miércoles, 29 de abril de 2026

Un libro sobre la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz

Párrocos, obispos y Opus Dei: Historia y entorno de la Sociedad sacerdotal de la Santa Cruz en España, 1928-1965, de Santiago Martínez Sánchez, he podido leerlo ahora, aunque salió hace un año. Es un gran estudio histórico, con documentación muy amplia y entrevistas a muchos de los protagonistas del desarrollo de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, indisolublemente unida al Opus Dei: de ella forman parte los miembros de la Prelatura que se han ordenado sacerdotes y los sacerdotes diocesanos que han descubierto su vocación a santificarse según el espíritu del Opus Dei.
Es un libro de historia y de muchísimo mayor alcance, me parece, que lo que podría sugerir el título: deberían leerlo los que quieran saber algo sobre la historia de la Iglesia en España en la segunda mitad del siglo XX. Me atrevería a opinar que también los que quieran entender la España actual.
Hay mucho por lo que dar gracias a Dios en lo que aquí se cuenta y también mucho sobre las dificultades en el desarrollo de lo que se percibió como una asociación de sacerdotes, en una época en la que se notaba más que nunca la soledad del clero en pueblos perdidos, en entornos cada vez más alejados de la fe, y a la vez había movimientos asociativos y planteamientos de defensa de la diocesanidad (sea eso lo que sea).
Es muy interesante ver cómo se desarrolló la Sociedad de la Santa Cruz, de modo muy poco uniforme, dependiendo de las diócesis y de cómo se recibiera en cada una. Es interesante que sobre todo tuviera implantación en el ámbito rural, con consecuencias en muchos aspectos, también para el Opus Dei.
El libro acaba justo con el Vaticano II: la crisis tremenda de la Iglesia, también en España, seguramente no lo fue tanto por esos 600 sacerdotes que se tomaron en serio su vocación a la santidad como sacerdotes. No fueron en absoluto los únicos, pero estoy seguro de que la Iglesia en España estaría muchísimo peor todavía sin ellos. En el cielo lo veremos todo con claridad, pero lo que se entrevé, tantos años después, es el bien que hicieron. Yo mismo me beneficié de haber tenido un párroco en el pueblo y un coadjutor, los dos de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, que me ayudaron en mi vida cristiana con dedicación y alegría. 
El libro, producto de un trabajo enorme, se lee muy bien y muestra un gran rigor, sin ocultar las sombras ni iluminar excesivamente lo que podría parecer más positivo. El haber hecho muchas entrevistas a protagonistas de los hechos hace todo más cercano y vivo. 

1 comentario:

  1. En Úbeda dos sacerdotes, que eran hermanos y ambos miembros de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, hicieron una labor estupenda durante años desde la parroquia de San Pablo. Después siguieron con su labor en La Carolina y una vez jubilados, sin parroquia a cargo siguieron muy activos de nuevo en Úbeda hasta su muerte, se llamaban don Antonio y don Francisco Barredo y lo mismo puedo decir de don Juan Párraga en Ibros y Baeza. Sacerdotes santos los tres que han llevado multitud de almas al cielo.

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