Dentro era como cuando estuve en Grecia: un caos de gente más o menos siguiendo al pope, santiguándose compulsivamente y todo entre incienso, niños corriendo e iconos por las paredes.

Luego cogí el Boletín (ΔΕΛΤΙΟΝ) de la Sagrada Metrópolis de Suecia y toda Escandinavia, que estaba en ese griego literario que ha desaparecido ya de la propia Grecia. Es genial cómo ponen los nombres de ciudades en griego: Στοκχόλμη, Γιότεμποργκ, Οὐψάλα, Μάλμε, Ὄσλο.
Y curioso observar las estadísticas del año 2011: 105 bautizos, 10 bodas (mixtas: 7), 25 funerales y 0 en el apartado de 'divorcios' eclesiásticos (ἐκκλησιαστικὰ διαζύγια). En 2002 en cambio hubo 83 bautizos, 6 bodas (de ellas 4 mixtas), 16 funerales y 1 divorcio.
También ponían lo que había apoquinado la gente: por ejemplo Σοφία Jannson (sic), en recuerdo de su hermana siempre recordada (ἀειμνήστου) dio 1000 κορώνας Σουηδίας.
En cambio, la "hoja parroquial" [en PDF] en sentido estricto estaba en griego literario (textos evangélicos) y en griego "popular" en los comentarios: tremenda cuestión la de la diglosia (eso sí que era diglosia, no lo que otros llaman así).
Qué caos los griegos (yo soy de los de la Antigüedad, los de ahora, más bien lejos mejor).
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