Venía andando entre la lluvia fina y vi un círculo de camelias en el suelo, como puestas por un artista contemporáneo, en medio de la rúa Basquiños.
Le hice unas fotos, para que veáis que aquí, incluso aunque para esa misma tarde se anunciaba la borrasca Goretti (que coincide en nombre con nuestra alcaldesa, las dos con pinta de aportar poco de positivo a Santiago), al menos tenemos el consuelo de los camelios, esos arbustos repletos de flores que van haciendo brotar flores a esgalla, y que poco a poco (o más de golpe por la lluvia) van cayendo al suelo, y todo esto entre diciembre y mayo. El invierno es al menos aquí colorido, gracias a los camelios:



No hay comentarios:
Publicar un comentario