sábado, 28 de julio de 2007

De cuna y de mayores

Traduzco una entrada de Mark Shea sobre la distinción entre católicos de nacimiento y conversos. Habla de una conversación con un amigo, converso como él, que se preguntaba por qué los católicos de nacimiento permanecen en la Iglesia aunque no crean en la mayor parte de las verdades que la Iglesia defiende y defiendan la última tontería que hayan oído en la tele; a la vez, miran con cariño al Papa a pesar de criticar lo que el propio Papa (JP2 y B16) enseña:
Creo, después de darle muchas vueltas, que los conversos tienden a tomarse muy en serio la experiencia de la fe en su dimensión de cuerpo de doctrina. Cuando te haces católico siendo adulto, se te pide que des asentimiento pleno y sincero, ante el mismo Dios todopoderoso, a la siguiente proposición: "Creo que todo lo que la santa Iglesia Católica cree, enseña y proclama es revelado por Dios". Los conversos evangélicos sienten especialmente el peso de esa proposición y, por regla general, se aseguran totalmente de poder decirlo con conciencia recta antes de ser admitidos en la Iglesia. Si no lo puedes decir con conciencia recta entonces (lo creemos firmemente) no deberías mentir a Dios.
Pero nadie le pide a los católicos de nacimiento que hagan esa declaración solemne. La principal experiencia de la Iglesia para los católicos de nacimiento es la de Familia. Ya, están esos rituales que hacemos de vez en cuando, cuando nos preguntan si de verdad-de-la-buena creemos el Credo y todo lo demás. Pero esa es una de las cosas que hace la Familia, como saludar la bandera. Pero lo principal es que somos una familia. Y en una familia puedes estar en desacuerdo con el viejo sobre cosas, pero ni se te ocurriría pensar decir que ya no eres parte de la familia.
Me parece que ambas experiencias de laIglesia son válidas en cierto modo. Los que experimentan la Iglesia como Cuerpo de Doctrina tienen puntos fuertes y débiles. Entre los puntos fuertes está el de que se toman muy en serio lo que la Iglesia realmente enseña y están dispuestos a sacrificar su opinión propia si contradice la de la Iglesia. Entre los puntos débiles está el peligroso celo por purgar a la Iglesia de los impuros. Igualmente, para los que perciben la Iglesia como Familia un punto muy fuerte es el de que son capaces de partirse la cara por la catolicidad de la Iglesia. Pero está también el punto muy débil de que frecuentemente no tienen ni idea de lo que enseña la Iglesia porque para ellos 'católico' es un término más referido a 'etnicidad' que a revelación.
Y la revelación es la clave, para las dos partes. A la postre, la fe católica es una relación viva con Dios Padre por medio de Jesucristo, por el poder del Espíritu Santo y el Sacramento de la Iglesia. Con demasiada frecuencia tendemos a querer evitar ese encuentro cercano e incómodo reemplazando a Dios por la doctrina o por nuestras ideas de familia. Todas las criaturas que ocupan el lugar de Dios son ídolos que hay que destruir. Puestas en su lugar adecuado y ordenadas a la alabanza de Dios y la gloria de sus santos, todas las realidades creadas -incluidas la recta doctrina y el amor de familia- son sacramentos por los cuales Dios nos da vida y, por medio de nosotros, al mundo.

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho la historia y cómo está contada. Recuerdo la frase de Bernanos, que figura en el comienzo del libro-testimonio de André Frossard "Dios existe. Yo me lo encontré": "Los conversos son molestos". Primero, porque recuerdan a todos la radicalidad que exige el encuentro personal con Cristo, con lo que hacen que cada cual se enfrente con sus propias miserias y contradicciones; pero, también, porque, en ocasiones, caen en un ansia febril de "convertir" también a todos, convirtiéndose ellos mismos en martillo de herejes. Por eso, la Iglesia recuerda la necesidad de la conversión permanente.

    Por otra parte, entre los católicos de cuna, con frecuencia se da el contrasentido de que son los que menos conocen los tesoros de su propia fe: "están" simplemente, como grey pero en el peor sentido. Y se llega a la paradoja de que tengan que venir a evangelizar a países de honda tradición cristiana católicos provenientes de lugares de misión, como Africa o Sudamérica.

    En definitiva, pues, prefiero quedarme con lo mejor de unos y de otros.

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  2. Isidro Rodriguez Gomato29 de septiembre de 2007, 19:25

    Desde Almendralejo, invito a Vds. a visitar mi 2º BLOG, su dirección es: gomato.blogspot.com
    Gracias.-

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