domingo, 24 de febrero de 2008

Palabras

En clase, a propósito de pródromos (avanzadilla) recordé lo típico: hipódromo, para caer en la cuenta poco después de que canódromo es en cambio un híbrido latino (canis) + griego (dromos). Yo propuse cinódromo, aunque no muy en serio, porque les he cogido miedo a los filólogos, que en vez de deleitarnos con las palabras, queremos pulirlas (en el mejor de los casos) o estropearlas (en el peor); me basta ver lo que están haciendo con el gallego para tener todo tipo de prevenciones: se ha convertido en una lengua de filólogos, y así le va: todo el día con cambios ortográficos, con palabras sacadas del baúl de los recuerdos, con otras denunciadas como impuras, espurias o extranjeras.
Un alumno preguntó si dromedario tendría que ver; yo no lo tenía muy claro, pero veo que en una fuente de la que me fío dicen que sí.
Luego salió (estamos traduciendo a Heródoto) epícletos (llamado para ayudar) y el mismo alumno se acordó de Policleto, el escultor: el muy llamado, ¿el muy nombrado? De la misma familia son Cleto, Anacleto, Paráclito (la e pasa a i en el griego tardío), que significa abogado (el que es llamado al lado, aunque la etimología sólo es cierta en algunos casos), y también es un nombre del Espíritu Santo: el que está con nosotros, a nuestro lado.
Ahora me acuerdo de rodondedro (fácil: arbol rosa) y busco más datos: ah, qué interesante. En cambio agapanto no aparece, pero lo busco en inglés y resulta que es una palabra inventada en el XIX de agape -amor- y anthos -flor-, así de fácil.
Y fascinante nueva palabra: rinotricosis (acuñada en Laudator temporis acti).
Se me ha ocurrido crear una consultoría de palabras: puedo inventármelas -con auténtico pedigree griego- y forrarme. Podéis escribir a mi correo y ya hablaremos de tarifas.

7 comentarios:

  1. ¿Y cómo se llamaría el agapanto antes del XIX?

    Es una idea excelente la de la consultoría palabreril. Y seguro que mucho más rentable que la Asociación "Amigos de las Auroras". Vas sentando cabeza.

    No sé si conoces el diccionario español-griego-latino de Francisco López Pozo, un maestro de lenguas clásicas y humanidades de la antigua escuela que, al jubilarse, él solito y a pedal, al margen de la vida académica oficial, se dedicó a confeccionar el diccionario "porque siempre lo había echado en falta". Te recomiendo su adquisición -es gratis, lo colgó en Internet- para la consultoría. Es una delicia y te será muy práctico para barajar variantes griegas, latinas y mediopensionistas.

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  2. Que era broma ¿eh?... que ya sé que tienes la cabeza muy bien sentada.
    Es lo que tiene resistirse a las caritas y a los "jajajas", que a veces no sabes si se te entiende.

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  3. Cb, resiste lo que puedas a las "caritas y a los jajajás", que te entiendo perfectamente.
    Y sigo pensando en lo de la consultoría, a ver si me hago un capitalito.

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  4. No tomes a broma lo de la consultora. Las empresas de "branding" (¡qué horror!) se multiplican, y pagan cada vez más por encontrar nombres, sobre todo, porque empieza a resultar complicado registrar cualquier marca nueva. Lo digo en serio.

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  5. «Naming» le dicen también. Hay alguna empresa por ahí que se dedica exclusivamente a eso, *El nombre de las cosas*, sacaron lo de Amena, Opencor, etc.

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