jueves, 15 de enero de 2015

Zagreb 38 - El apoxiomeno de Croacia


[foto del Museo Mimara; también las de bajo el mar]


[foto de aquí; las demás son mías]

En una sala del Museo Mimara (colección curiosa de arte oriental y flojilla del occidental) han puesto ahora el Apoxiomeno de Croacia, una estatua de bronce que encontraron en el mar en 1996, variante del modelo más conocido del atleta que se está limpiando el aceite y el polvo del cuerpo: estaba prácticamernte entera y la restauración ha sido excepcional. Debió de hundirse con el barco que la llevaba quizá a una villa de la costa o del norte de Italia.

Y me pregunté cuando estuve un rato ante ella ¿y yo qué pinto en Croacia, en vez de estar en Grecia?

Así la encontraron:


Con costras milenarias:


Y esto es lo que yo vi:















¿Me creeréis si os digo que me quedé abrumado? No era cuestión allí de un canon ideal ni de una figura ejemplar, era contemplar a un guerrero metido en sí mismo, quizá desilusionado, quizá simplemente triste, con el pelo aplastado para atrás. Creo que en esta foto sí que conseguí pillar algo de eso:



Y quizá en esta también, aunque con reflejos:


Ante aquella estatua creo que aprendí más que con muchos libros sobre Grecia. No sabría decir qué, pero el hecho es que se me cayeron las escamas de los idelismos grecistas y pude apreciar todavía mejor la maravilla de una cultura que llegó a ese extremo de perfección en la concreción.

[aquí un montón de imágenes, en Croacia y Paris y de la restauración, con la cabeza suelta]

Y mirad esta de la cabeza [de aquí]: ]

1 comentario:

  1. Se me había pasado esta entrada. Yo también quiero ir a Grecia, es más, debo ir a Grecia. Por lo pronto, ayer estuvimos en San Cugat (mi hijo y su novia viven allí), y volvimos a ver, después de varios años, el Monasterio, que me pareció enorme, con un claustro muy grande. A la salida pasamos brevemente por la iglesia, en la que estaba acabando la misa, con mucha gente, y a la salida, con el mogollón, me acordé de tu "sacristán interior", y me sonreí.

    Un abrazo

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