lunes, 23 de enero de 2017

Viena 44 (Los etruscos)

Los etruscos, ay, no sé nada de los etruscos, son como unos aspirantes a hijos -pero siempre presuntos, nunca reconocidos- de los griegos. Son tíos políticos de los romanos, pero de su lengua, poco saben incluso los que saben. Había dos o tres salas para ellos en el KHM y las disfruté también mucho, aunque no había sepulcros (en Tarquinia o donde fuera), pero sí los famosos espejos con escena de la mitología griega y nombres griegos de dioses retorcidos en variaciones como de niños semianalfabetos, que a eso me suenan los pobres etruscos.

Pero mirad ese cántaro de Caere, con decoración de sellos





Y esta «Menerva» (mucho mejor foto, la del KHM, dónde va a parar)


Una de las cosas más flipantes fue este casco, encontrado en lo que ahora es Eslovenia, porque tiene una inscripción, de derecha a izquierda, con el siguiente texto: «harigastiteiva». Los que saben (y hay que saber mucho para eso) han reconocido ahí quizá uno de los textos germánicos más antiguos, el nombre Harigast (aquí leo que se ha entendido la inscripción entera como «Harigast el sacerdote» y que el alfabeto -que si es véneto, que si no, yo qué se- es un precedente del rúnico: mí no saber). Pero mirad la foto del KHM.



Os pongo la foto en grande, para que la veáis. Se reconocen algunas letras, si sabes antes qué pone:




Espejos. En este (aunque de lado), cuatro mujeres



Dos atletas sobre un altar:
 

Quizá cuando son más sencillos son mejores (lo griego les quedaba grande, como a los iberos, aunque a ambos los mejoró, de qué manera):

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