Yo comenté aquí, con críticas, dos novelas de Baroja: El árbol de la ciencia y La busca. Parecía que iba a darle cerrojazo, pero un comentario de Vicente me llevó a curiosear en la época más tardía de su obra. Vi que teníamos Desde la última vuelta del camino en tres tomos y como eran memorias, me puse a leerlo. El primer volumen, que abarca tres partes de la división original, lo he terminado ahora. Lo he leído con gusto.
Es Baroja diciendo sus verdades como muy a ras de suelo, a la pata la llana: frases breves, una retórica mínima. Opiniones, gentes, escenarios hasta principios del siglo XX. Comienza recogiendo citas tomadas de críticas a su obra y esa parte inicial se hace un poco pesada, pero luego entra en el relato biográfico y a mí me ha resultado todo esto muy entretenido de leer. No está la sordidez de esas novelas que comenté: hay de todo, presenta todo todo de modo más variado, más real.
Va dejando muchos comentarios sobre la vida literaria. No quedan muy bien ni Maeztu ni Valle-Inclán. Muchos otros, da ya lo mismo que hable bien o mal de ellos, porque ya son solamente nombres que no nos dicen nada al 99 por ciento de los que leemos algo, no digo ya a la humanidad en general.
Es curioso su retrato de sus primeras estancias en París, de un viaje a Londres. Su época de médico en Cestona es impresionante. El mundo literario de Madrid era como pequeñito: se conocían todos y se estaban todos echando a la chepa unos de otros: como ahora, supongo.
Me dispongo a leer con interés los otros dos tomos.

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