miércoles, 10 de abril de 2019

Las tribux del memeplex

Hace tiempo que un artículo no me impresionaba tanto como este: Las tribus meméticas de las Guerras Culturales 2.0. Lo escribieron Peter Limberg y Conor Barnes. Es muy largo: son 40 páginas nada menos, así que no digáis que no avisé.
Me interesa porque se sale de los paradigmas que nos venden los MSM (=Mainstream Media, los «medios de comunicación establecidos»). Lo primero que se carga es esa idea ilustrada tan tonta de que más comunicación llevaría necesariamente a más unión, en un ideal de Punto Omega que se suele asociar a Teilhard de Chardin y que parece no saber nada de la naturaleza humana ni del mal.
Tras las Guerras Culturales 1.0 (progres / modernos o derecha / izquierda) lo que explican es que nos encontramos ahora en un contexto de absoluta fragmentación en «tribus meméticas», que definen como un «grupo de agentes dentro de un complejo de memes (lo llaman memeplex) que directa o indirectamente busca imponer su particular mapa de la realidad -junto con sus imperativos morales- sobre otros».
Con ello trazan un mapa fascinante y a la vez muestran lo difícil que va a ser un ámbito de conversación común en la humanidad. No es raro que haya tanto despiste entre las élites ahora, que no saben cómo controlar todo eso.
Mirad la lista de tribus meméticas que ponen. Yo últimamente he estado leyendo y oyendo cosas de los Sorters, de la Intellectual Dark Web, de los Benedictines, sin reconocerme en ninguno.

El fin de semana escuché este programa, muy interesante, entre dos personas más bien contrarias, pero que tienen cosas comunes en el ámbito de las tribus meméticas. Uno es prodrogas y «liberal», el otro no, pero con qué serenidad hablan y discuten de todo. Yo estoy con el judío ortodoxo, claro, aunque a veces se me quedan cortos sus argumentos (con lo increíblemente listo que es) pero qué bien que conversen así. De ese modo sí que es posible ver los problemas, reconociendo imposibilidades de conciliación y por lo tanto la necesidad de respeto mutuo. Lo que no sé es cómo se va a poder articular políticamente esto:






3 comentarios:

  1. Estoy fascinado por este reciente fenómeno anglosajón... ¿cómo llamarlo, exactamente?... ¿"De la discusión civilizada"? Gentes con creencias y discursos, en muchos casos opuestos, que se esfuerzan por debatir en público (ante audiencias masivas) con honestidad y entrega, sobre temas cruciales de la condición humana. Jordan Peterson, Sam Harris, Ben Shapiro... Personas difícilmente reducibles a etiquetas simplonas, empeñados en destruir los guetos pseudo-intelectuales que se han ido formando alrededor de universidades, partidos políticos y medios de comunicación.
    El programa de Joe Rogan (todo un personaje en sí mismo) es otro magnífico ejemplo de este interesantísimo fenómeno. Como el de Dave Rubin, iniciativas humildes y baratas en su inicio, (el programa de Dave se graba en una de las habitaciones de su propia casa), que están alcanzando cifras impensables en YouTube.
    Además, no sólo me parece fascinante; también me parece un fenómeno esperanzador. Estaría bien que empezasen a surgir iniciativas semejantes en nuestro país.
    Te agradezco sobremanera que me hayas dado a conocer todo esto, Ángel. Supone un gran alivio entre la aridez del estudio opositor. Un abrazo.

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    1. Es un mundo fascinante, sí. Me alegra que te interese.
      Y ánimo con las oposiciones.

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    2. Creo que leí en YouTube, entre los comentarios de alguno de estos vídeos: "Esto es lo que debería ser la universidad". No puedo estar más de acuerdo.
      Muchas gracias por los ánimos. Cuídate.

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