miércoles, 28 de mayo de 2014

Papá, Padre

Comenta san Juan de Ávila el texto de san Pablo en el que se explica que en nosotros el Espíritu Santo clama a Dios: «Papá [Abba], Padre [Pater] (Gal. 4, 6)»:
Envió Dios el Espíritu Santo en nosotros clamantem Abba, Pater! Como dicen los niños: «Taíta, taíta». Y porque no es eso del corazón humano, envió el Espíritu de su Hijo. «Taíta, taíta» frasis es hebrea. Cuando queremos decir una cosa con mucho afecto, la decimos dos veces, como las doncellas locas: Domine, Domine, aperi nos (Mt. 25, 11), da a entender el gran deseo que traían. Una vez le llama Dios «Padre» quien tiene confianza de Padre; y otra vez le llama «Padre» quien le tiene amor en el corazón. Una vez y otra vez en la boca, si le tenéis amor sin interese, llamáisle en el corazón «Padre».
[frasis= expresión / doncellas locas = vírgenes necias (pero es mil veces mejor lo de 'doncellas locas']

*S. Juan de Ávila, Lecciones sobre la primera canónica de san Juan (I) [en Obras Completas de san Juan de Ávila, II ed. L. de Sala Balust y F. Martín Hernández, BAC, Madrid, 2001, 118-343], aquí 266 l. 246-250 .

3 comentarios:

  1. Y, hablando de padres, por eso el Padre en la Tierra es el Páppa, con su resultado actual, más evidente en castellano (Papa) que en inglés (Pope)

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  2. Si se me permite la broma, recuerdo a un humorista que decía no ver la posibilidad de que alguna vez el Pontificado fuese ejercido por una mujer, precisamente porque el término castellano que le correspondería, en fin.

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