José Luis comentó ayer -es el que está pendiente todos los años- que ya había visto vencejos, no aislados, un buen grupo.
Sé que se marchan de aquí a principios de agosto, así que voy a tener que hacer un esfuerzo consciente de mirar al cielo estos tres meses, a ver deslizarse los vencejos tan grácilmente, porque si no, como estoy ciego a los pájaros y sordo a su canto, ni me enteraré.
Hoy me he fijado en la Avenida de Coimbra y nada. Luego, en la Avenida de Castelao, casi junto a la Escuela de Idiomas he oído lo que siempre he pensado que son gorriones, pero vete a saber.
Otra foto de las de ayer: yo me conformaba con las nubes, pero no, no es suficiente

Es que los días de tormenta los vencejos huyen a donde haga sol, porque no hay bichillos volando y no encontrarían qué comer =) Sus pollos de hecho pueden hacer una cosa que los demás pollos no, que es "hibernar" unos pocos días si vienen mal dadas de lluvia, para no necesitar comer mientras sus padres se marchan a otros lares.
ResponderEliminarEso es: aquí está todo cubierto. Me fijaré a partir de ahora, a la espera de días más luminosos.
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