lunes, 31 de diciembre de 2018

Alubias blancas y pintas

En Burgos fuimos a un mercado al aire libre: al sol se estaba muy bien, pero te ponías en la sombra y te congelabas. Yo miraba las cosas como recién caído de Marte, los cardos, las lombardas, las berzas asa de cántaro.

La gente preguntaba en los puestos por los precios con esta frase fascinante: «¿A cómo son?»

Hasta que di con estas alubias, sobre todo las pintas que no son muy habituales por Galicia. Y ahora es el momento de hacer el elogio de cómo las cocina mi madre. Y de las que nos hacía de pequeños, a veces con arroz y un trozo de chorizo, ay.


Yo ahora me acuerdo de ellas y de lo que contaba Enrique G.-M. de la costumbre de los antiguos de marcar un día con una piedra blanca o negra, que podríamos cambiar por alubias blancas o pintas. Este 2018 se nos acaba y yo no sé qué color ha tenido: estoy muy agradecido de tantas cosas buenas y creo que no ha habido ningún día malo. Termino el año además con estos días de sol preciosos, como los que he tenido en Burgos, admirando el campo invernal (con permiso a veces de la niebla).

Un 2019 muy venturoso os deseo a todos.

lunes, 24 de diciembre de 2018

Muy feliz Navidad

Muy feliz Navidad a todos los que os pasáis por aquí.
Lo tenía guardado desde hace meses. Es A un niño llorando al yelo, del gran Francisco Guerrero:
A un niño llorando al hielo
van tres Reyes a adorar
Porque el niño puede dar
Reinos, vida, gloria y cielo.

Nace con tanta bajeza
Aunque es poderoso Rey
Porque nos da ya por ley
Abatimento y pobreza.

Por ello llorando al hielo
van tres Reyes a adorar
Porque el niño puede dar
Reinos, vida, gloria y cielo.

Alma, venid también vos
A adorar tan alto nombre
Veréis que este niño es hombre
Y mayorazgo de Dios.

Y aunque pobre y pequeñuelo
Le van Reyes a adorar
Porque el niño puede dar
Reinos, vida, gloria y cielo.

viernes, 21 de diciembre de 2018

jueves, 20 de diciembre de 2018

Después del examen

Con las prisas del directo, ayer no puse aquí de dónde saqué la cita de Chesterton. Fue de este antología de lo mejor de Chesterton:


[enlace en Amazon]

Y no os lo pongo sólo porque sea obra del trabajo de selección de textos de un amigo, es que es el trabajo paciente y minucioso de dos amigos (aquí podéis ver cómo iban afinando); nepotismo al cuadrado el mío, y bien orgulloso que estoy.
Cada uno de ellos ha preparado un texto, Enrique García-Máiquez el prólogo, que, como todos los suyos, es excelente. Luis Daniel González ha escrito el epílogo, donde precisa el modo de trabajar. Yo sé que ha leído toda la obra (¡y toda la obra es toda la producción escrita!) de Chesterton y que los dos son grandes chestertonianos, así que estos primeros aperitivos de citas están siendo bien enjundiosos: aquí en el blog irán repercutiendo.

Yo leí la cita de ayer, me gustó y se me ocurrió ponerla en el examen. Ahora estoy algo arrepentido de haberla puesto, porque no era fácil, pero a cambio tuve algunas buenas respuestas y un tono general bueno, muy de nuestra línea de filólogos de querer definir primero y de hablar de géneros literarios sobre todo, pero muy bien en conjunto. 

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Pregunta de examen

Estoy en el examen de Literatura Griega I. Esta es la quinta pregunta.
Comentar la siguiente cita de G. K. Chesterton:
«El coro de una canción, incluso de una canción ligera, tiene el mismo propósito que el coro de una tragedia griega: reconcilia a los hombres con los dioses».
La verdad, tengo bastante curiosidad por saber qué contestan

martes, 18 de diciembre de 2018

Un documental de Santiago en 1967

En esta ciudad se habló mucho por el mes de octubre de un documental de 1967 (lo tenéis en la web de TVE). Era muy bonito ver las calles con coches, los estudiantes muy elegantes con gabardinas y trajes, las caras de la gente -sobre todo de las señoras del mercado, impresionantes- y hasta a algún conocido como don Jesús Precedo, un canónigo que era una excelente persona, para variar.

 
A mí me gustó verlo.
En esta ciudad, que es levíticamente castizocutreprogre, para lavar el hecho de que sea de 1967 tuvieron que vender que era un vídeo escandaloso: otra vez lo del exilio interior por otros medios. A mí me parece que el vídeo está perfectamente instalado en su realidad temporal, contento de estar ahí, con declaraciones de las fuerzas vivas (Filgueira Valverde, el cardenal, un rector muy gris) y su tono folklórico de fondo.

Yo me alegré mucho de ver también al principio unos segundos de Castrojeriz, en el camino, que también yo cojeo de lo mío.

Ahora el documental lo ponen los del Cineclub. Yo me divierto mucho mirando cómo evitan poner la palabra "España": les da urticaria. En su delirio escriben «Estado Español/Francia», que es fascinante, por decirlo suavemente.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Un gozoso domingo Gaudete

A las 11, ya habíamos celebrado por qué es un día de alegría y ya habíamos desayunado muy alegremente y tenía ya la cama hecha y miré a ver si en Radio Clásica estaba ya Gran repertorio, antes del concierto, pero resultó que era el día de música de Navidad: actuaciones de una hora en directo desde distintos países (a veces fue música random que poner antes de Navidad). La suerte fue tener justo en ese momento uno desde Canadá donde pusieron realmente música de Navidad, de Charpentrier y contemporáneos, barroco francés que conozco poco, de tanto centrarme en Haendel, pero que sonaba de maravilla (y está aquí, qué suerte).
Cogí la autobiografía de Arthur Koestler y qué bien pasar la mañana así, mientras se caía el cielo en Compostela.
Y para colmo, puedo oír ahora los de horas más raras: este de villancicos del barroco portugués y este de Bach desde sankt Pölten.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Otra vez rap

Yo no querría aparecer aquí como un patético viejoven, en el extremo contrario, presumiendo de estar en la onda, como el patético Keith Richards. Yo querría poner ya sólo música clásica, que es lo que más me llena, pero es que me siguen gustando cosas como esta:



Yo había disfrutado de esta actuación, la verdad. La sorpresa fue enterarme después de que había muerto de sobredosis.

jueves, 13 de diciembre de 2018

La belleza y su definición



En el libro de los escritos juveniles de Waugh hay a veces documentos pertinentes, por ejemplo una carta de Francis Crease, un calígrafo que vivía cerca del internado de Lancing, un hombre digamos que sospechoso, pero que le enseñó mucho de su arte. En esta carta a un Evelyn de 17 años le dice:
Lo que quiero decir es que tengo esperanza de que tú, como otras personas inteligentes, no vayas corriendo a por definiciones de Arte, Belleza y similares, percibiendo la definición y errando en percibir la Belleza cuando se acerca en un atardecer como este atardecer. Me acuerdo de un amigo de Oxford que siente la naturaleza destilando en un soneto en su sillón, pero parece que no la capta al aire libre. También me acuerdo de un erudito de Oxford*, de Corpus [Christi College], erudito en cuestiones griegas, que me contó que los otros sabios podían estar interesados en erudiciones sabias y datos sobre cualquier gema, pero su belleza siempre, o casi siempre, se les escapaba o no les interesaba. Me acuerdo mucho de ese escritor del XV que dijo: "Prefiero sentir la compunción que saber su definición"**

What I have in my mind is the hope that you like so many others of intelligence may not run after definitions of Art and Beauty and the like, feeling the definition and failing to feel the Beauty itself as it approaches on an evening like this evening. I can think of an Oxford friend at this moment who feels nature described in a sonnet distilling in his arm chair, but seems to fail in the open air. And again I remember a Don at Corpus  learned in Greek terms telling me how all the other Dons would be interested in curious knowledge and facts about any gem, but its beauty always, or nearly always escaped them, that did not interest them. I so often think of that fifteenth century writer who said –‘I would rather feel compunction than know its definition’ (205 n. 286; carta de 21 de marzo de 1920).
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* Se trata nada más y nada menos que de John Davidson Beazley (1885-1970), profesor de Arqueología Clásica en Oxford (1925-56) y la máxima autoridad de la historia en cerámica griega.

**Nada más y nada menos que Tomás de Kempis, De imitatione Christi, I.3: Opto magis sentire compunctionem quam scire definitionem.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Brekekekex koax koax


[Una postal de fútbol de Yale, con los cánticos de los hinchas, pero hinchas leídos: mirad cómo surgió el Long Cheer]

Hoy doy la última clase de Literatura Griega I, sobre Las Ranas de Aristófanes. El título viene del coro, que está junto la laguna Estigia, por donde pasa Dioniso en su camino al Hades, a traerse a Esquilo o a Euripides, a ver si ayudan a arreglar Atenas. Cantan esa hipnótica frase:
βρεκεκεκέξ κοάξ κοάξ
brekekekéx koáx koax
He mirado la edición con comentario de sir Kenneth Dover y le dedica un estudio tan sesudo que hasta parece de broma.

Primero dice que por el sonido ha de ser la rana de pantano (Marsh frog) o, para quitarnos de dudas Rana ridibunda (aunque en la wikipedia reenvían a Pelophylax ridibundus: qué complicado todo). Juzgaz por vosotros mismos:



En esa representación del sonido a Dover le choca la terminación con equis al final. Piensa en una convención griega, basándose en estos argumentos:
1. -τοροτίξ -λιλιλίξ en sonidos de aves (cf. Av. 260: τοροτοροτοροτοροτίξ, 262: τοροτοροτοροτορολιλιλίξ). En cambio, en los libros de aves modernos los sonidos pueden terminar en -nk, pero no en -nx o -k.
2. παππάξ para tirarse pedos (cf. Nu. 390).
3. -exclamaciones en -άξ (cf. Ra. 63).

También el br- del principio. Piensa que se debe a que aparece en muchas palabras griegas que se refieren a la producción de sonido, por ejemplo βρέμειν, βρυχᾶσθαι, βρωμάσθαι, incluso en la palabra infantil para pedir de beber βρῦ (Nu. 1382), aunque es muy difícil para niños pronunciar un grupo consonántico así.

martes, 11 de diciembre de 2018

Torparri

«Torparri» era una palabra que se debió de inventar mi padre y que me ha venido a la cabeza hoy, viniendo a la Facultad: iban unas alumnas delante, un poco como yo, con algunos kilos de más: una de ellas trastabilló en el suelo más liso del mundo, el patio del Burgo de las Naciones y me acordé de cuando lo decía mi padre, un término cariñoso, femenino: «es una torparri». Supongo que lo cogería de una de esas terminaciones del vasco tan raciales, que puesta junto a la palabra «torpe» la dulcifican, curiosamente.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Waugh sobre el cine

Me fascina el nivel (y también la acidez y el nihilismo) de aquellos jóvenes de internado de élite a pocos años de la Primera Guerra Mundial. Un día el tema en el Club de Debate de Lancing fue «deploramos la invención del cine». Esto es lo que dijo Evelyn Waugh, para defender lo contrario, según recogen en el Libro de debates:
En el cine veía un gran agente de bienes posibles. El niño de las chabolas, viendo las vidas de los más ricos que él, crecería envidioso y la envidia es una gran causa de progreso. Aparte, la amplitud de miras del niño de chabolas, tan limitada, se ampliaría enormemente y podría aprender algunas cosas de historia y geografía. La actuación cinematográfica sería el arte dramático del futuro y especialmente porque era lo característico de esta generación, con su reticencia, simplicidad y claridad: arte cortado a su mínimo irreductible. Como el sonido estaba eliminado, era fundamental la sutileza de actuación, la prueba del verdadero actor. 
Es interesante la idea de la envidia como causa de progreso, la clave, en Trabajos y días de Hesíodo (él habla de una Eris buena) del progreso de la sociedad.

En la revista de Lancing este es el resumen de su intervención:
Aprobaba el cine porque purificaba la moralidad, agudizaba la vista, entrenaba la inteligencia, cultivaba el gusto y era una buena inversión de cualquier persona sabia que fuera allí.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Cantantes con la erre y 2

Georges Brassens lo oí mucho durante una época. El otro día (bueno, busco y fue en octubre) ponía Antón L'Auvergnat, que yo recordaba haber oído, pero sin fijarme en la letra, que es un agradecimiento verdadero, nada cínico (aunque no deja de señalar cómo ve el patio) a quien le echó una mano en momentos duros. Os lo pongo en versión karaoke para que lo cantéis a la vez que él:



Lo que no vais a conseguir es pronunciar la erre como él, por ejemplo en "quand le croqu'mort t'importera" o cuando dice "les croquantes et les croquants" dice "rien", como Edith Piaf.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Cantantes con la erre 1

Dos canciones que me gustan de cantantes (de cantautores creo), los dos pronunciando la erre de una manera muy personal.

Este no sabía quién era. He visto que en youtube tiene una canción sobre (a favor de, me temo) el Che Guevara, pero haré como que no lo he visto y os pongo esta canción, que me gusta mucho:



Mañana, la otra

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Desciendo de mi torre - casi de marfil

Ha revivido mi interés por la política, que descubro otra vez que es un poco como la Fórmula 1, que cuando gana el tuyo te gusta. Es más, claro, que eso: yo ahora voy repartiendo prebendas imaginarias -pero muy jugosas- a amigos de por ahí abajo y me paso un rato muy entretenido.
También ayer salí de mi torre de marfil de la Facultad para algo tan prosaico como pasar la ITV. Media hora estuvo mi coche sufriendo revisiones exhaustivas. El momento cómico fue cuando me dijeron que pusiera las luces largas y yo no sabía: intenté explicarle al técnico -un gran profesional, me impresionó- que es que yo en realidad ya no las utilizaba, porque tengo un sistema automático y además en autovía no me hacen falta y en carreteras como las de Arzúa es bobada, de tantos coches como tienes enfrente, pero me reconvino con que debía saberlo y hasta me lo explicó para que lo aprendiera (la pulsión socialdemócrata). Luego me dijo que pusiera los cuatro intermitentes y le pregunté que cómo y me dejó pensarlo y es cuando di el botón del triángulo de emergencia: qué mal alumno soy de las cosas básicas de la vida.
Metido ya hasta las cachas en la exploración de la realidad, paré en el polígono de Costa Vella y me metí primero en Decathlon y casi me da un mareo de tanta cosas deportiva como había y luego entré por primera vez en mi vida en Media Markt (a pesar de su marketing, tan odioso): qué teles gigantes tenían de 65 pulgadas por 2500 euros, aquellas imágenes eran más que la realidad de verdad.

martes, 4 de diciembre de 2018

Cinismo juvenil en Lancing

Estoy impresionado del nivel del club de debate de Lancing, el colegio donde estudió Evelyn Waugh. Esto es de su último curso allí, cuando había cumplido 18 años:
The debate on Sunday was quite a success, I thought. (...) The motion was ‘This House considers that murder violates the canons of good taste rather than the laws of morality. I spoke better than I have spoken off paper before

El debate del domingo fue un éxito, me pareció. (...) La moción era: "Esta Casa considera que el asesinato viola los cánones del buen gusto más que las leyes de la moralidad. Hablé mejor que otras veces, sin papeles  (Personal Writings 1903-1921. Precocious Waughs, Oxford, 2017, p. 367 n. 581 n. 2 Diary - Tuesday 11 October [1921])
En nota 1 se recoge el resumen del Libro de Debates:
EW ‘disagreed with both parties for he regarded murder as in excellent taste as well as not immoral. He was handicapped in the debate because he did not believe in right and wrong or in any distinction between them. If murdered young, one is cut off at the best time; if in middle age, one is spared old age; if in old age mieux vaut tard que jamais’ (Debate Book, Lancing Archive).

[Evelyn Waugh] discordó de ambos bandos porque consideraba el asesinato como de excelente gusto a la vez que no inmoral. Tuvo el lastre en el debate de no creer en lo justo ni en lo injusto ni en cualquier otra distinción entre ellos. Si uno es asesinado joven, se produce el corte en el mejor momento; si en la mediana edad, te libras de la vejez, si en la vejez, más vale tarde que nunca'. 
En la revista del Colegio se cuenta:
The president was presidential. He did not know what was meant by morals and was not quite sure about good taste. His views on spoons, toothbrushes and wastepaper were more definite. (‘Lancing College Debating Society’ Lancing College Magazine, Nov 1921, 76)

El presidente [=Waugh] estuvo presidencial. No sabía qué querían decir con la palabra "moral" y no estaba muy seguro sobre el buen gusto. Sus opiniones sobre cucharas, cepillos de dientes y papeleras fueron más precisas.

Todo esto, de gran cinismo, como se ve, lo pronunció pocos meses después de haber pensado seriamente en el suicidio, ay.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Los troyanos en Oxford




Ha salido una traducción de C. Cabrillana de cartas latinas («cartas» en sentido público, es decir, ensayos más o menos largos dirigidos a un interlocutor primario, pero además a un público amplio) de santo Tomás Moro. Yo he empezado por la más corta, dirigida a los sabios de Oxford, a los que afea con gran respeto (son sus maestros, estudió allí) que hayan formado un grupo, llamado «los troyanos», para resistirse al griego en la Universidad y más en concreto al griego en los estudios teológicos.
Es una carta excelente, en la que va modulando el tono, desde el respeto del alumno al principio hasta una sátira muy graciosa contra un predicador que convirtió un sermón en una defensa de ese troyanismo. Os pongo un pasaje especialmente interesante, porque parte de que conocer las letras profanas no es estrictamente necesario (y algo que se olvida ahora: que una persona sin estudios puede salvarse; eso que llama la «virtud ruda e iletrada», que no es un término en absoluto negativo), pero sí para los que estudian en la Universidad:
En lo que se refiere al aprendizaje de las letras profanas, aunque nadie niega que pueda uno salvarse sin ellas, o sin otro tipo de estudio, sin embargo, el conocimiento, incluso de lo que él llama profano, prepara el alma para la virtud. Sea como sea, nadie duda ciertamente de que el estudio de las letras es una razón, si no la única, por la que se viene a Oxford, puesto que cualquiera buena mujer podría ella misma enseñar a sus hijos en casa - y no con mal resultado- la virtud ruda e iletrada; además, nadie viene a vosotros con la sola intención de estudiar teología; algunos deben estudiar también leyes. Ha de conocerse además la prudencia de los asuntos humanos, algo que hasta tal punto no es inútil para el teólogo que quizá sin ella podría cantar dulcemente para sí, pero canturrearía desentonadamente para el público; esa pericia no sé si se puede beber más abundantemente que de los poetas, de los oradores y de los historiadores (123).