lunes, 28 de febrero de 2011

Faro de Corrubedo

Yo pensaba ir a ver románico, pero nos pasamos Noya a cuenta del cambio de carretera -y de la falta de carteles indicadores.
Así que seguimos por Portosín y Porto do Son hasta el castro de Baroña.  Hablan de restaurarlo y falta hace, pero a mí me da miedo de no poder volver en muchos años (ya se sabe cómo son los arqueólogos y restauradores).
Había gente con tablas de surf y supongo que neopreno hasta las orejas: enfrentaban olas, pero tumbados.
Y seguimos adelante, a las dunas de Corrubedo. Vas por un camino de tablas viendo vegetación extraña y con la emoción de pensar que si te sales del sendero te puede salir la broma por 6000 euros:


Y seguimos más todavía y vimos esto desde el faro de Corrubedo, una de las puntas de Galicia:


Y para colmo justo entonces se encendió la luz del faro.

4 comentarios:

  1. Nótese la ironía del cartel en las pisadas (¿humanas?)en la arena de la duna. Espectacular la espuma sobre los coidos en la puesta de sol.

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  2. Parece un Turner, sólo le falta el barco.
    Y muy bueno lo de darle al link para que se encienda el faro.
    Una entrada interactiva preciosa.

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  3. Joseantonio se me ha adelantado: lo penoso no es que haya que amenazar con multar a la gente para recordarle que no se salga del sendero, que por algo está; sino que a pesar de la amenaza la gente haga lo... que quiera.

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  4. No deja de ser gracioso que la Xunta prohiba caminar sobre la arena (¿es arena, no?) y, por otro lado, construya la «catedral civil» (sic) del Gaiás.

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