Estoy con una asignatura sobre griego postclásico y por ahora vamos viendo pasajes de la traducción griega de los Setenta y a la vez, inscripciones: ya hemos leído unas cuantas de Tomi, actual Constanza, en la costa del Mar Negro (una la vi en una exposición en Madrid), además de la que ya comenté aquí de Alejandría y ahora nos meteremos con unas atenienses, pero de los siglos V y VI d. C. Son todas cristianas. Están escritas en un griego que ya se pronuncia de otro modo, mucho más cercano a como se habla ahora que al de época clásica.
Me gustó cómo quedaba en el libro impreso la transcripción de esta inscripción:
La traducción es "lugar de dormición de Pelayo" (falta algo luego: por eso pone "vacat"). La palabra en griego clásico tendría que ser "koimetérion" pero pone "kymeterion", lo que demuestra (hay muchos otros casos que lo corroboran) que "oi" e "y" se pronunciaban igual, como una i, en concreto.
La palabra koimetérion da lugar a nuestro "cementerio" (en realidad cemeterio en origen, como cimitière en francés o cimitero en italiano), y ya veis que significa dormitorio.
Aquí tenéis como aparece en la edición de E. Sironen (Inscriptiones graecae II/III 2ª ed. V, de 2007)
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