jueves, 29 de marzo de 2018

Pictor aeterne siderum, la letra

Hace semanas puse esta canción. Es de Adviento, pero estuve estas semanas con la traducción y no me parece que sea del todo inapropiada para hoy:



Pictor aeterne siderum, Pintor eterno de las estrellas
Via, salus et veritas, Camino, salud y verdad,
Qui praebes iter prosperum que das un camino próspero
His qui quae vera. Trinitas a los que lo que es verdadero, la Trinidad,

Rite fatentur lilium, necesariamente la confiesan: el lirio
Viola, rosa, probitas, la violeta, la rosa, la probidad
Ros, fides, spes, subsidium, el rocío, la fe, la esperanza, el socorro
Cedrus, ignis et caritas, el cedro, el fuego y la caridad.

Veni, succurre propera Ven, socorre, acércate
In brachii potentia, con el poder de tu brazo
Fias redemptor libere sé redentor liberalmente
In promissi iusticia: en la justicia de lo prometido

Nos liberabis onere Nos librarás del peso
Quo gravamur astucia con el que cargamos por la astucia
Hostis antiqui colere; del enemigo antiguo;
Intendemus leticia. avanzaremos con alegría.

O Israel Adonay Oh, Israel Adonai
Te clamamus humiliter, te clamamos humildemente
Veni de monte Sinai, ven del monte Sinaí,
Leva, luctantes iugiter. levanta a los que siempre están en lucha.

Yo con la música sigo bien la primera estrofa. Luego se convierte en una misión imposible. Quizá es que no esté bien. Yo sospecho que falta algo entre la primera y la segunda estrofa, pero no encuentro dónde comprobarlo.

6 comentarios:

  1. Lo escucharé y lo miraré. Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  2. Yo tampoco me aclaro. Cuando estaba en la Escolanía de Zaragoza me aclaraba, más o menos, con estas partituras, aunque hay que tener en cuenta que solfeábamos, tanto los demás como yo, a la manera clásica de cinco líneas, por lo que tiendo a pensar, ahora, que no es que lo hiciéramos bien sino que nuestro director, que todavía, sorprendentemente, vive, echaba mano de nuestra intuición musical y nos hacía cantar, como a veces sucede, con la oculta intención de que nuestra, se suponía, facilidad o talento musical encontraría las claves para interpretar esas partituras correctamente. Más o menos.

    Todo esto viene a cuento porque estuvimos, hace unas semanas, y por sexta, seguramente, vez, en San Millán de la Cogolla. Bueno, mi familia me hizo tararear, como cada vez que hemos ido, las melodías que se supone están contenidas en aquellos libros. Bueno, es verdad, hasta que no suena lo que allí se ve no es más que una hoja, muy grande y llamativa, es cierto, pero una hoja con jeroglíficos, que luego, cuando se escuchan, se convierten en melodías conocidas o previsibles.

    Bueno, durante este puente de mayo esperamos ir a Leyre, un Monasterio navarro en el que los monjes todavía cantan los oficios. Probablemente iremos a las Vísperas. Pero depende del tiempo metereológico, y de más cosas. Sea como sea es algo pendiente, y que cumpliremos tarde o temprano. Y no nos planteamos más reflexiones sobre que cualquier tiempo pasado fue mejor.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué buen relato. Espero que lo paséis bien en Leyre.

      Eliminar
  3. wsLo pasamos bien, el lunes. Fuimos al Valle del Roncal, a Belagua hasta Francia , a Isaba (creo que nació allí Gayarre) y por último al Monasterio de Leyre, a las Visperas de las 19 horas. Mi mujer es nacida por esa zona, el Pirineo de Huesca que linda con Navarra, así que yo (sobre todo) y mi familia extensa tenemos un poco interiorizados las montañas, la nieve, el frío, los inviernos, los paloteaus, cierto nacionalismo de muy baja intensidad, la niebla, cierta espiritualidad flotante, los veranos frescos, la dureza de las gentes de la montaña, las vacas, los corderos, los quesos, los árboles, los ciervos, los corzos, las yeguas que paren...

    El gregoriano de Leyre es menos espectacular que el de Silos o el que, hace muchos años, yo escuchaba e incluso participaba, en la Misa Conventual de La Seo de Zaragoza, a dos metros de distancia de los Beneficiados o Canónigos e impactado, al principio, por ellos y sus sonidos. Lo que sonaba en Leyre era interesante para mí, pero no espectacular. Por negación: no era grave ni potente, y me parece bien. Tanto el solista como el coro o el órgano parecían emplearse a medio gas, algo comprensible si a lo largo del día deben realizar los oficios públicamente, cantando, tres o cuatro veces. No los critico, me parece bien. Incluso es posible que el acompañamiento de órgano sobrara. pero no soy purista.

    Resumiendo: lo que escuchamos y vimos fueron el Oficio de Vísperas en 2018, de manera "rutinaria", no como concierto ni espectáculo. La Iglesia estaba casi llena y, en general, la gente no generaba ruidos.

    A raíz de esto voy a comenzar a interesarme otra vez por el gregoriano y la vida monacal. "El gran silencio", parece ser una gran película sobre este mundo.

    Como anécdota puedo decirte que, a la salida, casi me puse en "modo sacristán", y lo comenté a mi cuñado y hermana, ambos dos inteligentes también espiritualmente. El humor que no falte.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Otro relato bien interesante. Seguramente la clave es que el canto gregoriano no es algo para "oírlo" sino para "cantarlo". En realidad no hace falta público, porque el "público" es Dios.

      Eliminar