De la Vida de Cristo de fray Justo Pérez de Urbel también copié este retrato de de Jesús carpintero y a la vez hortelano:
Jesús había heredado el oficio de José, como sucedía entonces con frecuencia y sucede hoy todavía. Tenía su taller, hacía yugos, arados, ventanas, y era llamado «el hijo del carpintero», o el carpintero a secas; pero no le faltarían tampoco algunas parcelas de tierra en los alrededores del pueblo, un huerto o una viña o unos olivos, y seguramente plantaría las coles, sembraría, regaría y hasta cuidaría un rosal (78).
María Magdalena lo confundió, de hecho, con un hortelano, cuando lo vio recién resucitado:
«Y hasta cuidaría de un rosal»
ResponderEliminarSí, es un gran detalle, para pensarlo.
EliminarEn mi casa había un libro, “El libro de Esoaña”, de Fray Justo, una interesantísima propuesta didáctica para conocer España.
ResponderEliminarYo creo que lo leí, o por lo menos lo ojeé, en alguna de sus versiones. Sería interesante mirarlo ahora. Hay datos en la wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Libro_de_Espa%C3%B1a
EliminarQué maravilla, Ángel...
ResponderEliminarSí que es una maravilla.
EliminarMe gusta mucho el motivo de la ceguera de la Magdalena en el sepulcro. No se da cuenta de que está ante el Señor hasta que escucha su voz y, solo entonces, como oveja de su rebaño lo reconoce. Los ojos de la fe saben ver más y mejor que los ojos de la carne.
ResponderEliminarMuy interesante el comentario, muchas gracias
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