jueves, 26 de marzo de 2020

Por Italia 86 - Florencia 62 - Antes de la traca final: Totum revolutum

A todo se llega, también a acabar de contar un viaje que me llevó seis meses contar. Y acabando en medio de la cuarentena, que lo hace todo todavía más irreal.

Tangible era la cúpula de Brunelleschi, esa sí:


Al lado de Ognissanti había un edificio estilo Liberty, que es como llaman los italianos al modernismo:


Creo que ya puse esta Farmacia cerca de san Marco:


Desde la cafetería de los Uffizi había esta vista de la torre de la Signoria:




Esto era cerca del jardín botánico:


Mirad qué nombre más bonito el del Jardín Botánico: "Jardín de los Simples" (simples en el sentido farmacológico). Veo que se fundó en 1545, que es mucho fundarse:


Pasábamos a veces por una plaza con pinos muy altos, que el alcalde -nos dijeron un día unos vecinos que habían hecho un almuerzo reivindicativo- se quería cargar. ahí había una "fuente" de agua, pero también de agua con gas. La pintada "Il verde era vita! estaba por muchos sitios de Florencia y debía de ser de un elegiaco incomprendido:




El autobús nos dejaba en la parte de arriba de la calle Trieste y allí había una "Villa Triste", nombre que suena a poético pero que resultó que se le dio a esas villas que requisaban en el periodo último de la ocupación alemana para torturas:


Yo he desarrollado una fobia a los que pintan/manchan paredes. Había poemas en algunas, pero lo mejor es que había uno que les iba poniendo nota:






Estuvo contando cosas uno que trabaja en una Escuela de Arte Sacro que han montado aquí. Explicó que tienen que ponerse a posar para otros, así que salen todos los profesores en muchos cuadros, algo perfectamente lógico. En general, de pecar por algo, pecarían de excesivo realismo:



Estaba al lado del río Arno:

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