lunes, 7 de enero de 2008

Levantes de la aurora

Estos días he estado leyendo el Cántico Espiritual de san Juan de la Cruz. En lo de mi amado las montañas, estos dos versos (66-67):

la noche sosegada
en par de los levantes de la aurora
Los levantes puede ser, según las editoras*, una forma concreta de decir las veces que se levanta la Aurora; en otro sitio san Juan usa toque en vez de tacto, lo que explica toda una poética. Al hilo de eso ayer me acordé de la palabra escupe (sustantivo del léxico infantil para saliva). Y mira que son feas todas las palabras de esa familia (escupitajo, gargajo, esputo, incluso saliva), pero escupe no, quizá porque me recuerda a cuando éramos pequeños; no sé por qué, pero la palabra la recuerdo siempre del modo que la decía mi hermana Marga, aunque ese hecho lingüístico diferencial no me dé pie a exigir la autonomía de mi pueblo, ni siquiera la autodeterminación.


*Elia, Paola y Mancho, M.ª Jesús (eds.), San Juan de la Cruz, Cántico espiritual y poesía completa, Barcelona: Crítica, col. Biblioteca Clásica, 2002 (lástima que tengan que citar tanto a Domingo Yndurain y Luce López Baralt). Miro en Google: ¡Y resulta que está en línea la edición completa, aunque no los comentarios!
Veo que también tienen imágenes del manuscrito de Jaén:


2 comentarios:

  1. Está anotado:con enlaces numerados. Un saludo

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  2. Lo que quería decir es que en internet no está el comentario detallado de la edición, que ocupa unas trescientas páginas en el texto impreso.

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