miércoles, 2 de junio de 2010

Murillo fuerte

Y de la pequeña colección de cuadros de Købke pasé a la sala siguiente, que resultó ser la de pintura española del siglo XVII. Y allí había varios Murillos y fue como pasar de ir andando a volar. Qué grande es Murillo, qué bien pinta, qué verdad en las figuras.
Para entonarse, el autorretrato, nada complaciente y hasta con humor y jugueteando entre la pintura y la escultura (mirad la mano).
Y dos cuadros grandes y admirables:
Jesús curando al paralítico:

qué Jesús, qué apóstoles, qué cielo, qué todo.

Y Las dos trinidades:

qué José, qué María, qué Dios Padre.
Es muy grande Murillo, es muy humano. Y tendré que retar a duelo a quien diga que es 'dulce' (quedáis avisados, luego no digáis que no lo sabíais).
Y pasé un poco más adelante en la sala y allí estaba Velázquez.

4 comentarios:

  1. Si te gusta Murillo, creo que tienen un buen conjunto suyo en la Wallace Collection, el otro gran museo de arte “clásico” londinense.

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  2. Ángel, tenía pendiente "avisarte" sobre esa Sagrada Familia. Yo pasaba mis buenos ratos fascinado delante del cuadro. Qué alegría verlo ahora aquí. La principal excusa de mi último viaje a Sevilla fue ver la exposición El joven Murillo en el Museo de Bellas Artes. Te hubiera encantado el Murillo menos dulce; estás a tiempo del catálogo.

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  3. Estuve el otro día un rato en la Wallace, en el piso de abajo, pero tengo pendiente el resto: la vida no me da para tanto que tengo por ver.
    Y ya vi el Catálogo de El joven Murillo: pero del papel a la realidad hay una gran distancia cuando los pintores son grandes (como Murillo).

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  4. Vaya, llevaba días sin entrar en tu blog, y ahora veo este despliegue: fantástico.

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