Pero no importa, aún
soy aquel mismo niño temeroso de siempre
y han rodado por tierra, en fin, tus planes...
Un día sin embargo, vi -¡qué inútil, larga guerra!-,
vi sonreír en tus cansados ojos un orgullo triste...
Sobre el libro algo más aquí (con aforismos y un poema). Escasa la reseña de José Luis García Martín, aunque no está mal del todo.
Al que le sepa a poco el libro, tiene en el blog de E. G.-M. otras cosas de Quintana. Un poema traducido, esta vez por Martín López Vega, se puede leer aquí.
Y en portugués, debe de haber muchas cosas, por ejemplo aquí.

sábado, 27 de octubre de 2007

Bosquejos provincianos

[Esta descripción está basada en HECHOS REALES]

A la salida de las Carmelitas, el paredón de las Clarisas, los olmos y el cielo azul brillante del amanecer tardío: son casi las nueve.
La salve en latín: el silencio de la calle. Una señora que se santigua al pasar.
La estela de un avión es rosa: el brillo rebotado del sol que nace.
Doblo la esquina, que se empeña en enderezarse. Bajo por la avenida de Coimbra: en primer plano la buganvilia a reventar de flores violetas, a media altura los liquidámbares, que amarillean. Los árboles viejos del fondo resisten en el verde.
Una enorme luna redonda completa la foto que no pude hacer.


jueves, 25 de octubre de 2007

Paisaxe sin historia

En Hesíodo el mundo va apareciendo (o conformándose) para que 'fuera morada firme para siempre de los dioses felices' (Teogonía, 128: ὄφρ΄ εἴη μακάρεσσι θεοῖς ἕδος ἀσφαλὲς αἰεί). Nosotros hemos llegado a pensar (¡horrible es decirlo!) que el mundo está ahí para que exista solo: no hay dios(es) y el hombre sobra; sólo los animales y las plantas tendrían derecho de estar aquí.

Por eso me consoló mucho el poema de Luis Pimentel (p. 130-31, las dos versiones son suyas):
PAISAJE SIN HISTORIA
Era un aire nuevo,
virgen de pulmón.
Un nuevo mar,
virgen de náufragos.
Rosas sin estrenar.
Viento sin alas.
Luz sin plumas.
Camino sin huellas.
(La muerte aún no había nacido.)
Espejo sin recuerdos.

¡Qué honda tristeza...!
¿Cuándo llegará
la mano del hombre?
En gallego (sin normalizar)
PAISAXE SIN HISTORIA
Era un aire novo,
virxe de pulmón.
Un novo mar,
virxe de náufragos.
Rosas sin estrear.
Vento sin áas.
Luz sin prumas.
Camiño sin rodeiras.
A monte aínda non nacera.
Espello sin lembranzas.
¡Qué tristura máis fonda en todalas cousas!
¿Cándo chegará a mao do home?

lunes, 22 de octubre de 2007

Poemas de provincia

En la plaza de La Redonda de Logroño un cartel con el dato de que allí se rodó Calle mayor, de Bardem, una gran película.


[Fotos tomadas de aquí; ahí me entero de que los exteriores los rodaron en Cuenca]

Encuentro en Logroño los Poemas de provincia de Andrés González-Blanco, en edición de Andrés Trapiello. El prólogo es muy bueno, como todos los que escribe T. Habla de un género, la 'poesía de provincias', cuyo mejor antecedente sería Leopardi; yo me acordé del poemita de Machado.
González-Blanco es el género llevado a la caricatura, con poemas que vuelven siempre a lo mismo: los conventos, las novenas donde él ve a una muchacha ingenua de la que se enamora, pero que al final pierde, porque ella se hace monja, o porque simplemente no le hace caso. La muchacha toca al piano música que no pega en ese ambiente provinciano: óperas o valses que le producen al autor añoranza de los lugares donde esa música sí que pega. También aparecen mucho las estaciones de tren, muy deprimentes. Y esto es lo que hay, pero los poemas tienen encanto.

De González-Blanco no sabía nada; descubro algunos datos aquí. En la edición ponen una foto suya vestido de seminarista (lo fue de los 11 a los 18 años). Los poemas, como no podía ser de otro modo, los escribe en Madrid, casi con nostalgia de esa ciudad de provincia que desprecia, como la desprecian todos los que siguen esa línea: ahí está Galdós en su primera época (doña Perfecta), hasta que descubrió que Madrid era una ciudad manchega y que eso estaba bien, cuando hace la grandiosa serie de las Novelas contemporáneas; no se lo perdonaron nunca: de ahí el insulto de Valle-Inclán de don Benito el Garbancero. En esa línea estaba también Clarín (tanto en La Regenta como en Su único hijo), pero que no salió nunca -curiosamente- de Oviedo.
Es como el género bucólico: lo crean los que ya no viven en la provincia (o quieren escapar de ella) para renegar del ambiente opresivo, aunque curiosamente hay a veces un tono de elegía. En España la negra provincia se asocia (como se ve en Calle mayor) con el oscurantismo clerical. Como Madrid tampoco da la talla -hemos quedado en que era una ciudad manchega-, el ideal es Barcelona, hasta que se descubre que todo era fachada y que es una ciudad que se cae a pedazos y que es lo más provinciano que uno se puede encontrar en España.
Al final, la solución es trasladar el ideal a Paris o Londres (sin las alcobas malolientes ni el olor a curry) y rezar a la diosa Razón para que san Zapatero nos traiga la luz del diálogo.

Un poema de González-Blanco como ejemplo (p. 171):
Piano provincial detrás de su balcón.
Suena un vals ideal: Cuando el amor se muere...
El piano lo pulsa la gentil Asunción,
una rubia elegante y linda que me quiere...
Es el trémulo vals el que mi amor prefiere
para las sacrosantas horas de la emoción.
Es un vals vengativo, que me manda que espere,
para rasgar el cándido velo de la ilusión...
Vals que enseña a no amar con ansia prematura,
que dice la tristeza de una ruptura
y las melancolías de los amores rotos...
En la calle empedrada tintinea la lluvia.
Y al balcón en penumbra sale la gentil rubia,
quizá pensando en novios imposibles o ignotos.

Y yo, en la negra provincia, disfrutando de Pimentel, Vighi y similares, cuando debería estar leyendo la Encyclopédie, todo iluminado por la electricidad. Hasta que me acuerdo de Jiménez Lozano, cuya vida y actitud me recuerda que lo importante no es el dónde, sino el cómo o el para qué y que todo lo demás es secundario y ganas de hacer caricaturas.

domingo, 21 de octubre de 2007

En Logroño

Me gustó Logroño:
Había muchas librerías y de buen nivel. Yo buscaba Castroviejo, por lo que contó Rocío (y fui malo y pregunté por los libros de E. G.-M. y acababan de vender el ejemplar que les quedaba de Casa propia) y resultó que tenían bastantes libros de La Veleta, que me hubiera llevado de buena gana -pero soy pobre- y otros para que te vean con ellos (de Sloterdijk, de Walter Benjamin, por ejemplo), que no me llevé porque ya presumo en el blog.
Iglesias:
-la de Palacio, con una retablo muy bueno, a lo Alonso Berruguete, una torre piramidal gótica;
-la portada gótica de san Bartolomé, con el santo al que bonitamente le están quitando la piel (parece que la iglesia tenía que ver con el gremio de curtidores, que hay que ser castizo para buscarse un patrono así por eso);
-la de Santiago, que parece que tiene que ver con la batalla de Clavijo, origen del Santiago Matamoros -eh, que yo describo, no defiendo, lo digo por los islamistas que me estarán leyendo-, cuyo caballo en la portada es famoso por lo mismo que el caballo de Espartero en el paseo del Espolón;
-La Redonda, iglesia concatedral (la mejor información no en Logroturismo -eh, tienen un problema con la ñ-, sino -otra vez- en la wikipedia), con una Inmaculada de Gregorio Fernández -mierda, me doy cuenta ahora, demasiado tarde- y una Asunción flamenca que me gustó. No tenía ni idea de que allí había un cuadrito de Miguel Ángel (de Miguel Ángel-Miguel-Ángel, Buonarotti):



Nadie habla de esto, no sé por qué. Parecería como que Logroño no tenía nada que visitar, pero qué va.
Logroño: la calle del Laurel y la chistorra (también).

Mañana: ciudades provincianas, Calle Mayor, Andrés González Blanco.

sábado, 20 de octubre de 2007

San Josemaría en Logroño

He tenido que ir a Logroño; no había estado nunca: no me importaría volver. En ratos sueltos estuvimos viendo lugares relacionados con san Josemaría (aquí os podéis bajar en pdf un plano). En Logroño vivió desde 1915, cuando tenía 13 años; su padre, industrial arruinado de Barbastro, se trasladó allí con su familia, para trabajar de dependiente.
Allí estudió parte del Bachillerato, allí descubrió su vocación, al ver las huellas de un carmelita descalzo en la nieve (estuve en el sitio, ahora con una placa). Es una calle de la zona antigua.

Una foto con su hermano pequeño, en Logroño, en el Espolón:

miércoles, 17 de octubre de 2007

Das Natürliche und das Vernünftige

Si escribiera este blog en alemán con títulos como el de hoy, de una obra de Robert Spaemann, qué duda cabe que todo sería más impresionante.
El hecho es que me acordé de ese título, Lo natural y lo racional (no del libro, porque no lo he leído, aunque debe de ser bueno) a propósito de la cuestión de la naturaleza humana, a la que se refiere B16 en un discurso reciente [negritas mías]:
El Catecismo de la Iglesia Católica resume bien el contenido central de la doctrina sobre la ley natural, revelando que indica los preceptos primeros y esenciales que rigen la vida moral. Tiene por raíz la aspiración y la sumisión a Dios, fuente y juez de todo bien, así como el sentido del prójimo en cuanto igual a sí mismo. Está expuesta, en sus principales preceptos, en el Decálogo. Esta ley se llama natural no por referencia a la naturaleza de los seres irracionales, sino porque la razón que la proclama pertenece propiamente a la naturaleza humana (número 1955).

Con esta doctrina se logran dos objetivos esenciales: por una parte, se comprende que el contenido ético de la fe cristiana no constituye una imposición dictada desde el exterior a la conciencia del hombre, sino una norma que tiene su fundamento en la misma naturaleza humana; por otra, partiendo de la ley natural que puede ser comprendida por toda criatura racional se ponen los fundamentos para entablar el diálogo con todos los hombres de buena voluntad y, más en general, con la sociedad civil y secular.

Como lo había visto en Zenit voy para allí para copiar lo que veis arriba y encuentro una muy interesante entrevista con Juan Manuel Burgos sobre el concepto de naturaleza humana. Como véis, se trata -como siempre- de encontrar el justo medio, evitando el extremo de la naturaleza (entendida en sentido sólo biológico, o mejor, biologicista) y el de la cultura (en el peor sentido de la palabra).
Diréis, qué fácil el justo medio. Pero sólo se puede poner el justo medio cuando se sabe dónde están los extremos.
Esto es una entrada in progress. Seguiremos informando a medida que nos vayamos aclarando sobre qué es ley natural y qué es naturaleza humana.

martes, 16 de octubre de 2007

Gregorio Fernández

Al ritmo que imponía el nervio de mi muela, fui viendo el libro del gran experto en su obra, Juan José Martín González (El escultor Gregorio Fernández, Madrid, Ministerio de Cultura, 1980). Cosas que anoté:
p. 17: "gallego de nación".
p. 22 “fuera de ser noble hidalgo, es de suyo muy sentido y colérico”.
p. 64-5 cita a García Chico: “cuentan sus contemporáneos que la imagen de Jesús atado a la columna de la iglesia penitencial de la Vera Cruz le habló antes de abandonar el taller. (…) En las horas de reposo gustaba de la lectura de libros devotos: los de Fray Luis de Granada, con los del Padre Luis de la Puente [vivía entonces en Valladolid], eran cantera inagotable”.
p. 59: Cita de Antonio Palomino (El Parnaso español pintoresco y laureado, Madrid, 1714-24, vol. III): "Está el dicho Gregorio en opinión de Venerable, por sus muchas virtudes, pues no hacía efigie de Cristo Señor Nuestro y de su Madre Santísima que no se preparase con la oración, ayunos, penitencias y comuniones, porque Dios le dispensase gracia para el acierto. Vivió junto a la puerta del Campo de Valladolid, y su casa era tan conocida de los pobres como pudiera serlo un hospital, y así acudían a ella con todas sus necesidades: pues no se contentaba Gregorio con remediarles el hambre y socorrerles en desnudez, sino curarles también sus dolencias: y así le tenían en grande opinión en Valladolid, donde murió".
Como ya aprendí de Mary Lefkowitz a dudar de las biografías, noto cierto tufillo embellecedor, aunque por muy crítico que me ponga, me alegro de la fama de santo de Gregorio Fernández y no me sorprendería nada que algún Cristo le hubiese hablado, viendo lo bien que los hizo. De todos modos, no puedo dejar de notar el mito de Pigmalión como trasfondo, la definición de realismo (una imagen que habla), el olvido de la idea del artista primero como gran artesano (aquello de distinguir arte y vida moral de Maritain, que luego recogió Flannery: lo de la mala persona pero buen artista).

Comprabado una vez más el hecho de que en las fotos las imágenes de Gregorio Fernández salen muy mal, apunto sitios para ver imágenes suyas al natural: Nava del Rey (Valladolid), Burgos (ejem), Astorga, Lima (Perú, el único sitio de fuera de la Península Ibérica donde hay una escultura suya), Miranda de Douro (Portugal: estuve este verano, pero era lunes y la catedral estaba cerrada; y yo no sabía que el retablo fuera suyo), franciscanas de Monforte de Lemos (Lugo: próximo objetivo), convento de la Encarnación y convento de san Plácido en Madrid, catedral de Plasencia, iglesia de san Miguel de Vitoria (varias veces en Vitoria y ni me molesté en buscar), Braojos de la Sierra (Madrid: de menor calidad, pero aún así, merecería la pena), convento de capuchinos de El Pardo (Madrid).

lunes, 15 de octubre de 2007

Otro retrato

Esta mañana, sin querer, con toda facilidad, otra vez la inspiración (¿y si llegara a ser poeta?):

Se tambalean
todas mis convicciones:
dolor de muelas.
No son muy clásicos los versos de cinco sílabas, ni muy difíciles, pero es un autorretrato, creo que realista, del viernes por la tarde y parte del sábado (no fue a más gracias al espidifén, pero el horizonte lo ocupa el dentista o el miedo al dentista). Tengo miedo de dar una imagen demasiado positiva de mí mismo en este blog, así que ahí tenéis al exégeta, al rey del buen rollito y del buen gusto, al estoico que sonreía por todo, al budista cristiano: tambaleándose por una muela.
Y me acuerdo de los que tengo en mis peticiones ahora: la hermana de don Javier, Juan Carlos, la mujer de José Paulo; la pena que me doy por mi dolor de muelas acaba siendo asco de mi ego.

viernes, 12 de octubre de 2007

Cristo de Conxo

Hemos ido a Misa a primera hora a Conxo; yo iba un poco escamado, por el Cristo de Gregorio Fernández que vi hace años y que me decepcionó tanto: dolía pensar en ese Cristo repintado por algún masón y recordar tantas imágenes de Valladolid.
Pero a las nueve y media de la mañana y con sol en este día de fiesta ¿quién puede estar triste? Entramos: el Cristo, justo al lado de la entrada, no estaba mal, pero la cabeza era una pena. La Misa: pedimos por España y por los países de Hispanoamérica: la Virgen que se apareció en carne mortal a Santiago en aquella canción que aprendíamos con ocho años con doña Encarna.
Al acabar me acerco al crucero; en uno de los lados hay una puerta que da paso a una capilla con un retablo de Simón Rodríguez, que me gusta tanto. Y resulta que ahí hay tres retablos maravillosos, barroco de placas que es un puro desparrame, en madera y en piedra, un derroche: el barroco en tres dimensiones, eso sí que te es un feito diferencial galego (y Gregorio Fernández era de Sarria, Lugo).

Nos acercamos. En el centro del retablo central ¡eh, para! un Cristo muy bonito; ¡eh! es muy bueno, pero, sí (y el mercedario lo confirma): sí, ese es el Cristo de Gregorio Fernández y qué mirada, aunque esté muerto; qué cabeza tan hermosa, puro dolor pero ya pasado, con el costado ya abierto. Qué hermoso y qué dolor verlo y qué alegría.

ACTUALIZACIÓN (un rato después). Me voy todo emocionado al libro de Martín González: dice que el Cristo como mucho es del taller de Gregorio Fernández, que es malejo. Perplejidad. No sé qué pensar. Miedo a haber juzgado por etiquetas. ¿Será un caso clarísimo de wishful thinking?
Más buscar en google, esta vez por 'Conjo' (así lo pronuncia la gente mayor). Me encuentro este texto:
El tiempo ha empezado hoy a nublarse, y viene el invierno, de lo que me alegro, pues los días buenos me cansan ya porque no me dejan trabajar... Anteayer fui a Conjo y nos enseñaron el Cristo. Me ha gustado muchísimo el rostro, y una Virgen de los Dolores que hay allí, también me pareció buena, aunque era ya algo noche y no la pude ver bien. El Cristo nos lo enseñaron con luz. Yendo a pasear hacia allí, entramos después con unos señores y nos aprovechamos de la ocasión. ¡Y el bosque, qué hermosísimo estaba! Era materialmente el suelo un mar de hojas secas; no quiero decirte cuánto me acordé allí de ti. Pero estuve muy triste. ¿Cuándo nos veremos? Ya me parece que hace un año que no te he visto. Adiós, querido de mi corazón, y haz cuanto te sea posible por que esta separación no dure mucho. Un beso.
La que escribió esto fue Rosalía.


ACTUALIZACIÓN II (otro rato después). Veo que Dani ha sacado de no sé dónde Santa María la Real de Conxo, libro de don Alejandro Barral (A Coruña, 1992), donde se habla en detalle de la imagen. Explica muy bien cómo la habían maltratado, hasta el punto de dejarla irreconocible, lo que explica el juicio de Martín González. En 1981-83 se hizo una restauración-recreación, aunque respetuosa, porque a la imagen original le habían quitado el pelo, la barba y hasta una oreja; y también se habían cargado el paño de pureza. La imagen actual es buena, muy buena, pero obra de un escultor-restaurador a partir de los modelos de Fernández. Bueno, bien, podría haber sido mejor la cosa, pero la imagen a mí me conmovió y ahora me gustaría volver a verla.

miércoles, 10 de octubre de 2007

De Jonás

En la Misa de hoy, del libro de Jonás (4, 1-11):
Al fin va a Nínive (después de lo del pez) y les dice que se conviertan, aunque luego sale a ver si Dios los fulmina con azufre (y eso que se habían convertido):
Salió Jonás de la ciudad y se sentó al oriente de la ciudad; allí se hizo una cabaña bajo la cual se sentó a la sombra, hasta ver qué sucedía en la ciudad.

Dios hace crecer un ricino, para que le dé sombra: Jonás se pone muy contento. Pero al día siguiente un gusano mata el ricino, que se seca: el viento solano y el sol le dan en la cabeza a Jonás, que querría morir, también por el cabreo de ver que de azufre, nada:
Entonces Dios dijo a Jonás: «¿Te parece bien irritarte por ese ricino?» Respondió: «¡Sí, me parece bien irritarme hasta la muerte!»
Y Yahveh dijo: «Tu tienes lástima de un ricino por el que nada te fatigaste, que no hiciste tú crecer, que en el término de una noche fue y en el término de una noche feneció.
¿Y no voy a tener lástima yo de Nínive, la gran ciudad, en la que hay más de ciento veinte mil personas que no distinguen su derecha de su izquierda, y una gran cantidad de animales?»

Palabras clave: viento solano, ricino, no distinguen su izquierda de su derecha (como yo cuando me indican una dirección; creo que nos pasa más a los zurdos), gran cantidad de animales.

martes, 9 de octubre de 2007

Dar nombre

La portera de la casa de Nacho lo decía (y nosotros: los tiempos de Monterrey) lo repetíamos como un mantra; era 1989 o 1990 o los primeros noventa, en Valladolid (qué tiempos):

La ha dicho el médico que la conviene andar.
Una frase como esta le produce gran perplejidad al noventa por ciento de los hablantes del español, que se han creído que el mejor castellano se habla en Castilla la Vieja: la frase, queridos amigos (la del 'mejor castellano') se refiere en todo caso a la pronunciación; por lo demás, el laísmo es algo típico de Castilla la Vieja y a mí me gusta (¡pues a mí me gusta!). A veces lo veo en Delibes o Jiménez Lozano y me llevo un alegrón.
Bien, pues quién me iba a decir a mí, como me lo dijo el médico, que me convenía andar: media hora cada día, para bajar peso, después de haber estado subido en la montaña rusa del tiroides atiroideo y ocho meses sin fumar (¡parece ayer!).
De paseo, pues: fuimos por el CGAC, a hacer fotos que luego puse en la entrada de ayer. Antes de entrar nos pusimos orejeras, para no ver la exposición del xénero, que está llena de cosas malosas y malotas de feministas rebotadas con ganas de escandalizar (pero no os voy a dar ese placer de poner aquí que nos escandalizamos, porque íbamos con orejeras, corriendo hacia la intrusión de las Nogueira/Sustersic y sin mirar a los lados).

Subimos, pues, por la intrusión, hicimos las fotos en el saledizo y bajamos por la intrusión. Una señora nos preguntó si podía subir por la efímera escalera: yo le dije que no sólo podía, sino que debía, aunque no pilló el chiste. Nada, se toman muy en serio el arte contemporáneo todavía.
Por el parque de Bonaval (fotos aquí y aquí): hicimos un picado y allí nos metimos, entre los cipreses.

¡Había chopos! Aprendí a distinguir un alerce. Vimos arces enanos. ¡Un haya! donada por el Gobierno navarro y ¡qué hermosas hojas!

Había también un árbol de Uruguay, cuyo nombre no recuerdo, de forma muy rara, pero con flores rojas oscuras muy bonitas. Estaba todo muy bonito. Había azaleas, laureles reales, un plátano muy grande, grandes robles, castaños con castañas que algunos iban recogiendo del suelo.

Y sigue haciendo sol y tenemos un inicio de otoño de millonarios, con sol gratis a espuertas, para llenar el saco de provisiones para cuando venga la lluvia.

domingo, 7 de octubre de 2007

Replay

Volví al CGAC: me apetecía ver el parque de Bonaval desde el saledizo convertido en practicable por Apolonija Sustersic y Carme Nogueira (ya hablé de ellas). Aquí lo que se ve subido allí:


El color caramelo del aire en la tarde de Compostela. Niños jugando. Dos árboles casi sin hojas. Otros muy verdes. Hortensias. En primer plano una casa con patio y volúmenes de Aldo Rossi (pero con paredes grises, un poco rotas, trabajadas por el tiempo). Cuando yo estudiaba en Valladolid, los de arquitectura con los que vivía tenían todo tipo de cosas de Aldo Rossi (o quizá eran sus profesores).

También quería ver lo de Mauro Trastoy otra vez. Vuelvo a buscar en Google, por si hay más fotos y veo en Galicia hoxe que ¡es de Vilalba! Y me llevo una alegría, fijaos qué idiota soy, yo que abomino de los pueblerinismos, pero me alegro de que sea de Vilalba. Luego veo en El país que dicen que es de Ferrol. Perplejidad.
Volví a la exposición: en el radiocassette encendido estaban transmitiendo El larguero (Cadena SER, ejem). Me fijé en que la sala está prácticamente llena de puntos, también en el techo. La figura que pintaba los puntos aparece sobre periódicos ('reales') puestos en el suelo: ayer me fijé en que eran de El Correo Gallego, algo que puede ser intrascendente (o no). Encima de los periódicos, dos colillas.
En esta foto tan pixelada los puntos parecen líneas: dejo el descubrimiento gratis a los profesores de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, para que hagan varios artículos sobre la cuestión en revistas especializadas.
Item más; no había pins: eso es lo primero que se gasta. El texto que tienen puesto a la entrada volvió a gustarme: la mención del 'ego seborreico', el qué hacer con una sala vacía y la angustia de llenarla con algo, por ejemplo con puntos, que acaban siendo como clavos.
Para otro día la antológica de Quintana Martelo, muy buena.

sábado, 6 de octubre de 2007

Autorretrato

Gran consuelo al leer esto de la autobiografía de Evelyn Waugh (habla de su padre; p. 102-3*):
En política se habría descrito a sí mismo como conservador, pero como siempre habitó en circunscripciones de mayoría conservadora, ni siquiera acudía a votar, y dejando de lado lo mucho que detestaba a Northcliffe y a Lloyd George, aborrecimiento por entonces común en todos los hombres civilizados [...].

No sé en quién estaría yo pensando.

Como muchos otros, al hablar de su padre hace también su autorretrato (p. 108-9):
Absolutamente abstraído, prescindiendo de toda gesticulación, de todo efecto dramático, empeñado en dejar que la melodía de los versos creara su propio embrujo, nos leía los poemas que no tardaríamos en sabernos de memoria. Sus elecciones no eran enrevesadas. La mayoría de sus poemas preferidos se encontraban en las antologías conocidas o bien eran obra de los poetas de su generación que habían sido amigos suyos. Oídos de ese modo, una y otra vez, adquirían una nueva belleza, un nuevo sentido, como sucede con la liturgia para quienes la recitan a diario, año tras año.

* Evelyn Waugh, Una educación incompleta. Autobiografía parcial, Libros del asteroide, Barcelona, 2007

viernes, 5 de octubre de 2007

Sol de octubre

Venía hoy aquí a quemarme un poco con la edición de Galaxia de Mitteleuropa, de Vicente Risco, una de las figuras de la literatura en gallego (aunque, compruebo, racista, nacionalista de tejas para abajo y tradicionalista, pero ya hablaremos de eso otro día): quien hiciese la edición -tira la piedra, esconde la mano- va poniendo asteriscos en las palabras que le parecen poco gallegas del libro y al final edita un glosario donde las sustituye por otras políticamente correctas (en 1984): sólo a un filólogo se le puede ocurrir algo así, esa función de policía. Declaro, para que conste:
Me declaro partidario de las lenguas impuras, mezcladas, llenas de anglicismos o castellanismos o lo que le pete al hablante: me declaro partidario del castrapo.

Iba a quemarme más, pero entré en el Google Reader y leí esto de Laudator temporis acti. Y qué importa que los filólogos nos quememos tanto, cuando hace sol y podemos leer un poema de Machado.
Y da ganas de irse a predicar a los pájaros.
Y en un blog excelente encuentro la traducción del poema de Mallarmé del que sólo conocía la primera línea.
Y en Cuestiones Naturales siguen los hermosos textos y los mejores comentarios de la red.
Y leo un comentario muy bueno sobre Battiato.
Y Enrique defiende a Chesterton (yo había empezado a dudar de él por aquel aforismo, ¡ingrato de mí!).
Y veo aquí el final de esta película de Rossellini y me emociono:

Qué bien estar de buen rollito.

jueves, 4 de octubre de 2007

Vera icon

Un estupendo artículo de Matthew J. Milliner en el blog de First things sobre imágenes que Dios mismo -o ángeles o primeros espadas de la santidad, de san Lucas no baja, de los primeros del escalafón, vamos- ha hecho de sí mismo o de la Virgen. Y sobre el arte y sobre la iconoclastia y sobre el mito (verdadero) y sobre la encarnación. Y sobre el poder curativo de las imágenes. Supongo que a Verónica al menos le interesará, aunque sólo sea por su nombre (no tengo nada claro que venga de vera icon 'verdadera imagen', una palabra latina junto a una griega y una evolución de contorsionista para que pudiera dar 'Verónica', aunque cosas veredes; más me parece que tenga que ver con el nombre Berenice, pero no puedo comprobarlo ahora).

Y una frase de Chesterton al final: The frog laughed but the folklore student remained grave (La rana se rió, pero el estudioso del folklore permaneció serio).

Y el estupendo final del texto: Legends of Christ’s image validate his image that is no legend (Las leyendas de la imagen de Cristo validan su imagen, que no es ninguna leyenda).

miércoles, 3 de octubre de 2007

Aquel poema nuevo de Safo


Andrew Ford hace una nueva traducción del nuevo poema de Safo (los antecedentes del descubrimiento del poema los tenéis aquí, aquí y aquí) en Princeton Classics, Newsletter of the Department of Classics, Spring 2007, p. 10 (excelente revista, que uno se puede bajar aquí):

Children, give yourselves over to the fair gifts
of the Muses, flagrant with violets,
and the clear-sounding lyre that loves a song;
but not me, now that age has overcome a skin that once was soft
and my hair has changed to white from black;
the spirit in my chest has become heavy, my knees won't carry me
which once moved in the dance swift as fawns.
All this I lament and lament; but what can I do?
No human being does not grow old; it cannot be.
Tithonus once, people say, was loved by rosy-armed Dawn,
who carried him off to the ends of the earth,
fair and young as he was; but still he was caught
in time by grey old age, he with his deathless wife.

Es interesante el comentario de Ford, que explica su traducción; muestra que entre los que han comentado el nuevo poema Martin L. West insiste en el tema elegiaco a través del mito de Titono amado por la Aurora, pero que envejece mientras ella sigue inmortal y joven; sería algo así como el profesor que se va haciendo mayor mientras que sus alumnos siguen teniendo 18 años, experiencia que todos los profesores tenemos, por lo demás. Por su parte Richard Janko recurre a menciones sobre la transformación de Titono en cigarra en algunas versiones del mito: el poema de Safo sería entonces un ejemplo del que luego sería el género consolatorio: el canto de Safo perdurará, como Titono perduró cantando como la cigarra.

El final del poema sería para West triste, por la oposición entre Safo envejecida y sus jóvenes alumnas, como la Aurora joven con Titono envejecido; para Janko, en cambio, más alegre, porque Safo deja sus canciones, como la cigarra: una forma de eternidad.


Les critica Ford a ambos el que se descentren un poco del poema en sí por tener en realidad en mente un poema de Tennyson ('Tithonus'): en Safo, dice Ford, la cuestión es escapar de la vejez, no de la mortalidad. En otros poemas ya habla ella de la eternidad del canto; aquí la cuestión es la vejez y por eso el final del poema no deja de tener un toque de contentarse, una leve ironía: ¡también Titono se hizo viejo, y eso que se casó muy bien, nada más y nada menos que con una diosa!

Del poema hay una buena traducción española de Juan Manuel Macías en su reciente edición y traducción de Safo; sí, del autor del blog. No soy yo quien deba fusilársela aquí, sólo mencionar que traduce lo que Ford traduce como 'all this I lament and lament' por 'mis asiduos lamentos': un buen hallazgo. Acaba así: "[...] lo encontró igualmente al cabo / la canosa vejez, a él, que tenía esposa inmortal".

martes, 2 de octubre de 2007

Priamel de Alfred Delp

En Jesús de Nazareth, de Joseph Ratzinger, p. 57, una muy hermosa priamel católica de Alfred Delp, un jesuita (sobre la priamel, aquí la de Safo; sobre la priamel en general, lo que escribí aquí):

El pan es importante,
la libertad es más importante,
pero lo más importante es la fidelidad constante y la adoración jamás traicionada.

El original:
Brot ist wichtig,
die Freiheit ist wichtiger
am wichtigsten aber die ungebrochene Treue und die unverratene Anbetung.



Sobre Alfred Delp S. I. muchos enlaces en alemán, empezando por la wikipedia y continuando por libros que deben de ser muy interesantes. En inglés, también la wikipedia, que recoge esta frase que le dijo al capellán de la cárcel de Plötzensee antes de que le colgaran: "Dentro de media hora, sabré más que tú".
Fue colgado, después de haber sido encarcelado en principio por la conspiración para matar a Hitler; al demostrarse que no estaba implicado le acusaron de participar en grupos que trabajaban por la regeneración de Alemania después de Hitler (más aquí, en español).
Aquí cuentan que un pastor protestante consiguió meter pan y vino con el que Delp pudo celebrar Misa en la cárcel. Delp llamó a esto Una, sancta in vinculis (tremenda frase ecuménica: "[Iglesia] Una y Santa entre cadenas").
Hay una sociedad en Mannheim dedicada a estudiar su obra: su página está muy bien, aunque sólo en alemán.
No sé si técnicamente es santo, pero qué gran hombre.

lunes, 1 de octubre de 2007

Millay / d'Ors / Szymborska / González

Querer pegarse al mundo: ayer d'Ors vía St. Vincent Millay. Me acordé de la conversación con una piedra de Szymborska. Aquí una parte:

Llamo a puerta de la piedra:
-Soy yo, déjame entrar.
No busco en ti refugio eterno.
No soy infeliz.
No me falta techo,
tengo mundo a donde volver.
Entrar‚ y salir‚ con las manos vacías.
Y en prueba de mi genuina presencia
no presentar sino palabras
a las que nadie da crédito.
-No entrarás -dice la piedra-.
No tienes sentido de participación.

Y me acordé de Ángel Gónzález, de su primer libro, Áspero mundo y del poema del mismo título que lo abre:
Te tuve
cuando eras
dulce,
acariciado mundo.
Realidad casi nube,
¡cómo te me volaste de los brazos!

Ahora te siento nuevamente.
No por tu luz, sino por tu corteza,
percibo tu inequívoca
presencia.
...agrios perfiles, duros meridianos,
¡áspero mundo para mis dos manos!

Vaya, qué amor al mundo tan grande: a ver si voy a dar en panteísta.