martes, 25 de abril de 2017

En la cuenca del Corgo/Sarela (y 2)

La Finca do Espiño, como la de Vista Alegre a su lado, estaba a principio del siglo XX fuera de Santiago, algo no difícil, dado lo pequeño que era este pueblo, ahora capital de Galicia.

El parque tiene una carballeira espectacular y algunos árboles grandiosos: unos magnolios centenarios y una aracuaria gigantesca, aparte de un montón de acebos.

Del palacete sólo quedan restos, pero bonitos, de un «modernismo de pueblo» de ladrillo con yeso. El arquitecto, Jesús López de Rego, tiene otros edificios por la ciudad, «simpáticos», que daría pena que se perdieran, aunque tampoco es que sean espectaculares.

Esta es la capilla:



Lo que queda del edificio principal son paredes. Yo le podría echar imaginación y hacer como que fuera un templo maya en la selva de Guatemala, pero no me da para tanto:









Lo que más gracia nos hizo fue sin embargo un estanque con ranas, muy japonés.

Volveré por allí, por el estanque y por ver si es un día más propicio me salen fotos mejores, donde se vean los detalles de decoración, las gárgoas que hay en algunas esquinas y los dibujos geométricos con yeso.

3 comentarios:

  1. Muy interesante, esta entrada y la de ayer. Esperaré a que vuelvas otra vez, pero vamos, que ya tengo enlaces para investigar. Me parece que Galicia da para mucho. Y Castilla no hace falta que te diga nada.

    Un abrazo

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  2. Je, si las fotos son del domingo sobre el medio día, estuvimos a punto de encontrarnos. No te llamé pensando que, con ese día veraniego, seguro que estabas fuera de excursión, tomando apuntes y haciendo fotos para próximas entradas.

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    1. Yo fui por la tarde. Fue un día precioso, así que me imagino que lo disfrutaríais.

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