viernes, 16 de enero de 2009

Los Crepúsculos

En el libro de Morla Lynch* cuenta de un grupo que me recordó a la AA, pero en malo:

Agustín Figueroa [es un aristócrata amigo suyo] nos habla de una nueva asociación, de carácter romántico, recién creada.
Nombre que le han dado: Los Crepúsculos. No tiene aún sede propia, pero, para leer poemas, se reunirán sus miembros en sitios sugestivos: jardines melancólicos, conventos viejos, cementerios abandonados, playas solitarias, islas o calveros de bosques. Bécquer y Campoamor -sus rimas y doloras-, Rubén Darío y Amado Nervo, bajo la humedad de los árboles otoñales.
Iremos, pero habrá que abrigarse.

Lo pongo porque en comparación la AA tiene muchísima más categoría y no cae en esos deliquios de rielar de luna; nada de suspirillos germánicos: madrugones y frío tonificante es lo que ofrece la AA.

*En España con Federico García Lorca (páginas de un diario íntimo, 1928-1936), p. 503. Me había quedado la copla de una reseña de A. Trapiello en Babelia y cuando vi en mi biblioteca (la de la Facultad, digo) el de los diarios de la guerra lo cogí: frente a lo que dice T., a mí me pareció un libro pesado que no hubiera estado mal publicar antologizado por alguien inteligente: en vez de 700 páginas, 200 hubiera estado bien; yo gran parte del libro me lo leí en diagonal. En cambio, el libro sobre los años de la República (y especialmente sobre García Lorca) deja sabor a poco, porque es una selección de sus diarios hecha por el propio Morla, que sí, ahí se ve que era un gran escritor: tiene momentos magistrales y sabe retratar bien la época: Lorca aparece como una figura fascinante. Una pena que hable de escritores que a mí no me interesan nada (Lorca, Gerardo Diego, Guillén, Salinas, Alberti, Cernuda): si los que salieran hubieran sido los Machado, Baroja, Unamuno, ese libro hubiera sido mejor todavía.

5 comentarios:

  1. Hombre, Ángel, suspirillos y germánicos no sé si es tanto como un oxímoron, pero no creo que casen muy bien. Yo no veo a los germánicos, ni en pleno ataque agudo de romanticismo ruinoso y lunar (que, por cierto, qué precioso aquel rielar en la ría), muy de suspirillos. Suspirando antes de devanarse los sesos con alguna teoría incontestable, o antes de levantarse la tapa de los mismos para rematar la noche, puede ser, pero suspirillando no. Un respeto.

    ResponderEliminar
  2. Hace algunos meses concretamos un proyecto que nos venía dando vueltas por la cabeza y así nació La Barca, quizás el 1º Blog global hecho POR Y PARA católicos divorciados en nueva unión de todo el mundo.
    Nuestro proyecto está difundido en 23 países y está concebido sólo para servir, por tal razón difunde noticias de movimientos de pastoral o grupos que tratan la problemática de quienes vivimos en esta situación definida como “irregular” y que a pesar de los casi 30 años de la Encíclica Familiaris Consortio, ese verdadero regalo de SS Juan Pablo II, aún hay quienes nos pretenden presentar como alejados de la Iglesia, seguramente por desconocimiento.
    Desde nuestro blog, además, estamos impulsando el Día Internacional de los Católicos Divorciados en Nueva Unión que se celebrará en todo el mundo el 1º Domingo de Mayo, con la misma convicción que aceptamos el sometimiento al Fuero Externo (Tribunales Eclesiásticos) y la comunión espiritual (por nuestra imposibilidad de acceso a la Eucaristía)
    Por todo ello esperamos que nos visiten y nos envíen todos los comentarios y todas las informaciones que deseen, ya que La Barca es un espacio abierto, contenedor y fundamentalmente misericordioso, que no censura ninguna opinión.
    Los esperamos.
    Mundy
    labarca@ymail.com
    www.labarcaglobal.blogspot.com

    ResponderEliminar
  3. Cristina, lo de los "suspirillos germánicos" pretendía ser un eco de la crítica que le hizo Núñez de Arce a Bécquer por imitar a Heine (acabo de comprobarlo en la wikipedia sobre Bécquer). Por cierto que me quedó mala conciencia con 'rielar' al enterarme de que significa 'temblar', porque la luna se reflejaba en el mar, pero no temblando, porque estaba en calma.

    Mandy, rezo por vosotros.

    ResponderEliminar
  4. Hooomre, si dice Vd. que es como aquél pero en malo no sé si logrará despertar demasiado interés.

    ResponderEliminar
  5. Acabáramos, Núñez de Arce, ampuloso y ripioso como él solo, capaz de cargarse incluso a la aurora, hablando de "su lumbre escasa" (!) y haciéndola rimar con "locomotora":

    "...Al disiparse el sonido
    del grave y solemne canto
    llega a su colmo el espanto
    de las mudas calaveras,
    y de sus órbitas hueras
    desciende abundoso llanto.

    A medida que decrece
    la luz misteriosa y vaga,
    todo murmullo se apaga
    y el cuadro se desvanece.
    Con el alba que aparece
    el cortejo se evapora,
    y mientras la blanca aurora
    esparce su lumbre escasa,
    a lo lejos silba y pasa
    la rauda locomotora..."

    Y esto es de lo mejorcito. Qué malísima es la envidia. "Suspirillos germánicos", qué valor, y ni queriendo ofender o despreciar acierta el tío. Ponemos al lado de eso lo peor de Becquer, o cualquier poema de Eichendorff: Der frohe Wandersmann-El alegre caminante, o Morgengebet-Oración matinal, cada uno con una aurora inolvidable, y se ve más claro que el agua que al lado de esos "suspirillos" lo suyo son puras deposiciones.

    ResponderEliminar