viernes, 13 de febrero de 2015

Amor y misericordia

Para entender bien el amor, primero tuvo que haber gente que empezase a desbrozar. Uno fue Platón, y eso que estaba rodeado de podemitas, que estaban empapuzando de bullshit una realidad que no era ni mucho menos halagüeña.
Por esa vía tortuosa de Grecia, se preparaba el camino para la revelación de la inmensidad del amor en un pueblecito apartado de Palestina.
Luego le echamos paladas de merengue a la Verdad, el Amor, con las que tapar nuestras vergüenzas.
El venerable Benedicto XVI nos volvió a explicar qué era el amor, tan bien.

La misericordia es otra maravilla. Por eso le echan paletadas de bullshit también.
A mí me vienen muy bien las visitas periódicas al endocrino: el papelito que le doy cuando entro, con mi peso, tan humillante, mientras me preparo psicológicamente para el chorreo. Aunque con escaso propósito real de enmienda, la consulta me ayuda a ponerme en el lugar de los malos alumnos, a mí que siempre sacaba buenas notas.

Llega el Carnaval: yo me voy de retiro unos días, a ver si de verdad lo pillo.




[la letra de la canción de Chris Staples]

4 comentarios:

  1. Era una errata: quería poner 'empantanar'-. Ahora, ya puestos, he corregido por 'empapuzar', que es una palabra que me gusta más ahí.

    ResponderEliminar
  2. Empatanar no existe. Empantanar es meter en un pantano, meter en líos, manchar. No quedaba muy bien en el contexto: prefiero 'empapuzar'.

    ResponderEliminar

Vamos a contar mentiras

Cuando escribí sobre Sólo hechos , el último volumen de los Diarios de Andrés Trapiello, no quise entrar a algo que cuenta de una cena en Va...