jueves, 9 de abril de 2026

Árboles en flor y decenas de tapas de registro en las aceras

Ahora -creo que ya lo he contado- por hacer más largo el camino a la Facultad voy casi siempre por Basquiños y la Avenida de Castelao: tardo el doble, pero cumplo un objetivo de pasos, todo lo convencional que se quiera, pero que me espolea, si me pongo épico, a andar todos los días, rompiendo además la tendencia que un amigo me afeó, de buscar siempre el recorrido más corto entre dos puntos cuando voy caminando.

Ahora están así (todo Santiago está a rebosar de árboles florecidos) la parada de autobús de Basquiños:


Y sigo con mi teima de las tapas de registro. En Basquiños hay decenas desde que arreglaron la calle:

miércoles, 8 de abril de 2026

Souvirón sobre la providencia

Esto es del Diario IV (Martes, 2 de noviembre, de 1965):

Hoy he estado atribulado. La sombra de ese pleito, de ese proceso, me ha abrumado largamente. Confío. A ratos parece que Dios no se preocupa por minucias, pero se interesa por todo, y cualquier duda sobre su minuciosa atención, sobre su delicada misericordia, es perjudicial para nuestra confianza en Él. Hay que recordar que cuando le pedimos, nos oye, aunque a nosotros nos parezca que lo que pedimos no merece su atención. Todo merece su atención, todo. No nos deja ni por un instante. Si tuviéramos nuestra confianza en la medida de su cuidado, nunca nos sentiríamos huérfanos. Pero ya dijo que no nos dejaría huérfanos.

martes, 7 de abril de 2026

Diario IV de José María Souvirón

He llegado pesaroso al final de este volumen, porque se me están acabando los Diarios de José María Souvirón: solamente me falta el quinto ya. A él lo veo ya como alguien cercano, a base de leer sus confidencias, pero sé que murió en 1973 y que le queda poco de vida. 

Este volumen IV abarca desde finales de 1965 a principios de 1969, cuando él tenía entre 61 y casi 65 años. En ciento modo me está preparando para años que yo tengo por delante, si Dios quiere, pero tendencialmente con actitudes que encuentro ya en mí, a mis 58 años: un mayor despego, un deseo de más serenidad, de paz, un miedo a novedades y un temor difuso a dificultades que pudieran ir surgiendo: está como anunciando una vejez que se acerca, por más que pensemos ahora que no somos tan viejos y que los que lo son realmente son los de ochenta y tantos.

En cierto modo todo lo que cuenta lo leo como una novela, en el mejor sentido de la palabra. El personaje, tan bien perfilado, hasta intuyo en qué momentos va a correr peligro. En este volumen el mayor riesgo es su cercanía creciente a Felicidad Blanc, la viuda de Leopoldo Panero: como lo conocíamos como hombre que en otros momentos de su vida había estado flirteando con mujeres cercanas, pero con la decisión de no pasar de un límite, por saberse casado ante Dios con su mujer chilena, pasamos miedo de que se precipite en un impulso que sabemos erróneo, no solamente desde el punto de vista del matrimonio católico -y Souvirón es uno de esos hombres mártires de la indisolubilidad- sino hasta del de la sensatez más de tejas abajo: una vida tan hecha no pega con unos amoríos de vejez, que de ningún modo podrían encajar en su modo de vivir. Es interesante ver cómo, paralelamente, su práctica religiosa llega a su punto más bajo en este volumen. Como advertencia, menciona él mismo a otra mujer con la que estuvo tonteando años antes, que descubre ahora, por una confidencia, que estuvo perdidamente enamorada de él y que por suerte pudo superar aquello, que para él fue un tontear egoísta en el fondo, y casarse con otro.

Me ha resultado tremendamente interesante la descripción de la descomposición progresiva del régimen. Describe muy bien cómo algunos que se habían beneficiado del sistema empiezan a ponerse de perfil a la espera de lo que vendrá. Es especialmente interesante, al menos para mí, la descripción de la situación de la Iglesia y de la vida religiosa en esos años. Me parece que da un contexto clave para lo que a mí me resulta un gran enigma: de dónde surgió la revolución del 68, un misterio de larguísimas consecuencias que cuajó en estos años.

También merecería la pena una investigación más detallada sobre lo que cuenta de la vida literaria de la época, con especial protagonismo de la literatura hispanoamericana. Es muy fino también en sus comentarios de cine y también al hablar de música clásica.

domingo, 5 de abril de 2026

El Sol luminoso

Os deseo muy feliz Pascua de Resurrección del Señor.

Culmina una Semana Santa de sol luminoso y cielo azul. Estuve de retiro hasta el Jueves Santo en Olbeira. Allí tuve tiempo de caminar por la orilla del mar, entre Villanueva de Arosa y Cambados. Luego el Triduo lo pasé en Santiago, con visitas a monumentos entre el Jueves y el Viernes Santo, muy bonitos todos, muy cuidados, una alegría ver cómo trataban al Santísimo en iglesias y conventos. El Viernes Santo en las Clarisas cantaron el evangelio de san Juan dos cantores, como en salmodia, muy emocionante. El Sábado Santo me acerqué a ver las azaleas del patio de Fonseca, que estaban a reventar de flores. Había además una exposición de camelias. La Vigilia, con esas impresionantes lecturas y toda la liturgia tan feliz: ¡Feliz Pascua!

Un pino que me llamó la atención, camino de Villanueva de Arosa, con la Isla al fondo y la zona del Barbanza detrás



viernes, 27 de marzo de 2026

José María Souvirón en su cuarto

Esto es como lo de Pascal ("Toda la desgracia de los hombres proviene de no saber permanecer en reposo en una habitación"), pero en positivo, en el tercer volumen de su Diario:

Diez días aquí, muy plácidos, llenos de sabrosa monotonía, interrumpida solo por un par de salidas breves que me hacen volver con más gusto a mi aislamiento (306; martes, 21 de julio de 1964). 
Sigo en paz. No salgo ni me aburro, acaso ni me divierto. No es necesario divertirse. Basta con estar bien donde se está, lo mejor posible, y ser lo más que se puede ser (307; viernes, 24 de julio de 1964).

Esto lo dice en verano, cuando lleva diez días en Málaga, donde veraneaba en casa de su hermana. En esos periodos sobre todo se dedicaba a escribir.

[Volveré en Pascua a felicitaros. Mientras, me voy de retiro]

jueves, 26 de marzo de 2026

Desde la última vuelta del camino II de Pío Baroja

Estoy leyendo la edición de tres volúmenes de Tusquets (aquí hablé del primero) y me atasqué en la mitad del segundo, en una parte que titula La intuición y el estilo, donde habla de filosofía (o de lo que le gustaría saber de filosofía, mejor), de estilos literarios, de sus gustos. Ahí me di cuenta de que esa parte era un tostón y no merecía la pena: dejé sin leer las 200 páginas que quedaban, porque no me interesa saber qué pensaba Baroja sobre lo que él suponía (y admitía que no los había leído) que eran los presocráticos, atreviéndose a criticar a Platón además. Ahí Baroja está, como dicen los ingleses, fuera de su liga. Tiene un barniz filosófico, siendo muy generosos, lo cuenta y quiere además que leamos páginas y páginas sobre ello: ¡hombre, no!

En cambio en la primera parte de esta segunda parte hay páginas logradas, sobre tipos humanos, Tiene un capítulo lleno de humor y entonces te preguntas por qué no tocó él más por ese palo, por qué se inclina a lo fúnebre, a lo oscuro, a lo descarnado casi siempre.

Ahora mi duda es si meterme con el tercer volumen: le echaré un vistazo y si vuelve a sus teorías pasaré de él.



miércoles, 25 de marzo de 2026

Requisitos de una parte del examen para ser carpintero en la USC

En mi Universidad han publicado estos días los requisitos de la prueba de gallego para carpinteros:

O Tribunal das probas selectivas para elaborar unha listaxe de agarda da categoría profesional de especialista de oficios (carpinteiro/a) grupo IV.1, na súa sesión do 17 de marzo de 2026, acordou establecer os seguintes criterios de avaliación e corrección do primeiro exercicio, proba de galego, da fase de oposición:
O nivel de coñecemento da lingua galega esixido é o correspondente ao Celga 2, tal e como se establece na Orde do 16 de xullo de 2007 pola que se regulan os certificados oficiais acreditativos dos niveis de coñecemento da lingua galega (Celga) publicada no Diario Oficial de Galicia do 30 de xullo de 2007. Terase en conta tamén o establecido na Orde do 10 de febreiro de 2014 pola que se modifica a Orde do 16 de xullo de 2007, pola que se regulan os certificados oficiais acreditativos dos niveis de coñecemento da lingua galega (Celga).
O nivel correspóndese tamén co nivel B1 do Marco europeo común de referencia para as linguas:  aprendizaxe, ensino, avaliación, elaborado polo Consello de Europa e do que existe tradución a diversas linguas europeas, entre elas ao galego.
O exercicio consta de catro probas, dúas de expresión e comprensión escrita, e dúas de expresión e comprensión oral. Os criterios seguidos para avaliar as partes escritas ou orais son os seguintes:

Proba escrita
− Avaliarase a ADECUACIÓN, terase en conta que se resolva a actividade en termos xerais, que se  cumpra coa extensión requirida e se traten os puntos esixidos na tarefa cunha información adecuada. Valorarase que o formato textual e o rexistro sexan os adecuados.
− Avaliarase a COHESIÓN e a COHERENCIA, que se presente a información organizada, que se faga un uso correcto e variado dos conectores e que se usen de xeito correcto os signos de puntuación.
− Avaliarase a GRAMÁTICA, que non haxa erros morfolóxicos, sintácticos ou ortográficos.
− Avaliarase o LÉXICO, isto é, a variedade e riqueza léxica, a corrección, precisión e amplitude do vocabulario empregado.

Proba oral
− Avaliarase a ADECUACIÓN, que se resolva a actividade en termos xerais, que a produción se adapte á finalidade do acto comunicativo e ao contexto, e que o rexistro empregado sexa o adecuado.
− Avaliarase a INTERACCIÓN, que se empreguen estratexias de colaboración co interlocutor e que se faga uso da quenda de palabra con naturalidade.
− Avaliarase a COHESIÓN e FLUIDEZ, que se presente a información ben organizada e as ideas ben enlazadas, do xeito máis fluído posible.
− Avaliarase a PRONUNCIA e a ENTOACIÓN, que a pronuncia sexa correcta e que se faga un uso axeitado da fonoloxía galega.
− Avaliarase a GRAMÁTICA, que non haxa erros morfolóxicos ou sintácticos.
− Avaliarase o LÉXICO, isto é, a variedade e riqueza léxica, a precisión e amplitude do vocabulario empregado.