miércoles, 27 de julio de 2016

Sobre el Gran Inquisidor de Dostoyevski

Del libro de Jiménez Lozano me llamó mucho la atención un excursus sobre interpretaciones de la «Leyenda del Gran Inquisidor» en Los hermanos Karamazov de Dostoyevski.

Parte de lo que expone Friedrich Heer* sobre su dependencia de los planteamientos de movimientos que responden a la «concepción histórico-universal de los perseguidos, franciscanos de izquierda o espirituales, que sustentan el mito de la Iglesia como Babilonia actuando contra Cristo» y que sería llevada en el XVI de Italia a Polonia, Hungría, Transilvania y luego hasta Rusia.
Luego recoge el planteamiento de Romano Guardini, que ve en el Cristo pintado allí una figura herética, al ser un Cristo inocuo fabricado por Iván Karamazov, que «representa la autojustificación de éste y legitima su posición de rebeldía, "y al mismo tiempo lleva implícita la afirmación de la inocuidad del cristianismo al considerarlo en una pureza absoluta, esto es, desvinculado de la realidad práctica"». Antes había dicho: "Es éste un desvinculado, un Cristo solo en sí mismo... Este Cristo no ama el mundo tal como es y en verdad no se funde con él. No es un enviado, un redentor... Este Cristo es inocuo en un mundo que debe permanecer igual a sí mismo tal como lo desea perversamente el instinto de Iván. Y lo es precisamente por ser cristiano en un sentido tan extremo, tan sublimado"**.
Y de ahí, de esa construcción de Iván Karamazov sale un cristianismo que se opone al cristianismo real. Recuerda también Jiménez Lozano cómo Antonio Machado oponía Moscú a Roma y que la razón, como explicó Rafael A. González, fue su anticlericalismo. Machado sería, pues, un herético en la línea de Iván Karamazov.

Qué fino Guardini siempre. Y ahora me da rabia no haber leído ese libro suyo**, que tuve tanto tiempo en la estantería, cogiendo polvo. Y me dan ganas de volver a leer a Dostoyevski, después de tanto tiempo.


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*Firedrich Heer, El mundo medieval, Guadarrama, Madrid, 1963, p. 315.
**Romano Guardini, El universo religioso de Dostoievski, Emecé, Buenos Aires, 1958, p. 130-137.

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