jueves, 13 de octubre de 2016

Viena 13 (El Museo del Esperanto)

Yo no tenía planes en absoluto de ir a verlo, porque el esperanto me parece una estupidez, entre otras cosas. Pero resultó que con la entrada al Museo de Papiros se podía visitar también este, así que allá que fuimos, al grito de «gratis».


[Europa como un Prometeo encadenado por la esclavitud de sus múltiples lenguas]

Si hay un sitio donde pudiera surgir el esperanto sin ser una idea superestúpida, ese era el Imperio Austro-Húngaro declinante, con ese delirio nacionalista destrozándolo por todas las esquinas:
En la Biblioteca Nacional parece que tienen la mejor colección sobre el tema y de ahí el Museo, una cosa pequeñita, pero interesante.

Comenzaban con los intentos de lenguas filosóficas:


Kalmar Gyorgi, Precetti di grammatica per la lingua filosofica, o sia, universale, propria per ogni genero di vita (Roma, 1773) [el libro entero, aquí]


John Wilkins, Mercury, or, The secret and swift messenger : Shewing, how a man may with privacy and speed communicate his thoughts to a friend at any distance (1694) [aquí lo podéis leer enterito]

A mí me interesa poco la cuestión, la verdad. Me gustaron más los carteles. Por ejemplo este del Congreso de esperanto en Ginebra en 1906:


Cacao Rüger


Feria Internacional de Marsella


Resulta que a los nazis no les gustaba (porque pensaban perjudicaba a la cultura alemana). Por el efecto rebote, ahora el esperanto me gusta un poquito más (por lo menos el esperanto es solo estúpido, no la divinización de una lengua, desgracia común a todos los nacionalismos):


Y tuvo su éxito entre católicos, vaya por Dios (Congreso Eucarístico Internacional en Budapest):


Esto lo pagó la Generalitat durante la Guerra Civil, buscando la solidaridad de los esperantistas [datos aquí]:


Por lo menos se entiende bastante. Eso que le gana al euskera.

2 comentarios:

  1. Saliendo de clase del postgrado que estoy haciendo, di por casualidad con su blog y con esta entrada en la que tilda de estúpido al esperanto en repetidas ocasiones. Casi se lo enseño a mis compañeros, que vienen de Brasil, Suecia, Croacia, Irán, Congo, etc. Pero me dio vergüenza ajena y no lo hice.
    Por cierto, nuestro posgrado es sobre lenguas artificiales, especialmente sobre el esperanto, en la Universidad Adam Mickiewicz de Poznań, Polonia. Todas las clases son en esperanto, que es además el idioma que hablamos entre nosotros.

    ¡Saludos!

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  2. Las emisiones de Radio Vaticana en esperanto se pueden oír y descargar aquí:

    http://www.radio-vatikana-esperanto.org

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