Uno de mis mejores recuerdos de mi primera visita a Estocolmo era la visita al Cementerio del Bosque. Le dedique cinco entradas: uno, dos, tres, cuatro y cinco, que he actualizado con algunas fotos recientes, cuando las antiguas ya no funcionaban.
Fue una gran suerte visitarlo en 2012 y ha sido una gran suerte poder pasar dos horas por sus caminos en 2026, aunque el edificio central estaba cerrado por obras. Hacía un tiempo espléndido, unos 20 grados, y nos fuimos deteniendo en las capillas, en la tumba de Greta Garbo, en la de Gunnar Asplund, uno de los dos arquitectos, en los caminos, entre las tumbas.
Pondré alguna foto, pero creo que las antiguas ya recogían lo más importante:
Volví a hacerle una foto al pórtico lateral de la entrada:
No había puesto fotos del que es ahora el Centro de Visitantes, de Asplund, que no sé si me convence:
La colina, del otro lado:













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