La dignidad del mediocre. Pequeña filosofía de lo inacabado, es un ensayo filosófico de Gregorio Luri, en el que recurre a un procedimiento que a mí me ha gustado: hacer capítulos breves, de una página o dos, de temas que van sucediéndose y entrelazándose, hasta llegar al final a un capítulo más largo que recoge todos los hilos y los lleva a su culminación, acabando otra vez con unos pocos capítulos breves.
El libro es como me imagino yo una sinfonía contemporánea: muchos temas musicales, algunos que parecen distorsionados o que cuesta seguir (en concreto los de mayor peso ontológico, en los que menciona repetidamente a Heidegger), pero todo armonizándose en torno a un tema central, el de la situación de estar a medio camino, la realidad del estar "entre medias". Eso es lo que significa mediocris en latín, aunque juega con el significado negativo para resaltar eso que se quiere afirmar: que por muy medianejos que seamos, el impulso ha de ser hacia arriba, que estamos en camino, pero podemos ir mucho más allá. No querría dar la impresión de que es un libro de moralejas: lo importante es la reflexión a lo largo de esos capítulos, esa situación de la búsqueda filosófica en cada capítulo que exige el esfuerzo de constatar lo que no se sabe, lo que se entrevé con dificultad, el notar a veces que no tenemos dónde agarrarnos, que las certezas no lo son tanto en este mundo en el que vamos pasando de un punto a otro, en distintos aspectos vitales.
El libro lo he leído muy a gusto, con hallazgos extraordinarios, como este: "El auténtico Sísifo es el escarabajo pelotero" (11) y cosas que he leído como un guiño bromista, como el supuesto diálogo atribuido a Hegesias. Me ha gustado ver el ejemplo de la manzana como un modo, también con su punto bromista gráfico, de explicar la realidad del ser y el devenir. Hay muchas palabras griegas bien traídas y mucha discusión en torno a Platón, y con todo eso he disfrutado también mucho. Es un libro muy leedero y a mí me ha ayudado a ver las cosas con una actitud activa, en el presente, pero impulsado hacia lo alto.

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