martes, 25 de octubre de 2011

Salamanca 2

Nunca había visto Salamanca tan brillante, tan bonita: una piedra bien agradecida al sol, aquel sol milagroso de septiembre/octubre. Santiago brilla, pero con la piedra negra mojada.
Y tuve la suerte de poder ver allí arte,  y con historiadores del arte (y para colmo con historiadores del arte que disfrutan del arte): estuvimos en la Clerecía -con tantos puntos de contacto con nuestro san Martín Pinario, aunque ahí gana Santiago - y estuvimos en la Catedral Vieja: primero aquellos frescos admirables de la capilla de san Martín, pero sobre todo el retablo y el fresco encima de Cristo viniendo a juzgar: ahí cuánto que admirar, cuánto para pasmarse [aquí una excelente colección de fotos y aquí otra también muy buena].

Y que grandiosa la Catedral Nueva -lástima de cabecera inacabada- qué airosa, qué aérea, qué ristra de adjetivos tendría que poner:

4 comentarios:

  1. Sin la piedra de Villamayor, que tiene hasta web propia (http://www.piedradevillamayor.es/), Salamanca sería otra.

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  2. Al parecer, Salamanca fue arrasada por los franceses durante las guerras de independencia. Siempre me he preguntado cómo sería aquello si esto es lo que nos ha quedado.

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  3. Sigo sus viajes recordando los sitios en los que he estado, asomándome a los que no conozco y echando mano de la Wikipedia donde he encontrado, por ejemplo, el Cristo flagelado de la Clerecía
    http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b5/Jes%C3%BAs_Flagelado.jpg

    Gracias

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  4. Por desgracia, tuvimos que visitar la Clerecía en una visita guiada: nada de ir capilla por capilla, imagen por imagen.

    Y esta, que veo que es de Luis Salvador Carmona, es muy buena. Para la próxima visita, si consigo dar esquinazo a la visita guiada.

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