viernes, 27 de marzo de 2026

José María Souvirón en su cuarto

Esto es como lo de Pascal ("Toda la desgracia de los hombres proviene de no saber permanecer en reposo en una habitación"), pero en positivo, en el tercer volumen de su Diario:

Diez días aquí, muy plácidos, llenos de sabrosa monotonía, interrumpida solo por un par de salidas breves que me hacen volver con más gusto a mi aislamiento (306; martes, 21 de julio de 1964). 
Sigo en paz. No salgo ni me aburro, acaso ni me divierto. No es necesario divertirse. Basta con estar bien donde se está, lo mejor posible, y ser lo más que se puede ser (307; viernes, 24 de julio de 1964).

Esto lo dice en verano, cuando lleva diez días en Málaga, donde veraneaba en casa de su hermana. En esos periodos sobre todo se dedicaba a escribir.

[Volveré en Pascua a felicitaros. Mientras, me voy de retiro]

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