lunes, 16 de febrero de 2026

Los nietos del Cid de Andrés Trapiello

No sé por qué no había leído antes Los nietos del Cid. La nueva edad de oro de la literatura española (1898-1914), de Andrés Trapiello, aunque ahora me alegro de que justo lo haya hecho cuando estoy enfrascado en las memorias de Baroja, que me han puesto en medio de ese ambiente.

Lo malo, es que salió una segunda edición actualizada en 2023 y he caído en la cuenta al entrar en la nueva web del escritor y ver en el apartado de bibliografía. Qué fallo garrafal el mío, porque he cogido de la biblioteca de la Facultad la edición de 1999 y esa es la que he leído. 

Allí anunciaba un grupo de obras en el apartado España, sueño y verdad. Un siglo de vida española, donde está Las armas y las letras y dos libros en proyecto: Los modernos de antaño. Vanguardia y literatura, sobre el periodo entre 1914 y 1936, y La paz y la palabra. Las tres Españas, dedicado a los años entre 1939 y 1959. Ojalá salgan, porque los iba a disfrutar mucho, seguro, y aprendería también mucho, tanto como con este libro, en el que muestra un criterio admirable para la valoración de los escritores, mayores y menores, de ese periodo.

No soy quién para dilucidar si nos da una visión historiográfica novedosa sobre el periodo entre 1898 y 1914. No se preocupa mucho de etiquetas: la de Generación del 98 no le convence, como a nadie, pero ahí está y de algo sirve; el Modernismo es otra etiqueta. Que otros se pongan a discutir, porque a mí me bastan ambos, con todos los distingos y precisiones que haya que hacer. Luego está el comentario de las obras, personal, sin el envaramiento que ponen los profesores cuando tocan estos temas, aunque se me ocurría que Andrés Trapiello tiene mucho mejor currículo que la mayoría de los profesores de Literatura Española Contemporánea. Para empezar, ha leído mucho de lo que se escribió y tiene gusto, criterio, conocimiento de las circunstancias históricas, biográficas y editoriales como para dar una versión personal como esta de lo que considera valioso en ese periodo.

No es sorprendente que destaque a Baroja, Azorín, Unamuno (más el poeta que el ensayista), los Machado, Juan Ramón. No sé qué habrá cambiado en la edición revisada- Yo de esta me apunté, para explorar, el epistolario de Ganivet y varios poetas: Díez Canedo, Enrique de Mesa, Fernando Fortún.


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