lunes, 5 de marzo de 2018

Lluvia, victorias y dejar de ser tóxico

1. Este fin de semana llovió todo y más y la humedad era como los flanes, la podías partir como un cuchillo. Por lo que toca a Galicia ya vale, no hace falta más lluvia (aunque seguro que aparece alguien por aquí que me dice que no).

2. Mi sobrina Eva fue subcampeona de España sub-20 en 400 metros (y sexta en salto de longitud).

3. Para quitarme malos rollos y estar lo más limpio posible para esta semana, que promete ser tóxica como pocas, siempre tengo a mano el CGAC, que me sirve de purgativo (no de purgatorio). Otros se van a un spa o suben a los montes o hacen régimen de verduras: yo, cada dos o tres meses, voy media hora al CGAC y salgo más limpio, tras echar mi toxicidad en el proceso de rechazo al que, perseverante, me somete el arte de hoy. Es como una droga, sabes que no es la solución pero a pesar de todo vuelves allí, a sentir el chute en el cuerpo de la negación de la contemporaneidad más à la page.
Hay ahora una exposición de Antoni Muntadas. Entre a ver un video de 38 minutos (aguanté sólo cinco) titulado «Dérive veneziane» (ese dérive es un guiño que no pillo): la cámara, desde un barco, toma imágenes de las paredes de Venecia. Podría ser muy bonito, incluso precioso, así que lo que hace Muntadas es grabar a la una de la mañana, con lo que casi no ves nada de nada y se pierde prácticamente todo. Venecia por momentos parece casi Venta de Baños, es Venezia pasada por un Hopper tenebrista. Entre medias Muntadas pone frases como "El silencio de la ciudad es la memoria del ruido", que como frase no está mal, a pesar de usar la palabra «memoria» (yo la cito de memoria, con mi mala memoria que seguramente la habrá deformado) [UPDATE: He echado un vistazo al folleto y resulta que son frases de Guy Debord]. Venga, miradlo vosotros:



Volví a ver una exposición que me descolocó hace dos meses, MODELO X ARMAR. ARTE EN GALICIA EN LA COLECCIÓN CGAC, montada por el actual director. Lo que me descolocó, instalado yo en un marco de oposiciones identitarias, fue encontrar un grupo de fotos de Thomas Ruff en la exposición, sabiendo como sé que es alemán. Resulta que el «arte en Galicia» lo salpimentaba de obras de la colección del CGAC de artista de por ahí, justo las que más me gustaron. Ahora, pensándolo, me gusta la idea: el arte «en Galicia» es lo que queramos que sea: no va a valer eso de la «construcción de identidad» sólo para cuestiones de «género». Yo me apunto encantado a tener en el «arte en Galicia» a Thomas Ruff, claro que sí.








Esa chica de la derecha tiene bigote: no sé si es un homenaje a Frida Kahlo.

3 comentarios:

  1. Como siempre traes cosas interesantes aquí. De Debord conozco, aunque solo entiendo un dos por ciento, sus libros. Ando gracias a él, eso es verdad. Prometo leer e investigar esta entrada más profundamente. No lo hago ahora porque tengo que mirarme aunque sea por encima una sonata de Poulenc que debo acompañar esta noche, como ensayo, a una flautista. No sé si Poulenc pensó en estas prisas, no lo creo.

    Un abrazo

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  2. Al 65% la semana pasada; mejor que el año pasado por estas fechas, pero un 10% por debajo de la media en esta época del año. Yo solo lo digo.

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    1. «Just sayin'!».
      Justo este fin de semana me apunté a las notificaciones de embalses.net (justo este fin de semana estuve a punto de ir a Orense y ver la exposición de los suevos, pero nada).

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