miércoles, 14 de septiembre de 2016

Pero todavía antes de hablar de Viena, Bruselas 5 (Festín del XVI)

De Quention Metsys, con influencia italiana, estaba este impresionante tríptico (tres metros de alto quizá), con un tema que me he hartado de ver en Viena (y en Santiago: tenemos una tabla del XVI en el Museo de las Peregrinaciones): la parentela de la Virgen, con varios maridos de santa Ana y las distintas ramas de la familia:


[La buenísima foto, junto a otras, de Wikimedia]









Esta es la muerte de santa Ana, con su nieto bendiciéndola:


Decían que tenían la segunda colección de Peter Brueghel el Viejo, pero no le llegaban ni a kilómetros de la de Viena. De todos modos, había dos cuadros excelentes, el de la llegada a Belén:






Y este, el mejor para mi gusto, una maravilla de día de nieve con un tono dorado uniforme y la finura de los árboles marcados por bordes de nieve:



La trampa de cuervos, ahí, amenazante:


No sé si veis los bordes de las ramas, con la nieve subrayando:




De Bernard van Orley, este tríptico Haneton, con los donantes y sus hijos e hijas:









De Jan Cornelisz Vermeyen este en el que la donante tiene un acueducto tipo Segovia detrás.






Yo a Gerard David le tengo un especial cariño (en Castrojeriz había un cuadro de su taller). En esta escena delicadísima de la Virgen y el Niño en la cocina es impresionante el pan y lo demás. Se titula La Virgen de la sopa de leche:







Y me dio alegría encontrarme a Felipe el hermoso y a la pobre Juana, de la mirada ya perdida:














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