miércoles, 14 de diciembre de 2005

Sto ad ostium

Hace tiempo hablaba de un poema famoso de Lope sobre Cristo que llama a la puerta.
Laudator temporis acti recoge varios paralelos clásicos de llamadas de Dios / dioses a la puerta, comenzando por el Apocalipsis:
Estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa, cenaré con él y él conmigo.

De ejemplos clásicos sólo cita a la Fortuna o a la Fama que llaman a la puerta. Yo me he acordado del mito de Filemón y Baucis. Buscando he encontrado un artículo interesante sobre teofanías que los cita.
Actualización de la actualización: Laudator temporis acti añade el Cantar de los Cantares, 5, 2:
¡Una voz! Mi amor me llama:
"Ábreme, hermana mía, amiga mía,
paloma mía, mi perfecta;
mi cabeza está cubierta de rocío;
mis bucles, del relente de la noche".

1 comentario:

Vamos a contar mentiras

Cuando escribí sobre Sólo hechos , el último volumen de los Diarios de Andrés Trapiello, no quise entrar a algo que cuenta de una cena en Va...