jueves, 21 de abril de 2011

tetáraktai

Me llamó la atención un pasaje impresionante de Jesús de Nazaret II (p. 183-185) sobre Jn. 12, 27: Νῦν ἡ ψυχή μου τετάρακται [tetáraktai es un perfecto medio-pasivo. En el perfecto griego es importante el resultado, más que el tiempo; una paráfrasis sería: 'Ahora mi alma ha sufrido una gran agitación y está toda revuelta, conmocionada, trastornada']

En Juan (cf. 12, 27) este estremecimiento se expresa, como los Sinópticos, en referencia al Salmo 43,5, pero con una palabra que destaca de una manera especialmente clara la dimensión abismal del temor de Jesús: tetáraktai. [τετάρακται. Recuerda B16 que es la misma palabra que aparece para describir lo que siente Jesús ante la tumba de Lázaro -cf. 11, 33- y su commoción interior al referirse a la traición de Judas -cf. 13, 21]
Juan expresa sin duda con ello la angustia primordial de la criatura frente a la cercanía de la muerte, pero hay todavía algo más: el estremecimiento particular de quien es la Vida misma ante el abismo de todo el poder de destrucción, del mal, de lo que se opone a Dios, y que ahora se abate directamente sobre Él, que ahora debe tomar de modo inmediato sobre sí, más aún, lo debe acoger dentro de sí hasta el punto de llegar a ser él mismo “hecho pecado” (cf. 2 Co 5, 21).
Ese tetáraktai es justo lo contrario de eso a lo que aspiraban muchos filósofos griegos: la ataraxía, la 'ausencia de agitación'.
Ya se ve que Jesús también la habría querido, pero no pudo: tuvo que salir al remolino por nosotros.

2 comentarios:

  1. Gracias por lo que comentas sobre tetáraktai frente a ataraxía, me gusta. Voy a coger el Nestle-Aland, a ver más sobre el uso de tarásso, taraché, tetáraktai en el NT. El verbo que nos salía hace poco en Griego Bíblico era splangnísthe, otra voz que remueve. Saludos de Viernes Santo desde Barañáin

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  2. También esplangnísthe es impresionante: en ambos casos casi tocas lo que pudo pasarle por la cabeza -y por las tripas.

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