jueves, 16 de mayo de 2024

Me libré de la piedra de Sísifo

Esto va a ser una entrada de corte confesional. Por una parte tengo ganas de contar lo que voy a contar y por otra me da pudor. Pongo lo de Sísifo a ver si consigo así darle una pátina heroica a algo muy de andar por casa: hace un año notaba como molestias y un día oriné sangre y me pegué un gran susto. Me hicieron una ecografía y ahí se vio: una piedra en el riñón.

He estado un año sin querer pensar mucho en ello, fuera de molestias menores (aunque latosas: en un viaje a Burgos tuve que hacer tres o cuatro paradas, que ya es), pero con la espada de Damocles de la piedra de Sísifo, por si le daba por dar la lata o incluso si, Dios no lo quisiera, llegaba yo a sufrir lo que comparan con los dolores de parto, un cólico nefrítico.

Hace unos días, como si nada, salió la piedra, así, sin más, de la manera más sencilla. Era como un granito de café. Ahora la está analizando. Un final feliz, espero.

4 comentarios:

  1. Las piedras y la arenilla son muy frecuentes en varones. No te preocupes porque suele tratarse de un exceso de oxalato. Igual te recomiendan eliminar algunos alimentos de tu dieta.
    Un granito de café no es poca cosa... Cuídate.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, amable comentarista. A ver si no se repite la piedra

      Eliminar
  2. Olé. Fuera. A otra cosa, mariposa.

    ResponderEliminar