Yo pensaba, porque estábamos todavía en los días de mal tiempo: quizá ahora en Sicilia no esté lloviendo. Cómo me gustaría visitarla. Recordaba lo que le impresionó a san John Henry Newman y le creo. La película le hace justicia a esa hermosura de campos, sin olvidar el polvo y el calor, con lo que convierte mi recuerdo de las partes de El Padrino II con Michael allí en reportajes de publicidad, como mucho.
Luego, a otro nivel, está la escena del baile, que es abrumadora en todos los sentidos. Qué grandes Burt Lancaster (¡quién lo diría!) y Claudia Cardinale. Pero también el cacique local, el cura, la mujer del príncipe de Salina, la propia Concetta. Es todo un mundo que no sé si me gusta, pero que me interesa observar.
Aquí tenéis la película entera en italiano:
Imposible decidir si es mejor la novela o la película. Esa cortina que deja pasar las conversaciones, y de repente estás dentro. Don Fabrizio y el reloj de arena. El tiempo ( y una época) le pasó por encima, y es consciente de eso.
ResponderEliminarYo quiero releer la novela. Me ha dicho un amigo, que la ha leído hace poco que sí, que están a la altura la novela y la película.
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